PELICULEROS

lunes, 8 de febrero de 2010

Qué bien Madrid, qué bien ...

El video de arriba es la secuencia final de la genial Piedras de Ramón Salazar, una película de referencia para mí y muchos de mis amigos. De hecho, casi todos los de la pandilla relacionamos empezar una nueva vida en otra ciudad con ese momentazo en que Nawja le dice a su amigo: "qué bien Lisboa, Javier, que bien ... "

Cuando me mudé a Madrid, una de mis mejores amigas me dijo que tenía que escribirle una carta desde la capital y decirle: "qué bien Madrid, Yaye, qué bien ..." Y es que después de casi ocho años en Málaga, y dieciocho en Algodonales (Cádiz), mudarme a Madrid era empezar una nueva vida en muchos, muchos sentidos ... como Nawja, que huye a Lisboa para oxigenarse y acaba descubriendo que cualquiera se puede enamorar del cogote de un conductor de tranvía.

Sí, lo de abajo es Gran Vía, y el de más abajo soy yo en una de las bocas de metro que más piso a lo largo de la semana:



Llegué a Madrid hace seis meses, con una mano delante y otra detrás. Literalmente. Sin trabajo, sin dinero y con 150 euros que había conseguido que me dejara mi madre. El próximo domingo, sin embargo, me tomo las primeras vacaciones pagadas que me pillo en mucho tiempo, cojo un bus dirección Málaga y vuelvo de visita al sur. Dejo Madrid por 12 días, pero con la tranquilidad de haberme montado una vida extrañamente familiar en la capital del reino: trabajo molón, amigos increíbles, viejos conocidos que han vuelto a ocupar un lugar importante en mi vida, nuevas caras que empiezan a ser protagonistas en esta locura que es el guión de mi vida ... y el vértigo de saber que en apenas dos meses rodaré, a cuatro manos, mi primer cortometraje en Madrid.

Seis meses han dado para mucho ... y cada vez estoy más adaptado a esta locura de ciudad, aunque sigo empeñado en que los rincones más bonitos de Madrid son aquellos más reales. Prefiero mil veces sacarme una foto junto a las putas de la Calle Montera que junto al oso y al madroño.


La verdad es que echo la vista atrás y parece que septiembre fue hace mil años. En este tiempo me he desesperado por la búsqueda de curro, he estado a punto de volverme a casa, me han cambiado los planes mil veces, me han ofrecido trabajos en Málaga que llevaba esperando años y que llegaron en el momento en que lo último que me apetecía era regresar ... he estado en un estado tal de inestabilidad que por momentos creía que acabaría convirtiéndome en la María Elena de Vicky Cristina Barcelona: una manojo de nervios siempre al límite de la histeria.

Sin embargo, ahora ya veo Madrid de otra manera. Recuerdo cuando estuve en la capital por primera vez, en noviembre de 2001, para asistir a la manifestación contra la LOU. En aquel momento estaba poseído por el espíritu cateto del chico de provincias: todo lo que me fascinaba de la ciudad era lo que reconocía de haberlo visto en las películas, como el mítico letrero de Schweppes de mi idolatrada El día de la bestia:


Y ahora Madrid se ha convertido en un lugar de risas, de confidencias, de sueños nuevos y viejos, de cañas en la Latina, de conversaciones decisivas en Starbucks, de cines en VO, de paseos bajo la lluvia, de pisos de amigos convertidos en fortalezas para protegerte ... da gusto poder mirar hacia arriba y ver todo lo que tienes por delante.


Porque Madrid se ha convertido, extrañamente, en el sitio correcto en que estar en el momento correcto.

Qué bien Madrid Yaye, qué bien ...

Por cierto, mil gracias al gran Roberto Pérez Toledo que ha sido uno de los grandes descubrimientos de Madrid. Gracias por aguntar la visita nocturna del domingo a la búsqueda de las fotos para ilustrar este post.


4 comentarios:

Luis Chacón dijo...

desde luego un buen momento para echar la vista atrás,muy de película!

pues nada, enhorabuena y mucha suerte para la secuela!! ;);)

ciaoo!!

Alfins dijo...

Qué bien Málaga, Jota, qué bien...
Enhorabuena por el post tío, lograste emocionarme (aunque igual fue cosa del epílogo-prólogo de la opera prima de Ramón Salazar ;-)
Estoy por ver otro corto de los tuyos que me faltan (¿cuál me recomiendas ahora?. Ya vi "Placer", "Un cuento de hadas" y "Varices", además en ese orden).
Sé que no eres muy de facebook y de relaciones falsificadas a través de la red, pero no puedo aguantarme decirte que me alegro un montón por todo lo bueno que te está pasando (placer por placer).

P.d. Joder, ocho años en Málaga... igual hasta me estuviste viendo el cogote en más de una película, o hasta pisé las mismas piedras que tú, un ratito después,... bueno prometo que cuando vuelva a subir a la capital del reino intento pasarme por la Fnac (es en Callao ¿no?) y te pregunto que si tenéis algo de un cortometrajista buenísimo del que tan sólo he visto tres de sus cortometrajes, pero que me parecieron cojonudos... sí, ya sabes... Chapero-Jackson :-P

Un abrazo fuerte y disfruta de mi ciudad cada uno de los doce días.

Angus dijo...

Me alegro de que te vaya bien y como ya he pasado por eso, veo con cierta nostalgia la situación de 'novato' en Madrid. Y como asiduo lector de blogs de cine, recuerdo haber leido desde hace tiempo el blog 'sobre de ruedas' de Roberto Pérez Toledo e incluso habernos escrito en varias ocasiones. Hace ya tiempo. Los dos vais progresando. Espero que que tus nuevos proyectos salgan bien. Porque es cierto que siempre cuenta el camino pero a menudo también la meta.

caotico_jq dijo...

Qué bonito el post... Y cuánto me reconozco en lo de flipar colorines cuando encontrabas un lugar que recordabas de alguna peli (como el letrero de Schweppes de "El día de la bestia" o la Plaza Mayor de "Los amantes del círculo polar").