PELICULEROS

sábado, 17 de noviembre de 2012

Y nuestra plaga de 'RATAS' vio la luz ...


La foto de arriba me la hizo mi querido Paco Anaya, minutos antes de la primera proyección de 'Ratas' ante el equipo y los amigos. La sala todavía vacía, la pantalla ya acogiendo los fotogramas del corto y yo de los nervios, sabiendo que más de 100 personas esperaban al otro lado de la cortina para conocer a Nani (Macarena Gómez), Nico (David Tortosa) y Pablo (Juan Caballero). Fue el pasado 3 de noviembre, en Garaje Lumiére, justo después de la función número 13 de nuestra obra de teatro, '¿A quién te llevarías a una isla desierta?'. No queríamos ni denominar aquello como un estreno, porque no lo era. Queríamos que fuera una fiesta, una proyección íntima para que la gente riera, aplaudiera, gritara y coreara a Nani y Pablo cuando empezaran su particular .... bueno, dejémoslo ahí.


'Ratas' se rodó hace un año y nació como un intento de romper con el drama y la intensidad de '3,2 (lo que hacen las novias)', mi anterior cortometraje y al que le debo todo lo que tengo ahora. Pero quería explorar otros terrenos, ser más gamberro, más desinhibido, rodar sin ningún tipo de censura ni límite. Y el resultado ha sido 'Ratas', una comedia de terror negra, negrísima, que está llevándose las mejores críticas que he tenido hasta ahora. Fue un viaje duro, emocional y profesionalmente, donde cambiaron muchas cosas en mi vida. Es curioso que 'Ratas' se quede como mi trabajo más ligero pero a la vez más ambicioso, el que partía como un simple divertimento pero el que ha visto como en su rodaje se producían algunos cambios que sacudían mi vida.

Sinceramente, no puedo estar más orgulloso de 'Ratas' y del trabajazo que ha hecho todo mi equipo, delante y detrás de las cámaras. A ellos se lo debo todo, a su dedicación y a su esfuerzo para sacar adelante esta locura llena de litros de sangre. Gracias, podría estar agradeciendo vuestro trabajo siempre porque es por gente como vosotros, por vuestra pasión, por lo que quiero dedicarme a esto. Y todos estamos muy contentos de que 'Ratas' haya tenido un arranque tan bueno en su distribución, sobre todo con la presencia en el 50 Festival Internacional de Cine de Gijón, dentro de la sección 'Géneros Mutantes', o a concurso en la sección oficial del XIX CINEMAD 2012. Especial ilusión me hace a mí que en Gijón se proyecte justo antes de la película 'A l´intérieur', uno de mis referentes más apasionados en el cine de terror.

'Ratas' no puede haber empezado su andadura con mejor pie ... estoy deseando ver qué viaje me espera con esta locura de corto en el que he puesto sudor y sangre. Literalmente.

Os dejo con el teaser:




martes, 13 de noviembre de 2012

Resurgir de las cenizas haciendo cine de altura


Quizás sea porque siempre he sido un poco defensor de causas perdidas pero el caso es que nunca he entendido bien la tirria generalizada que se le cogió a Ben Affleck como actor, más allá de cuestionables decisiones (que ya quisiera ver que haríamos nosotros si nos ofrecieran esos cheques) como 'Pearl Harbor' o 'Jersey Girl'. Incluso me pareció en su día que esa tirria fue la que le impidió ni siquiera ser nominado como mejor actor secundario por su magnífica interpretación en 'Hollywoodland', probablemente de las mejores de aquel año y que ya le hizo ganar la Copa Volvi en Venecia. La carrera de Affleck como actor iba cuesta abajo y sin frenos, en odiosa comparación con el prestigio imparable de su inseparable Matt Damon. Quién nos iba a decir que Mister Ben renacería de sus cenizas, no con un papel de estos que resucitan carreras sino como uno de los mejores y más interesantes directores de la actualidad. 'Adiós pequeña, adiós' fue una auténtica revelación, 'The town' se convirtió en una gozada capaz de aunar entretenimiento con cine de calidad de altura ... pero es que lo que ha hecho con 'Argo' ya es punto y aparte. O punto y seguido en lo que ya se confirma como el inicio de una trayectoria como director que, por ahora, es impecable.


'Argo' es un pequeño milagro en una época donde el cine está tocado y luchando por no hundirse. Es una película adulta, inteligente, capaz de reconciliar al espectador con la experiencia de asistir a una narración cinematográfica de altura en una sala oscura. No es sólo impecable técnicamente (el montaje es abrumadoramente perfecto, sobre todo en la secuencia inicial o en la de la subida al avión, éste último uno de los mejores momentos del cine de este año) sino que es capaz de transformar una rocambolesca historia en un guión de hierro que mezcla peligrosamente géneros pero dándoles un esqueleto fuerte para que aguante una historia de poderoso contenido político, asumible tanto para el cinéfilo de pro como para el espectador que sólo quiere ver una buena película.

La película de Affleck es uno de esos casos raros en que a uno no le importa pasar por taquilla y abonar esa salvajada de 9 euros que cuesta ahora ir al cine un fin de semana en la capital. Es una experiencia única que atrapa, envuelve y te deja con la sensación de buen cine que uno saborea horas, días, semanas ... quizás toda la vida porque 'Argo' está destinada a ocupar un importante lugar en la memoria de cualquiera que sepa que el cine puede salvarse aún con películas como ésta.

El tráiler:

sábado, 3 de noviembre de 2012

El arte de pasar miedo en una sala oscura


Siempre he pensado que hacer una buena película de terror es algo muy matemático, muy de 1+1=2. Por eso muchas veces, como fan acérrimo del género, me cabrea tanto que se usen efectos especiales, maquillajes absurdos y un uso indiscriminado de elementos explícitos que arruinan el efecto de lo que una buena cinta de horror debe perseguir: asustar al respetable, inquietarlo, hacerle que vea las imágenes de la película una vez que cierra los ojos por la noche. Así que, ante este panorama, es una gozada sentarse en una sala oscura (a pesar de los 9 eurazos que ya cuesta ir al cine en Madrid) y dejarse envolver por 'Sinister', uno de los más perturbadores y fascinantes ejercicios de género que he visto en mucho tiempo.


'Sinister' abre con uno de los mejores planos del cine de terror reciente, un solo plano fijo que hiela la sangre y que atrapa de manera malsana y enfermiza la atención del espectador. Una familia completa (madre, padre y dos hijos), siendo ahorcados en un árbol y filmados en una vieja película casera de Súper 8, es el pistoletazo de salida para el viaje al infierno que protagoniza un espléndido Ethan Hawke en un papel muy a lo Stephen King (escritor en horas bajas en busca de un nuevo éxito a toda costa). La aparición de más películas caseras, a cada cual más terrorífica y perturbadora (¡ojo con la del cortacesped!), en la nueva casa a la que se mudan el personaje de Ethan Hawke y su familia, es el esqueleto principal de una historia que bebe de los mejores clichés del género de terror, los transforma, los pervierte y, sin embargo, los respeta. 'Sinister' se preocupa de tomarse en serio a si misma y eso se nota en magníficas escenas como la del apagón de luz, el descubrimiento de las colas de Súper 8 no montadas, la primera visita al desván o todo el clímax final.


No todo es perfecto y 'Sinister' pierde gas cuando cae en el error de enseñar demasiado sus cartas, con unos efectos de maquillaje excesivos y, lo peor de todo, innecesarios. Pero son cosas que se perdonan cuando la película puede presumir de tener unos primeros sesenta minutos admirables, puro género de terror   de calidad que dejan para el aficionado un nuevo icono de pesadilla, el Mr. Boogie. Porque lo mejor que se puede decir de 'Sinister' es que da miedo, mucho miedo. Y si estamos hablando de una película de horror, no hay mejor halago que ése.

El tráiler

miércoles, 3 de octubre de 2012

We have to go back!!!


Eso le decía Jack a Kate en aquel mítico capítulo de 'Perdidos', 'we have to go back!!!'. Y es que el pobre Jack se había quedado colgado de aquella isla desierta poblada de osos polares e iniciativas bizarras y tenía mono, ansia, desesperación por volver. Como nosotros con nuestra añorada isla ... pero ya podemos dejar de gritar aquello de 'we have to go back!!!' porque nuestro regreso es ya una realidad. 

Durante los pasados meses de mayo y junio tuvimos la suerte de estrenar en Madrid con bastante éxito, tanto de crítica como de público, nuestra obrita de teatro '¿A quién te llevarías a una isla desierta?'. Lo que empezó como una simple aventura de dos meses ha acabado convirtiéndose en algo más, así que en breve volvemos con la segunda temporada de nuestra historia generacional sobre cuatro amigos que cruzan sus vidas en el día más caluroso de los últimos veinte años. 

