PELICULEROS

miércoles, 25 de agosto de 2010

Actualización de dos rombos sobre la masturbación cinematográfica ...


La foto de arriba es un fotograma sin retocar de "3,2 (lo que hacen las novias)" y el que aparece es uno de mis actores favoritos, Juan Caballero. Y sí, está haciendo lo que parece que está haciendo.

Hace unos días mantuve una conversación con unos amigos que giraba en torno a las masturbaciones cinematográficas, y todo empezó porque uno de ellos me comentó que mis dos últimos cortos tenían momentos clave en las pajas (hablemos claro, no creo que nadie de Intereconomía lea este blog así que nadie se asustará por usar esa palabra) que los protagonistas se hacían. En "Placer", el krámpack entre Abel (Ignacio Mateos Vivancos) y Max (Chico García) desencadenaba lo que fue la primera secuencia de sexo que rodaba en mi vida. Y en "3,2 (lo que hacen las novias)", la paja que se hace Ale (Juan Caballero) es el motor de todo lo que viene después en el corto.

Mis amigos me preguntaron cómo era rodar una masturbación y yo les respondí con total sinceridad: es ridículo pero puedes convertirlo en un momento dramático brutal. Generalmente ves a actores, que en muchas ocasiones acaban convertidos en amigos íntimos, fingiendo un acto tan íntimo y rodeados de un equipo que intenta captar que el sonido sea lo más realista posible, que el actor no tenga brillos o que su brazo no entre en sombras mientras sube y baja ... lo intento y no se me ocurre otra palabra para definir esto que no sea "ridículo". Aunque también es verdad que, después de esta conversación, me di cuenta de que la masturbación siempre ha sido un elemento importantísimo en mis guiones, y es que si se sabe aprovecharla puede ser todo un filón inagotable de conflictos dramáticos. Y eso mola, mola mucho.

Después de unos cuantos vinos más, porque sobra decir que este tipo de conversaciones surge siempre al amparo del alcohol, empezamos a recopilar las masturbaciones más célebres que recordábamos sobre una pantalla de cine. Yo lo tenía muy claro, una de mis favoritas era la de Louis Garrell en Soñadores, ante la atenta mirada de Eva Green y Michael Pitt. Recordemos el momento: los hermanos protagonistas juegan a adivinar películas y si uno falla, tiene que exponerse al castigo que el otro ordene. Louis Garrell falla y Eva Green le obliga a masturbarse delante de un póster de Marlene Dietrich mientras ella, y un atónito Michael Pitt que no sabe la que le viene encima, le miran en silencio. Bertolucci se las apaña para rodar una de las secuencias más eróticas y perturbadoras que yo recuerdo.
Aunque mi favorita, sin duda, es esta:


Y es que Alfonso Cuarón dio una lección magistral sobre cómo hacer cine en Y tu mamá también.
Curioso tema el de las masturbaciones cinematográficas ...

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