PELICULEROS

lunes, 17 de enero de 2011

¿Comedia romántica? No. ¿Películón? Sin duda.



Lo de arriba es el tráiler de Amor y otras drogas, la última película de Edward Zwick. Bonito y divertido ¿verdad? pues os puedo asegurar que no hay un tráiler tan engañoso como éste. Y es que se nos vende como comedia romántica del montón lo que realmente es una comedia dramática arrebatadora, toda una crítica al sistema sanitario de EEUU (hecha con una mala leche nada común, por cierto) y una love story conmovedora alrededor de dos personajes brillantemente interpretados por Jake Gyllenhaal y Anne Hathaway, antaño la pareja que vivía un matrimonio de mentira en Brokeback Mountain.

La historia de Amor y otras drogas es sencilla a la par que complicada. Jamie (Gyllenhaal) es un visitante médico que usa su arrollador encanto para colocar productos farmacéuticos nuevos en hospitales, utilizando para ello a doctores con muy pocos escrúpulos. Jamie está a punto de hacerse de oro gracias a una recién inventada pastillita azul que él tendrá que vender y que responde al nombre de Viagra. Maggie (una encantadora Hathaway que merece una nominación al Oscar por su papel) es una chica guapa, carismática, sexualmente desinhibida y que hace realidad el sueño de cualquier hombre con mentalidad neardenthal: sexo sin compromiso. Jamie usa a las mujeres, Maggie usa a los hombres. Ambos parecen predestinados a encontrarse e iniciar una relación donde se folla mucho pero se siente poco ... obviamente todo cambia, por motivos del corazón pero también por culpa de una enfermedad muy poco común en gente tan joven como Maggie, el Parkinson.

Me diréis que la historia de arriba es más vieja que Sarita Montiel, pero yo os digo que la película supera eso para acabar convirtiéndose en una cinta sólida, muy bien rodada por Zwick (al fin y al cabo no nos olvidemos de que el director es un experto en superproducciones épicas como Leyendas de pasión o El último samurái) y repleta de grandes momentos que evitan la lágrima fácil pero que no pueden evitar ser tremendamente emotivos, duros y conmovedores. Me viene a la mente la estupenda escena en que Maggie acude a una reunión de enfermos de Parkinson donde los pacientes, lejos de tomarse como un drama su enfermedad, le echan morro a la vida y arrancan sonrisas, como la mujer que dice que lo mejor del Parkinson es la facilidad con la que le hace pajas a su marido. O momentos tan acojonantes como aquel en que Maggie se queda sola en su piso y es incapaz de abrir un bote de pastillas, momento que Zwick rueda sin diálogo y sin música, sólo con sonido ambiente y un primer plano sostenido de Anne Hathaway.

Pero lo más meritorio de Amor y otras drogas es la manera tan natural con la que trata el tema del sexo. El director no se corta y muestra a los personajes desnudos física y emocionalmente, no hace que se tapen con una sábana después de echar un polvazo sino que los muestra relajados, completamente desnudos sobre las sábanas, sin artificios ni remilgos absurdos. Y es ahí donde los dos protagonistas consiguen una química y una naturalidad admirables. Es una delicia (más allá de lo visual) ver una larga escena de diálogo entre Anne Hathaway y Jake Gyllenhaal después de hacerlo, con los dos completamente desnudos y tumbados sobre la cama, sin mostrarse incómodos por taparse o sin que el director tenga que hacer planos forzadísimos para no mostrar aquello que es lo más natural cuando estás recuperando el aliento con tu pareja después de una maratón de sexo.

Lo dicho, parece una comedia romántica pero es mucho, mucho, mucho más. Una delicia por la que merece la pena pagar hasta el último precio de la entrada.

3 comentarios:

Sr Nocivo dijo...

Pues mira, pensaba que esta era la típica comedia romántica con un punto dramático hacia el final para conducir al happy end, pero ahora has despertado mi curiosidad.
Sobre tu anterior entrada he de confesarte que "Cosas que nunca te dije" es una de las películas más conmovedoras que he visto... La primera vez que la visione fue porque La2 la pasaba a las cuatro de la madrugada y esa noche no podía dormir y la encontré por casualidad y me atrapó hasta el final. Simplemente maravillosa e indispensable.

Bea Cepeda dijo...

No te leo, pero te comento para decirte que tengo muchas ganas de ver esta película. Soy muy fan de lo bueno que está el señorito Jake!

Luis Chacón dijo...

y yo que pensaba pasar de ella, pero mi instinto me hace fiarme de ti!! le daremos oportunidad...