PELICULEROS

sábado, 3 de noviembre de 2012

El arte de pasar miedo en una sala oscura


Siempre he pensado que hacer una buena película de terror es algo muy matemático, muy de 1+1=2. Por eso muchas veces, como fan acérrimo del género, me cabrea tanto que se usen efectos especiales, maquillajes absurdos y un uso indiscriminado de elementos explícitos que arruinan el efecto de lo que una buena cinta de horror debe perseguir: asustar al respetable, inquietarlo, hacerle que vea las imágenes de la película una vez que cierra los ojos por la noche. Así que, ante este panorama, es una gozada sentarse en una sala oscura (a pesar de los 9 eurazos que ya cuesta ir al cine en Madrid) y dejarse envolver por 'Sinister', uno de los más perturbadores y fascinantes ejercicios de género que he visto en mucho tiempo.


'Sinister' abre con uno de los mejores planos del cine de terror reciente, un solo plano fijo que hiela la sangre y que atrapa de manera malsana y enfermiza la atención del espectador. Una familia completa (madre, padre y dos hijos), siendo ahorcados en un árbol y filmados en una vieja película casera de Súper 8, es el pistoletazo de salida para el viaje al infierno que protagoniza un espléndido Ethan Hawke en un papel muy a lo Stephen King (escritor en horas bajas en busca de un nuevo éxito a toda costa). La aparición de más películas caseras, a cada cual más terrorífica y perturbadora (¡ojo con la del cortacesped!), en la nueva casa a la que se mudan el personaje de Ethan Hawke y su familia, es el esqueleto principal de una historia que bebe de los mejores clichés del género de terror, los transforma, los pervierte y, sin embargo, los respeta. 'Sinister' se preocupa de tomarse en serio a si misma y eso se nota en magníficas escenas como la del apagón de luz, el descubrimiento de las colas de Súper 8 no montadas, la primera visita al desván o todo el clímax final.


No todo es perfecto y 'Sinister' pierde gas cuando cae en el error de enseñar demasiado sus cartas, con unos efectos de maquillaje excesivos y, lo peor de todo, innecesarios. Pero son cosas que se perdonan cuando la película puede presumir de tener unos primeros sesenta minutos admirables, puro género de terror   de calidad que dejan para el aficionado un nuevo icono de pesadilla, el Mr. Boogie. Porque lo mejor que se puede decir de 'Sinister' es que da miedo, mucho miedo. Y si estamos hablando de una película de horror, no hay mejor halago que ése.

El tráiler

1 comentario:

Cinemagnific dijo...

Es una peli que no me llamaba mucho la atención, especialmente porque su cartel y su trailer parecen decir todo lo contrario: "No la veáis, es horrible, es otro tópico más". Pero te sumas tú también a las críticas positivas que he escuchado, que son ya muchas, y el lunes voy a ir a verla sin falta :)