PELICULEROS

domingo, 21 de noviembre de 2010

Preparaos para conocer a Lola Stone ...

El jueves pasado estábamos eligiendo cuál sería la última película que veríamos en el Festival de Cine Fantástico de Málaga cuando leímos la siguiente sinopsis:

"Brent es un joven de diecisiete años que vive traumatizado tras sufrir un accidente de coche en el que él conducía y en el que murió su padre. Su novia, Holly, pretende ayudarle y van a ir juntos al baile de graduación en lo que será la primera noche del resto de sus vidas. Pero Lola Stone, la chica marginada y fea de la clase, invita a Brent al baile y recibe una negativa por parte del chico. Gran error, el padre de Lola y ella misma secuestran a Brent para llevarle a un baile de graduación privado que es sólo el principio de una noche infernal llena de sangre y mutilaciones."

Esta sinopsis tuvo un efecto hipnótico en nosotros y nos llevó de inmediato a la sala 2 del Albéniz. Allí descubrimos lo que está llamado a ser todo un clásico moderno del cine de terror, una película tan demencial e imaginativa que tiene la palabra "culto" impregnada desde el primer al último fotograma.

Imaginad que os han pegado un chute de LSD y os han colocado delante de unos monitores que proyectan a la vez La boda de Muriel, La matanza de Texas, Hostel, La chica de Rosa y Las colinas tienen ojos. Pues el resultado de esa experiencia sería The loved ones, que empieza como una comedia high school para terminar en un baño de sangre que haría palidecer de envidia al mismísimo Leatherface.

Pero lo mejor de The loved ones es la maestría con la que pasa de un género a otro, haciendo que el espectador se lo pase en grande en ese desquiciante baile de graduación que Lola y su padre preparan para Brent, aunque las sonrisas se congelan en cuanto la adorable y encantadora protagonista decide que se ha cansado de Brent y es hora de hacérselo pasar mal, muy mal, terriblemente mal ... os aseguro que nunca más volveréis a ver un taladro de la misma manera después de comprobar el uso que hace Lola de uno de ellos.

Pero lo mejor de la película es, sin duda, la propia Lola Stone. Si os creíais que ya lo habíais visto todo en cuestión de psicópatas, preparaos para conocerla a ella, a su afición enfermiza por el rosa, por los tatuajes en forma de corazón con su nombre dentro y por abrir cabezas para rellenarlas con jarras de agua hirviendo ... Freddy, Jason, Leatherface, Ghostface y compañía ya deben estar temblando, Lola ha llegado para quedarse con el cariño y las vísceras del aficionado al género.

Absolutamente recomendable The loved ones, el público se pasó los últimos quince minutos de la película aplaudiendo como locos cada vez que Lola hacía una de sus burradas. Y eso sólo puede significar una cosa: ha nacido un clásico, larga vida a Lola Stone y su baile de graduación. Carrie, lo siento, tu baño en sangre de cerdo ha pasado de moda, ahora se llevan otro tipo de venganzas en las high schools.

El tráiler:





miércoles, 17 de noviembre de 2010

50 años teniendo miedo de ducharnos ...

Las fotos de este post las hizo Edu ayer mientras asistíamos embobados a la proyección de Psicosis, en el cine Albéniz y dentro del Festival de Cine Fantástico y de Terror de Málaga con motivo del 50 aniversario de la obra maestra del tito Alfred. Sí, ya sé que no está bien sacar fotos dentro de una sala de cine pero a uno le gusta eso de caminar por el lado salvaje de la vida.

Lo que más me sorprendió antes de entrar a la sala fue la cantidad de gente joven que había agotado hasta la última localidad de la sala 3 del Albéniz, un público casi adolescente que estaba dispuesto a disfrutar como locos desde el momento en que se apagaron las luces y los compases de la música de Bernard Hermann nos puso a todos los pelos como escarpias.

Además, el Festival se marcó un tanto a su favor y proyectó Psicosis en 35 mm, en VO con subtítulos en castellano. Nada de copias digitales ni de un HD proyectado, el motel Bates se vio ayer en todo su esplendor de celuloide, con su grano cinematográfico y su esplendor rayado. Todo un orgasmo cinéfilo, sobre todo tras comprobar el tremendo impacto que la película sigue teniendo hoy en día. A mí personalmente me encantó ver como la sala entera se reía de manera nerviosa ante los golpes de humor de Norman Bates (sobre todo en el momento en que el coche de Marion decide que no quiere hundirse en el pantano), o el silencio sepulcral que reinó en el cine durante la secuencia del asesinato en la ducha y el posterior ocultamiento del cadáver. Pocas veces pasa eso de estar en una sala de cine y sentir que todos los que estamos ahí vemos y vivimos la película como si fuéramos uno solo, una especie de experiencia colectiva que muy pocas historias consiguen transmitir.





Todos los que estábamos ayer en el cine Albéniz conocíamos al dedillo la película, todos sabíamos quién era el asesino y todos habíamos visto el final miles de veces. Y sin embargo todos gritamos cuando la cortina de la ducha se abrió y Marion gritó al ver a una figura con un cuchillo, todos aguantamos la respiración cuando el detective Arbogast subió las escaleras de la casa de los Bates y alguien le acuchilló la cara, todos deseamos gritarle a Vera Miles que mirara atrás cuando descubre el cadáver de la madre de Norman ... eso es cine y lo demás son tonterías.

Yo ya he cumplido uno de los sueños cinéfilos de mi vida, algún día le contaré a mis hijos que yo vi Psicosis en el cine. Aunque mejor no les cuento que ya la vi muchos años antes, en el VHS de casa, y que desde entonces siempre cierro con pestillo la puerta del baño mientras tomo una ducha. Sólo por si acaso ...



sábado, 13 de noviembre de 2010

Sangres y vísceras a la malagueña.

Ya está aquí el Festival de Cine Fantástico y de Terror de Málaga Fancine 2010. Y ha empezado de manera catastrófica, con una organización terrible que ha tenido la "brillante" idea de habilitar sólo una taquilla para la venta de entradas con la consecuencia de colas kilométricas y gente que aguanta 75 minutos en fila india, delante de la taquilla, para finalmente no poder entrar a ver la película porque ésta ya había empezado pero la cola no avanzaba. Horroroso todo. Por cierto, aquí también ha llegado la polémica y A serbian film se ha caído de la programación debido a la absurda censura que este nuestro país libre está sufriendo en pleno siglo XXI.

Esperemos que la organización intente solucionar este desastre de planificación porque si no los que van a protagonizar su propia película gore y de terror van a ser ellos.

El jueves pasado fuímos a la gala de inauguración en el Teatro Cervantes, gala en la que se homenajeaba a los directores de Planet 51, Jorge Blanco, Javier Abad y Marcos Matínez, y a la actriz Ivana Baquero. La gran Ivana no nos defraudó, en cuanto agarró los dos micros a la vez y los ajustó a su estatura soltó un discurso a la altura de aquel mítico speech de agradecimiento cuando recibió el Goya a la mejor actriz revelación por El laberinto del fauno. Muy grande Ivana que empezó a hablar con un "Hola Málaga" que ríete tú de la princesa Letizia. Por cierto, la chica es guapísima y en persona tiene un halo de estrella de cine acojonante.

Y ayer nos fuímos al cine Albéniz a disfrutar de una de las primeras películas a competición del festival, Frozen de Adam Green que es una especie de remake no declarado de Open Water de Chris Kentis. Si el filme de Kentis nos contaba la historia de una pareja olvidada en alta mar mientras practicaban submarinismo, la película de Green nos cuenta el relato de tres amigos que son olvidados en una telesilla a varios metros de altura. Si los submarinistas tenían que sobrevivir en medio del océano, los tres compañeros tienen que hacer frente a la nieve y a temperaturas gélidas. Y si en Open Water hacían aparición unos tiburones cuando ya parecía que nada podía ir a peor, en Frozen son unos lobos con mucha hambre y mucha mala leche los que cobran protagonismo cuando los sufridos personajes creen que ya nada les puede salir peor. Sospechosas coincidencias ¿verdad?

Pero Frozen, al contrario que Open Water, hace gala de una factura técnica impecable y de algunos momentos realmente brillantes, como la conversación que los amigos mantienen sobre cuál es la peor manera de morir y se hace referencia a Tiburón o a lo que debieron sentir todos los que se quedaron atrapados dentro de las Torres Gemelas. Y tiene alguna secuencia para el recuerdo, como el uso del fuera del campo para mostrar un momento aterrador, momento que sólo vemos reflejado en las caras de los amigos que se tapan los oídos y los ojos para intentar no ser testigos de ... bueno, mejor me lo callo porque pone los pelos de punta.

Frozen acaba convirtiéndose en un meritorio ejercicio de cine de género claustrofóbico, una estimable película que podría ser mejor pero que al menos se toma en serio a sí misma y se molesta en poner al espectador en la incómoda situación de hacerle pensar que haría él si le pasara lo mismo que a los protagonistas.

Por cierto, os dejo con el GENIAL spot del Fancine 2010, toda una pequeña obra maestra. Nunca volveréis a entrar a un chino y sentiros tranquilos:



viernes, 12 de noviembre de 2010

Presentaciones y noches entre amigos ...

Los de arriba son un trío excepcional, de actores, de amigos y, en la ficción de 3,2 (lo que hacen las novias, sexual. Son Marta Hazas, Juan Caballero y Sergio Mur. Y también estoy yo, con mi cara de agobiado y mis orejas rojas por la vergüenza de tener que hablar en público. Estábamos presentando el corto en el Cortos con Ñ del pasado martes, en la cueva teatro "La escalera de Jacob" en Lavapiés.

Si algo teníamos claro es que no queríamos jugar a los estrenos de Hollywood, presentando nuestro pequeño corto como si fuera el gran estreno del año. Queríamos algo pequeñito, con poca gente, simplemente proyectar 3,2 (lo que hacen las novias) por primera vez ante el que lo quisiera ver y después tomarnos unas cañas entre colegas. No me preguntéis porqué, pero era lo que queríamos. Por eso pedimos mil perdones a todos los que no pudistéis entrar a verlo, pero es que la cantidad de gente nos desbordó, las entradas se habían agotado simplemente con las reservas de los días previos y dentro de la pequeña sala no cabía ni un alfiler. El 28 de diciembre se vuelve a proyectar en el mismo lugar, ya que fuímos el corto mejor valorado de la noche, y habrá otra oportunidad de verlo. Pero lo dicho, no esperábamos tanta gente y nos supo mal ver que había amigos que se tuvieron que volver porque era imposible conseguir entradas.

Pero también es verdad que nos alegró mucho ver a conocidos, colegas, amigos íntimos y menos íntimos, y en general a todos los que se acercaron a ver el corto y se quedaron después a charlar con nosotros para darnos su opinión. Y muy especial fue el momento en que Lydia me dijo: "sal fuera que un grupo de gente tiene problemas con su entrada", y yo salí y me encontré con la sonrisa siempre cómplice e imprescindible de Edu, y la presencia de Paco, Laura y Blanca que se habían pegado una paliza de conducir desde Málaga a Madrid sólo para darme la sorpresa de estar conmigo durante la proyección. Gran sorpresa y gran demostración de quienes son las personas importantes a las que llamar amigos.

¿Y el corto gustó? Pues no soy yo nadie para hablar de eso, es algo que tendrán que decir la gente que lo vio. Paco, gran cortometrajista almeriense al que admiro y respeto desde hace muchos años, me comentó que se esperaba más; Eugenia, brazo ejecutor del Ministerio de Cultura y encargada de calificar películas y cortos en el ICAA, me dijo que no se lo esperaba tan erótico pero a la vez tan emotivo; Adrián, actor encantador como pocos, nos dedicó al día siguiente una crítica que podéis leer pinchando aquí... Y así muchas más opiniones, para todos los gustos. Fue un placer escucharlas todas aunque las cañas ya estaban haciendo efecto en mí, cosas que tiene el ir a la presentación con el estómago vacío de comida pero lleno con una botella de vino que nos bebimos en el piso antes de salir, sólo para calmar los nervios.

