PELICULEROS

domingo, 25 de abril de 2010

Medem ha vuelto. Larga vida a Medem ...


... aunque conste que yo creo que jamás se fue porque soy de los pocos defensores a ultranza de su Caótica Ana. Pero el caso es que el gran Medem sorprendió hace un año y poco anunciando que su siguiente película sería en una habitación de hotel, con dos actrices desnudas y poco más. Es decir, Room in Rome.

Ayer pude disfrutar por fin del 13 Festival de Cine de Málaga e ir a visitar el renovadísimo Cine Albéniz para asistir a la proyección de Room in Rome dentro de la retrospectiva que se le daba al genial director vasco. Cine lleno y estruendoso aplauso que se escuchó al final de la película. ¿Merecido? Pues sí, muchísimo. Room in Rome es lo mejor que ha hecho Medem y probablemente una de las historias más hermosas, conmovedoras y aterradoras (en el sentido sentimental, claro) que he visto en mucho tiempo.

Pero es importante que no nos engañemos. Hace unos meses el tráiler de la película levantó ampollas por su alto contenido sexual:


Pero el sexo es lo de menos en la historia de amor entre la española Alba (una inmensa Elena Anaya en lo que será uno de los papeles de su vida) y la rusa Natasha (sorprendente la actuación tan sincera de Natasha Yarovenko) Sí es cierto que ellas dos se pasan el 95% de la película en desnudo integral pero es más meritorio el desnudo interior que sus personajes llevan a cabo en la habitación del hotel donde transcurre toda la acción. Y también es verdad que Medem filma como nadie las secuencias de cama, siempre en el límite entre lo explícito y lo elegante. Pero el sexo es una excusa tan tonta como otra cualquiera para hablar del AMOR con mayúsculas, de la cobardía y de las oportunidades perdidas.


Room in Rome acaba siendo una película tan triste que te deja clavado en la butaca al final de la proyección con un último plano que es un puñetazo directo al estómago. Es una historia sobre cómo nos enamoramos, cómo hay personas que nos marcan de por vida y sobre cómo las perdemos sin poder hacer nada para evitarlo. Resulta especialmente terrorífico el momento en que Natasha le grita a Alba "¡¡ten más dignidad!!" justo después de una secuencia tan hermosa que duele. Medem nos da una de cal y otra de arena: nos emociona, nos conmueve y después se dedica a hacer lo que ya de por sí nos enseña la vida ... que hay cosas que duelen demasiado.

Nunca antes dos personas desnudas en una cama había servido para crear una de las películas de amor más especiales del cine español.

Se estrena el 7 de mayo ... y ojalá que se convierta en el bombazo que merece ser.

Larga vida a Medem.