Mi indispensable mano derecha, Paco Anaya (también coautor del libreto junto a mí), nos ha regalado el nuevo póster para esta segunda tanda de funciones. Esta es la nueva cara de nuestra isla:


Regresamos el próximo 4 de octubre y estaremos los días 11, 20 y 27, y el 3 y el 10 de noviembre. Las entradas son 10 eurillos de nada (no se ha subido el IVA, que le den por culo a Rajoy que seguro que le gusta) y las funciones siempre serán a las 22:30. Se puede reservar por Atrápalo, sólo hay que pinchar aquí y tenéis toda la información, así como las críticas de los espectadores que ya han visitado nuestra isla desierta y que nos dan una puntuación de 9.8 sobre 10. Traemos muchas novedades, la principal es la incorporación de Pablo Cabrera, actor descomunal, en el papel de Eze:


Juan Caballero, Maggie Civantos y María Hervás siguen metiéndose en la piel y el alma de Marcos, Celeste y Marta. El resto lo ponen los espectadores que tienen que asumir el rol de voayeaur de estos cuatro amigos y de sus últimas veinticuatro horas en una vieja casa compartida que se desmantela poco a poco.

Esto es lo que dijo de '¿A quién te llevarías a una isla desierta?' el blog cultural 'En el andén' de la periodista Irene López: pinchar aquí para leer la crítica. Desde 'En un entreacto' nos dedicaron estas palabras: pinchar aquí para leer. Y el blog 'Mi butaquita' nos califica de joyita y habla de nuestro regreso con la segunda temporada: pinchar aquí para leer.

Lo dicho, regresamos ya a Garaje Lumiére (C/Ciudad Real, Metro Delicias) con nuestra querida isla desierta. ¿Queréis asomaros a lo que os espera? Pues dadle al play en este vídeo que José Martín grabó durante la última función de la primera temporada:

¿A quién te llevarías a una isla desierta? from Jota Linares on Vimeo.

lunes, 6 de agosto de 2012

¿Alguien le preguntó a 'Prometheus' si quería ser una obra maestra?


Hace justo un año recibíamos en nuestras carteleras con alegría y alboroto, y con cierta sorpresa, 'El origen del planeta de los simios' que se convirtió en el blockbuster de calidad del año. Un buen guión, excelentes actores, efectos especiales impresionantes y todo ello al servicio de una historia que interesaba y emocionaba. Todo hacía pensar que 'Prometheus' ocuparía ese lugar en 2012 y aquí tenemos la tan cacareada vuelta de Ridley Scott al universo Alien (porque sí, digan lo que digan esto es una precuela como una catedral de grande). El problema es que quizás nadie le había preguntado a 'Prometheus' sí realmente quería ser ese blockbuster de calidad que todos esperábamos ... porque, visto lo visto, parece ser que no estaba muy interesado el señor Scott en eso. Y digo yo que eso tiene que ser un marrón ¿no? Que tú simplemente quieras hacer una película de ciencia ficción correcta y entretenida y, sin embargo, los espectadores de todo el mundo la esperen como la gran salvación del cine de este año.


Siento decirlo pero 'Prometheus' no me parece la gran obra maestra de la ciencia ficción que todo el mundo ansiaba. Tiene ambición y en cada línea de diálogo de la primera media hora se ve un desesperado intento de trascender y convertirse en una película importante dentro del género (que si el origen de la especie humana, que si el alma, que si crees en Dios o en otra cosa, que si mira que soy el guionista de 'Perdidos' y esto en verdad tiene mucho subtexto, etc, etc) ... Pero uno tiene la molesta sensación todo el tiempo de que esa supuesta capa de intelectualidad no es más que eso, un simple caparazón como si a los responsables de 'Prometheus' le diera vergüenza ofrecer un producto de género 100%, sin intelectualismos de andar por casa.

Pero claro, Ridley Scott es zorro viejo y sabe cómo coger las riendas de su película para levantarla y echarla a andar. Y eso lo consigue a través de su poderío visual (el prólogo es fascinante), su innato sentido del ritmo (trepidante en todo el metraje, uno no se aburre en ningún momento) y adentrándose por momentos en la ciencia ficción más auténtica, genuina y terrorífica. Momentazos como la primera visita a  la misteriosa 'cabeza', el primer ataque a los tripulantes de la Prometheus y, sobre todo, la extraordinaria secuencia de la operación (desde ya, un momento imprescindible en la ciencia ficción) hacen que 'Prometheus' trascienda de un simple divertimento a algo más. Y a eso ayuda, y mucho, un reparto impecable que tiene que vérselas con algunos de los peores diálogos, que no guión, que yo recuerdo haber escuchado en muchísimo tiempo. Pero bueno, ahí están unos entregadísimos Noomi Rapace, Michael Fassbender, Logan Marshall-Green y una Charlize Theron que sigue demostrando lo bien que le sienta ser una mala.

¿Alguien recuerda en 'Alien' alguna parrafada que intentara desesperadamente ser trascendente? No ¿verdad? Pues dejémoslo entonces en que 'Prometheus' brilla cuando hace lo mismo y se limita a ser una película de ciencia ficción. Pero cuando quiere ser 'El árbol de la vida' provoca urticarias mayores que las que sufre el pobre capitán Holloway en la película cuando descubre cómo se las gastan las armas biológicas de los 'ingenieros' ...

El tráiler:





domingo, 5 de agosto de 2012

50 años sin ti



Una mujer triste, abrazada a alguien a quien sabe que no puede tener y teniendo que cargar con el 'disfraz' de felicidad y éxito que ella tanto odiaba. La imagen de arriba probablemente defina a la perfección la esencia de Norma Jean Baker, la chica con una infancia propia de un libro de Dickens que sólo aspiraba a que alguien la quisiera de verdad pero que en el camino acabó convertida en la actriz más famosa de la historia, representando las luces (muchas, brillantes y artificiales) y las sombras (terribles, oscurísimas y devoradoras) del mundo del cine. 

Soy incapaz de recordar en qué momento exacto de mi vida empecé a obsesionarme por ella. Sí es cierto que cuando leí sobre su vida, muchos años después de que Marilyn se hubiera convertido ya en parte fundamental de mi educación cinematográfica, descubrí que lo primero que me atrajo de ella fue algo que todos los que la rodeaban admiraban pero nadie sabía explicar: cuando ella estaba en pantalla, por muy mediocre que fuera la película, no podías apartar los ojos de Marilyn. Lo de la rubia es un magnetismo animal que iba y va más allá de cualquier talento natural para la interpretación, lo suyo era y es una luz que fue capaz de devorarla para alzarla al Olimpo que ella nunca soñó con alcanzar. La inseguridad crónica de la rubia no podría asimilar hoy en día que ha sido, y será por muchísimo tiempo, la actriz más reconocible, fascinante y misteriosa de la historia del cine. 


Cuando me preguntan porqué me gusta tanto Marilyn, nunca sé muy bien qué responder. Salvo 'Vidas rebeldes', ninguna de sus películas se encuentran entre mis favoritas y tiene algunos puntos de su filmografía que sólo pueden tacharse de 'malos filmes'. No fue tampoco una persona a la que admirar, su carácter autodestructivo y su ausencia de autoestima hicieron que la fidelidad no fuera su punto fuerte, que la promiscuidad se convirtiera en su billete de ida, sin vuelta, a un cariño pasajero de hombres que siempre acababan asustados por acostarse con Marilyn Monroe pero despertarse con Norma Jean Baker. Sus míticos ataques de pánico la convirtieron en una terrible profesional, incapaz de llegar puntual a un rodaje por el simple hecho de que le aterraba enfrentarse al equipo técnico y artístico. Todo en su vida era un desastre excepto una cosa: la pasión que la consumía por hacer cine y convertirse en una buena actriz, todo ello lastrado por la obsesión de los estudios en convertirla en una simple actriz de comedias facilonas. Quizás por eso me gusta tanto Marilyn, porque siempre me transmitió ese volcán de sentimientos encontrados incluso cuando interpretaba papeles tan anodidos como los de 'El multimillonario' o 'Luces de candilejas'

Pero más allá de su carrera está su vida. Y eso es lo que siempre me ha fascinando de ella. Por eso lloro siempre que leo una biografía suya, por eso siempre se me coge un nudo en el estómago cuando aparecen párrafos en los que dice cosas como 'me encantaría hacer alguna vez una fiesta de cumpleaños para mí. Pero no tengo amigos'. Marilyn se convirtió en una estrella a la misma velocidad que su tristeza se apoderaba de ella y eso es lo que la convirtió en un mito que sobrevivirá al tiempo como ella jamás lo habría imaginado. La mujer más famosa del mundo que murió sola, triste y aferrada a un teléfono sin que nadie la escuchara. La rubia que gritaba en silencio desesperada, aunque su boca sonriera, para decir que el éxito no es nada. La actriz que sólo quiso una cosa, que la tomaran en serio. El cadáver que esperó en la morgue un día sin que nadie lo reclamara ... 


