PELICULEROS

sábado, 21 de julio de 2012

Fallos y aciertos de un final épico



Si algo bueno tuvo 'El caballero oscuro' en 2008 fue que nos pilló a todos por sorpresa y jugó muy, muy, pero que muy bien con ese factor épico de calidad que ningunos nos esperábamos. 'Batman begins' le había devuelto la dignidad al Hombre Murciélago en 2005 pero no dejaba de ser más que una buena película de super héroes, una intachable película de acción con ciertos errores pero que al menos se molestó en devolver a Bruce Wayne a sus orígenes de calidad y oscuridad. Tres años después llegaba 'El caballero oscuro' y, seamos sinceros, todos la esperábamos con las uñas de gata sacadas. ¿Cuántas veces no dijimos eso de 'Heath Ledger no le va a llegar ni a la suela de los zapatos a Jack Nicholson'? Ahora no vale hacernos los dignos, ninguno dábamos un duro por el nuevo Joker y la secuela de Batman nos inspiraba más desconfianza que otra cosa. Y ahí es donde Nolan jugó con maestría sus cartas al ofrecernos por sorpresa un espectáculo épico inigualable, lleno de fuerza, escenas de acción magistrales, un trasfondo político que ya quisieran para sí muchas películas que llegan a los Oscar, personajes bien construidos y que, a pesar de llevar armadura, no son inmortales y se enfrentan a la muerte, a la pérdida, al dolor y al caos del mundo en que vivimos. Y claro, luego estaba Heath Ledger dejando para la historia del cine una interpretación terrorífica y profundamente icónica. Todo en 'El caballero oscuro' encajó a la perfección, demostró que el blockbuster no estaba reñido con la calidad artística (para mí, sigue siendo la mejor película que se estrenó en 2008, junto a 'Wall-E') y fue capaz de crear una nueva mitología que hizo que la tercera entrega se convirtiera, desde muchísimo antes de su rodaje, en uno de los eventos más esperados por cualquier cinéfilo.  Y aquí está 'El caballero oscuro: la leyenda renace' ... 


Las tornas han cambiado para el desenlace de la trilogía. El factor sorpresa se ha desvanecido y ahora las expectativas son altísimas ante esta tercera entrega, no sólo por las dos anteriores sino también por el éxito crítico y artístico que Christopher Nolan cosechó en 2010 con 'Origen'. De hecho, 'El caballero oscuro: la leyenda renace' conserva a gran parte del reparto de aquella fantasía de acción sobre los sueños: repiten Tom Hardy, Joseph Gordon Levitt y Marion Cotillard, además del indispensable Michael Caine. Nolan lo tenía muy complicado y ha jugado el todo por el todo en este nuevo Batman: más personajes, más destrucción, más paralelismos con la situación mundial actual, más villanos, más sorpresas, más metraje, más y más. Casi parece que pretendía que la película funcionara por acumulación ... y ahí es donde 'El caballero oscuro: la leyenda renace' encuentra su talón de Aquiles, quiere abarcar tantos temas, tantas subtramas, tantos personajes, que no termina por centrarse en ninguno y todo queda disperso, enmarañado, confuso, en tierra de nadie.

Lo más discutible (y, para mí, imperdonable) de la película es que Nolan ha rodado una historia de Batman sin Batman. No sé si por darle más seriedad al conjunto, por hacerlo más realista o porqué realmente el Justiciero de Gotham siempre es el personaje menos interesante de sus historias, pero el caso es que el enmascarado apenas aparece durante el abultado (y son muchos, muchos, muchísimos minutos) metraje. Y aunque Batman sea siempre una excusa para desarrollar a su alrededor mejores y mucho más complejas personalidades, él debe de estar ahí. Y en 'El caballero oscuro: la leyenda renace' brilla por su ausencia.    El protagonismo lo adquiere Bane, reconvertido aquí en una figura aterradora, brutal, anárquica y que, por momentos, da verdadero pavor. Tom Hardy está más que correcto pero la sombra del Joker es alargada y Bane nunca ha sido uno de los mejores villanos de los cómics. Y cuando la materia prima con la que se cuenta ya no da más de sí, poco se puede hacer. Bane cumple su función pero da la impresión de que pierde fuelle a medida que avanza la trama, que todo lo que tiene que ofrecer ya se muestra sin coartadas en el espectacular prólogo y durante los siguientes 160 minutos (me repito pero ¿de verdad era necesaria esa duración?) lo único que vemos es una repetición. 


Pero aunque Bane se presentaba como la gran atracción, acaban siendo los secundarios los que despiertan y mantienen el interés del espectador. Anne Hathaway da otro paso de gigante en su sólida (y muy inteligentemente llevada) carrera y se lleva la función de calle como Selina Kyle (el nombre de Catwoman no se pronuncia ni una sola vez), a pesar de que tiene que lidiar con un guión que la saca y mete de escena sin ton ni son, casi dado la impresión de que su personaje se quedó más en la sala de montaje que en el corte final. Joseph Gordon Levitt se convierte en el otro protagonista encubierto de 'El caballero oscuro: la leyenda renace' y el actor (magistral, por cierto, en la inédita en Españistán '50/50') aprovecha la oportunidad para demostrar que pocos como él son capaces de caminar por la fina línea que separa fragilidad de fortaleza, vulnerabilidad de fuerza. Y Marion Cotillard reinventa por completo la figura de 'chica florero del súper héroe', poco más qué decir.

Visto lo visto, puede parecer que salí horrorizado del cine. No, nada más lejos de la realidad. Esperaba muchísimo de 'El caballero oscuro: la leyenda renace' pero sólo por el recuerdo de su anterior entrega y porque a Nolan le exijo mucho más que a otros directores. Y es cierto que la película arrastra las cargas de un guión irregular, un ritmo desastroso en sus primeros 90 minutos (a riesgo de ser pesado, pero esta es una película que podría haber durado perfectamente dos horas y todos contentos) y un afán por convertirse en algo trascendente e importante que acaba machacando un poco. Pero también es verdad que su última hora es, sencillamente, ESPECTACULAR en todos los sentidos: puro cine, maestría tras la cámara, buena resolución y capacidad para conmover y emocionar a base de inteligencia y buenos personajes. 

Y si por algo destaca 'El caballero oscuro: la leyenda renace', y lo que hace que al final acabe siendo una muy buena película, es por su valentía y riesgo. A partir del momento del ataque terrorista al estadio (sencillamente no creo que veamos nada mejor este año que esta escena), Nolan toma las riendas con fuerza de su película y crea un aterrador y actual paralelismo con la situación desesperada que todos estamos viviendo ahora. Tan real que por momentos da auténtico miedo ... mucho miedo. 

'El caballero oscuro: la leyenda renace' no es la gran película que se esperaba. No es la gran obra maestra que su antecesora prometía. Tiene demasiados fallos e irregularidades pero acaba siendo redimida como parte íntegra de una trilogía y como cierre de oro a dos anteriores películas muy superiores a ésta. Y así hay que verla, como desenlace de una reinvención total de un icono de nuestro tiempo. Merece muchísimo la pena, más allá de sus baches ... y tened cuidado porque en tiempos de crisis, como bien te demuestra este Batman, es cuando aparecen gente como Bane.

El tráiler: