PELICULEROS

martes, 27 de julio de 2010

Cómo pasar una tarde de lunes salvando a un perro abandonado ...

La de ayer se supone que iba a ser una tarde tranquila, una de esas en las que aprovechas para ponerte al día en la serie que estés viendo, para escribir un poco o para mirar al techo ordenando el caos que tienes por vida. Pero entonces ocurrió una serie de catastróficas desdichas propias de una película de Disney Channel. La cronología es la siguiente:

-18:00 p.m. Casa de Edu. Estamos en el salón cuando oímos un griterío en la calle y Pumba sale disparado al balcón para ver qué está pasando. La casa de Edu está colocada justo enfrente de un cruce muy mal señalizado, por lo que ver castañazos antológicos desde la ventana es algo tan normal que uno se acostumbra a asomarse con la taza de café para ver cómo los conductores se despellejan vivos. Nos asomamos y vimos un montón de coches parados mientras la gente buscaba por todos sitios algo ....

-18:15 p.m. Volvimos a oír jaleo y nuestra curiosidad insaciable nos llevó de nuevo al balcón. Esta vez vimos que lo que pasaba era que un pequeño perro-zorro intentaba cruzar la carretera. El pobre estaba acojonado y sin saber qué hacer, aquello me recordaba a los juguetes de Toy Story 2 intentando pasar la carretera escondidos en conos naranjas. Esperamos un rato y vimos que el animal estaba solo así que decidimos bajar e ir a por él antes de que se convirtiera en una la victima canina de una película gore.


-18:30 p.m. Calle. Lo encontramos y lo recogemos. Lo primero que nos sorprende es lo bueno que es y lo tranquilo que permanece en todo momento. Eso sí, está sucio, lleno de garrapatas y con la cabeza cubierta de heridas. Lo subimos un momento a casa mientras pensamos qué hacer y enseguida hace buenas migas con Pumba que empieza a olerlo y a moverle el rabo. Incluso tienen un intento fallido de echar un polvete que yo corto de inmediato. Bromeamos con la idea de quedárnoslo y llamarlo Timón pero inmediatamente desechamos la idea y decidimos buscar la dirección de la protectora de animales para llevarlo allí esa misma tarde, más que nada porque sabíamos que si pasaba sólo una noche en casa nos lo quedaríamos, y no está la economía como para alimentar otra boca perruna que no sea la de Pumba.

-19:00 p.m. Nos montamos en el coche y nos dirigimos a la protectora de animales que, según internet, está en el segundo barrio más peligroso de toda Málaga. Así que aparcamos y nos metemos en una barriada de pisos de protección oficial en busca del número 31. No lo encontramos y nos dicen que la protectora cerró hace meses, ahora en su lugar hay un centro evangélico donde va a dar charlas el padre de Mari Luz.

-19:30 p.m. Vuelta al coche a buscar el veterinario más cercano. Lo encontramos y nos dicen que el perro tiene chip pero no está activado así que no hay duda de que lo han abandonado. Nos dan la dirección de la protectora que está activa y nos volvemos a poner en circulación. El perro me mira y se apoya en mi pierna para dormir, a mí se me cae el mundo encima e intento hacerme el duro. No lo consigo, soy un puto blando ...

-20:30 p.m. Llegamos a la protectora y nos topamos con la jefa que está saliendo en ese mismo momento. Le explicamos la situación y la muy bitch nos dice que acaba de terminar su turno y que no es su problema lo que hagamos con el perro, arranca su coche y se va sin mirarnos a la cara. Eso sí, si nuestros deseos se cumplen, ahora mismo estará despeñada en el fondo del barranco más profundo de toda Andalucía. En la puerta de la protectora hay una cuidadora que nos dice que ella no puede cogerlo pero que vayamos a la policía, pongamos la denuncia, lo dejemos allí y un chaval de la protectora se encargará de recogerlo.

-21:15 p.m. Llegamos a la comisaría más cercana que, curiosamente, está en el primer barrio más peligroso de Málaga. Edu me señala un bloque destartalado que me cuenta que funciona a modo de gigantesco corral donde crían a los cerdos y a las gallinas en el hueco del ascensor. "Que tarde tan divertida", pienso. Le explicamos al policía la situación y llama al chico de la protectora pero nos dice que tenemos que esperarlo nosotros. Cojonudo todo, el tiempo pasa, los ojos del perro parecen los del gato con botas de Sherk, y yo no sé cómo vamos a entregar a esta preciosidad.

-22:00 p.m. Llega el chico de la protectora y recoge al perro. Mientras nos toma los datos, le hacemos jurar que en ese sitio no sacrifican a los animales. El chico nos dice que no, que no nos preocupemos, que allí estará muy bien y que el único motivo por el que los "duermen" (me resultó terrorífica la manera en que dijo "duermen") es porque tengan una enfermedad terminal que les está haciendo sufrir. Mete al perro en un transportín en la parte trasera de su furgoneta y a mí me dan unas ganas terribles de llorar mientras la puerta se cierra y dejo de tener contacto visual con el can. Justo cuando va a arrancar, el chico se vuelve a nosotros y nos dice: "eso sí, espero que sea fuerte porque el patio de la protectora es la jungla y sólo sobreviven los más fuertes". Dicho esto, arranca, se va y nos deja con cara de pasmo después de tan demoledora declaración.

-22.30 p.m. LLegamos a casa cansados como si viniéramos de la guerra. Pumba sale a recibirnos y yo no puedo dejar de darle besos. Y me acuerdo de la placa que hemos visto a la entrada de la protectora, ahí dice:

"El nivel de humanidad de una civilización se mide en la manera en que trata a sus animales".

Y en ese momento no pude evitar acordarme de los hijos de puta que eran y son los que hayan sido capaces de abandonar a un perro en medio de una carretera.

1 comentario:

Alfins dijo...

"...y la muy bitch nos dice que acaba de terminar su turno y que no es su problema lo que hagamos con el perro, arranca su coche y se va sin mirarnos a la cara."

O mucho me equivoco o Laura ha conseguido hacerse la encontradiza antes que yo ;-)
Espero que vuestros deseos no se hayan cumplido, aunque sólo sea por los perros, no están precisamente sobrados de personal en la protectora.
¿Sabes qué tal está Timón? En las fotos no se le ve de los más fuertes pero tiene una pinta de listo.
¿Te acuerdas que te hablé de Violeta? Pues vino de allí mismo. El chico de la protectora no os dijo toda la verdad, imagino que os vio las caritas y tampoco quiso hacer más sangre, el otro caso en el que los "duermen" es cuando son lactantes. Y así fue como la hija de mi chica (que ha estado de voluntaria el último año) rescató del sueño eterno a Violeta, y a su hermana Noa, y pasamos a ser "dueños por un tiempo" de dos preciosas bretonas (he intentado adjuntar fotos de cómo llegaron pero no lo he conseguido). Noa ya consiguió hogar hace unas tres semanas y Violeta ya tiene dueña esperándola el 13 de agosto.
Decían en "La lista de Schindler" que quién salva una vida, salva al mundo entero... pues eso.