Pero tengo que reconocer que lo que más me obsesiona de Marilyn es que entiendo perfectamente lo sola y triste que se sentía. Por eso ella siempre se cuela de alguna u otra manera en mis guiones o en mis cortos (buscadla, siempre hay alguna referencia a ella aunque sea en forma de imagen), por eso ahora estoy preparando un trabajo-homenaje sobre su figura, por eso siempre me quedo paralizado mirando una imagen y comprobando como en todas aparece esa misma sensación de ser irrompible pero a la vez estar a punto de derrumbarse. Por eso es que me gusta tanto el cine, por ella.

Marilyn dijo una vez que 'no me asusta la idea de que la gente piense que soy una rubia tonta, lo que me aterra es ser de verdad una rubia tonta'. Esto sólo lo puede decir alguien inteligente, muy inteligente. 


Hace 50 años que una combinación explosiva de medicamentos acabó con su vida. No se suicidó ni fue un complot político lo que la asesinó, quizás a ella todo eso le haría gracia porque su muerte fue más simple de todo lo que la leyenda ha creado a su alrededor. Marilyn se fue de aquí creyéndose una actriz mediocre, con una carrera ridícula y con la palabra 'fracaso' sobrevolando todos los ámbitos de su vida. Fue una muerte triste, injusta y solitaria. Pero si algún día nos encontramos en el otro barrio, me encantaría decirle todo lo que el cine le debe ... seguro que ella sonreiría y de sus ojos desaparecería esa tristeza infinita.

Grande Marilyn ... siempre, eterna.

Nada define mejor a mi actriz favorita que esta escena que es interpretación en carne viva:

sábado, 21 de julio de 2012

Fallos y aciertos de un final épico



Si algo bueno tuvo 'El caballero oscuro' en 2008 fue que nos pilló a todos por sorpresa y jugó muy, muy, pero que muy bien con ese factor épico de calidad que ningunos nos esperábamos. 'Batman begins' le había devuelto la dignidad al Hombre Murciélago en 2005 pero no dejaba de ser más que una buena película de super héroes, una intachable película de acción con ciertos errores pero que al menos se molestó en devolver a Bruce Wayne a sus orígenes de calidad y oscuridad. Tres años después llegaba 'El caballero oscuro' y, seamos sinceros, todos la esperábamos con las uñas de gata sacadas. ¿Cuántas veces no dijimos eso de 'Heath Ledger no le va a llegar ni a la suela de los zapatos a Jack Nicholson'? Ahora no vale hacernos los dignos, ninguno dábamos un duro por el nuevo Joker y la secuela de Batman nos inspiraba más desconfianza que otra cosa. Y ahí es donde Nolan jugó con maestría sus cartas al ofrecernos por sorpresa un espectáculo épico inigualable, lleno de fuerza, escenas de acción magistrales, un trasfondo político que ya quisieran para sí muchas películas que llegan a los Oscar, personajes bien construidos y que, a pesar de llevar armadura, no son inmortales y se enfrentan a la muerte, a la pérdida, al dolor y al caos del mundo en que vivimos. Y claro, luego estaba Heath Ledger dejando para la historia del cine una interpretación terrorífica y profundamente icónica. Todo en 'El caballero oscuro' encajó a la perfección, demostró que el blockbuster no estaba reñido con la calidad artística (para mí, sigue siendo la mejor película que se estrenó en 2008, junto a 'Wall-E') y fue capaz de crear una nueva mitología que hizo que la tercera entrega se convirtiera, desde muchísimo antes de su rodaje, en uno de los eventos más esperados por cualquier cinéfilo.  Y aquí está 'El caballero oscuro: la leyenda renace' ... 


Las tornas han cambiado para el desenlace de la trilogía. El factor sorpresa se ha desvanecido y ahora las expectativas son altísimas ante esta tercera entrega, no sólo por las dos anteriores sino también por el éxito crítico y artístico que Christopher Nolan cosechó en 2010 con 'Origen'. De hecho, 'El caballero oscuro: la leyenda renace' conserva a gran parte del reparto de aquella fantasía de acción sobre los sueños: repiten Tom Hardy, Joseph Gordon Levitt y Marion Cotillard, además del indispensable Michael Caine. Nolan lo tenía muy complicado y ha jugado el todo por el todo en este nuevo Batman: más personajes, más destrucción, más paralelismos con la situación mundial actual, más villanos, más sorpresas, más metraje, más y más. Casi parece que pretendía que la película funcionara por acumulación ... y ahí es donde 'El caballero oscuro: la leyenda renace' encuentra su talón de Aquiles, quiere abarcar tantos temas, tantas subtramas, tantos personajes, que no termina por centrarse en ninguno y todo queda disperso, enmarañado, confuso, en tierra de nadie.

Lo más discutible (y, para mí, imperdonable) de la película es que Nolan ha rodado una historia de Batman sin Batman. No sé si por darle más seriedad al conjunto, por hacerlo más realista o porqué realmente el Justiciero de Gotham siempre es el personaje menos interesante de sus historias, pero el caso es que el enmascarado apenas aparece durante el abultado (y son muchos, muchos, muchísimos minutos) metraje. Y aunque Batman sea siempre una excusa para desarrollar a su alrededor mejores y mucho más complejas personalidades, él debe de estar ahí. Y en 'El caballero oscuro: la leyenda renace' brilla por su ausencia.    El protagonismo lo adquiere Bane, reconvertido aquí en una figura aterradora, brutal, anárquica y que, por momentos, da verdadero pavor. Tom Hardy está más que correcto pero la sombra del Joker es alargada y Bane nunca ha sido uno de los mejores villanos de los cómics. Y cuando la materia prima con la que se cuenta ya no da más de sí, poco se puede hacer. Bane cumple su función pero da la impresión de que pierde fuelle a medida que avanza la trama, que todo lo que tiene que ofrecer ya se muestra sin coartadas en el espectacular prólogo y durante los siguientes 160 minutos (me repito pero ¿de verdad era necesaria esa duración?) lo único que vemos es una repetición. 


Pero aunque Bane se presentaba como la gran atracción, acaban siendo los secundarios los que despiertan y mantienen el interés del espectador. Anne Hathaway da otro paso de gigante en su sólida (y muy inteligentemente llevada) carrera y se lleva la función de calle como Selina Kyle (el nombre de Catwoman no se pronuncia ni una sola vez), a pesar de que tiene que lidiar con un guión que la saca y mete de escena sin ton ni son, casi dado la impresión de que su personaje se quedó más en la sala de montaje que en el corte final. Joseph Gordon Levitt se convierte en el otro protagonista encubierto de 'El caballero oscuro: la leyenda renace' y el actor (magistral, por cierto, en la inédita en Españistán '50/50') aprovecha la oportunidad para demostrar que pocos como él son capaces de caminar por la fina línea que separa fragilidad de fortaleza, vulnerabilidad de fuerza. Y Marion Cotillard reinventa por completo la figura de 'chica florero del súper héroe', poco más qué decir.

Visto lo visto, puede parecer que salí horrorizado del cine. No, nada más lejos de la realidad. Esperaba muchísimo de 'El caballero oscuro: la leyenda renace' pero sólo por el recuerdo de su anterior entrega y porque a Nolan le exijo mucho más que a otros directores. Y es cierto que la película arrastra las cargas de un guión irregular, un ritmo desastroso en sus primeros 90 minutos (a riesgo de ser pesado, pero esta es una película que podría haber durado perfectamente dos horas y todos contentos) y un afán por convertirse en algo trascendente e importante que acaba machacando un poco. Pero también es verdad que su última hora es, sencillamente, ESPECTACULAR en todos los sentidos: puro cine, maestría tras la cámara, buena resolución y capacidad para conmover y emocionar a base de inteligencia y buenos personajes. 

Y si por algo destaca 'El caballero oscuro: la leyenda renace', y lo que hace que al final acabe siendo una muy buena película, es por su valentía y riesgo. A partir del momento del ataque terrorista al estadio (sencillamente no creo que veamos nada mejor este año que esta escena), Nolan toma las riendas con fuerza de su película y crea un aterrador y actual paralelismo con la situación desesperada que todos estamos viviendo ahora. Tan real que por momentos da auténtico miedo ... mucho miedo. 

