PELICULEROS

jueves, 31 de enero de 2013

¿Qué es un genio y qué películas hace?


Yo soy muy burro y a veces no me entero de nada. Pero sí hay algo que he aprendido a base de ver mucho cine, e intentar leer sobre él todo lo que puedo para después quedarme con lo que me interesa, es que los auténticos genios y maestros de este negocio son aquellos que son capaces de rodar, escribir y dirigir con absoluta libertad, sin ponerse límites y saltando al vacío constantemente sin red. No voy a sorprender a nadie si digo ahora que uno de los maestros de mi educación cinematográfica siempre ha sido Almodóvar, capaz de moldear, hasta convertirlo en oro, un material que en manos de otro hubiera caído en el ridículo más espantoso. El cine del manchego es tremendo, inclasificable, mezcla de mil películas antes vistas pero donde todo es nuevo y libre. Pues bien, recordaréis que hace ya unos cuantos años Almodóvar presentó un Oscar (mejor película extranjera) junto a Quentin Tarantino. El vídeo:



Fue una pareja extraña pero absolutamente lógica. Tarantino y Almodóvar son como las dos caras de un espejo que refleja una misma realidad: la del cineasta libre, sin prejuicios, que ha aprendido a hacer películas a base de ver mucho cine y ser capaz de usar sus referentes para dar forma a un universo propio completamente nuevo. Y ahora llega Tarantino con 'Django desencadenado' para refutar que nadie como él para hacer lo que Almodóvar lleva haciendo ya años: coger un género y hacer que el espectador ya no sea capaz de ver las convenciones propias del western sino que todo se transforme en 'tarantiniano'.


'Django desencadenado' es puro disfrute sin complejos pero a la vez una magnífica y soberbia lección de buen cine y una mejor dirección cinematográfica. Todo encaja a la perfección en un puzzle que mezcla grosería, desvergüenza, sangre, comedia, lecciones de historia, emoción, una historia de amor y unos personajes antológicos. Y nada de eso desentona, el resultado final es una sucesión de secuencias memorables hilvanadas por la mirada libre y transgresora de un Tarantino que no puede evitar impregnar de pasión cada plano que rueda.

Quentin en estado puro, con un reparto entregadísimo a unos papeles que saben que son de los que marcan carreras. Leonardo DiCaprio ya está por encima de premios y ninguneos varios en los Oscar, su villano Calvin Candie es una de las mejores creaciones de los últimos años, todo un delirio de maldad y diversión que muy pocos actores hubieran podido hacer. Y un diez para un tremebundo Samuel L. Jackson (TERRORÍFICO en toda la complejidad de su personaje) y un Christoph Waltz pasándoselo bomba a pesar de que guarda mucho de los tics de su anterior colaboración con Tarantino, aquel Hans Landa que le valió el Oscar.

'Django desencadenado' es muchas cosas pero, sobre todo, es CINE. El tráiler:




lunes, 14 de enero de 2013

El viaje emocional del cine.


Hay veces en que nos encanta analizar, despotricar, destripar, poner del derecho y del revés o revisar con lupa cada aspecto de una película para poder decir, dándonos golpecitos en el pecho, si ésta es buena o mala. Y se nos olvida demasiado a menudo que el cine no es cerebral sino visceral, que todo se reduce a si una historia te pone los pelos de punta o no, si es capaz de tenerte sentado cinco minutos después de que sobre la pantalla desfile el último título de crédito, si es capaz de provocarte ese hormigueo por todo el cuerpo que tan complicado es de explicar. Y ya está, sólo eso ... al final todas las películas se reducen a las que lo consiguen o las que no. Pues 'Bestias del sur salvaje' es de las que te embarca en un viaje emocional tan profundo y tan especial que todo lo demás, incluidos sus numerosos fallos, da igual. Lo que queda es el corazón encogido una vez que ha terminado la historia de Hushpuppy y su padre.


'Bestias del sur salvaje' es una película bellísima dentro de su fealdad, conmovedora a pesar de su frialdad, compleja en su sencillez, extraña en su hiperrealista universo. Pero sobre todo es una de las mejores y más arrebatadoras miradas que el cine ha dado del mundo de los adultos visto a través de la imaginación y la lógica de una niña (de otro mundo es lo que hace Quvenzhané Wallis, arrebatadora protagonista que es emoción pura y dura).

Se puede hablar mucho de esta película pero es una de esas historias hechas para sentirlas, vivirlas y guardarlas muy dentro. Ojalá arrase en los Oscar de este año.

El tráiler:





domingo, 13 de enero de 2013

'The Paperboy' o lo que Almodóvar iba a rodar y cayó en manos de Lee Daniels.


