PELICULEROS

domingo, 26 de diciembre de 2010

And the winner is ... (2010)

Bueno, bueno ... con lo que nos gusta a nosotros una lista y un ránking, y tirarnos de los pelos, cual vulgares coristas de Las Vegas, porque no tenemos los mismos gustos. ¿Cómo iba yo a dejar pasar la oportunidad de hacer mi tradicional entrega de premios a lo mejor que he visto este año? Y para que Pablo no se ofenda tengo que matizar que tengo en cuenta las películas que se han estrenado en España (porque al fin y al cabo somos españolitos y tardamos un par de meses más en ver las películas que en EEUU) desde enero a diciembre de 2010.

Así que afilad vuestras uñas para dejarme la cara marcada si os ofende alguno de mis "premios". Here we go ...

Mejor película: ex-aqueo para La red social de David Fincher y Héroes de Pau Freixas. La primera por saber definir a una generación entera de una manera casi perfecta, y la segunda por hacer viajar a esa misma generación a su infancia de veranos en el pueblo, de rodillas peladas, de búsquedas de tesoros y de pérdida de la inocencia.




Mejor director:
Michael Haneke por La cinta blanca. Por saber construir una película terroríficamente bella, aparentemente fría pero abrumadoramente compleja. Hitchock decía que una buena película es aquella que funciona sin música y casi sin diálogo, apoyándose sólo en el poder de las imágenes. Pues Haneke entonces ha sido capaz de dirigir una extraordinaria película, razón más que suficiente para que sea el mejor director del año.

Mejor actor: Jesse Eisenberg por La red social. Ya está bien de pensar que los buenos actores son aquellos que son capaces de tirarse dos horas con cara de extremo sufrimiento. No hay cosa más difícil que interpretar a una persona normal de una manera natural ... no hay cosa más complicada que hacer lo que hace el señor Eisenberg en la obra maestra de Fincher.

Mejor actriz: Sandra Bullock por The blind side. Aquí es donde el 80% de vosotros intentaréis arrancarme los ojos, escupirme a la cara y destrozarme los dedos para que no pueda volver a escribir semajente burrada ... pero lo que digo sobre Jesse Einserbeg me sirve para este mismo apartado. La Bullock aporta naturalidad, credibilidad, humanidad y personalidad a un personaje que lleva sobre sus hombros absolutamente todo el peso de una película. Y sale airosa de ello. A ver si eso no es ser una buena actriz.

Mejor actor secundario: ex-aqueo para Andrew Garfield y Justin Timberlake por La red social. Porque sencillamente están brillantes en esta tragedia moderna sobre la ambición, el éxito y el fracaso.

Mejor actriz secundaria: Tatiana Astengo por Contracorriente de Javier Fuentes León. Porque a la pobre le toca un personaje típico hasta aburrir, el de sufrida mujer de un gay reprimido, y lo interpreta de tal manera que parece que nunca antes lo hemos visto en una pantalla.

Mejor actor revelación: Pablo Derqui por Los ojos de Julia de Guillem Morales. Por su perturbadora presencia, capaz de crear inquietud sólo con su voz y la expresión corporal (recordemos que, durante casi todo el metraje de la película, no le vemos el rostro). Y por ese abrumador erotismo que se ve en un actor de cada mil.

Mejor actriz revelación: Chloe Grace Moretz por Kick Ass. Por eso tan difícil que es el que una niña sea capaz de construir un personaje mítico desde el mismo día en que la película se estrenó. ¿Un ejemplo?:



Mejor reparto: Biutiful de Alejandro González Iñárritu. Por que todos y cada uno de ellos están brillantes hasta decir basta. Y porque son los únicos responsables de que una película aburrida y pretenciosa no naufrague.

Mejor guión: Aaron Sorkin por La red social. ¿Hace falta seguir diciendo por qué?

Mejor BSO: Michael Giacchino por Déjame entrar de Matt Reeves. Por componer una de las partituras más terroríficamente hermosas y conmovedoras que he oído nunca.



Y vosotros ¿a quién premíais?

martes, 21 de diciembre de 2010

La "conejera" de Nicolasa ...

Remontémonos a los años comprendidos entre 2000 y 2002, cuando Nicolasa Kidman encadenó, uno tras otro, los papeles protagonistas de Los otros, Moulin Rouge y Las horas. De repente, dio la impresión que el mundo entero descubría a la pelirroja con esos personajes y se convirtió en la actriz favorita de todo, absolutamente todo el mundo. Casi parecía una recién llegada y pocos recordaban que, unos cuantos años antes, ya había rozado la perfección con sus fascinantes interpretaciones en Todo por un sueño, Retrato de una dama y Eyes wide shut. Pero hay que ver cómo cambia de opinión el espectador soberano de a pie ... porque la pobre Nicolasa decidió enchufarse bótox y sus antaño fans decidieron que eso era sinónimo de ser una mala actriz, a pesar de que ella seguía demostrando su arrollador talento en películas como Margot y la boda o Nine. Así que la antaño considerada mejor actriz de su generación empezó a ver como palabras como "ridícula", "veneno para la taquilla", "inexpresiva" y demás piropos se asociaban a su nombre. Pero entonces llega un director como John Cameron Mitchell, director de la grandiosa Hedwig and the angry inch y de la fallida pero interesante Shortbus, y una película, The rabbit hole, con la única misión de callar bocas y demostrar que la Kidman es, aunque NUNCA ha dejado de serlo, una de las grandes.

La historia de The rabbit hole es sencilla a la vez que complicadísima. Becca (mi amiga Nicolasa) y Howie (un Aaron Eckhart más guapo y mejor actor que nunca) son un matrimonio que intenta superar la muerte de su hijo de cuatro años. Pero su gran problema es que ambos tienen formas muy diferentes de afrontar el problema, él lucha por vivir con el recuerdo de su hijo mientras ella hace todo lo posible por borrar cualquier rastro del pequeño. Una terapia de duelo, una familia bastante peculiar y la reaparición del adolescente presuntamente culpable de la muerte del hijo marcarán unos días en los que los protagonistas decidirán si se hunden en la miseria o buscan un resquicio de esperanza.

Leída así, la sinopsis de The rabbit hole puede dar la impresión de que nos encontramos ante una tv movie hecha con pasta, no mucha, y con actores de primera. Nada más lejos de la realidad, la película es un auténtico prodigio de la narración cinematográfica, una lección inmensa sobre cómo hacer un drama adulto, inteligente, conmovedor pero nada sentimental ni manipulador y, sobre todo, sin necesidad ninguna de regodearse en el dolor ni en la truculencia gratuita (aprende de eso Alejandro González Iñárritu) Cuando crees que ya has visto una secuencia de esas que vas a recordar por mucho tiempo, entonces va el director y te sorprende con otra igual o mejor, con otro matiz, con otro diálogo donde se dice lo justo, con otro plano que dice tanto o más que las palabras ...

Y sí, Nicolasa está INMENSA por mucho bótox que tenga (que tampoco tiene tanto). Lo que hace la Kidman es eso tan difícil que es que parezca que en ningún momento está actuando, llena la pantalla con una naturalidad y una contención apabullantes, cuando cualquier otra actriz en su caso hubiera optado por gritar mucho, llorar mucho, poner mucha cara de amargada y hacer todo eso que hace una diva cuando quiere un Oscar. Pero Nicolasa opta por el camino difícil, el de hacer más con menos, el de actuar con la mirada (y es que, como dice mi admirado Javier Quevedo, una no puede enchufarse bótox en los ojos, por lo que no deja de ser una buena actriz) y el de hacer que nos identifiquemos con un personaje un pelín desagradable ¿Hay algo más difícil que eso?

En definitiva, John Cameron Mitchell (al que hay que agradecer que sepa meter su característico humor en una historia como ésta) consigue con The rabbit hole un prodigioso drama sobre el amor, la muerte, la pérdida, la vida y todo lo que nos perdemos de ésta si no sabemos ser fuertes y pasar página. Como mola descubrir una maravilla así en una tarde tan gris como ésta. A España llega a principios de año (seguramente con la casi segura nominación al Oscar a la mejor actriz para Nicole Kidman) así que id reservando ya vuestras entradas.

El tráiler:

domingo, 19 de diciembre de 2010

Viaje alucinante al interior de la mente ... de Álex de la Iglesia.

¿Os acordáis del argumento de la muy reivindicable La celda? Un grupo de psicólogos conseguían encontrar la manera de introducirse en la mente de un asesino en serie, encontrándose allí un mundo perverso y retorcido lleno de pesadillas. La película de Tarsem Singh conseguía recrear en imágenes la mente y el subconsciente de una persona ... pues Balada triste de trompeta es algo así, es como entrar en la mente de Álex de la Iglesia (quien, por supuesto, no es un asesino sino uno de los mejores directores de cine europeos) sin ningún tipo de limitaciones ni censura. Un viaje al cerebro y a la imaginería visual de un AUTOR con mayúsculas. ¿Merece la pena el viaje? Sí, por supuesto. ¿Es Balada triste de trompeta una gran película? No, por mucho que me duela decir esto.

La última película de Álex de la Iglesia se merece todos nuestros respetos simplemente por el hecho de que el director hace lo que muy pocos se atreven: dirigir la historia que a él le sale de sus santos cojones vascos, si ningún tipo de concesiones, de censura o de limitaciones. El mejor presidente que ha tenido nuestra Academia de Cine no se corta a la hora de llevar a la pantalla la retorcida historia de dos payasos enfermos y podridos que deciden matarse entre ellos por el amor de una trapecista enganchada, sexual y enfermizamente, a uno de ellos.

¿Original y atrevida? Sí, y eso ya es suficiente mérito en una cinematografía tan arcaica y aburrida como la nuestra. Pero siento decir que me tengo que unir a la mayoría de críticos y opinar como ellos, es decir, que Balada triste de trompeta tiene un comienzo y un clímax que son un prodigio cinematográfico pero entre medias se pierde por completo. Los 40 minutos centrales de película son visualmente irreprochables pero demasiado caóticos, desordenados, anárquicos ... incluso yo me aburrí un poco y miré el reloj un par de veces para ver cuanto me faltaba para salir de la sala.

Es curioso que, después de una película tan impersonal como Los crímenes de Oxford, a Álex de la Iglesia le haya salido algo tan arrolladaramente propio, con todas las virtudes y defectos de su cine amplificados hasta el infinito, como Balada triste de trompeta. Pero también es una pena que el director no haya sabido llegar a la maestría que ya demostró en El día de la bestia, La comunidad (probablemente su mejor película hasta la fecha) o la muy infravalorada, pero absolutamente genial, Muertos de risa. Aún así no hay que quitarle el mérito a nuestro presidente de querer hacer un cine de género propio y personal en un país tan de pandereta y cine social como el nuestro.

Por cierto, no me extraña nada que Tarantino aplaudiera a rabiar la película en su paso por el Festival de Venecia. Balada triste de trompeta debió suponer para el director americano una especie de orgasmo múltiple de 100 minutos de duración ...

Os dejo con el tema de Raphael que da título al filme ... y que en la película adquiere un tono tan perturbador que ya nunca podré mirar al histriónico cantante de la misma manera:

sábado, 18 de diciembre de 2010

"Burlesque" o la película que no es tan mala como parecía ...