'El caballero oscuro: la leyenda renace' no es la gran película que se esperaba. No es la gran obra maestra que su antecesora prometía. Tiene demasiados fallos e irregularidades pero acaba siendo redimida como parte íntegra de una trilogía y como cierre de oro a dos anteriores películas muy superiores a ésta. Y así hay que verla, como desenlace de una reinvención total de un icono de nuestro tiempo. Merece muchísimo la pena, más allá de sus baches ... y tened cuidado porque en tiempos de crisis, como bien te demuestra este Batman, es cuando aparecen gente como Bane.

El tráiler:


sábado, 16 de junio de 2012

La burbuja de mierda ha estallado ...

El año pasado tuve la 'suerte' de ganar bastantes premios gracias a nuestro cortito '3,2 (lo que hacen las novias)'. Y pongo suerte entre comillas porque muchas veces el ganar un certamen y conseguir que te paguen el importe metálico que corresponde al premio se parece más a vivir el infierno sobre la tierra que a la simple y llana alegría por el vil metal que debería ser. En concreto hubo un festival, el Certamen de Cortometrajes de la Axarquía, que se rió de todos los ganadores, que nos chuleó, nos engañó para pagarnos, nos toreó todo lo que nos podía torear, se pasaron la pelota de uno a otro para pagarnos y, cuando lo hicieron, nos llamaron a los ganadores con rintintín, ocho meses después de que se celebrara la entrega de premios, para decirnos que miráramos las cuentas y que dejáramos de llamar. Y cuando uno cree inocentemente que se ha librado de ellos, llega la Declaración de la Renta de este año y descubre que te la han vuelto a meter porque el festival te metió el cobro del premio como un trabajo de autónomo, lo cual te paraliza la declaración hasta que ellos te adjunten un justificante que diga lo contrario ... prueba que se niegan a dar. Unos soberanos hijos de puta, vamos. Y empiezo esta entrada así porque esta situación en la que yo me encuentro es muy, muy común entre los cortometrajistas y, casi por extensión, en casi todas las profesiones relacionadas con la cultura en este país. Nos toman por tontos. Me apetecía mucho hablar de esto porque creo que el momento en que nos encontramos ya está derivando en una situación insostenible para los que hemos decidido que el contar historias sea nuestra vida.

No sé porqué se ha generalizado en los últimos años la idea de que a los aspirantes a artistas (ya seamos directores, guionistas, dramaturgos, actores o un largo etcétera) nos encanta vivir del aire y regalar nuestro TRABAJO (porque lo que hacemos se llama así, TRABAJO) a todo aquel que decida que lo nuestro es un hobby que nos tenemos que costear con un trabajo de verdad (que ya puede ser detrás de una barra o de una mesa de oficina, pero eso sí se acepta como trabajo REAL). ¿Por qué digo esto? Porque ya es casi una pregunta obligada que te hagan cuando tú le comentas a alguien que estás preparando nuevo proyecto: 'pero no te pagan ¿no?. Y lo peor es que casi siempre la respuesta es la misma: NO. Si acaso puede variar a un esperanzador: poco, pero algo pagan. O los más afortunados pueden decir: SÍ, estoy que no me lo creo


Sé que no se puede generalizar pero cada vez es más común que todos los que nos queremos dedicar a alguna actividad artística tengamos que buscarnos un trabajo de los denominados 'reales' para poder sobrevivir. Y no es fácil compaginar ambas cosas porque el tiempo libre desaparece. Si una persona libra dos días a la semana, nosotros raramente lo hacemos porque es entonces cuando tenemos que ensayar, preproducir un rodaje, estrenar, escribir y todo lo que se supone que es nuestro trabajo de verdad, más allá de que tengamos la suerte de que es una vocación y una pasión. Y no sólo es complicado perder el tiempo libre, también es una jodienda que tengamos que sobrevivir a base de trabajos precarios o de pocas horas que casi siempre nos ponen una soga al cuello que se va apretando poco a poco. Vamos, que ya no es que lleguemos a final de mes, es que casi no llegamos a principio. ¿Exagero? Yo creo que poco. ¿Por qué? Porque no nos podemos tener un trabajo de 40 horas, de lunes a viernes, que nos permita conseguir la utopía de ser mileuristas. Por lo general tenemos que estar siempre cambiando turnos con nuestros compañeros de tienda, oficina o similar (que si nos ha salido un rodaje, que si tengo un ensayo que ha cambiado a última hora, que si me han llamado para una sustitución de un día en una serie y tengo que ir, que si bla, bla, bla ...) Esto hace que casi nos tengamos que restringir a curros no muy bien pagados pero que nos dejen flexibilidad de horarios. Todo para poder levantar un corto que luego gana premios que los festivales no pagan (no todos, que algunos son maravillosos y muy profesionales) o viajar con una obra de teatro que producimos nosotros mismos, que vende entradas de las que no vemos un duro porque el Ayuntamiento decide no pagar hasta nuevo aviso. 

Sí, todo muy bohemio, muy de morir en una buhardilla de sífilis y esperar a que el éxito llegue después de muerto. Y sí, parece que siempre ha sido así pero que luego existía una industria en nuestro país a la que se podía acabar accediendo y vivir de nuestra profesión, de nuestra pasión. El gran problema es que la cultura se está devaluando en España de una manera que ya parece que la precariedad de los artistas va a ser la norma general, lo común, lo aceptado por todos como algo que tiene que ser así y punto. 


 Es todo tan cómico que ya ha perdido toda la gracia. Si algún amigo te dice ahora mismo que ha conseguido trabajo en una película, tú directamente le dices ¿en la que dirige fulanito o en la que está haciendo benganito?. No hay más opciones, o está en una o en otra porque ya apenas se hace cine en nuestro país. Y vale, hay muchas voces que se están levantando y diciendo que es el momento de que grabemos en vídeo, que hagamos películas libres, que reinventemos nuestra industria ... Ok, muy bien. Y yo digo: ¿merece la pena? Esto es un trabajo, y uno de los más duros que yo conozco. Las jornadas de trabajo son matadoras, te despiertas a las 6 de la mañana y te acuestas agotado, física y mentalmente, a las 10 de la noche para volver a despertarte al siguiente día a las 6. Eso con suerte, porque a veces tienes que quedarte solucionando la infinidad de problemas que surgen. Dejas de ver a tu pareja, a tus amigos, a tu familia, vives durante dos o tres meses para LA PELÍCULA, a ella se lo das todo. Y yo me niego a tragar que eso lo hagamos gratis, sencillamente porque creo que NO SE PUEDE HACER ASÍ. Una película, una obra de teatro o cualquier otra manifestación artística requiere esfuerzo, ganas, pasión y, sobre todo, TIEMPO. Y ese tiempo que necesita no se le puede dar si tienes que compaginar un rodaje de semanas con un trabajo que te permita poder pagar el alquiler.

Que sí, que hay grandes directores que han hecho su primera película así. Y yo estoy muy a favor de despuntar con una peli hecha con dos cojones. El problema es que en España ya parece que TODO se tenga que hacer así, con esta precariedad. No estamos hablando de primeras películas, estamos hablando de películas en general, a secas. Todo esto viene porque el otro día, hablando con un colega, éste me preguntó que qué me parecía el tan de moda 'crowfunding'. Yo fui sincero, le dije que para los cortos me parecía estupendo pero que veía demencial que se estuviera poniendo tan en boga para levantar largometrajes. Que si es para uno puntual de puta madre, pero que ahora se pida dinero para rodar películas donde nadie cobrará me parece un error como un piano. Es muy sencillo, no le podemos mendigar a la gente para que nos pague nuestras películas, no podemos devaluar nuestro trabajo de esa manera porque en este país de circo y pandereta eso pronto deja de ser la excepción para convertirse en la norma.

Hemos llegado a un punto de no retorno. La burbuja de mierda ha estallado y ya nos ha salpicado a todos. No sé cómo saldremos de ésta pero sí tengo muy claro que no podemos lanzarnos de lleno a hacer películas con cuatro duros que, en su gran mayoría, nunca verán la luz. Tenemos que sacar las uñas, por supuesto, pero para conseguir por todos los medios que el hacer películas en este país sea un negocio, donde te paguen y te valoren por eso. En los últimos meses he visto a gente, tanto técnicos como actores, con un talento descomunal a los que llamaban para rodajes donde les ofrecían cantidades ridículas por su esfuerzo y su trabajo. Y no estoy hablando de producciones independientes, a un muy buen amigo actor le han llegado a querer pagar 100 euros por una semana entera de trabajo en una producción de Televisión Española. Y ahí está el problema, que sí seguimos insistiendo en lanzarnos al vacío de rodar sin nada, los que forman la industria de verdad no tardarán nada (de hecho, ya lo hacen sin problemas) en considerar que se nos compra con una propina.