Y después de la presentación nada de fiestas, ni de reservados, ni tonterías de esas. Lo mejor fue ir con la comitiva andaluza a comer al último kebab que quedaba abierto en Madrid, y sentir como la Coca Cola te salía por la nariz de tanto reír.

Fue una noche especial ... ahora empieza lo importante, la distribución. Ya veremos cómo le va a 3,2 (lo que hacen las novias) por los festivales pero nosotros estamos muy contentos de haber hecho un corto andaluz en la capital del reino, y de haber contado una historia tan pequeñita en forma de un corto que, paradójicamente, se ha convertido en lo más importante que he escrito y dirigido hasta la fecha.

lunes, 8 de noviembre de 2010

Sobre opiniones y presentaciones ...


"Es demasiado arriesgado", "los personajes hablan mucho", "es lo mejor que has hecho con diferencia", "es un corto que casi duele por lo mucho que empatizas con los personajes", "no consigo conectar con lo que ellos hacen, no me lo creo", "es precioso", "es demasiado agresivo sexualmente", "he llorado", "no he conseguido entrar en la historia", "te deja KO" ....

Y así mucho más, a pesar de que son pocos, muy pocos, los que han visto 3,2 (lo que hacen las novias). Algunos amigos íntimos, y ciertos profesionales de los que valoro enormemente su opinión, han sufrido esta última semana mi petición de que fueran los primeros en ver el corto para que me dieran su opinión más sincera, lejos de cualquier tipo de peloteo o adulación innecesaria. Y me ha sorprendido mucho la cantidad de opiniones encontradas que la historia ha provocado ...

El viernes pasado estuvo Sergio, uno de los tres protagonistas, comiendo en casa y le pusimos el corto para que lo viera por primera vez terminado. Y como él mismo dijo: "nosotros ya no podemos hacer nada, nuestro curro ya ha terminado, ahora esto cobra vida propia y que el espectador y los festivales opinen"

Amén. Mañana lo presentamos en sociedad (sin mucha parafernalia, algo pequeñito y en familia) en Madrid. Se verá por primera vez a las 21:30, en la Escalera de Jacob (C/Lavapiés) dentro del festival "Cortos con Ñ" que con tanto cariño y profesionalidad organiza todos los martes José Luis Mora. Os esperamos a todos los que queráis pasaros por allí.

Mientras podéis ver el tráiler:

Tráiler "3,2 (lo que hacen las novias)" from Interrumpidos Films on Vimeo.





jueves, 4 de noviembre de 2010

Los ojos de Belén y el perturbador erotismo de Pablo Derqui.

Hay amigos que me dicen que tengo un chip interno que me hace ir contra el mundo, ser defensor de las causas perdidas y tener un especial interés en que me guste mucho lo que los demás odian. Es por eso que hace tiempo que decidí no leer nada de las películas que tuviera muchas ganas de ver, espero a verlas, a hacerme una opinión y después ya leo todo lo que se ha escrito sobre ella. Hay veces en que es difícil llegar más o menos virgen a la sala, pero casi siempre lo consigo. Y así llegué el viernes pasado, a la sesión de las 18:00 que es en la que me gusta ver los estrenos, a Los ojos de Julia, segunda película del prometedor Guillem Morales.

Salí de la sala consciente de haber visto un thriller de suspense brillante, hipnótico y muy bien dirigido. Me pareció brillante la dirección de Morales, muy consciente en todo momento del género en que se mueve y que lleva a cabo decisiones muy arriesgadas, como hacer que el espectador, durante buena parte del metraje, acompañe a la ceguera de la protagonista y no vea las caras de los personajes, consiguiendo esto mediante originales encuadres, planos, juegos de enfoque y desenfoque y el uso del fuera de campo. Y no es fácil hacer eso, nada fácil.

Cierto es que Los ojos de Julia no tiene un guión para tirar cohetes, que el giro final se espera (lo que no es malo, que El sexto sentido hizo mucho daño y ahora parece que todas las películas de suspense tienen que dejar al espectador patidifuso) y que tiene algunas trampas un poco ... pues eso, tramposas. Pero son fallos menores que quedan olvidados frente a un look visual arrebatador, un sentido del suspense muy clásico y, sobre todo, por una actriz superlativa que demuestra lo bien que le sienta el miedo a una Belén Rueda en estado de gracia.


Bueno, el caso es que llegué a casa y leí algunas de las críticas y opiniones que había suscitado Los ojos de Julia. Y no entendí para nada la saña y la mala baba con la que parte de los críticos han tratado a la película de Guillem Morales. Comprendo que la película no guste pero es que yo no vi críticas constructivas, vi un poco de irracionalidad y una predisposición incomprensible a afilar los cuchillos ante lo que se veía que iba a ser un éxito seguro. Es la historia de siempre, en este país no se perdona el éxito, estamos más ocupados en derribar el trabajo de las nuevas generaciones de directores que en intentar levantar una cinematografía de género, llena de nuevos talentos que tienen historias que contar. Especialmente absurdas me parecen las continuas comparaciones con la estupendísima El orfanato, simplemente porque ambas comparten misma actriz y parte del equipo técnico. Ambas películas se parecen como Julianne Moore a Yola Berrocal, y con eso queda todo dicho.

Por cierto, si de algo me quedo de Los ojos de Julia es con Pablo Derqui, arrolladora presencia que se adueña de todos los planos en los que aparece. El señor Derqui no sólo es un actor brutal sino que tiene una presencia perturbadoramente erótica, sexual y magnética. Impresionado me hallo ante el descubrimiento de este actor del que ya estoy rastreando todo lo que ha hecho y todo lo que tiene a punto de estreno.


Os dejo con un clip de Los ojos de Julia:





martes, 2 de noviembre de 2010

Remake gaditano de "Volver".

Mucho Halloween, mucho disfraz de muerto, muchos niños españoles haciendo de yankees y pidiendo caramelos de puerta en puerta, muchas telerañas adornando las calles y mucho niño muerto, pero esto es España y aquí de toda la vida se ha celebrado el Día de Todos los Santos. Y celebrar Halloween sólo significa, al menos para mí, que al día siguiente me tocará ir al cementerio con una resaca épica y monumental.

Como soy de pueblo, cual amapola o personaje almodovariano, ayer me cogí el primer bus rumbo a Algodonales, Cádiz, para acompañar a mi madre y a mi tía al cementerio, a ver a los abuelos, a los bisabuelos, a los tatarabuelos y a los vecinos fallecidos. Y allí estábamos, como si fuera un remake de Volver, delante de la tumba de mi abuela, "fregoteando" bien la lápida y poniendo piedras en los floreros para que el viento no se las llevara. Mi madre cual Raimunda gaditana, mi tía como la Sole, de hecho las dos han tenido peluquerías clandestinas en sus pisos, y yo como la Paula, aunque en mi caso soy chico y no llevo leotardos rosas.

Esos momentos de costumbrismo familiar siempre me recuerdan a Volver, no lo puedo evitar. En esas estábamos, "fregoteando" la lápida, cuando mi madre me miró y me dijo: "cuando yo me muera, ni se os ocurra a tu hermano y a ti enterrarme. A mí me achicharráis y echáis las cenizas por el Gallito, que yo no quiero estar encerrada aquí". (NOTA DEL AUTOR: el Gallito es el bar del pueblo donde mi madre toma café todos los días)

Quien quiere un Halloween cuando puede disfrutar de un Día de Todos los Santos al más puro estilo Almodóvar.