PELICULEROS

domingo, 26 de junio de 2011

"Insidious" o el grandes éxitos de las películas de terror.

¿No os pasa que nunca conseguís que los platos que cocináis os queden igual que a vuestras madres? Aunque los sigáis paso a paso, haciendo exactamente lo mismo que ella, con los mismos alimentos, tardando el mismo tiempo. Pero el gazpacho nunca sabrá igual, el cocido nunca estará en su punto y ni siquiera el café recién hecho sabe tan bien como cuando lo hace ella. Pues algo parecido le ha pasado a James Wan con "Insidious", que usa todos los ingredientes de las grandes películas de terror pero el resultado que obtiene es un gazpacho de estudiante y no de madre.

Una familia se muda a una nueva casa y pronto los niños empiezan a notar que algo raro se mueve en la oscuridad convirtiendo su hogar en una pesadilla. La madre será la siguiente en darse cuenta de que algo pasa mientras el padre se niega a ver la verdad aunque ésta se ponga delante de sus narices en forma de fantasmas muy cabreados. Esta es la sinopsis de "Insidious" aunque bien podríamos estar hablando de "Poltergeist", "El orfanato", "Terror en Amytiville" y un largo etcétera de representantes del subgénero de casas encantadas. Hasta aquí ningún problema, soy de los que piensan que hay ciertos géneros que deben seguir unas reglas porque eso es precisamente lo que despierta la inmediata empatía y complicidad con el espectador. Incluso "Insidious" empieza muy bien porque se atreve a seguir las reglas de las películas de casas encantadas para darles un nuevo giro. Y es que ¿cuántas veces le hemos chillado a la pantalla a los protagonistas de un filme de este tipo que se muden de casa lo antes posible? Pues a mí me llegó al alma que la pareja protagonista hiciera exactamente eso a los veinte minutos de película, salir por patas de su casa en cuanto se huele que está encantada. Lo primero que pensé cuando hacen eso es "vaya, un rayo de originalidad en el subgénero. Los protagonistas han hecho en el primer tramo de la película lo que se supone que harían al final de la historia. A ver por donde discurre ahora la cosa ...". Pero mi gozo quedó en un pozo, el director no sabe aprovechar los escasos apuntes originales de los que dispone y lo echa todo por la borda en los siguientes sesenta minutos.

El gran problema de "Insidious" es que, después del giro "inesperado" del que os he hablado antes, acaba limitándose a ser una especie de "grandes éxitos" del género. Hay un montón de escenas enlazadas casi sin ningún tipo de sentido (por momentos pensé que el proyeccionista del cine se había hecho un lío y estaba proyectando la película con los rollos cambiados) que se limitan a reproducir lugares y situaciones comunes del subgénero. Así pasamos de las típicas escenas donde el padre no se cree lo que está pasando (absurdísimo el momento en que sigue en sus trece a pesar de que su hijo en coma aparece tumbado en su habitación, con todo destrozado y con unas huellas de sangre monstruosas en las sábanas) a la inevitable aparición de una médium con sesión de espiritismo incoporada y unos ayudantes que probablemente sean los personajes más odiosos que ha visto una pantalla de cine desde Jar Jar Binks. Obviamente no faltan los dibujos infantiles que dan la clave de todo, las supuestas historias del pasado que vuelven para explicar el presente y un giro final que intenta ser sorprendente pero que cualquiera puede adivinar de lejos sólo con haber visto un par de películas de las antes citadas.


Yo, que probablemente sea el espectador de cine de terror más agradecido del mundo por lo fácilmente que me asusto, no podía quitarme la sensación de estar ante un zápping que recogía las escenas de terror más famosas de casas encantadas. No había sorpresas, no había desarrollo de personajes, no había nada más allá de la simpatía que despierta una película hecha con cuatro duros y que es capaz de amasar la millonada en taquilla que "Insidious" está haciendo (tengo debilidad por las cintas que logran algo así, lo reconozco).

Eso sí, hay que decir que por momentos "Insidious" consigue ser un gazpacho de madre. Son pocos minutos pero lo consigue y logra poner los pelos de punta con dos escenas: Rose Byrne sacando la basura al jardín y volviendo a la casa para encontrarse con que "alguien" está cambiando la música de su tocadiscos, y el momento en que la madre de Patrick Wilson relata un sueño en el que ve como "algo" espera pacientemente junto a la cama de su nieto.

Ahora que "Insidious" está arrasando en la taquilla, recomiendo la anterior película de James Wan, "Silencio desde el mal", que rodó justo después de "Saw" y que probablemente sea su mejor película hasta la fecha. Es un cuento de terror gótico, excelentemente rodado y ambientado, original y capaz de dar miedo sin necesidad de recurrir a clichés mil veces vistos. Prefiero dejaros el tráiler de "Silencio desde el mal" antes que el de "Insidious":


Ah, se me olvidaba. James Wan incluye un cameo del popular Puzzle, el asesino de "Saw", en todas sus películas. En "Silencio desde el mal" está más que justificado pero en "Insidious" es casi de risa.



1 comentario:

Sr Nocivo dijo...

Pues a mi "Silencio desde el mal", sin dejar de gustarme, no me entusiasmo demasiado. Tengo ganas de ver Insidious, pero creo que esperare al DVD para hacer una noche del terror con los amigos, que así casi cualquier película se disfruta más.