Es el momento de cambiar las cosas. No sé cómo pero es el momento. Lo que sí sé es que no vamos a lograr nada si seguimos dejándonos pisar y aceptando que nos toca trabajar en mierdas que nos permitan pagar el alquiler porque lo de cobrar por nuestro 'trabajo real' es cada vez más utópico en España.

domingo, 6 de mayo de 2012

Sobre superheroínas en forma de madre que uno se encuentra en el metro de Madrid.

Ha pasado sólo hace un momento. Yo me subía en el metro en Moncloa, rumbo a Lavapiés, y acababa de hablar con mi madre y con mi tía para felicitarlas a las dos por el día de la madre. Y, como todos los años, iba en mi parra acordándome de mi abuela que, esté donde esté, sigue siendo mi otra madre. En esas estaba yo cuando una mujer de unos cuarenta años, ama de casa, bien vestida y muy educada, se sube en el vagón y pide por favor comida. Habla sobre su situación, sobre sus hijos, sobre cómo la vida que lleva ya es insostenible, sobre la perdida de dignidad que supone para una madre hacer lo que ella está haciendo. Todo con una educación y una vergüenza, casi no se atrevía a mirar a nadie a los ojos, acojonante.

Era una madre, como la mía, que son más que eso, son supervivientes natas. La gente le ha empezado a dar sus bocadillos, sus patatas del Burguer King (se me ha quedado clavado esto porque ha sido lo primero que le han dado y por cómo las agarraba), sus latas de refresco ... y ella simplemente daba las gracias. Yo, como soy un gordo sin remedio, había devorado mi bocadillo antes de salir de la Fnac así que no tenía nada de comida que ofrecerle. Me he levantado, me he acercado a ella y le he dado el dinero que llevaba en la cartera, apenas unos pocos euros en monedas pero es que no tenía más. Ella lo ha recogido pero a la vez me ha apretado la mano ... y me han temblado las piernas al sentir ese contacto, esos segundos de mano contra mano, esa sensación de que todos estamos jodidísimos pero que van a ser esas madres superheroínas las que nos saquen de nuestro egoísmo, de nuestras gilipolleces, de la insensibilidad a la que la maldita palabra 'crisis' nos está lanzando cuesta abajo y sin frenos.

Me ha costado retirar mi mano de la suya, estaba cómodo, estaba seguro con ella. De pronto ha llegado la parada de Lavapiés y las puertas del metro se han abierto, ella me ha soltado la mano y me ha sonreído. Y me he dado cuenta de que esa mujer, en apenas unos minutos, nos ha dado más a todos los pasajeros del vagón que nosotros a ella.

Un mundo de mierda pero donde siempre hay madres dispuestas a todo ...

viernes, 20 de abril de 2012

Regresando a la isla desierta.

'¿A quién te llevarías a una isla desierta?' fue el principio de muchas cosas. Se convirtió en mi primer corto profesional, me dio mis primeros premios, se hizo un hueco como mi historia favorita de todas las que he escrito y más tarde se alargó hasta mutar en el primer guión para largo que escribíamos conjuntamente Paco Anaya yo. Y también fue la primera decepción en este mundillo, la primera vez que nos encontramos con un productor que resultó estar más interesado en intentar cobrar subvenciones que en poner en pie la historia generacional de un grupo de amigos durante el día más caluroso de los últimos veinte años. Hace ya cinco años que dejamos aparcados a los personajes de '¿A quién te llevarías a una isla desierta?' pero Paco y yo siempre tuvimos la sensación de que nunca se iba, que estaban ahí esperando el momento oportuno para saltar del papel y tener cara, cuerpo y emoción. Y llegó ese momento ...

La versión para largometraje de '¿A quién te llevarías a una isla desierta?' se ha convertido en una obra de teatro de una hora de duración que hemos reescrito Paco y yo. El siempre imprescindible en mi vida Manuel Pérez Pavón se ha encargado de reflejar todo el erotismo y la tristeza de la historia en el póster de arriba, con un Juan Caballero siempre dispuesto a ponerse en mis manos y moldear personajes en carne viva.

Todo está siendo muy rápido pero se está convirtiendo en una de las mejores experiencias que he tenido en este mundillo. Ver a unos personajes a los que tengo tanto cariño convertidos ¡por fin! en realidad es un lujo y un privilegio. Y todo se lo debo a estos tres actores de la foto:

Ellos fueron los primeros en montarse en el barco de '¿A quién te llevarías a una isla desierta?' sin ni siquiera leerse el libreto. Son Juan Caballero, Maggie Civantos y David Tortosa, tres actores de la familia con los que siempre quiero repetir, con los que siempre es un placer compartir sueños y de los que siempre te puedes fiar porque se dejan la piel y el alma en los personajes que me regalan.

Y ayer se incorporó la cuarta protagonista de la historia. Ha sido todo un descubrimiento María Hervás, todo un torrente de belleza, optimismo, vitalidad y talento. Da gusto encontrarse con actrices así, tan comprometidas y tan intuitivas.

Ya está todo en marcha. Estrenamos la versión teatral de '¿A quién te llevarías a una isla desierta?' el próximo sábado 19 de mayo en el Garaje Lumiére, en la Sala Carlos Rico. Y seguiremos los días 24 y 25 de mayo. En junio nos podréis ver los días 2, 21, 22 y 23. El horario de todos los días es a las 20:00 horas.

Quedáis todos invitados a conocer a Marcos, Celeste, Marta y Eze, los cuatro amigos que pasan el día de más calor en los últimos veinte años entre cajas de mudanza, maletas, sentimientos a flor de piel, risas, alcohol y juegos muy peligrosos.

domingo, 15 de abril de 2012

Las escenas de sexo explícito inéditas de Michael Fassbender ... y una gran película andaluza, 'Un mundo cuadrado'.

Pues sí, han visto la luz imágenes y escenas de sexo explícito inéditas de Michael Fassbender en 'Shame' y ... Jo, como sois, ya habéis vuelto a caer. Os pongo carne de reclamo y ya estáis todos pinchando en mi blog. Pues era una trampa pequeños pero, ya que estáis, deberíais quedaros a leer el resto de la entrada porque os voy a hablar de un peliculón de que os meéis de emoción en las bragas, como diría Julia Roberts en 'Pretty Woman'.

Los que os pasáis por este blog a menudo sabréis de mi absoluta veneración por
'¿Por qué se frotan las patitas?', ópera prima de Álvaro Begines que se ha convertido en muy poco tiempo en una de las imprescindibles películas de culto de nuestro cine. Y también sabréis que yo adoro a Miguel Ángel Carmona, no sólo por ser una de las mejores personas que uno se puede encontrar en este mundillo sino también por ser un extraordinario guionista (coescribió las patitas junto a Begines y es el director de mi corto favorito del mundo mundial, '70 m2'), cinéfilo y showman. Pues bien, Begines y Carmona han vuelto a unir fuerzas en el segundo largometraje del primero, 'Un mundo cuadrado', película que se estrenó la semana pasada en 'Filmin' y que podéis ver por sólo 1,95 euros hasta el 4 de mayo. No os podéis quejar, ni 2 eurillos tenéis que pagar para ver un peliculón en alta calidad, sin defectos de piratería, de una manera legal y todas las veces que queráis durante 72 horas. Vamos, quien diga que esto no es una maravilla se merecería que el Rey lo confundiera con un elefante. Por cierto, que ya le podía haber dado el animalito un trompazo al Borbón y dejarlo como su hija Elena.

Lo peor que se puede decir de 'Un mundo cuadrado' es que es una producción española y, por tanto, le ha tocado lidiar con un mercado que es cada vez más de risa y pandereta. Porque es ilógico y demencial que una maravilla como ésta se haya estrenado primero en internet y no en salas y a lo grande. 'Un mundo cuadrado' es una joya indie y en cualquier otra cinematografía hubiera sido una de las grandes sorpresas del año, hubiera arrasado en festivales independientes como Sundance y se hubiera convertido en una cult movie instantánea. Pero estamos en España así que toca torear con lo que tenemos ... aquí todo da igual mientras Garci pueda seguir haciendo películas con Gallardón como guest star.

