PELICULEROS

martes, 17 de enero de 2012

Como vaca sin cencerro

Todos los personajes almodovarianos vuelven al pueblo a curarse cuando están tocados y hundidos. Es el remanso de paz en el que terminar de joderse para renacer, rodeado de vecinas que te traen pisto, de madres que te dan ungüentos y de reuniones al sol en patios. Y las cosas malas ya no parecen tan malas, o al menos ya no parecen capaces de hacer que toques más fondo y te quedes ahí, en un agujero en el que pasas tanto tiempo que, como diría mi buen amigo Paco, ya hasta empiezas a decorarlo.

En 'La flor de mi secreto', Leo volvía al pueblo acompañada su de madre, la Blasa, cuando ya no puede aguantar más el desengaño y el desamor cantado por Chavela Vargas. Leo llega tan hundida al pueblo que se desmaya nada más bajar del coche y tiene que entrar en casa en brazos. Allí la Blasa la acuesta y la cuida, y le avisa de lo triste que es estar 'como vaca sin cencerro' a una edad. A la mañana siguiente, Leo canta con las vecinas en el patio, mientras sonríe y hace encaje de bolillos ... Volverá a la ciudad, no recuperada pero sin con ganas de recuperar su cencerro.

Pues sí, el pueblo ... ese gran lugar donde no volveríamos a vivir pero que se convierte en el sitio perfecto para recuperarse de las heridas de guerra, para darse cuenta de que uno está como 'vaca sin cencerro' pero que, al fin y al cabo, hay que hacer como un personaje de una película de Almodóvar y dejar las penas en una canción de Chavela Vargas.

Hoy me voy del pueblo a hacer un viaje largo, sin rumbo y sin cencerro. Pero me voy mucho mejor de lo que llegué.

2 comentarios:

Alfins dijo...

Mucha suerte en tu periplo "Come, Folla (no creo en Dios, sólo en STANLEY KUBRICK), Ama" y ojalá encuentres lo antes posible a tu Richard Jenkins particular.
Un abrazo desde este rincón de tu pueblo 2.0

Bea Cepeda dijo...

Yo más que "al pueblo", me gusta volver a Zamora cuando estoy un poco de bajona, aunque supongo que volver a Zamora y volver al pueblo son casi sinónimos :P