PELICULEROS

domingo, 10 de marzo de 2013

Come hear the music play


'El musical está matando al verdadero cabaret' dice uno de los azafatos de 'Los amantes pasajeros' en uno de los momentos álgidos de la película. Yo como soy muy bruto, y muy burro y rubio, no sé si eso es cierto o no pero de serlo hay que matizar que hay ahora mismo hay una gran resistencia en Madrid dispuesta a que el cabaret no muera. Y están resistiendo muy pero que muy bien ... porque 'La mirilla' es uno de los mejores shows que uno puede disfrutar ahora mismo en el teatro madrileño, casi dos horas de puro goce, disfrute y desvergüenza sin renunciar al sentido del espectáculo más ... pues eso, 'espectacular' en todos los sentidos de la palabra.


Siete chicas, un maestro de ceremonias y un teatro, el Garaje Lumiére, (una de las mejores salas alternativas de la capital, todo hay que decirlo) reconvertido en una sala de fiestas donde uno se imagina que en cualquier momento podría salir Liza a cantar 'Maybe this time'. 'La mirilla' es todo eso pero también es música, una banda que toca en directo, voces femeninas espectaculares, bailes, ausencia total de prejuicios, libertad explosiva, erotismo muy bien entendido y sexualidad apabullante. No hay censura alguna en este espectáculo, ni en lo que se dice ni en lo que se muestra. Es como entrar en un reservado especial en estos tiempos de mierda y oscuridad que nos ha tocado vivir ... lo que venía a decir el maestro de ceremonias de 'Cabaret': que hay un lugar donde los problemas se dejan en la puerta. Pues ese sitio ahora está en el barrio de Delicias y se llama 'La mirilla'.


Y nada sería de este show sin esas siete bellezas que se dejan el talento, el alma y el cuerpo (literalmente, hacen de su físico una herramienta más de su interpretación) en siete números individuales y tres grupales que hacen que la sonrisa (entre divertida y picarona) del espectador no se borre ni por un solo momento de su cara. Impecable y arrolladora está Maggie Civantos (a la que tengo la suerte de llamar amiga y musa) como esa desquiciada bailarina rusa de ballet que esconde una mala pécora debajo de su aparente candidez e inocencia. Atención a su baile en puntas que da hasta casi dolor sólo de verlo. Y luego está Celia de Molina ... ains, Celia de Molina. Qué gran descubrimiento, qué presencia, qué divertida, qué inolvidable está doña Celia como esa italiana en perpetuo estado de nervios, carnalidad y sentimiento puro y duro. Y yo salí enamoradito hasta las trancas de Natalia de Molina, una lolita como hacía tiempo que no veía en una obra, arrolladora en su carisma y naturalidad. Atención a Natalia que me da a mí que vamos a oír su nombre en muchísimas ocasiones.

Habrá muy pocas ocasiones para disfrutar en Madrid de un espectáculo tan hipnótico, divertido y sugerente como 'La mirilla'. Así que pinchando aquí podéis ver horarios, funciones y entrar en este cabaret donde no existen los problemas ni la crisis .... aquí todo es felicidad, sexo y espectáculo.

Un pequeño adelanto:

la mirilla cabaret-burlesque-teatro from Sergio Candel on Vimeo.