PELICULEROS

sábado, 15 de enero de 2011

Cosas que nunca dije sobre "Cosas que nunca te dije"

"En el verano del 92, mientras las calles de Barcelona se llenaban de corredores de maratón, nadadores y tiradores de pértiga, me encerré en casa con litros de café, corrí las cortinas y me senté delante de un, hoy vintage, Powerbook, para escribir "Cosas que nunca te dijé". Durante años, las vidas de Ann, Don, Steve y Laurie habían poblado mis sueños mientras bebían quitaesmaltes, se deprimían a conciencia, limpiaban perezosamente los cristales de una tienda y reclamaban abrazos. En mi cabeza se había repetido mil veces la línea inicial y final de la película "anything can happen..." con mil tonos y mil sentidos. Tenía servilletas con membretes de coffeshops de San Francisco llenas de apuntes, gestos e imágenes de las que no me podía desprender.

Ese verano, para mí no existieron las Olimpiadas, ni la vida alrededor, ni el teléfono, ni tan siquiera las sesiones de cine. Viví con mis personajes a conciencia, llorando con ellos, enfadándome con ellos, sintiendo con ellos. Ann y Don se convirtieron en mis mejores amigos y la herida que ambos tenían era tan parte de mí como mis propias heridas: más quizás porque sus heridas exorcizaban las mías. Era un tiempo de aventuras interiores, de buscarme desesperadamente, de confusión, de comedias vividas como tragedias. Cuando te despertabas una mañana, y el mundo tal y como la habías conocido, había desaparecido porque alguien en quien confiabas ciegamente resultó ser otra persona. Un tiempo que hoy me despierta una enorme ternura teñida de nostalgia. Una nostalgia inapropiada porque todo lo que se vive en la película sigue estando vivo aunque nadie hable ya desde cabinas de teléfono y nadie compre cámaras instamatic y hayan dejado de fabricar Polaroids.

Ver hoy la película es encontrarme cara a cara con la persona que fui y que está escondida en la persona que soy ahora. Y cuando, en un taxi, en una tienda o en la calle escucho "It´s not usual", no puedo evitar un escalofrío de añoranza."

Mis reyes de este año, los que yo mismo me he hecho a mí en un ejercicio de autocariño, han sido las ediciones especiales en DVD de "Cosas que nunca te dije" de Isabel Coixet y "Maria Antonieta" de Sofia Coppola. Así completaba las filmografías en DVD de dos de mis directoras de cine favoritas. Y el texto de arriba es la carta que Isabel Coixet ha escrito para el dvd de la película que inició su particular universo, después del fracaso que supuso "Demasiado viejo para morir joven". Después de leerla ¿todavía hay alguien que se extrañe de que esta mujer me guste tanto?

4 comentarios:

Cinemagnific dijo...

A mi esta mujer no me cae muy bien, la verdad, pero su cine me gusta en líneas generales. Lo he visto todo de ella menos "Mapa de los sonidos de Tokio" (la que por cierto todo el mundo más me putea, la que han dicho por ahí que es una copia cutre del cine de Wong Kar-Wai o Kim Ki Duk). Esta es genial: me encanta Cosas que nunca te dije.

captainfur dijo...

Desde luego la tía puede guastar más o menos, su cine tendrá sus detractores y admiradores, pero es innegable que escribe que es un gusto, con ese texto que has transcrito ya me he animado losuficiente para sacr el DVD y recordar el filme en este domingo insomne.

caotico_jq dijo...

Fue la primera peli que vi de Coixet y creo que sigue siendo mi favorita, pese a que las que vinieron luego también me gustan mucho. Con la que no puedo es con su opera prima (ni siquiera la pude acabar de ver) y tampoco me acabó de convencer "A los que aman"... pero el resto, preciosas.

Jon Rivero dijo...

Es por este tipo de cosas que Coixet esta por encima de modernismos, gafapastismo y pedanteria
Porque hable de lo que habla y como lo hace y sus formas y tics, no hay que demonizarla

No distamos tu o yo de Isabel y esa emotivad arrebatada y particular de sus personajes

Grande Cineasta menos en la ultima de los sonidos de tokyo que es para tirarle tomates