A ver, que nadie se escandalice ni se lleve las manos a la cabeza por Burlesque. En las primeras escenas de la película se ve como una camarera (Christina Aguilera en un debut cinematográfico bastante decente) recoge las propinas de su trabajo y le dice a su compañera que se va a Los Ángeles a cumplir su sueño de ser bailarina y cantante. La susodicha camarera (que por cierto, que incómodo debe ser servir platos del día subida en esos taconazos) llega a la ciudad, se alquila una habitación de motel barato y esconde sus ahorros en la cisterna del váter ... quien no sepa lo que va a pasar en los siguientes 120 minutos es que ha visto muy poco cine en su vida. Es decir, Burlesque te enseña sus cartas desde el primer momento, ya está en manos del espectador decidir si se quiere cabrear por la poca originalidad de la propuesta o dejar que su vena gay y cabaretera (porque sobra decir que Burlesque es la película más marica que ha visto una pantalla de cine en años) florezca y pasárselo excepcionalmente bien.

Cuando el tráiler de Burlesque saltó a la red, allá por junio, todos nos afilamos las garras y nuestras lenguas viperinas para recibir lo que se presuponía iba a ser uno de los despropósitos más enormes de la historia del cine. Nada hacia presagiar nada bueno, incluso daba un poco de cosilla ver a Cher haciendo de secundaria de una cantante, la Aguilera, en horas bajas. Todos dábamos por hecho que íbamos a pagar nuestra entrada de cine dispuestos a despellejar sin piedad a la película ... y ¡oh, sorpresa! anoche Paco y yo salimos de la sala 7 del cine Larios francamente satisfechos de haber visto un filme entretenido, con ritmo y un pelín hortera pero sin caer nunca en el ridículo ni en la vergüenza ajena. Vamos, que los que esperaban un nuevo Glitter ya pueden ir cerrando la boca.

Lo peor de Burlesque es que llega treinta años tarde a las carteleras. Me explico, es una película perfecta para haberse estrenado en los ochenta, con su estrella con Oscar, su cantante que quiere ser actriz, sus secundarios de lujo, su tema musical principal que estará nominado a los premios de la Academia, su historia simple pero que funciona, su protagonista enamorada de dos hombres a cual más lozano y hermoso, su happy end donde todo se arregla en el último minuto ... ¿alguien ha dicho Flashdance, Dirty Dancing, Fama ...? Pero el caso es que Burlesque está aquí y ahora, así que no os queda otra que desempolvar vuestras lentejuelas, cargaros de brillantina, hacer todo lo posible por conseguir parecer dos drag queens como la Aguilera y miss Cher, y disfrutar de una película de la que lo mejor que se puede decir de ella es que ... sorpresa, no es en absoluto tan mala como parecía.

Hacedme caso, si vais al cine sin prejuicios os lo vais a pasar tremendamente bien.

Os dejo con uno de sus números musicales (muy bien rodados todos, por cierto):

miércoles, 8 de diciembre de 2010

"Biutiful" o la depresión hecha película ...

El cine de Alejandro González Iñárritu tiene una ventaja innegable: hace que uno valore mucho más su vida. Me explico, uno entra al cine pensando que tiene muchos problemas, que su día a día apesta, que no puede tener peor suerte y, sin embargo, sale de ver cualquiera de las cuatro películas de Iñárritu con la sensación de que tiene bastante suerte de tener la vida que se tiene. Y es que desde Amores perros a Biutiful, pasando por 21 gramos o Babel, Iñárruti insiste en enseñarnos las miserias humanas más deprimentes y desoladoras.

Esa tendencia al dramatismo más exagerado y retorcido, unido a los excesivos e innecesarios 150 minutos de duración, son el peor lastre de la gran película que podía haber sido Biutiful y no es. Yo, como espectador, he desconectado a los 90 minutos de tanta desgracia, de tanto problema inhumano, de tanta basura, real y metafórica. Ojo, no veo mal que una película retrate problemas reales y a pie de calle, pero es que parece que Iñárritu tiene una predilección especial por regodearse en lo truculento, en la desgracia, en el dolor de las clases más bajas de la sociedad ... con el agravante de que todo parece contado por un director de cine multimillonario que no tiene ni idea real de lo que está contando, quedándose así en la superficie más evidente y demagógica.

Es una pena este empeño por alargar con secuencias, que se suponen dolorosas hasta lo delirante, una película que podía haber durado perfectamente 90 minutos. Y es una pena porque la película tiene destellos de auténtico genio, como la conversación entre Rubén Ochandiano y Javier Bardem en la cafetería o todo lo que rodea al poder sobrenatural del personaje protagonista. Y da todavía más rabia el hecho de que Biutiful sea tan fallida por el simple hecho de que visualmente es arrebatadora y fascinante, con esa cámara al hombro casi documental, esa luz sucia y esos primeros planos acojonantes. Aunque no sé si sobre este aspecto tendríamos que felicitar a Iñárritu o al extraordinario trabajo de Rodrigo Prieto como director de fotografía.

Eso sí, el reparto al completo de la película está para llevarse todos los premios del año. Lo que hace Javier Bardem no tiene nombre, la manera en que se mimetiza con el personaje, esa mirada de perro apaleado por la vida, la expresión corporal que aporta a un hombre que camina constantemente al borde del abismo más aterrador. Bardem está brillante y consigue una interpretación dura, conmovedora y magnética, creando un personaje antológico que salva la película cuando al director se le va de las manos. El actor podrá caer mejor o peor, se podrá estar de acuerdo o no con su actitud ante la prensa, se le podrá valorar más o menos como personaje público, pero lo que no se le puede negar es que es uno de los mejores actores que ha dado el cine en los últimos .... no sé, probablemente en toda su historia.

Y Maricel Álvarez, Hanaa Bouchaib, Guillermo Estrella (estos dos últimos interpretando a los hijos de Bardem, y consiguiendo unas interpretaciones infantiles memorables) o Eduard Fernández tampoco se quedan atrás, dejándose la piel y el alma en unos personajes pasadísimos de vueltas que podrían haber dado lugar a unas sobreactuaciones apoteósicas, pero que en manos de estos actores se convierten en lo que salva a Biutiful del desastre más absoluto.

Podríamos estar hablando de una de las mejores películas del año ... pero nos quedamos con una relativa decepción. ¿Cuándo aprenderán ciertos directores que una película buena no es aquella que dura más de dos horas?

El tráiler:





sábado, 4 de diciembre de 2010

Jugamos en casa ...

Es curioso, hace un mes presentábamos en Madrid "3,2 (lo que hacen las novias)" y se supone que jugábamos fuera de casa, en la capital, pero sin embargo nos vimos rodeados de amigos, de colegas, de gente que nos conocía ... pocas veces nos hemos sentido tan cómodos presentando un cortometraje.

Pero era hora de jugar en casa, a pesar de que casi toda la gente que nos acompañó y apoyó en este viaje está viviendo ya fuera de Málaga. Cosas de nuestra profesión, que todavía obliga a los andaluces a convertirse en exiliados en Madrid o Barcelona para conseguir que el cine deje de ser una vocación para convertirse en una profesión. Pero presentar "3,2 (lo que hacen las novias)" en Málaga es una obligación, por todo lo que esta ciudad nos ha dado y nos sigue dando.

Así que nuestro pequeño cortometraje se verá por primera vez en el sur el próximo viernes 10 de diciembre, en el Paraninfo (Campus El Ejido), a las 20:00 horas. Allí esperamos a todo el que quiera acercarse para ver cómo Marta Hazas, Sergio Mur y Juan Caballero se montan un trío de consecuencias imprevistas ...

Tráiler "3,2 (lo que hacen las novias)" from Interrumpidos Films on Vimeo.

domingo, 21 de noviembre de 2010

Preparaos para conocer a Lola Stone ...

El jueves pasado estábamos eligiendo cuál sería la última película que veríamos en el Festival de Cine Fantástico de Málaga cuando leímos la siguiente sinopsis:

"Brent es un joven de diecisiete años que vive traumatizado tras sufrir un accidente de coche en el que él conducía y en el que murió su padre. Su novia, Holly, pretende ayudarle y van a ir juntos al baile de graduación en lo que será la primera noche del resto de sus vidas. Pero Lola Stone, la chica marginada y fea de la clase, invita a Brent al baile y recibe una negativa por parte del chico. Gran error, el padre de Lola y ella misma secuestran a Brent para llevarle a un baile de graduación privado que es sólo el principio de una noche infernal llena de sangre y mutilaciones."

Esta sinopsis tuvo un efecto hipnótico en nosotros y nos llevó de inmediato a la sala 2 del Albéniz. Allí descubrimos lo que está llamado a ser todo un clásico moderno del cine de terror, una película tan demencial e imaginativa que tiene la palabra "culto" impregnada desde el primer al último fotograma.

Imaginad que os han pegado un chute de LSD y os han colocado delante de unos monitores que proyectan a la vez La boda de Muriel, La matanza de Texas, Hostel, La chica de Rosa y Las colinas tienen ojos. Pues el resultado de esa experiencia sería The loved ones, que empieza como una comedia high school para terminar en un baño de sangre que haría palidecer de envidia al mismísimo Leatherface.

Pero lo mejor de The loved ones es la maestría con la que pasa de un género a otro, haciendo que el espectador se lo pase en grande en ese desquiciante baile de graduación que Lola y su padre preparan para Brent, aunque las sonrisas se congelan en cuanto la adorable y encantadora protagonista decide que se ha cansado de Brent y es hora de hacérselo pasar mal, muy mal, terriblemente mal ... os aseguro que nunca más volveréis a ver un taladro de la misma manera después de comprobar el uso que hace Lola de uno de ellos.

Pero lo mejor de la película es, sin duda, la propia Lola Stone. Si os creíais que ya lo habíais visto todo en cuestión de psicópatas, preparaos para conocerla a ella, a su afición enfermiza por el rosa, por los tatuajes en forma de corazón con su nombre dentro y por abrir cabezas para rellenarlas con jarras de agua hirviendo ... Freddy, Jason, Leatherface, Ghostface y compañía ya deben estar temblando, Lola ha llegado para quedarse con el cariño y las vísceras del aficionado al género.

Absolutamente recomendable The loved ones, el público se pasó los últimos quince minutos de la película aplaudiendo como locos cada vez que Lola hacía una de sus burradas. Y eso sólo puede significar una cosa: ha nacido un clásico, larga vida a Lola Stone y su baile de graduación. Carrie, lo siento, tu baño en sangre de cerdo ha pasado de moda, ahora se llevan otro tipo de venganzas en las high schools.

El tráiler:





miércoles, 17 de noviembre de 2010

50 años teniendo miedo de ducharnos ...

Las fotos de este post las hizo Edu ayer mientras asistíamos embobados a la proyección de Psicosis, en el cine Albéniz y dentro del Festival de Cine Fantástico y de Terror de Málaga con motivo del 50 aniversario de la obra maestra del tito Alfred. Sí, ya sé que no está bien sacar fotos dentro de una sala de cine pero a uno le gusta eso de caminar por el lado salvaje de la vida.

Lo que más me sorprendió antes de entrar a la sala fue la cantidad de gente joven que había agotado hasta la última localidad de la sala 3 del Albéniz, un público casi adolescente que estaba dispuesto a disfrutar como locos desde el momento en que se apagaron las luces y los compases de la música de Bernard Hermann nos puso a todos los pelos como escarpias.

Además, el Festival se marcó un tanto a su favor y proyectó Psicosis en 35 mm, en VO con subtítulos en castellano. Nada de copias digitales ni de un HD proyectado, el motel Bates se vio ayer en todo su esplendor de celuloide, con su grano cinematográfico y su esplendor rayado. Todo un orgasmo cinéfilo, sobre todo tras comprobar el tremendo impacto que la película sigue teniendo hoy en día. A mí personalmente me encantó ver como la sala entera se reía de manera nerviosa ante los golpes de humor de Norman Bates (sobre todo en el momento en que el coche de Marion decide que no quiere hundirse en el pantano), o el silencio sepulcral que reinó en el cine durante la secuencia del asesinato en la ducha y el posterior ocultamiento del cadáver. Pocas veces pasa eso de estar en una sala de cine y sentir que todos los que estamos ahí vemos y vivimos la película como si fuéramos uno solo, una especie de experiencia colectiva que muy pocas historias consiguen transmitir.





Todos los que estábamos ayer en el cine Albéniz conocíamos al dedillo la película, todos sabíamos quién era el asesino y todos habíamos visto el final miles de veces. Y sin embargo todos gritamos cuando la cortina de la ducha se abrió y Marion gritó al ver a una figura con un cuchillo, todos aguantamos la respiración cuando el detective Arbogast subió las escaleras de la casa de los Bates y alguien le acuchilló la cara, todos deseamos gritarle a Vera Miles que mirara atrás cuando descubre el cadáver de la madre de Norman ... eso es cine y lo demás son tonterías.

Yo ya he cumplido uno de los sueños cinéfilos de mi vida, algún día le contaré a mis hijos que yo vi Psicosis en el cine. Aunque mejor no les cuento que ya la vi muchos años antes, en el VHS de casa, y que desde entonces siempre cierro con pestillo la puerta del baño mientras tomo una ducha. Sólo por si acaso ...



sábado, 13 de noviembre de 2010

Sangres y vísceras a la malagueña.

Ya está aquí el Festival de Cine Fantástico y de Terror de Málaga Fancine 2010. Y ha empezado de manera catastrófica, con una organización terrible que ha tenido la "brillante" idea de habilitar sólo una taquilla para la venta de entradas con la consecuencia de colas kilométricas y gente que aguanta 75 minutos en fila india, delante de la taquilla, para finalmente no poder entrar a ver la película porque ésta ya había empezado pero la cola no avanzaba. Horroroso todo. Por cierto, aquí también ha llegado la polémica y A serbian film se ha caído de la programación debido a la absurda censura que este nuestro país libre está sufriendo en pleno siglo XXI.

Esperemos que la organización intente solucionar este desastre de planificación porque si no los que van a protagonizar su propia película gore y de terror van a ser ellos.

El jueves pasado fuímos a la gala de inauguración en el Teatro Cervantes, gala en la que se homenajeaba a los directores de Planet 51, Jorge Blanco, Javier Abad y Marcos Matínez, y a la actriz Ivana Baquero. La gran Ivana no nos defraudó, en cuanto agarró los dos micros a la vez y los ajustó a su estatura soltó un discurso a la altura de aquel mítico speech de agradecimiento cuando recibió el Goya a la mejor actriz revelación por El laberinto del fauno. Muy grande Ivana que empezó a hablar con un "Hola Málaga" que ríete tú de la princesa Letizia. Por cierto, la chica es guapísima y en persona tiene un halo de estrella de cine acojonante.

Y ayer nos fuímos al cine Albéniz a disfrutar de una de las primeras películas a competición del festival, Frozen de Adam Green que es una especie de remake no declarado de Open Water de Chris Kentis. Si el filme de Kentis nos contaba la historia de una pareja olvidada en alta mar mientras practicaban submarinismo, la película de Green nos cuenta el relato de tres amigos que son olvidados en una telesilla a varios metros de altura. Si los submarinistas tenían que sobrevivir en medio del océano, los tres compañeros tienen que hacer frente a la nieve y a temperaturas gélidas. Y si en Open Water hacían aparición unos tiburones cuando ya parecía que nada podía ir a peor, en Frozen son unos lobos con mucha hambre y mucha mala leche los que cobran protagonismo cuando los sufridos personajes creen que ya nada les puede salir peor. Sospechosas coincidencias ¿verdad?

Pero Frozen, al contrario que Open Water, hace gala de una factura técnica impecable y de algunos momentos realmente brillantes, como la conversación que los amigos mantienen sobre cuál es la peor manera de morir y se hace referencia a Tiburón o a lo que debieron sentir todos los que se quedaron atrapados dentro de las Torres Gemelas. Y tiene alguna secuencia para el recuerdo, como el uso del fuera del campo para mostrar un momento aterrador, momento que sólo vemos reflejado en las caras de los amigos que se tapan los oídos y los ojos para intentar no ser testigos de ... bueno, mejor me lo callo porque pone los pelos de punta.

Frozen acaba convirtiéndose en un meritorio ejercicio de cine de género claustrofóbico, una estimable película que podría ser mejor pero que al menos se toma en serio a sí misma y se molesta en poner al espectador en la incómoda situación de hacerle pensar que haría él si le pasara lo mismo que a los protagonistas.

Por cierto, os dejo con el GENIAL spot del Fancine 2010, toda una pequeña obra maestra. Nunca volveréis a entrar a un chino y sentiros tranquilos:



viernes, 12 de noviembre de 2010

Presentaciones y noches entre amigos ...