Tenía muchísima curiosidad por ver 'The Paperboy' por varias, y bizarras, razones: por el odio con el que la recibió la crítica especializada en Cannes (no hay nada que me guste más que una película a la que los snobs ponen a parir); porque la anterior cinta de Lee Daniels, 'Precious', me demostró que era un gran director de actores; por Nicole Kidman y porque esta historia iba a ser durante mucho tiempo el cacareado debut de Pedro Almodóvar en Hollywood.

Inédita en nuestro país (y vete tú a saber si se estrena en Españistán), esta mañana he podido ver 'The Paperboy' y la sensación que me ha quedado después de los títulos de crédito (aparte de darme inmediatamente una ducha, impregnado del asco y la suciedad que la película te transmite) ha sido la de imaginar que hubiera hecho Almodóvar con semejante material ... pues eso, tan almodovariano. Porque 'The Paperboy' es una historia donde el amor y el sufrimiento se mezclan y se complementan con una trama imposible de asesinatos, sexo, coitos en la cárcel sólo con la mirada (impagables Nicole Kidman y John Cusack follándose cerdamente sólo con los gestos) y situaciones delirantes que uno no llega a saber nunca si son cómicas voluntaria o involuntariamente (todos los fans de 'Friends' aplaudiremos ese momento en la playa que implica a una medusa y al modo en que hay que actuar si un bicho así te pica).


Este cóctel imposible de elementos es algo que sólo un director con un universo único e inimitable podría manejar con éxito. Y es una pena que Lee Daniels no pertenezca a ese grupo. Así que todo queda en un esforzado ejercicio de estilo que se empeña en ser sucio, asqueroso (en el sentido estético) y desagradable. El director no sabe qué hacer con la cámara y subordina la historia (que es potente) a su recreación de un universo podrido y repugnante. Uno se pierde entre tanto movimiento de cámara, tanta mugre y tanto cuerpo sudado y abandona así por completo el interés en lo que podía haber sido una muestra impecable de nuevo cine negro.

Eso sí, el reparto está (casi) perfecto en su desesperado intento de aferrarse a unos personajes que requerían mucha más atención del director. La función se la lleva de calle Nicole Kidman, divertidísima y patética en su recreación de la quintaesencia de la 'basura blanca' americana. Y toda una sorpresa Zac Efron, protagonista absoluto, que lucha durante todo el metraje por intentar demostrar que es un buen actor a pesar del único empeño de Lee Daniels en retratarle como un actor porno gay para fantasías pajilleras. El resto (un desconcertante pero entregadísimo Matthew McConaughey, un pasadísimo de vueltas John Cusack, o un sobrio Scott Glenn) se ajustan como pueden a una historia que podía haber dado tanto de sí que casi da rabia que terminara cayendo en las manos de Lee Daniels.

Oh Pedro, la de alegrías que nos hubieras dado tú con este repartidor de periódicos.

El tráiler:

viernes, 4 de enero de 2013

Lo mejor del 2012 ... y mis 10 imprescindibles.

Pues aquí está, como viene siendo habitual, mi 'inútil' lista de lo que para mí ha sido lo mejor del año. El 2012 ha sido flojito pero nos ha dejado algunas perlas y pocos pero brillantes momentazos. Allá vamos ...

-Mejor película: 'Shame' de Steve McQueen. Desolador y demoledor drama sobre las adicciones y el monstruo que vive en todos nosotros, por muy pulido y brillante que sea nuestro exterior. Es imposible sacarse esta película de la cabeza una vez que se ha visto ... porque todos somos un poco ese Brandon perdido y 'hambriento'. 


-Mejor director: Alexander Payne por 'Los descendientes'. Porque siempre sabe cómo mover la cámara sin hacer ruido pero componiendo el plano perfecto para hurgar en los sentimientos, siempre tragicómicos, de unos personajes grandes en su apabullante normalidad.

-Mejor actor: Michael Fassbender por 'Shame'. No podía ser otro, pocos actores como él se abren en canal por un personaje tan antipático pero suculento como Brandon. Y no, no haré bromas sobre su otra, y enorme, 'cualidad'.


-Mejor actriz: Leticia Dolera por '[REC]3. Génesis'. Icono desde el mismo momento en que coge la motosierra, el personaje de Clara sólo lo podía haber hecho una actriz libre de prejuicios como es la Dolera, auténtica batidora de mezclar emociones sin miedo a saltar de un género de a otro.


-Mejor actor secundario: Ben Kingsley por 'La invención de Hugo'. No sólo da vida al padre del cine sino que es capaz de encarnar a esa pasión absurda, incontrolable e inexplicable que una pantalla blanca despierta.

