PELICULEROS

domingo, 19 de diciembre de 2010

Viaje alucinante al interior de la mente ... de Álex de la Iglesia.

¿Os acordáis del argumento de la muy reivindicable La celda? Un grupo de psicólogos conseguían encontrar la manera de introducirse en la mente de un asesino en serie, encontrándose allí un mundo perverso y retorcido lleno de pesadillas. La película de Tarsem Singh conseguía recrear en imágenes la mente y el subconsciente de una persona ... pues Balada triste de trompeta es algo así, es como entrar en la mente de Álex de la Iglesia (quien, por supuesto, no es un asesino sino uno de los mejores directores de cine europeos) sin ningún tipo de limitaciones ni censura. Un viaje al cerebro y a la imaginería visual de un AUTOR con mayúsculas. ¿Merece la pena el viaje? Sí, por supuesto. ¿Es Balada triste de trompeta una gran película? No, por mucho que me duela decir esto.

La última película de Álex de la Iglesia se merece todos nuestros respetos simplemente por el hecho de que el director hace lo que muy pocos se atreven: dirigir la historia que a él le sale de sus santos cojones vascos, si ningún tipo de concesiones, de censura o de limitaciones. El mejor presidente que ha tenido nuestra Academia de Cine no se corta a la hora de llevar a la pantalla la retorcida historia de dos payasos enfermos y podridos que deciden matarse entre ellos por el amor de una trapecista enganchada, sexual y enfermizamente, a uno de ellos.

¿Original y atrevida? Sí, y eso ya es suficiente mérito en una cinematografía tan arcaica y aburrida como la nuestra. Pero siento decir que me tengo que unir a la mayoría de críticos y opinar como ellos, es decir, que Balada triste de trompeta tiene un comienzo y un clímax que son un prodigio cinematográfico pero entre medias se pierde por completo. Los 40 minutos centrales de película son visualmente irreprochables pero demasiado caóticos, desordenados, anárquicos ... incluso yo me aburrí un poco y miré el reloj un par de veces para ver cuanto me faltaba para salir de la sala.

Es curioso que, después de una película tan impersonal como Los crímenes de Oxford, a Álex de la Iglesia le haya salido algo tan arrolladaramente propio, con todas las virtudes y defectos de su cine amplificados hasta el infinito, como Balada triste de trompeta. Pero también es una pena que el director no haya sabido llegar a la maestría que ya demostró en El día de la bestia, La comunidad (probablemente su mejor película hasta la fecha) o la muy infravalorada, pero absolutamente genial, Muertos de risa. Aún así no hay que quitarle el mérito a nuestro presidente de querer hacer un cine de género propio y personal en un país tan de pandereta y cine social como el nuestro.

Por cierto, no me extraña nada que Tarantino aplaudiera a rabiar la película en su paso por el Festival de Venecia. Balada triste de trompeta debió suponer para el director americano una especie de orgasmo múltiple de 100 minutos de duración ...

Os dejo con el tema de Raphael que da título al filme ... y que en la película adquiere un tono tan perturbador que ya nunca podré mirar al histriónico cantante de la misma manera:

2 comentarios:

fofero dijo...

Hoy he visto la pelicula. Me paralizó. Esta peli escapa a categorizarla como buena, mala, genial, horrorosa, excelente. Escapa a esta costumbre de catalogar una obra. Es simple y llanamente una obra muy propia, con puntos geniales
pd: la unica pega... me quedé con ganas de que la chica de la tela fuera mejor actriz...
Payaso tonto, payaso triste y Stgo Segura... se salen de la pantalla ¡¡¡Arrolladores!!!
Alex: nos enseña con cada imagen
gracias por esta entrada

Bertoff dijo...

-Raphael?
-Sí, me gusta como canta!

xDD

Básicamente estoy de acuerdo en todo lo que dices, por lo que a parte de lo que digo en mi blog, no tengo más que añadir! seguro que a esta peli le pasará como al vino, que mejorará (en la memoria colectiva) con los años.

Y sí, para mi "La Comunidad" es hasta la fecha la mejor película de Alex de la Iglesia!! xD