PELICULEROS

lunes, 19 de diciembre de 2011

'The artist' o el CINE con mayúsculas.


Decía Hitchcock, como ya he dicho por aquí unas cuantas veces, que una buena película es aquella que se puede entender sin problemas sólo a través de la imagen, sin diálogos. En una época donde el 3D roba sin descaro los bolsillos de los espectadores, en la que la originalidad brilla por su ausencia, donde los blockbusters son un amasijo de efectos especiales sin alma, parecía imposible encontrar algo así, tal y como decía Sir Alfred. Pero entonces llega a nuestras vidas 'The artist' y, dicho vulgarmente, se nos caen las bragas al suelo con una historia rodada en blanco y negro, sin palabra alguna (bueno ... no quiero soltar spoilers así que dejémoslo así) y que nos remite a la época gloriosa en la que una película era un acontecimiento y una sala de cine se convertía en un lugar mágico.

'The artist' es mucho más que la mejor cinta que hemos visto este año; es un poema visual pero, al contrario que 'El árbol de la vida' por poner un ejemplo, no está reservado para una minoría sino que es completamente entendible para todo aquel que ha visto alguna vez en su vida una película. Porque todo en 'The artist' está pensado para el público de a pie, ese que se emociona con una historia ya contada mil veces en el cine (la sombra de 'Ha nacido una estrella' es alargada) pero que aún conserva la capacidad de emocionarse con las imágenes.

'The artist' es una carta de amor al cine, a los actores y, sobre todo, al público. Una película hecha con el corazón y lanzada con las dosis necesarias de inocencia, cinismo, ternura e inteligencia. Y, ante todo, es una colección de escenas inolvidables que son cine puro y duro. Me vienen a la mente momentos arrebatadores como ese en que la maravillosa y magnética Bérénice Bejo se abraza la chaqueta de su ídolo, o cuando Jean Dujardin descubre el nacimiento del cine sonoro. Instantes impagables que cobran una fuerza, una emoción y una calidad cinematográfica que hacía muchísimo tiempo que no se veían en una película.

Y repito lo que he dicho más de una vez desde que vi esta maravilla en el cine el viernes pasado: es imposible que no te guste 'The artist' si te gusta el cine. Porque esta película es CINE.

Os dejo con uno de los momentos de esta historia destinada a ocupar un hueco importantísimo en el corazón de cualquier cinéfilo:

3 comentarios:

Bea Cepeda dijo...

Espero que la estrenen en Zamora, aunque no sé yo, que estas películas tan "raras"... a la gente de aquí del pueblo no le gustan...

Nocivo dijo...

Es una de las películas en cartel que más me interesan ahora mismo.

yosoyjoss dijo...

NO ME LA PIERDO :D