Los de arriba son un trío excepcional, de actores, de amigos y, en la ficción de 3,2 (lo que hacen las novias, sexual. Son Marta Hazas, Juan Caballero y Sergio Mur. Y también estoy yo, con mi cara de agobiado y mis orejas rojas por la vergüenza de tener que hablar en público. Estábamos presentando el corto en el Cortos con Ñ del pasado martes, en la cueva teatro "La escalera de Jacob" en Lavapiés.

Si algo teníamos claro es que no queríamos jugar a los estrenos de Hollywood, presentando nuestro pequeño corto como si fuera el gran estreno del año. Queríamos algo pequeñito, con poca gente, simplemente proyectar 3,2 (lo que hacen las novias) por primera vez ante el que lo quisiera ver y después tomarnos unas cañas entre colegas. No me preguntéis porqué, pero era lo que queríamos. Por eso pedimos mil perdones a todos los que no pudistéis entrar a verlo, pero es que la cantidad de gente nos desbordó, las entradas se habían agotado simplemente con las reservas de los días previos y dentro de la pequeña sala no cabía ni un alfiler. El 28 de diciembre se vuelve a proyectar en el mismo lugar, ya que fuímos el corto mejor valorado de la noche, y habrá otra oportunidad de verlo. Pero lo dicho, no esperábamos tanta gente y nos supo mal ver que había amigos que se tuvieron que volver porque era imposible conseguir entradas.

Pero también es verdad que nos alegró mucho ver a conocidos, colegas, amigos íntimos y menos íntimos, y en general a todos los que se acercaron a ver el corto y se quedaron después a charlar con nosotros para darnos su opinión. Y muy especial fue el momento en que Lydia me dijo: "sal fuera que un grupo de gente tiene problemas con su entrada", y yo salí y me encontré con la sonrisa siempre cómplice e imprescindible de Edu, y la presencia de Paco, Laura y Blanca que se habían pegado una paliza de conducir desde Málaga a Madrid sólo para darme la sorpresa de estar conmigo durante la proyección. Gran sorpresa y gran demostración de quienes son las personas importantes a las que llamar amigos.

¿Y el corto gustó? Pues no soy yo nadie para hablar de eso, es algo que tendrán que decir la gente que lo vio. Paco, gran cortometrajista almeriense al que admiro y respeto desde hace muchos años, me comentó que se esperaba más; Eugenia, brazo ejecutor del Ministerio de Cultura y encargada de calificar películas y cortos en el ICAA, me dijo que no se lo esperaba tan erótico pero a la vez tan emotivo; Adrián, actor encantador como pocos, nos dedicó al día siguiente una crítica que podéis leer pinchando aquí... Y así muchas más opiniones, para todos los gustos. Fue un placer escucharlas todas aunque las cañas ya estaban haciendo efecto en mí, cosas que tiene el ir a la presentación con el estómago vacío de comida pero lleno con una botella de vino que nos bebimos en el piso antes de salir, sólo para calmar los nervios.

Y después de la presentación nada de fiestas, ni de reservados, ni tonterías de esas. Lo mejor fue ir con la comitiva andaluza a comer al último kebab que quedaba abierto en Madrid, y sentir como la Coca Cola te salía por la nariz de tanto reír.

Fue una noche especial ... ahora empieza lo importante, la distribución. Ya veremos cómo le va a 3,2 (lo que hacen las novias) por los festivales pero nosotros estamos muy contentos de haber hecho un corto andaluz en la capital del reino, y de haber contado una historia tan pequeñita en forma de un corto que, paradójicamente, se ha convertido en lo más importante que he escrito y dirigido hasta la fecha.

lunes, 8 de noviembre de 2010

Sobre opiniones y presentaciones ...


"Es demasiado arriesgado", "los personajes hablan mucho", "es lo mejor que has hecho con diferencia", "es un corto que casi duele por lo mucho que empatizas con los personajes", "no consigo conectar con lo que ellos hacen, no me lo creo", "es precioso", "es demasiado agresivo sexualmente", "he llorado", "no he conseguido entrar en la historia", "te deja KO" ....

Y así mucho más, a pesar de que son pocos, muy pocos, los que han visto 3,2 (lo que hacen las novias). Algunos amigos íntimos, y ciertos profesionales de los que valoro enormemente su opinión, han sufrido esta última semana mi petición de que fueran los primeros en ver el corto para que me dieran su opinión más sincera, lejos de cualquier tipo de peloteo o adulación innecesaria. Y me ha sorprendido mucho la cantidad de opiniones encontradas que la historia ha provocado ...

El viernes pasado estuvo Sergio, uno de los tres protagonistas, comiendo en casa y le pusimos el corto para que lo viera por primera vez terminado. Y como él mismo dijo: "nosotros ya no podemos hacer nada, nuestro curro ya ha terminado, ahora esto cobra vida propia y que el espectador y los festivales opinen"

Amén. Mañana lo presentamos en sociedad (sin mucha parafernalia, algo pequeñito y en familia) en Madrid. Se verá por primera vez a las 21:30, en la Escalera de Jacob (C/Lavapiés) dentro del festival "Cortos con Ñ" que con tanto cariño y profesionalidad organiza todos los martes José Luis Mora. Os esperamos a todos los que queráis pasaros por allí.

Mientras podéis ver el tráiler:

Tráiler "3,2 (lo que hacen las novias)" from Interrumpidos Films on Vimeo.





jueves, 4 de noviembre de 2010

Los ojos de Belén y el perturbador erotismo de Pablo Derqui.

Hay amigos que me dicen que tengo un chip interno que me hace ir contra el mundo, ser defensor de las causas perdidas y tener un especial interés en que me guste mucho lo que los demás odian. Es por eso que hace tiempo que decidí no leer nada de las películas que tuviera muchas ganas de ver, espero a verlas, a hacerme una opinión y después ya leo todo lo que se ha escrito sobre ella. Hay veces en que es difícil llegar más o menos virgen a la sala, pero casi siempre lo consigo. Y así llegué el viernes pasado, a la sesión de las 18:00 que es en la que me gusta ver los estrenos, a Los ojos de Julia, segunda película del prometedor Guillem Morales.

