PELICULEROS

martes, 4 de octubre de 2011

Nunca, nunca, nunca, nunca ...

... os pongáis de dieta antes de asistir a un festival de cine. Porque si os invitan al Abycine, donde un corto vuestro compite en la sección oficial, pensad que tenéis que hacer un viaje en coche Málaga-Albacete de al menos cinco horas. Y claro, no vas a aprovisionarte para el trayecto con ensaladas, tomates y barritas de cereales integrales. No, vais a parar en la gasolinera y arrasaréis con todas las bolsas de Doritos, Cheetos y chocolates varios que tengáis a vuestro alcance, dominados por una agonía que os transforma por momentos en el muñeco Michelín de 'Los cazafantasmas'. Y claro, antes de eso, justo cuando salís de casa, pasáis por delante de la panadería y decidís comprar para el primer descanso del viaje un choripan ... y si os preguntáis que es eso, os puedo asegurar que no tiene nada que ver ni con ensaladas, ni con tomates ni con barritas de cereales integrales. Es más, se trata de un pan horneado a fuego lento con un chorizo dentro. Todo muy light, muy de dieta. Y para colmo llegáis a Albacete, al Abycine, y os topáis con la mejor organización de un festival de cortos que se pueda imaginar y os regalan unas dietas para el fin de semana que hacen que decidáis prescindir del cinturón porque no lo vais a necesitar. Pero si creíais que vuestra dieta aún podía salvarse entonces os dicen que en Albacete no sólo se celebra esos días el Abycine sino que también es la feria de la tapa. Total, un drama para la cintura de avispa con la que siempre hemos soñado.

El viernes llegamos Edu y yo al Abycine 2011, apenas un par de horas antes de que empezaran las primeras sesiones a concurso. Nosotros estábamos en el primer pase, a las 18:00, con nuestro pequeño cortito '3,2 (lo que hacen las novias)'. Aterrizamos (si por aterrizar entiendes un viaje en coche de cinco horas) con muchas ganas y con el gustazo de competir en uno de los festivales españoles de referencia en el mundo del corto. Lo primero que nos encontramos fue con unos organizadores encantadores, entregados al festival y, sobre todo, a los concursantes. Nos dan un sobre con toda la información, con nuestras dietas para el fin de semana y corremos raudos y veloces (bueno, no tanto que nuestros cuerpos pesaban después del atracón que nos dimos durante el viaje) al hotel para ducharnos, ponernos guapos, disimular los estragos que el choripan había hecho en nuestros cuerpos de pasarela y estar a las 17:50 en la Filmoteca de Albacete. Allí me tocó ponerme delante de todo el mundo, meter barriga y presentar '3,2 (lo que hacen las novias)' intentando no hacer demasiado el ridículo. No lo conseguí, durante mi pequeño discursito acerté a soltar la siguiente perla: 'es un honor estar aquí aunque estoy muy nervioso porque juego fuera de casa. Yo es que soy de Cádiz y Málaga. Bueno, de los dos sitios a la vez no. Claro, es que nadie puede ser de dos lugares al mismo tiempo. A ver, yo es que soy gaditano pero vivo en Málaga ...'. Vamos, me cubrí de gloria.

Después de hacer el ridículo se apagaron las luces y disfrutamos del primer pase de cortos a concurso. Personalmente me quedé enamorado de 'Cosas en común' de Nayra Sanz, sobrio y perturbador ejercicio de estilo con una historia terrible contada sin efectismos baratos, y '¿Por qué desaparecieron los dinosaurios?' de Mar Delgado y Esaú Dharma, un poético y conmovedor relato de ciencia ficción que mezcla de manera magistral la animación con la imagen real para conseguir una pieza única de género que ya ganó el premio al mejor corto de animación en la novena edición del Notodo. Disfrutadlo dándole al play:


Después del pase nos tomamos un descanso. ¿Para hacer un poco de ejercicio? Sí, claro ... para eso y para descubrir lo rico que está el vino en Albacete:

Apuramos la copa y salimos pitando para el segundo pase. Esta vez pude sentarme y disfrutar sin tener que hacer el ridículo. Y vaya si lo pasamos bien, un nivelazo en absolutamente todos los trabajos que vimos. Tengo que reconocer que mi debilidad fueron el ácido 'A o B' de Leticia Dolera, el descacharrante y divertidísimo 'Vicenta' de Sam Orti, y el desgarrador y desolador 'Maquillaje' de Álex Montoya. Éste último creo que tiene su presencia en el palmarés más que asegurada, me apuesto una cena.