Prefiero no contar mucho de 'Un mundo cuadrado' porque la gran baza con la que juega, igual que en su día lo hizo '¿Por qué se frotan las patitas?', es la gran originalidad de su guión y de la manera en que Begines cuenta la historia. Sólo os puedo decir que 'Un mundo cuadrado' es una película valiente, hecha por valientes, con un mensaje valiente y que llega en una época de cobardes. Todo esto sin caer en trascendentalismos baratos o mensajes manidos, con unos personajes de carne y hueso (y un maravilloso acento andaluz) y una mezcla envidiable de comedia, thriller, cinta de aventuras, denuncia social y emoción pura y dura. Yo acabé la película llorando como una magdalena, rodeado de pañuelos y os puedo asegurar que voy a tardar mucho tiempo en olvidar la maravillosa frase final con la que se cierra la historia.

'Un mundo cuadrado' demuestra que se pueden hacer fantásticas películas adultas protagonizadas por jóvenes. Y ya sabéis, se puede comprar por sólo 1,95 pinchando aquí. Si es que no tenéis excusa ninguna ...

El tráiler:


Venga, os dejo con una imagen del Dios Fassbender por haberos engañado para que pinchárais en el Blog:


jueves, 5 de abril de 2012

Películas imprescindibles para afrontar el armageddon del cine español

Hace días que en redes sociales, blogs de cine, páginas especializadas y demás se anuncia a bombo y platillo el armageddon del cine español. Que si el (abusivo e impresentable) recorte de las subvenciones es más una vendetta personal del PP contra la gente del cine que una medida para ahorrar. Que si Tele 5 ha cancelado todos sus rodajes debido al panorama desolador que se presenta para los próximos meses/años. Que si hay más de un 50% de rodajes menos que el año anterior por estas fechas. Lo peor es que yo no soy de los optimistas; ojalá pensara que todo esto es un camino hacia el cambio, hacia algo mejor, hacia la tan cacareada limpieza de dinosaurios y aprovechados para dejar sólo a los verdaderos talentos. Pero no, yo sólo pienso lo que dije ya en varias entrevistas a lo largo del año pasado: el fraude era ya tan descarado y evidente que era sólo cuestión de tiempo que la burbuja estallara y nos fuéramos todos a tomar viento. Y dudo mucho que salgamos en breve de la cloaca asqueroso donde estamos metidos ahora mismo.

Por eso es bueno recurrir a las películas imprescindibles de la vida de uno ante semejante horizonte de mierda. Y yo ayer recuperé el DVD de 'El Sur' de Víctor Erice, una de esas historias que ocupan un lugar destacadísimo en mi memoria cinéfila. Viendo maravillas como ésta, uno siente que el futuro tiene el mismo color MarrónOscuroCasiMierda pero al menos se siente con más ganas para afrontarlo.

Descubrí a Víctor Erice cuando yo tenía catorce años y por culpa de Alejandro Amenábar. Me explico: el joven talento (una pena que su carrera ahora esté más centrada en ganar muchos premios que en hacer historias sacadas de sus entrañas) estrenaba 'Tesis' y todos los medios hablaban de Ana Torrent y de su mirada, esos impresionantes ojos negros descubiertos hace años por Víctor Erice en 'El espíritu de la colmena'. Me picó la curiosidad y localicé tanto ésa como 'El Sur', no sé si esperando ver un 'Tesis' de los años ochenta o qué pero el caso es que me las puse y no entendí mucho, me parecieron lentas, sin historia y un pelín somníferas ... pero me gustaron, no sabía porqué pero no se me iban de la cabeza. Fuí creciendo y las dos películas me acompañaron, cada vez que las revisaba era como volver a verlas, siempre con detalles y matices nuevos. Y claro, me hice adulto y entonces se abrieron ante mí todos los secretos de 'El espíritu de la colmena' y de 'El Sur' ... y supe porqué no se me iban de la cabeza cuando era un niñatillo, simplemente porque esas películas eran lo que yo hoy considero CINE y son el tipo de historias que yo quería contar antes incluso de que supiera que me iba a esclavizar a una cámara de cine.

Tengo que reconocer que tengo especial debilidad por 'El Sur', probablemente una de las películas que mejor, y de manera más hermosa, ha sabido plasmar el paso de la infancia a la madurez. Víctor Erice cuida cada plano con un sentido del detalle asombroso, unido todo ello a una fotografía mágica y única de José Luis Alcaine que refuerza cada sentimiento del guión de una manera que hace que sobren las palabras. Y lo mejor de todo es que uno no se da cuenta en ningún momento de que la cámara está ahí, cada encuadre es invisible pero de una belleza abrumadora e inolvidable.

'El Sur'
es un viaje hacia la ternura y la inocencia del mundo de los niños. Pero también es un trayecto hacia las decepciones, las mentiras, los engaños y las oportunidades perdidas de los adultos. Es un bellísimo poema sobre la felicidad, los sueños, la soledad y el final de una persona. Es una obra imprescindible que habla con sencillez de algo tan complejo como es la vida.

Puede que el cine español esté muriendo pero uno se siente con ganas de cambiar las cosas después de ver escenas como la de Rafaela Aparicio explicándole a la niña Sonsoles Aranguren el concepto de buenos y malos casi como si fuera un cuento. O el impecable y desolador monólogo de una Icíar Bollaín llena de verdad en el restaurante, frente a su padre.

Menos mal que existen películas como 'El Sur' que te recuerdan porqué no hay que tirar la toalla.

'Crecí como suelen hacerlo casi todos, acostumbrándome a la soledad y evitando pensar en la felicidad'.

miércoles, 4 de abril de 2012

Anécdotas Fnac

Nunca se me pasó por la mente que las anécdotas Fnac se iban a convertir en la gran atracción de mi facebook y twitter. Tantos años visitiendo el chaleco ya, atendiendo a personajazos, intentando que entiendan que Chuck Norris no lo van a encontrar en la sección de Grandes Clásicos ... poco a poco, y casi como chiste, empecé a publicar las anécdotas más delirantes (y todas 100% reales) que me ocurrían en la tienda, concretamente en mi sección de cine. Ahora que apenas me faltan días para volver a lucir mi tipín dentro del chaleco de Fnac (nueva etapa, ahora de vuelta a Madrid y a inaugurar un nuevo centro) me he decidido a hacer caso a todos los que me habéis pedido que publique un resumen de las mejores anécdotas Fnac. Así que sentados, leed, reíros si os sale del orto and let´s go:

-Recuerdo perfectamente la primera anécdota. Estaba yo por aquel entonces en la Fnac de Málaga, en Navidad, y se me acerca una familia católica-apostólica-romana, llevaban la cesta llena de pelis sobre vidas de santos. CLIENTA: Oye niño, estoy buscando una peli romántica y clásica, que sea muy blanca, donde no haya ni sexo ni nada malo. YO: ¿Qué te parece 'Irma la dulce'? CLIENTA: No, no, que la protagonista es una puta ¿dónde se ha visto eso? YO: ¿'Con faldas y a lo loco'? CLIENTA: No, que ahí se trasvisten y eso puede pervertir a los niños. Yo quiero algo como 'Desayuno con diamantes', una peli bonita, sin nada malo. YO: ..........Señora, ¿usted sabe a qué se dedican los protagonistas de 'Desayuno con diamantes'? CLIENTA: A cantar y a escribir. YO: No, ella es prostituta de lujo y él un chapero. (La clienta salió por patas escandalizada perdida)

-CLIENTE: Oye ¿tienes la peli esa del venao? YO: ¿Del venao? ¿Cómo la canción? CLIENTE: Sí hombre, el venao ese al que le matan la madre, de dibujitos. YO: ¿Bambi? CLIENTE: ¡¡Ese, ese es el venao!! ¿La tienes?

-CLIENTE: ¿Cuánto vale la mochila esa del Macario? YO: ¿Qué Macario? CLIENTE: El Macario del Jose Luis Moreno, ésa que tenéis ahí al lado de la del bicho verde. YO: Señor, ese no es Macario, es Súper Mario Bross.

-CLIENTA: ¿Tienes pelis qué hablen sobre gente que ve a los muertos? YO: Algo tenemos, déjame que te diga algunos títulos y tú eliges. CLIENTA: Es que yo veo a los muertos. Por cierto ... YO: Si estás viendo a alguno ahora mismo ni se le ocurra decírmelo.

-CLIENTA: ¿Me puedes recomendar películas de amor? YO: (Después de llevarle algunas) Estas creo que son las que más te gustarán. CLIENTA: (Saca un péndulo y empieza a moverlo por encima de las películas, hasta que el péndulo se para en una) Es que el péndulo me dice cuál es la buena de verdad. El péndulo ha elegido ésta, me la llevo.