Salí de la sala consciente de haber visto un thriller de suspense brillante, hipnótico y muy bien dirigido. Me pareció brillante la dirección de Morales, muy consciente en todo momento del género en que se mueve y que lleva a cabo decisiones muy arriesgadas, como hacer que el espectador, durante buena parte del metraje, acompañe a la ceguera de la protagonista y no vea las caras de los personajes, consiguiendo esto mediante originales encuadres, planos, juegos de enfoque y desenfoque y el uso del fuera de campo. Y no es fácil hacer eso, nada fácil.

Cierto es que Los ojos de Julia no tiene un guión para tirar cohetes, que el giro final se espera (lo que no es malo, que El sexto sentido hizo mucho daño y ahora parece que todas las películas de suspense tienen que dejar al espectador patidifuso) y que tiene algunas trampas un poco ... pues eso, tramposas. Pero son fallos menores que quedan olvidados frente a un look visual arrebatador, un sentido del suspense muy clásico y, sobre todo, por una actriz superlativa que demuestra lo bien que le sienta el miedo a una Belén Rueda en estado de gracia.


Bueno, el caso es que llegué a casa y leí algunas de las críticas y opiniones que había suscitado Los ojos de Julia. Y no entendí para nada la saña y la mala baba con la que parte de los críticos han tratado a la película de Guillem Morales. Comprendo que la película no guste pero es que yo no vi críticas constructivas, vi un poco de irracionalidad y una predisposición incomprensible a afilar los cuchillos ante lo que se veía que iba a ser un éxito seguro. Es la historia de siempre, en este país no se perdona el éxito, estamos más ocupados en derribar el trabajo de las nuevas generaciones de directores que en intentar levantar una cinematografía de género, llena de nuevos talentos que tienen historias que contar. Especialmente absurdas me parecen las continuas comparaciones con la estupendísima El orfanato, simplemente porque ambas comparten misma actriz y parte del equipo técnico. Ambas películas se parecen como Julianne Moore a Yola Berrocal, y con eso queda todo dicho.

Por cierto, si de algo me quedo de Los ojos de Julia es con Pablo Derqui, arrolladora presencia que se adueña de todos los planos en los que aparece. El señor Derqui no sólo es un actor brutal sino que tiene una presencia perturbadoramente erótica, sexual y magnética. Impresionado me hallo ante el descubrimiento de este actor del que ya estoy rastreando todo lo que ha hecho y todo lo que tiene a punto de estreno.


Os dejo con un clip de Los ojos de Julia:





martes, 2 de noviembre de 2010

Remake gaditano de "Volver".

Mucho Halloween, mucho disfraz de muerto, muchos niños españoles haciendo de yankees y pidiendo caramelos de puerta en puerta, muchas telerañas adornando las calles y mucho niño muerto, pero esto es España y aquí de toda la vida se ha celebrado el Día de Todos los Santos. Y celebrar Halloween sólo significa, al menos para mí, que al día siguiente me tocará ir al cementerio con una resaca épica y monumental.

Como soy de pueblo, cual amapola o personaje almodovariano, ayer me cogí el primer bus rumbo a Algodonales, Cádiz, para acompañar a mi madre y a mi tía al cementerio, a ver a los abuelos, a los bisabuelos, a los tatarabuelos y a los vecinos fallecidos. Y allí estábamos, como si fuera un remake de Volver, delante de la tumba de mi abuela, "fregoteando" bien la lápida y poniendo piedras en los floreros para que el viento no se las llevara. Mi madre cual Raimunda gaditana, mi tía como la Sole, de hecho las dos han tenido peluquerías clandestinas en sus pisos, y yo como la Paula, aunque en mi caso soy chico y no llevo leotardos rosas.

Esos momentos de costumbrismo familiar siempre me recuerdan a Volver, no lo puedo evitar. En esas estábamos, "fregoteando" la lápida, cuando mi madre me miró y me dijo: "cuando yo me muera, ni se os ocurra a tu hermano y a ti enterrarme. A mí me achicharráis y echáis las cenizas por el Gallito, que yo no quiero estar encerrada aquí". (NOTA DEL AUTOR: el Gallito es el bar del pueblo donde mi madre toma café todos los días)

Quien quiere un Halloween cuando puede disfrutar de un Día de Todos los Santos al más puro estilo Almodóvar.

domingo, 31 de octubre de 2010

La película perfecta para no dormir en este Halloween ...

Soy muy defensor de las secuelas y de los remakes, siempre que estén hechos con un mínimo de coherencia y con un cierto respeto hacia el cine en general y hacia el espectador en particular. Lo que no me gusta nada son las secuelas hechas simplemente para hacer caja, sin ningún tipo de interés en contar una buena historia o en mostrar interés por unos personajes o por un argumento que el espectador ya conoce. No tenía ninguna esperanza puesta en Paranormal activity 2 porque me olía a simple "explotation" del gran sleeper del año pasado, una secuela hecha a toda prisa (se estrena cuando ni siquiera ha pasado un año desde que nos llegó la primera parte) para poder ser estrenada unas semanas antes de Halloween y así exprimir la gallina de los huevos de oro.

Además, Paranormal activity 2 hacía gala desde su tráiler de todo lo que caracteriza a una mala secuela: intentar suplir sus carencias multiplicando por mil todo lo que aparecía en la primera. Si en Paranormal activity teníamos a una pareja de novios como protagonistas, en la segunda parte tenemos a una familia al completo, incluidos bebé, perro y niñera sudamericana. Si antes sólo veíamos el punto de vista de una cámara, ahora son cuatro videocámaras de seguridad y una doméstica las que grabarán todo lo que pasa en la nueva casa. Y si en la primera parte el escenario era una casa, aquí prácticamente es una mansión con jacuzzi y piscina.

