PELICULEROS

sábado, 31 de marzo de 2012

Love story a lo zombie.

¿Por qué el cine español va mal? Dejémonos de eufemismos y gilipolleces, nuestro cine va como el culo porque no se hacen más películas como '[REC]3'. Bueno, más concretamente porque las lúcidas y siempre visionarias instituciones culturales de este nuestro país creen que películas como ésta son un producto menor, un mero divertimento, y que no hay nada más cool que un filme absurdo, sin sentido, con contenido social y que interesa sólo a los productores que se embolsarán una bonita subvención por algo que saben de antemano que no irá a ver nadie. A esas mismas instituciones les daría yo dos entradas para que se pasaran por la sala donde nosotros vimos '[REC]3' el día de su estreno, los cines Proyecciones de Madrid, con un patio de butacas llenísimo de público de todas las edades y una conclusión casi unánime de todos ellos a la salida: esta película es cojonuda. Conclusión, si la Academia de Cine tuviera los cojones que hay que tener, que no los tiene, nominaría a '[REC]3' el año que viene al Goya a la mejor película y le debería dar directamente el galardón a la mejor actriz a una INMENSA E IMPAGABLE Leticia Dolera. Una lástima que nada de eso vaya a pasar ... y así nos va.

'[REC]3' es, probablemente, una de esas cintas llamadas a ser clásicos instantáneos del género patrio, aunque yo casi que me atrevería a decir del género a secas, sin fronteras. Jugando a las precuelas (aunque el subtítulo de Génesis pronto cobra un sentido muy diferente del que esperábamos), la acción se sitúa unas horas antes de que Manuela Velasco entre en el ya mítico edificio de vecinos de Barcelona. En esta tercera parte todo es nuevo (el escenario esta vez es una luminosa boda entre una pareja de novios -perfectísimos Diego Martín y Leticia Dolera- ideal de la muerte) pero con los suficientes guiños al espectador como para que reconozca los puntos en común con las dos entregas anteriores (¡¡ese mordisco de perro!!)

La película bebe al principio de la cámara en mano característica de la saga '[REC]' pero pronto se atreve a pervertir esa seña de identidad y cambiar, por primera vez en la saga, a un formato cinematográfico convencional, incluyendo banda sonora original. Esto es un acto de valentía por parte de un Paco Plaza que sabe que el público ya está un poco hasta el moño de cámaras que nunca dejan de grabar aunque tengan a una hornada de zombies/poseídos pisándoles los talones. La ruptura entre las dos formas de narración se produce ¡oh sorpresa! con toda naturalidad y sin que en ningún momento chirríe o a los fanáticos de la saga nos den ganas de atravesar la pantalla y pedir la cabeza del señor Plaza.

Pero si algo destaca de '[REC]3' es su infinita capacidad para mezclar géneros y no aburrir en ningún momento. Pero, sobre todo, me quedé cuajado ante la novedosa y sorprendente manera que tiene el guión para ... emocionar. Que sí, que soy rubio y fácilmente manipulable en cuanto a sentimientos se refiere, pero es que ninguna película de terror había sido capaz nunca de casi hacerme soltar la lagrimita con una love story que es algo así como 'Romeo y Julieta' sólo que cambiando los Montescos y Capuletos por vivos y muertos. Sólo por eso se le perdona a '[REC]3' que no le llegue a la suela de los zapatos a la primera entrega en eso de asustar, casi dándole más importancia esta vez a los sustos fáciles (golpes de sonido, manos que atraviesan cristales, zombies hijos de perra que saben cómo salir en el momento más inadecuado) que a la impagable sensación de angustia y terror de la original.

Sí es verdad que cuando '[REC]3' quiere dar miedo, lo da y mucho. Sólo hay que recordar el que puede que sea el mejor momento de toda la saga (ese autobús lleno de niños visto a través de una cámara de seguridad) o el abrumador momento del reecuentro madre e hija. Momentos inspirados que reecuerdan que esta historia es de terror, más allá de los elementos paródicos o las concesiones al humor más cinéfilo.

Bueno, y luego está ella, la gran protagonista, la que está llamada a convertirse en un icono referencial (esa motosierra, ese vestido empapado de sangre): la MAGISTRAL Leticia Dolera. Impresionante lo que hace, como llora, como se asusta, como toma las riendas de la situación, como sale a la búsqueda del novio armada con unos tacones y una motosierra que dará mucho, mucho juego como imagen icónica. Dudo que en todo el año que nos queda de cine español veamos algo mínimamente parecido a lo que hace la Dolera en '[REC]3'. Ya tenemos a nuestra Ripley particular.

Id a verla, es infinitamente mejor que la segunda parte. Palabra de un fan de la saga. El tráiler:

2 comentarios:

Nocivo dijo...

Estoy totalmente de acuerdo contigo en toda la entrada, sobretodo en ese tirón de orejas a nuestro cine del primer párrafo.
Centrandome en la peli: REC 3 es fantástica, todo un divertimento que sabe jugar muy bien a todos los niveles, sin que la parte cómica, la de terror ni la de amor desentonen en absoluto. En la sala la gente se lo paso pipa.
La imagen de Leticia Dolera con la motosierra es tan icónica que me siento obligado, con mis evidentes limitaciones, a homenajearla en uno de mis dibujos.

Miguel Ángel Fernández dijo...

Pa mi gusto le faltó dar más miedo. Por tu crítica, deduzco que a tite gustó aún más que a mí!