-CLIENTE: Esto ... yo ... a ver si me podías ayudar .... es que .... ya sabes .... YO: no vendemos porno y las películas eróticas están en aquel estante, al final del todo. CLIENTE: Gracias.

-CLIENTE: Oye ¿dónde estás las cosas esas que son como el DVD y se llaman igual que la marca de ropa? ¿Los burberrys? YO: Venga conmigo, los BLU-RAY están por allí.

-CLIENTA: Vengo a devolver esta película, 'Monstruos contra alienígenas'. YO: ¿Le pasa algo? ¿No se ve bien? CLIENTE: No, se ve perfecta, el problema es que es una película porno. YO: No sé cómo ha podido pasar ... (mi cara de asombro era un poema) CLIENTA: Es que se la puse a los niños, yo me fuí a hacer la compra y, claro, al volver se la habían tragado enterita y estaban encantados. Pero no es plan de tenerla en casa.

-CLIENTE: Niño, que no encuentro la película 'Delta Force', la estoy buscando en su estante pero nada de nada. YO: (después de darme cuenta que se refería a la zona de Grandes Clásicos le retiro lentamente de allí para no despertar las iras de Billy Wilder) Mejor vámonos para la sección de Acción, lo mismo alguien la ha colocado allí mal. Por probar, ya sabes.

-CLIENTE (PIJO): Quiero que me des las pelis más bonitas que tengas. YO: Pero ¿bonitas en contenido, en historia? CLIENTE (PIJO): No, bonitas por fuera, en la carátula. Dámelas aunque me las des repetidas. Me las llevo todas, es para adornar mi nuevo salón. YO: Muy bien (eso lo decía por fuera, por dentro mi contestación era: Ojalá te pudras en el infierno, que llevo aquí un mes ahorrando para poder comparme 'Cisne negro' y tú te las llevas repetidas para adornar. Ojalá ardas lentamente en el averno).

Próximamente, más y mejor.

martes, 3 de abril de 2012

Deshelándome con Manuel Pérez Pavón.

Hace poco hablé por aquí del proyecto 'Deshielo' de mi amigo y genio Manuel Pérez Pavón. Se trata de una serie de desnudos emocionales frente a la cámara, actores que se dejan llevar y se dejan ver abiertos en canal delante de la cámara de Manolo. No escuchamos nada, sólo vemos ... y puedo asegurar que las palabras están de más, hay algunos deshielos que son bofetadas emocionales.

Hace una semana, mientras rodábamos una escena para el grupo de entrenamiento ante la cámara 'Sónicos', se acercó a mí y me dijo: 'sé que tú eres muy enemigo de estar delante de las cámaras, que eres director, pero me gustaría mucho que fueras el protagonista del próximo Deshielo'. Puedo asegurar que le hubiera dicho NO a cualquier otra persona que me lo hubiera propuesto, pero con Manolo sólo podía decir que SÍ pero que se atuviera a las consecuencias de tener a un no actor delante de su fascinante mirada.

Así que el viernes pasado me armé de valor y fuí a su estudio para sentarme frente a su objetivo, con las únicas indicaciones de que me dejara llevar. Y el resultado fue una de las mejores experiencias de mi vida, una sensación casi liberadora y tremendamente emotiva. Cuando se terminó la grabación vi que Manolo se acercaba a mí y me abrazaba, creo que pocas veces me he sentido tan bien y tan cerca de alguien como en ese abrazo de una persona que es imprescindible en mi vida desde hace mucho tiempo.

Anoche me comentaba una de mis mejores amigas, después de ver el vídeo de mi Deshielo, que nunca me había visto tan de verdad. Y llevaba razón, pienso que nunca nadie me verá tan yo de verdad como en estos cinco minutos. Gracias Manolo, gracias por ser tan grande, por ser la mejor persona que he conocido nunca, por cambiar un poco la vida a través del objetivo de tu cámara y por regalarme tanto, tanto, tantísimo sin pedirme nada a cambio.

Mi 'Deshielo':

sábado, 31 de marzo de 2012

Love story a lo zombie.

¿Por qué el cine español va mal? Dejémonos de eufemismos y gilipolleces, nuestro cine va como el culo porque no se hacen más películas como '[REC]3'. Bueno, más concretamente porque las lúcidas y siempre visionarias instituciones culturales de este nuestro país creen que películas como ésta son un producto menor, un mero divertimento, y que no hay nada más cool que un filme absurdo, sin sentido, con contenido social y que interesa sólo a los productores que se embolsarán una bonita subvención por algo que saben de antemano que no irá a ver nadie. A esas mismas instituciones les daría yo dos entradas para que se pasaran por la sala donde nosotros vimos '[REC]3' el día de su estreno, los cines Proyecciones de Madrid, con un patio de butacas llenísimo de público de todas las edades y una conclusión casi unánime de todos ellos a la salida: esta película es cojonuda. Conclusión, si la Academia de Cine tuviera los cojones que hay que tener, que no los tiene, nominaría a '[REC]3' el año que viene al Goya a la mejor película y le debería dar directamente el galardón a la mejor actriz a una INMENSA E IMPAGABLE Leticia Dolera. Una lástima que nada de eso vaya a pasar ... y así nos va.

'[REC]3' es, probablemente, una de esas cintas llamadas a ser clásicos instantáneos del género patrio, aunque yo casi que me atrevería a decir del género a secas, sin fronteras. Jugando a las precuelas (aunque el subtítulo de Génesis pronto cobra un sentido muy diferente del que esperábamos), la acción se sitúa unas horas antes de que Manuela Velasco entre en el ya mítico edificio de vecinos de Barcelona. En esta tercera parte todo es nuevo (el escenario esta vez es una luminosa boda entre una pareja de novios -perfectísimos Diego Martín y Leticia Dolera- ideal de la muerte) pero con los suficientes guiños al espectador como para que reconozca los puntos en común con las dos entregas anteriores (¡¡ese mordisco de perro!!)

La película bebe al principio de la cámara en mano característica de la saga '[REC]' pero pronto se atreve a pervertir esa seña de identidad y cambiar, por primera vez en la saga, a un formato cinematográfico convencional, incluyendo banda sonora original. Esto es un acto de valentía por parte de un Paco Plaza que sabe que el público ya está un poco hasta el moño de cámaras que nunca dejan de grabar aunque tengan a una hornada de zombies/poseídos pisándoles los talones. La ruptura entre las dos formas de narración se produce ¡oh sorpresa! con toda naturalidad y sin que en ningún momento chirríe o a los fanáticos de la saga nos den ganas de atravesar la pantalla y pedir la cabeza del señor Plaza.

Pero si algo destaca de '[REC]3' es su infinita capacidad para mezclar géneros y no aburrir en ningún momento. Pero, sobre todo, me quedé cuajado ante la novedosa y sorprendente manera que tiene el guión para ... emocionar. Que sí, que soy rubio y fácilmente manipulable en cuanto a sentimientos se refiere, pero es que ninguna película de terror había sido capaz nunca de casi hacerme soltar la lagrimita con una love story que es algo así como 'Romeo y Julieta' sólo que cambiando los Montescos y Capuletos por vivos y muertos. Sólo por eso se le perdona a '[REC]3' que no le llegue a la suela de los zapatos a la primera entrega en eso de asustar, casi dándole más importancia esta vez a los sustos fáciles (golpes de sonido, manos que atraviesan cristales, zombies hijos de perra que saben cómo salir en el momento más inadecuado) que a la impagable sensación de angustia y terror de la original.

Sí es verdad que cuando '[REC]3' quiere dar miedo, lo da y mucho. Sólo hay que recordar el que puede que sea el mejor momento de toda la saga (ese autobús lleno de niños visto a través de una cámara de seguridad) o el abrumador momento del reecuentro madre e hija. Momentos inspirados que reecuerdan que esta historia es de terror, más allá de los elementos paródicos o las concesiones al humor más cinéfilo.

Bueno, y luego está ella, la gran protagonista, la que está llamada a convertirse en un icono referencial (esa motosierra, ese vestido empapado de sangre): la MAGISTRAL Leticia Dolera. Impresionante lo que hace, como llora, como se asusta, como toma las riendas de la situación, como sale a la búsqueda del novio armada con unos tacones y una motosierra que dará mucho, mucho juego como imagen icónica. Dudo que en todo el año que nos queda de cine español veamos algo mínimamente parecido a lo que hace la Dolera en '[REC]3'. Ya tenemos a nuestra Ripley particular.