-Mejor actriz secundaria: Anne Hathaway por 'Los Miserables'. Impecable lo que hace la Hathaway: que su recuerdo sobrevuele una película de casi tres horas a pesar de que su personaje apenas aparece en los primeros treinta minutos. Su desgarrador 'I dreamed a dream' promete ser revisionado durante mucho tiempo.

-Mejor actriz revelación: Carmina Barrios por 'Carmina o revienta'. Se come la pantalla, se come al espectador, se come a la historia, se come una bandeja entera de yogures del día ... y se queda como uno de los grandes personajes de la historia del cine español.


-Mejor actor revelación: Ernst Unmhauer por 'En la casa'. Uno de los personajes estrellas del año, perverso ¿o no tanto?


-Mejor guión: 'Un mundo cuadrado' de Miguel Ángel Carmona y Álvaro Begines. Originalidad es la palabra clave de este dúo de guionistas que este año nos han dejado una de las mejores películas españolas de 2012.

-Mejor banda sonora: Harry Scott por 'Shame'. ¿Para qué decir nada si se puede disfrutar (o sufrir, porque casi duele) esta maravilla?:



-Mejor frase del año: 'La vida es tan bonita que parece de verdad' de 'Carmina o revienta'.

-Momentazo del año: un plano fijo, una canción y un subtexto que dice más que 120 páginas de diálogo:



Y como se han quedado muchos fuera, esta es mi lista de mis 10 imprescindibles del año:

-'Shame' de Steve McQueen.
-'Carmina o revienta' de Paco León.
-'Los descendientes' de Alexander Payne.
-'En la casa' de François Ozon.
-'Los hombres que no amaban a las mujeres' de David Fincher.
-'Promoción fantasma' de Javier Ruiz Caldera.
-'Argo' de Ben Affleck.
-'Un mundo cuadrado' de Álvaro Begines.
-'La invención de Hugo' de Martin Scorsese.
-'Blancanieves' de Pablo Berger.

¿Y cómo ha sido vuestro año 2012 en las salas de cine?


jueves, 3 de enero de 2013

I dreamed a dream ...


No se han necesitado más que dos años para desmantelar el supuesto boom de aquel engaño titulado el 'El discurso del rey', una de esas películas diseñadas exclusivamente para adquirir un prestigio efímero de quita y pon y ganar un Oscar. Tom Hooper arrasó (injustamente) en la temporada de premios con una obra vacía, caduca, llena de planos imposibles que lo único que hacían eran intentar ocultar un uso totalmente equivocado de la narrativa cinematográfica. 'El discurso del rey' y su responsable se convirtieron momentáneamente en las citas cinéfilas de prestigio del año porque sí, porque tenían esa etiqueta y no se les podía quitar. Dos años después, es imposible que filme y director resistan las comparaciones con verdaderos ejercicios impecables de aquel 2010 como fueron 'La red social' (que, al contrario que la película de Hooper, no deja de engrandecerse con el tiempo), 'Cisne negro' o la maravillosa 'Toy Story 3'.   Quizás por eso estaba tan escéptico ante el estreno de 'Los Miserables', la nueva incursión de Tom Hooper en el cine de prestigio acapara-premios ... sólo que esta vez me ha callado la boca.


Bueno, sería más justo decir que me la ha callado el extraordinario reparto de la película, uno de los mejores y más acertados cásting de los últimos años. Es más, me atrevería a decir que 'Los Miserables' es una magnífica película no gracias a Tom Hooper sino a pesar de contar con él como director, con esos planos rebuscados y 'modernos' en el peor sentido de la palabra, su cámara en mano innecesaria que no permite ver muchas veces qué está ocurriendo en pantalla, y su empeño por imitar al peor Tim Burton en una estética que no viene al caso en un musical como éste.

Pero ni el empeño de Tom Hooper en ser el más 'moderno' del lugar consigue echar por tierra el poderoso melodrama que se esconde detrás de cada canción de 'Los Miserables'. La historia de estos marginados sin suerte en una Francia convulsa y, valga la redundancia, miserable está por encima de la labor del director y acaba convirtiendo la película en un viaje emocional tremendo, emotivo y conmovedor sobre una época que podemos reconocer sin ningún tipo de problemas en la actualidad.


Para el recuerdo se queda una Anne Hathaway APOTEÓSICA cantando el 'I dreamed a dream', un Hugh Jackman en carne viva, el descubrimiento de la carismática Samantha Barks (los pelos como escarpias con su 'On my own') y el buen sabor de boca que dejan todos lo actores de la película lanzándose sin problemas a los brazos del drama más desgarrador (qué bien lloran todos, aunque sea en esos primeros planos criminales e innecesarios del señor Hooper).

No es la gran película del año pero volveremos muchas veces a ella en el futuro ...

El tráiler: