PELICULEROS

martes, 21 de diciembre de 2010

La "conejera" de Nicolasa ...

Remontémonos a los años comprendidos entre 2000 y 2002, cuando Nicolasa Kidman encadenó, uno tras otro, los papeles protagonistas de Los otros, Moulin Rouge y Las horas. De repente, dio la impresión que el mundo entero descubría a la pelirroja con esos personajes y se convirtió en la actriz favorita de todo, absolutamente todo el mundo. Casi parecía una recién llegada y pocos recordaban que, unos cuantos años antes, ya había rozado la perfección con sus fascinantes interpretaciones en Todo por un sueño, Retrato de una dama y Eyes wide shut. Pero hay que ver cómo cambia de opinión el espectador soberano de a pie ... porque la pobre Nicolasa decidió enchufarse bótox y sus antaño fans decidieron que eso era sinónimo de ser una mala actriz, a pesar de que ella seguía demostrando su arrollador talento en películas como Margot y la boda o Nine. Así que la antaño considerada mejor actriz de su generación empezó a ver como palabras como "ridícula", "veneno para la taquilla", "inexpresiva" y demás piropos se asociaban a su nombre. Pero entonces llega un director como John Cameron Mitchell, director de la grandiosa Hedwig and the angry inch y de la fallida pero interesante Shortbus, y una película, The rabbit hole, con la única misión de callar bocas y demostrar que la Kidman es, aunque NUNCA ha dejado de serlo, una de las grandes.

La historia de The rabbit hole es sencilla a la vez que complicadísima. Becca (mi amiga Nicolasa) y Howie (un Aaron Eckhart más guapo y mejor actor que nunca) son un matrimonio que intenta superar la muerte de su hijo de cuatro años. Pero su gran problema es que ambos tienen formas muy diferentes de afrontar el problema, él lucha por vivir con el recuerdo de su hijo mientras ella hace todo lo posible por borrar cualquier rastro del pequeño. Una terapia de duelo, una familia bastante peculiar y la reaparición del adolescente presuntamente culpable de la muerte del hijo marcarán unos días en los que los protagonistas decidirán si se hunden en la miseria o buscan un resquicio de esperanza.

Leída así, la sinopsis de The rabbit hole puede dar la impresión de que nos encontramos ante una tv movie hecha con pasta, no mucha, y con actores de primera. Nada más lejos de la realidad, la película es un auténtico prodigio de la narración cinematográfica, una lección inmensa sobre cómo hacer un drama adulto, inteligente, conmovedor pero nada sentimental ni manipulador y, sobre todo, sin necesidad ninguna de regodearse en el dolor ni en la truculencia gratuita (aprende de eso Alejandro González Iñárritu) Cuando crees que ya has visto una secuencia de esas que vas a recordar por mucho tiempo, entonces va el director y te sorprende con otra igual o mejor, con otro matiz, con otro diálogo donde se dice lo justo, con otro plano que dice tanto o más que las palabras ...

Y sí, Nicolasa está INMENSA por mucho bótox que tenga (que tampoco tiene tanto). Lo que hace la Kidman es eso tan difícil que es que parezca que en ningún momento está actuando, llena la pantalla con una naturalidad y una contención apabullantes, cuando cualquier otra actriz en su caso hubiera optado por gritar mucho, llorar mucho, poner mucha cara de amargada y hacer todo eso que hace una diva cuando quiere un Oscar. Pero Nicolasa opta por el camino difícil, el de hacer más con menos, el de actuar con la mirada (y es que, como dice mi admirado Javier Quevedo, una no puede enchufarse bótox en los ojos, por lo que no deja de ser una buena actriz) y el de hacer que nos identifiquemos con un personaje un pelín desagradable ¿Hay algo más difícil que eso?

En definitiva, John Cameron Mitchell (al que hay que agradecer que sepa meter su característico humor en una historia como ésta) consigue con The rabbit hole un prodigioso drama sobre el amor, la muerte, la pérdida, la vida y todo lo que nos perdemos de ésta si no sabemos ser fuertes y pasar página. Como mola descubrir una maravilla así en una tarde tan gris como ésta. A España llega a principios de año (seguramente con la casi segura nominación al Oscar a la mejor actriz para Nicole Kidman) así que id reservando ya vuestras entradas.

El tráiler:

5 comentarios:

Orologiaio dijo...

Uy, uy, tomo nota, de lo nuevo de la señora Niñohombre.

Menos en Nine, jamás me ha defraudado la australiana :P

Y gracias por tus críticas: son claras, legibles y amenas para los que, como yo, somos un poco más legos en materia cinematográfica ;)

Yo soy Joss dijo...

Uy uy, el dire de Hedwig. Esa peli la tengo puesta en un pedestal. Shortbus también es buena, derrocha talento, así que... no veremos en los cines para La conejera! jeje

Sr Nocivo dijo...

Apuntada queda

Bea Cepeda dijo...

Yo soy la primera que tiene que gritarle al mundo: a mí me encantaba la kidman. Yo "menamoré" en Moulin Rouge, pero oye, es que hoy por hoy, esta chica, más bien, me da repeluco. No sabría darte una explicación, pero es así. Ahora NO PUEDO CON ELLA.
Pero claro, hay en esta película una fuerza mayor que la fuerza de los mares que me obliga a no perdérmela, y es que estoy ABSOLUTAMENTE ENAMORADA de su director, tanto física como artísticamente, incluso cuando se viste de mujer. Lo amo. Así que, y resumiendo, sí, veré la película.

Luis Chacón dijo...

la vi la misma noche que me pasaste el enlace, estoy contigo en todo lo que has dicho, menuda película, el pelo de punta de principio a fin, y la Kidman (y no me olvido del genial Eckart) bordan unos papeles tan terrenales que podrían caer en la pretensión de la normalidad, pero de una manera tan bonita, tan elegante, lo dejan a uno echo polvo... mira que no quise saber nada de la peli, y con la filmografía de Cameron Mitchel imagina la idea que me había hecho... pero vaya sorpresa de las buenas!!

sólo un apunte: aun asi, sigo prefiriendo Hedwig, y estoy con Orologiaio, miss Kidman en Nine, regulera nada más

un saludo enorme y felices dias! =D