PELICULEROS

viernes, 11 de marzo de 2011

Sobre "Kika", "A serbian film" y lo ridícula que puede ser España a veces.

Hace un par de días leía en el blog de Javier Quevedo, "La invasión de las ultracerdas", lo profética que hoy en día resulta "Kika" de Almodóvar, a pesar de estar rodada en 1993. En la película del manchego ya se utilizó la palabra reality-show a través del personaje de Andrea Caracortada (Victoria Abril), una agresiva presentadora que conduce un programa llamado "Lo peor del día" en que se habla de asesinato, incesto, violación, malos tratos y en el que la propia Andrea sale a la calle con su cámara para perseguir una exclusiva aunque eso signifique ver cómo un hombre mata a tiros a su mujer e importe más perseguirlo a él que ayudar a la víctima. En los noventa eso parecía ciencia ficción, exageraciones de un director acostumbrado a los excesos. Quién le iba a decir a Pedro que se quedaría corto a la hora de retratar la pobredumbre en que ha caído nuestra televisión y nuestra sociedad.

Hace unos días me topé en Tele 5 con una escena surrealista digna del programa de Andrea Caracortada. Al parecer, uno de los colaboradores del programa "Sálvame" había roto con su novio y se fue a la casa que ambos compartían para recoger sus cosas. Una cámara del programa le acompañó y fue testigo de como los dos ex se reencontraban. El ex 1 se dirigió al coche, el ex 2 salió corriendo detrás pidiéndole explicaciones y acusándole de robarle unos zapatos de Gucci o algo así, el ex 1 se pone a gritar, el ex 2 casi se cuelga del coche insultándole y amenazándole. Mientras tanto la cámara lo grababa todo, la crónica más patética y ridícula de una ruptura retransmitida en directo a toda España. Y se supone que nuestra sociedad ha avanzado una barbaridad desde que en 1993 se estrenó "Kika".

A mí este tipo de escenas me divertía antes, me parecían como de sainete de Valle Inclán. Pero ahora ya no me hacen ni puta gracia. Es decir, me da mucha pena ver este tipo de escenas todos los días en televisión, ver cómo todas las tardes están saturadas de personajillos contándose los polvos que echan, mandándose a la mierda unos a otros o copando días y días con la crónica en directo de la ruptura entre dos personas. Esta es la televisión que tenemos mientras que la cultura de verdad está en el corredor de la muerte en nuestro país. ¿Vosotros creéis que películas como "Kika" o "¿Qué he hecho yo para merecer esto?" se podrían estrenar hoy en día en nuestro país? Su transgresión y su denuncia social a través del humor negro de la libertad harían que hoy voces retrógradas pidieran la cabeza del manchego servida en bandeja de plata. Y esto es así, no hay más que ver la vergonzosa situación en que se encuentra el periodista Ángel Sala, auténtico gurú del cine fantástico en España (recomiendo a todo el mundo ver "La noche de Halloween" de Carpenter acompañada de los impagables comentarios en DVD del señor Sala).

A estas alturas todos sabemos lo qué ha pasado con "A serbian film" (película a la que pertenece el fotograma de arriba) y Ángel Sala. El periodista está denunciado por la fiscalía de Barcelona por proyectar la película en el pasado Festival de Sitges, certamen del que es director, acusado de fomentar la pornografía infantil y pudiendo pasar de tres a doce meses en la cárcel. Yo creo que aún no he asimilado la noticia y mira que ya hace un par de semanas que sobrevuela sobre nuestros ojipláticos rostros. ¿Está pasando esto de verdad? No voy a aportar nada nuevo a todo lo que se ha dicho ya sobre el tema pero me uno a todas esas personas que están atónitas y no entienden qué está pasando. "A serbian film" es una experiencia horrorosa que yo he visto y que no pienso volver a visionar en mi vida pero no podemos olvidar que es FICCIÓN, MENTIRA, SIMULACIÓN, en definitiva, CINE. El sexo con menores no existe, está rodado fuera de campo y, obviamente, se trata de una película a la que hay que tratar como eso, como una puñetera película sin más.

Por mucho que una película no me guste, y "A serbian film" me parece una mala cinta, me parece impensable que un profesional respetado pueda ir a la cárcel por los contenidos de ficción de una obra de corte fantástico. ¿Estamos locos o qué? ¿Entramos en todas las librerías del mundo y quemamos todos los ejemplares de "Lolita" de Nabokov? ¿Mandamos a garrote vil a Pedro Almodóvar por denunciar la pederastia a través del costumbrismo en "¿Qué he hecho yo para merecer esto?".

Mejor aún, ¿por qué esos colectivos de católicos que se han pronunciado a favor de la denuncia de Ángel Sala no empiezan a perseguir a sus líderes espirituales, los curas, por destrozar la vida de muchos niños metiéndoles mano? Porque eso ya no es ficción, eso es la puñetera realidad.

En fin, creo que quien mejor ha definido esta situación es el director Jaume Balagueró con su demoledora sentencia: "lo que está pasando está convirtiendo a España en un país ridículo".



2 comentarios:

Yo soy Joss dijo...

Como hace dos años que dejé de ver la televisión por los mismos motivos que estás exponiendo (actualmente vivo en una casa sin televisor), no tenía ni idea de esta noticia, y me apena en lo más profundo. Creo que vamos por un camino terrible, es como si Franco hubiera resucitado, pero lo peor es que no es una sola persona, son muchos entes. Lamentable.

Bertoff dijo...

Realmente me parece un poco de coña todo.. espero que finalmente todo acabe en una terrible anécdota y se dejen de vivir capítulos de censura y falsedad social como estos que estamos viviendo.
La película A Serbian Film no la he visto y amigos que si lo han hecho y cuyos gustos más bien controlo me han asegurado que tampoco es para tanto por lo que no descarto verla en un futuro aunque la verdad no es algo que tenga como prioridad en estos momentos.

Hablando de Kika (película que me encanta, después de Todo sobre mi madre mi favorita del machego) es la magia del cine y su poder premonitorio aunque qué ganamos con quejarnos y quejarnos de la televisión actual?? tenemos la tele que merecemos, ten por cuenta que si no hubiera una audiencia que respaldara esos programas ya hubieran sido cancelados!! eso es así! Pero somos así, morbosos por naturaleza, y en España MÁS! xDD