Id a verla, es infinitamente mejor que la segunda parte. Palabra de un fan de la saga. El tráiler:

miércoles, 21 de marzo de 2012

Recomendaciones del día: el musical 'Tick, Tick ... Boom' y la comedia 'Cuatro estaciones y un día'.

La cosa va de recomendaciones hoy. Pero hechas desde el corazón y con la esperanza de que los pocos lectores que este vuestro blog pueda tener me hagáis caso y vayáis corriendo a la taquilla (o a internet para los que sois tan vagos como yo) y reservéis ya vuestras entradas porque estas dos obras de teatro merecen mucho, mucho, muchísimo la pena. Porque si las grandes historias son aquellas que emocionan, tanto 'Tick, tick ..Boom' como 'Cuatro estaciones y un día' son enormes.

Ayer estuvimos en el Teatro Arlequín, justo al lado del Lope de Vega, para ver a nuestro venerado David Tortosa en 'Tick, tick ...Boom', musical del creador de 'Rent' que es una bomba emocional contada a través de los ojos de Jon, un veinteañero al que le queda una semana para cumplir los temidos 30 y que malvive como camarero a la espera de poder convertir su proyecto de musical en un éxito de Broadway. Su novia Susan, que persigue una vida normal, y su mejor amigo Michael, un actor que renunció a las tablas por un brillante trabajo de ejecutivo de publicidad, le acompañan en unos días en que su vida dará un vuelco total ... o quizás no. Vale que yo me sentí identificado hasta el terror absoluto ya en los primeros cinco minutos de la obra (el prota es un aspirante a artista que se muere de hambre y que siente pánico ante el inminente adiós de los veintitantos, tal como yo ahora mismo que estoy a escasos meses de decir que tengo treinta tacos) pero la historia te lleva mucho más allá de eso. Amor, sexo, amistad, personajes que se chocan constantemente con el cristal que les separa de sus sueños, decepción, fracaso, éxito ... y muerte. Todos esos conceptos se manejan brillantemente en un libreto que equilibra con precisión la comedia y el drama a través de unas canciones que se te clavan y te hacen vibrar en el asiento.

'Tick, tick ... Boom' acaba siendo un desolador pero a la vez esperanzador himno generacional, una hermosísima carta de amor a los sueños que cumplimos, a los que dejamos escapar y por los que luchamos constantemente sin saber si tendrán un buen final. Y todo eso se lo debe el musical a sus extraordinarios tres protagonistas: un Jorge Gonzalo que es todo carisma y luz como Jon, una Laura Castrillón que llena de matices a su complicada Susan, y un David Tortosa (al que muy pronto veréis enfrentándose a Macarena Gómez en mi corto 'Ratas') que pasa de la comedia al drama con la facilidad con la que sólo lo pueden hacer los grandes. El Michael de Tortosa no es un personaje fácil porque elige la opción más discutible de todas, optar por lo fácil (brillante ese momentazo en que le preguntan '¿echas de menos ser actor?' y él contesta 'no echo de menos pasar hambre') pero hacernos comprender porqué lo hizo.

Recomendadísimo musical. No sé que hacéis que aún no lo habéis visto. Están en el Teatro Arlequín todos los miércoles, a las 20:00, y los domingos a las 21:30. Podéis consultar las entradas pinchando aquí.

Y muy cerca, en el tan de moda Microteatro por dinero, os podéis encontrar con otra sorpresa, la comedia 'Cuatro estaciones y un día' que se representa en la sala grande los lunes y los martes a las 21:00. Mi querido Sergio Mur (protagonista de nuestro cortito '3,2 lo que hacen las novias'), Alicia Rubio y Sara Martín son los tres vértices de un triángulo amoroso y sexual que reflexiona sin pudor pero con mucho sarcasmo e inteligencia sobre las modernas relaciones de pareja y lo complicado e imprevisible que es el amor ... y lo infinitamente superiores que siempre serán las mujeres en relación a los hombres.

'Cuatro estaciones y un día' esconde, bajo su aparente tono de comedia ligera de enredos, una mala baba muy aguda y una disección acojonante sobre los mecanismos absurdos del ser humano enamorado. Todo es ilógico cuando el corazón (y el pene) mandan pero todo se vuelve perturbadoramente lógico cuando se deja de lado lo que la normalidad exige y se deja que manden los sentimientos. Y todo esto se cuenta en apenas una hora y gracias a unos diálogos llenos de chispa, rápidos, sarcásticos, inteligentísimos y que hacen que el público interrumpa varias veces la función con aplausos espontáneos.

Pero claro, unos diálogos sin unos actores que les den verdad no son nada. Afortunadamente no es este el caso. A Sergio Mur lo vemos en un registro cómico insospechado en él pero que resulta que domina a la perfección, convirtiéndose en un atolondrado semental sobre el que recaen los mejores y más aplaudidos golpes de risa de la historia. No es nada fácil ser un buen actor de comedia ... pues el señor Mur demuestra aquí ser un GRAN actor cómico, a ver si le vemos más por ese género porque merece mucho la pena. Alicia Rubio me enamoró, pocas veces me pasa eso de ver por primera vez a un actor/actriz y decir 'me muero por trabajar con él/ella' pero en el caso de Alicia tuve esa sensación desde que entra en escena. Impecable su trabajo y la verdad que transmite diga lo que diga. Y Sara Martín completa este peculiar triángulo con un personaje aparentemente duro e insensible al que poco a poco va desnudando de capas hasta dejarla expuesta por completo. Muy buen trabajo el de Sara, equilibra a la perfección el trabajo de sus compañeros y le da un último sentido a la historia que se cuenta.

No os quedéis sin verla, os recuerdo que la tenéis en Microteatro. Podéis consultar toda la información pinchando aquí.

Pues eso ... ¡¡¡qué corráis a verlas!!!

viernes, 9 de marzo de 2012

Mi obsesión con Marilyn.

No puedo ser objetivo con 'Mi semana con Marilyn'. Me resulta imposible, soy incapaz. Desde que era un enano y empecé a obsesionarme por el cine, la rubia de oro siempre me llamó especialmente la atención. Primero fueron sus películas, desde 'Con faldas y a lo loco' a 'Bus stop' o 'La tentación vive arriba', vistas todas ellas en la tele de catorce pulgadas que mi abuela me regaló para mi dormitorio. Luego empecé a descubrir cosas de ella, de la mujer, de la actriz insegura que tenía pánico a los rodajes y a las críticas, la chica deseada por todos a la que no le dejaban interpretar papeles dramáticos como ella quería. La comediante de primera que le dio un nuevo significado al carisma y al talento innato de las estrellas de cine. Más tarde me aficioné a la versión original, escuché por primera vez su peculiar voz real, empecé a devorar todo lo que caía en mis manos sobre ella y, hasta hoy, puedo decir que Marilyn es la gran razón de que entienda el cine como forma de vida.

Por todo lo que he dicho no es extraño que 'Mi semana con Marilyn' sea una de las películas que más he esperado y temido. Si algo destacaba de la actriz era que se escondía detrás de una máscara de superficialidad tras la cual estaba la persona insegura y aterrorizada que hizo que ella misma se convirtiera en su peor enemigo. Por eso mismo, la película podía haber acabado siendo un biopic superficial y vacío sobre la vida de un mito. Puedo respirar tranquilo, menos mal que el desastre se ha evitado. Es cierto que 'Mi semana con Marilyn' no es la mejor película del año, que le sobran formalismos y clasicismo y le falta atrevimiento. Pero también es verdad que la opción de plasmar uno de los epidodios más interesantes de su vida, el tormentoso rodaje de la comedia ligera 'El príncipe y la corista', se ha saldado con una interesante exploración de la barrera que separaba al mito de la mujer real.

Y claro, 'Mi semana con Marilyn' es ella, Michelle Williams. La actriz de 'Blue Valentine' antepone la construcción emocional de Marilyn a la física, y eso se agradece en una época en que parece que se regalan los premios sólo por la caracterización y porque el actor sea clavadito en apariencia al personaje que imita. Pero Michelle va más allá, se mete dentro de la rubia de oro y es capaz de transmitir todo el dolor y la fragilidad de una persona que siempre estaba caminando al borde del abismo. Sus ojos son más importantes que la peluca y el lunar, por eso brilla en momentos como la primera entrada al plató (esa mirada de terror y angustia ante el equipo), sus episodios de fugaz felicidad (la sonrisa luminosa que hacía que nadie quisiera mirar otra cosa que a ella) o su adicción a las pastillas para dormir (la conversación con el protagonista en la cama es conmovedora). Marilyn puede estar tranquila, su talento ha encontrado en Michelle Williams un digno espejo en el que reflejarse.

El tráiler: