PELICULEROS

sábado, 17 de noviembre de 2012

Y nuestra plaga de 'RATAS' vio la luz ...


La foto de arriba me la hizo mi querido Paco Anaya, minutos antes de la primera proyección de 'Ratas' ante el equipo y los amigos. La sala todavía vacía, la pantalla ya acogiendo los fotogramas del corto y yo de los nervios, sabiendo que más de 100 personas esperaban al otro lado de la cortina para conocer a Nani (Macarena Gómez), Nico (David Tortosa) y Pablo (Juan Caballero). Fue el pasado 3 de noviembre, en Garaje Lumiére, justo después de la función número 13 de nuestra obra de teatro, '¿A quién te llevarías a una isla desierta?'. No queríamos ni denominar aquello como un estreno, porque no lo era. Queríamos que fuera una fiesta, una proyección íntima para que la gente riera, aplaudiera, gritara y coreara a Nani y Pablo cuando empezaran su particular .... bueno, dejémoslo ahí.


'Ratas' se rodó hace un año y nació como un intento de romper con el drama y la intensidad de '3,2 (lo que hacen las novias)', mi anterior cortometraje y al que le debo todo lo que tengo ahora. Pero quería explorar otros terrenos, ser más gamberro, más desinhibido, rodar sin ningún tipo de censura ni límite. Y el resultado ha sido 'Ratas', una comedia de terror negra, negrísima, que está llevándose las mejores críticas que he tenido hasta ahora. Fue un viaje duro, emocional y profesionalmente, donde cambiaron muchas cosas en mi vida. Es curioso que 'Ratas' se quede como mi trabajo más ligero pero a la vez más ambicioso, el que partía como un simple divertimento pero el que ha visto como en su rodaje se producían algunos cambios que sacudían mi vida.

Sinceramente, no puedo estar más orgulloso de 'Ratas' y del trabajazo que ha hecho todo mi equipo, delante y detrás de las cámaras. A ellos se lo debo todo, a su dedicación y a su esfuerzo para sacar adelante esta locura llena de litros de sangre. Gracias, podría estar agradeciendo vuestro trabajo siempre porque es por gente como vosotros, por vuestra pasión, por lo que quiero dedicarme a esto. Y todos estamos muy contentos de que 'Ratas' haya tenido un arranque tan bueno en su distribución, sobre todo con la presencia en el 50 Festival Internacional de Cine de Gijón, dentro de la sección 'Géneros Mutantes', o a concurso en la sección oficial del XIX CINEMAD 2012. Especial ilusión me hace a mí que en Gijón se proyecte justo antes de la película 'A l´intérieur', uno de mis referentes más apasionados en el cine de terror.

'Ratas' no puede haber empezado su andadura con mejor pie ... estoy deseando ver qué viaje me espera con esta locura de corto en el que he puesto sudor y sangre. Literalmente.

Os dejo con el teaser:




martes, 13 de noviembre de 2012

Resurgir de las cenizas haciendo cine de altura


Quizás sea porque siempre he sido un poco defensor de causas perdidas pero el caso es que nunca he entendido bien la tirria generalizada que se le cogió a Ben Affleck como actor, más allá de cuestionables decisiones (que ya quisiera ver que haríamos nosotros si nos ofrecieran esos cheques) como 'Pearl Harbor' o 'Jersey Girl'. Incluso me pareció en su día que esa tirria fue la que le impidió ni siquiera ser nominado como mejor actor secundario por su magnífica interpretación en 'Hollywoodland', probablemente de las mejores de aquel año y que ya le hizo ganar la Copa Volvi en Venecia. La carrera de Affleck como actor iba cuesta abajo y sin frenos, en odiosa comparación con el prestigio imparable de su inseparable Matt Damon. Quién nos iba a decir que Mister Ben renacería de sus cenizas, no con un papel de estos que resucitan carreras sino como uno de los mejores y más interesantes directores de la actualidad. 'Adiós pequeña, adiós' fue una auténtica revelación, 'The town' se convirtió en una gozada capaz de aunar entretenimiento con cine de calidad de altura ... pero es que lo que ha hecho con 'Argo' ya es punto y aparte. O punto y seguido en lo que ya se confirma como el inicio de una trayectoria como director que, por ahora, es impecable.


'Argo' es un pequeño milagro en una época donde el cine está tocado y luchando por no hundirse. Es una película adulta, inteligente, capaz de reconciliar al espectador con la experiencia de asistir a una narración cinematográfica de altura en una sala oscura. No es sólo impecable técnicamente (el montaje es abrumadoramente perfecto, sobre todo en la secuencia inicial o en la de la subida al avión, éste último uno de los mejores momentos del cine de este año) sino que es capaz de transformar una rocambolesca historia en un guión de hierro que mezcla peligrosamente géneros pero dándoles un esqueleto fuerte para que aguante una historia de poderoso contenido político, asumible tanto para el cinéfilo de pro como para el espectador que sólo quiere ver una buena película.

La película de Affleck es uno de esos casos raros en que a uno no le importa pasar por taquilla y abonar esa salvajada de 9 euros que cuesta ahora ir al cine un fin de semana en la capital. Es una experiencia única que atrapa, envuelve y te deja con la sensación de buen cine que uno saborea horas, días, semanas ... quizás toda la vida porque 'Argo' está destinada a ocupar un importante lugar en la memoria de cualquiera que sepa que el cine puede salvarse aún con películas como ésta.

El tráiler:

sábado, 3 de noviembre de 2012

El arte de pasar miedo en una sala oscura


Siempre he pensado que hacer una buena película de terror es algo muy matemático, muy de 1+1=2. Por eso muchas veces, como fan acérrimo del género, me cabrea tanto que se usen efectos especiales, maquillajes absurdos y un uso indiscriminado de elementos explícitos que arruinan el efecto de lo que una buena cinta de horror debe perseguir: asustar al respetable, inquietarlo, hacerle que vea las imágenes de la película una vez que cierra los ojos por la noche. Así que, ante este panorama, es una gozada sentarse en una sala oscura (a pesar de los 9 eurazos que ya cuesta ir al cine en Madrid) y dejarse envolver por 'Sinister', uno de los más perturbadores y fascinantes ejercicios de género que he visto en mucho tiempo.


'Sinister' abre con uno de los mejores planos del cine de terror reciente, un solo plano fijo que hiela la sangre y que atrapa de manera malsana y enfermiza la atención del espectador. Una familia completa (madre, padre y dos hijos), siendo ahorcados en un árbol y filmados en una vieja película casera de Súper 8, es el pistoletazo de salida para el viaje al infierno que protagoniza un espléndido Ethan Hawke en un papel muy a lo Stephen King (escritor en horas bajas en busca de un nuevo éxito a toda costa). La aparición de más películas caseras, a cada cual más terrorífica y perturbadora (¡ojo con la del cortacesped!), en la nueva casa a la que se mudan el personaje de Ethan Hawke y su familia, es el esqueleto principal de una historia que bebe de los mejores clichés del género de terror, los transforma, los pervierte y, sin embargo, los respeta. 'Sinister' se preocupa de tomarse en serio a si misma y eso se nota en magníficas escenas como la del apagón de luz, el descubrimiento de las colas de Súper 8 no montadas, la primera visita al desván o todo el clímax final.


No todo es perfecto y 'Sinister' pierde gas cuando cae en el error de enseñar demasiado sus cartas, con unos efectos de maquillaje excesivos y, lo peor de todo, innecesarios. Pero son cosas que se perdonan cuando la película puede presumir de tener unos primeros sesenta minutos admirables, puro género de terror   de calidad que dejan para el aficionado un nuevo icono de pesadilla, el Mr. Boogie. Porque lo mejor que se puede decir de 'Sinister' es que da miedo, mucho miedo. Y si estamos hablando de una película de horror, no hay mejor halago que ése.

El tráiler