Terminó el pase y la organización nos llevó deprisa y corriendo a la gala de inauguración, presentada por el cómico Raúl Cimas y donde se entregaba un premio a Rodrigo Cortés. Después nos reunieron a todos y nos llevaron de marcha. Y vaya marcha. Todo un descubrimiento la noche albaceteña, ríete tú de Madrid y Barcelona. Mi inocencia de rubio tuvo que preguntar si había algún tipo de fiestas en la ciudad o algo parecido porque aquello no era normal. Y encima todos eran encantadores y nos trataban a los concursantes como reyes. Incontables cervezas después conseguimos llegar al hotel y cerrar los ojos mientras en la habitación de al lado una pareja intentaba batir algún tipo de récord de maratón sexual.

Amanecemos en el segundo día del Abycine con una agradable sorpresa para nuestra dieta: es la feria de la tapa y la organización nos va a hacer un tour por los principales bares de la ciudad para tomarnos una cañita (en mi caso un vino blanco que ese día me desperté yo con el glamour subido) y una tapita en cada estación. Ya con el puntito (eufemismo de incipiente borrachera monumental) tuvimos que abandonar al grupo porque a las 17:00 teníamos Edu y yo una entrevista concertada con Rodrigo Cortés para 'Peliculeros.es'. Llegamos a la filmoteca y nos encontramos con un Rodrigo Cortés encantador, inteligentísimo, ingenioso, ácido pero capaz de contestar al vuelo a todas las preguntas y dar unas respuestas claras y abrumadoramente ciertas. Podéis ver la entrevista completa en 'Pelicueros.es' pinchando aquí.

Y ahí empezó la locura. A las 18:00 quedamos con el resto de cortometrajistas para ir a una proyección de 'Buried' con un posterior coloquio con Rodrigo Cortés. A las 20:30 salimos disparados para poder pillar el tercer pase de cortos a concurso (brillantes 'Tchang' de Gonzalo Visedo y Daniel Strömbeck, y 'La huida' de Víctor Carrey que debería ganar el premio del público ipso facto). A las 22:15 corremos hacia el bar más cercano, comemos comentando los cortos y salimos con la última loncha de jamón en la boca para llegar al pase de las 23:00 de la película independiente 'Flash Diamond', autoproducida por su director Carlos Vermut y que supone una auténtica rareza, una mezcla de géneros que va desde el melodrama al cine social pasando por la ciencia ficción, el cine de superhéroes y el underground más extraño y visceral. Una mezcla imposible pero que al público gustó muchísimo y que su director insistió en que hubiera sido imposible de rodar con el sistema de subvenciones que impera en España. Interesantísima la charla que dio después Carlos Vermut, un dibujante de cómics metido a director que demostró que sabía perfectamente de lo que hablaba y el producto que tenía entre manos.

Salimos del cine a las 03:00 de la mañana. Me quedo ojiplático cuando veo el macrobotellón que hay a la salida del cine, en la plaza del pueblo. Me reitero: la marcha de Albacete es envidiable, es la ciudad que no duerme de la meseta castellana. Todo lo contrario que nosotros que nos marchamos al hotel porque no podíamos con nuestro cuerpo después de tanto buen cine.

Al día siguiente llegaron las despedidas, los intercambios de facebooks y demás redes sociales y un nuevo viaje de vuelta a Málaga. Esta vez sí cargamos el coche con verduras, tomates y barras de cereales integrales ... Ja,ja,ja,ja,ja. Que no, que nos pillamos una buena provisión de guarrerías.

Un placer haber formado parte del Abycine. Desde aquí me gustaría darle las gracias a la magnífica organización que nos trataron como si fuéramos alguien. Tal y como dijo Rodrigo Cortés: 'éste es un festival que se preocupa por el cine y no por las alfombras rojas'. Lo dicho, ha sido un fin de semana para el recuerdo.