PELICULEROS

lunes, 20 de febrero de 2012

12 cosas sobre los Goya 2012

Pues seré breve (no como el discurso de Lluís Homar) y resumiré en doce puntos estos Goya 2012:

-Barro para casa y lo más emocionante para mí fue la dedicatoria de Manolo Carretero, ganador del premio a la mejor peluquería por 'La piel que habito', a Algodonales, su pueblo y el mío. No todos los días un algodonaleño gana un cabezón.

-Muy emotiva también fue la reaparición de Silvia Abascal y las lágrimas de Juanjo Artero mientras ésta hablaba.

-¿Fuí yo el único al que el momento rap le dio vergüenza ajena?

-Por fin se hizo justicia con una de nuestras actrices más valientes y sinceras. Elena Anaya recogió su Goya a la mejor actriz por un personaje destinado a ser imprescindible en la filmografía de Almodóvar.

-Impagable la cara del nuevo Ministro de Cultura durante los chistes políticos de Eva H, sobre todo cuando ésta hizo un llamamiento a los responsables de España y soltó eso de 'Ángela y el petit Nicolas'.

-¿Por qué se insistía tanto en pinchar primeros planos de Almodóvar? ¿Había morbo en ver la decepción de unos Goyas perdidos de antemano? ¿Pegaba esa hambre de carnaza en los Goya?

-¿De verdad que la seguridad de la gala es tan nefasta que, incluso después de lo del año pasado con Jimmy Jump, no se ha podido evitar que de nuevo irrumpieran dos espontáneos en plena celebración? El primero fue digno del surrealismo puro y duro, reivindicando el western extremeño. El otro fue un Anonymous que corría por el patio de butacas pero que la realización de la gala cortó a tiempo para que casi ni se notara.

-La única cara de sorpresa que me creí fue la de Jan Cornet, brillante en su discurso y en su emoción.

-Ya era hora de reconocer el trabajazo de Ana Wagener, una de las imprescindibles de nuestro cine. Su Mercedes de 'La voz dormida' es uno de los grandes aciertos de la irregular, pero muy apreciable, película de Zambrano.

-Un hurra por el incendiario speech de Santiago Segura diciendo verdades como puños y advirtiéndole a Salma Hayeck de que 'aquí sólo nominamos a las estrellas internacionales para que vengan y den glamour, luego los mandamos a casa con una mano delante y otra detrás'.

-¿Puede ser más encantadora y espontánea y maravillosa María León? Ojalá sepa sobrevivir a ese fantástico personaje de Pepita y nos deje ver esos ojos inigualables muchas más veces en una pantalla de cine.

-Después de dos años seguidos en los que Álex de la Iglesia dio dos brillantes y acertadísimos discursos como Presidente de la Academia, el de Enrique González Macho de este año ha sido largo, aburrido y completamente fuera de lugar. En nuestro cine seguimos mirando hacia otro lado en vez de afrontar de cara los verdaderos problemas que nos están hundiendo poco a poco.

Ah, bueno. Y un decimotercer punto. Eva H, bien, gracias. Pero seguimos sin encontrar a un buen presentador que sepa llevar la Gala más allá del humor facilón. Como se echa de menos a Rosa María Sardá.

Y con esto y muchos cabezones repartidos, hasta el año que viene.

2 comentarios:

Nocivo dijo...

Buen (y breve) análisis de la gala. Lo que más me gustó fue la reaparición de Silvia Abascal, una de mis actrices favoritas, que antes de la gala habló con uno de los reporteros de la 1 y demostró que es mucho más fuerte que lo que aparenta por su dulce, frágil y etérea presencia. Espero que pronto podamos disfrutar de ella, ya sea en cine, tv o teatro. Otro gran momento fue el discurso del director de EVA, reivindicando la enseñanza pública. Finalmente Santiago Segura estuvo genial, la industria lo menosprecia por hacer un cine comercial sin pretensiones artísticas y él se ríe de la industria.
Lo más terrorífico fue el discurso del actual presidente de la academia que demostró ser cobarde y corto de miras.

Nocivo dijo...

Buen (y breve) análisis de la gala. Lo que más me gustó fue la reaparición de Silvia Abascal, una de mis actrices favoritas, que antes de la gala habló con uno de los reporteros de la 1 y demostró que es mucho más fuerte que lo que aparenta por su dulce, frágil y etérea presencia. Espero que pronto podamos disfrutar de ella, ya sea en cine, tv o teatro. Otro gran momento fue el discurso del director de EVA, reivindicando la enseñanza pública. Finalmente Santiago Segura estuvo genial, la industria lo menosprecia por hacer un cine comercial sin pretensiones artísticas y él se ríe de la industria.
Lo más terrorífico fue el discurso del actual presidente de la academia que demostró ser cobarde y corto de miras.