Todo hacía presagiar que Paranormal activity 2 iba a ser un despropósito épico ...

... y la gran sorpresa es que nos encontramos ante una de las mejores películas de terror del año, un título infinitamente superior a su predecesor en todos los aspectos.

No diré que Paranormal activity 2 no nace con un claro intento de aprovechar el bombazo de la primera parte, pero es de agradecer cómo se han cuidado el argumento, los personajes, la ambientación, y como se ha optado por aumentar las virtudes del primer paranormal y eliminar sus defectos, esos que hicieron que mucha gente (de hecho, casi todo el mundo que yo conozco) se sintiera estafada al salir del cine. En esta secuela no hay tiempos muertos aburridos, no hay planos nocturnos gratuitos, no se deja el terror puro y duro para los últimos quince minutos ... en Paranormal activity 2 se nos cuenta una fábula de horror desde el principio, sin ningún tipo de rodeos ni de concesiones.

Pero lo mejor de la película es como conecta con la primera parte. Pocas veces se ve en el género de terror dos películas que sean tan complementarias (hay que ver los dos paranormal para comprenderlo todo y encajar todas las piezas) y que se retroalimenten tanto la una de la otra. ¿Estamos ante una secuela, una precuela o una ampliación de la historia que se nos contó en Paranormal activity? Un aplauso para los guionistas que han optado por el camino difícil a la hora de enfrentarse a esta secuela: no tomar al aficionado al género por tonto y molestarse en quemar un poco de neuronas para ofrecer un guión digno y terrorífico.

Porque la pregunta más importante es, sin duda, ¿da miedo Paranormal activity 2? Pues sí, y mucho. Y miedo del de verdad, del que se te pega a los huesos y te dura hasta que llegas a casa y rezas porque tu pareja no haya salido y haya dejado la casa sola. Miedo del que te hace recordar la película plano a plano cuando estás en la cama y has apagado la luz ...

La película perfecta para este Halloween. Dulces pesadillas ...

El tráiler:



sábado, 30 de octubre de 2010

No tengáis prisa por haceros mayores ...

Hay películas que parecen estar hechas para uno mismo, que el director ha pensado en ti, y sólo en ti, para escribir y rodar esa historia. Da igual que luego la vean millones de personas, tú sabes que esa película está hecha para ti, es tu historia y es tu película. Pues eso es lo que me ha pasado a mí viendo Héroes. Al salir de la sala me pasó algo que te pasa muy pocas veces en la vida (cinéfila): ser consciente de que acababa de ver la que será una de las grandes películas de mi vida.

Héroes es un viaje con un inmenso poder nostálgico a esos veranos de los ochenta en los que nos pasábamos el día montados en bici, construyendo cabañas en el campo, viendo en casa del amigo que tuviera VHS películas como La historia interminable o Los Goonies, descubriendo cosas como el primer amor o la primera decepción ... De hecho, no es ninguna casualidad que uno de los protagonistas de Héroes tenga un parecido asombroso con el Corey Feldman de Los Goonies.

Pau Freixas, director y coguionista junto a Albert Espinosa, no tiene ningún tipo de miedo en mirar hacia el cine norteamericano más ochentero para hacernos revivir nuestra infancia. Porque Héroes no es más, ni nada menos, que ver sobre una pantalla blanca una parte de nosotros mismos, esa parte que se moría de ganas por ser mayor pero que descubrió, tarde o temprano, que eso significaba dejar de vivir momentos mágicos. Tal y como se dice en los primeros cinco minutos de la película: "no tengáis prisa por haceros mayores porque los momentos mágicos que viviréis serán cada vez más escasos".

No tengo ningún tipo de reparo en confesar que lloré como un crío durante los últimos veinte minutos de Héroes. Y que la considero la mejor película del año, todo un logro en una cinematografía, la española, que olvida que las nuevas generaciones nos críamos con Los Goonies, Regreso al futuro, Una pandilla alucinante, Karate Kid, Dentro del laberinto, y no con el cine de Berlanga, por muy genial que éste sea, que lo es. Y Héroes nos invita a volver a sentirnos unos niños con las rodillas sucias, merendando pan con nocilla mientras en la tele del salón veíamos como una pandilla de críos se perdía en el subsuelo buscando un barco pirata perdido.

Emotiva, divertida, dramática, infantil, adulta, realista, fantástica ... inigualable. Es una experiencia por la que merece la pena pasar.

El tráiler:

martes, 26 de octubre de 2010

Cursos, actores ... y pies de colores.

Los de arriba son un grupo de profesionales envidiables, unos actores andaluces espectaculares y un director de cine al que le espera un futuro brillante. Una pena que entre ellos me haya colado yo ...

Este fin de semana ha trabajado como cámara en el curso de actuación ante la cámara que Antonio Naharro ha impartido en Málaga. Antonio es director y guionista, junto a Álvaro Pastor, de uno de mis cortometrajes favoritos, el muy duro Invulnerable, y de una de las películas que más dio que hablar el año pasado, la valiente y arriesgada Yo, también, por la que Lola Dueñas ganó el Goya a la mejor actriz protagonista. Ha sido una experiencia preciosa verlo dirigir a los actores, ver cómo creaba la atmósfera necesaria para que cada actor entrara en el personaje, y comprobar, como él mismo me dijo en las cañas posteriores al curso, que lo más importante para sacar adelante tu primera película es creer ciegamente en tu guión.

Además, el curso me ha servido para conocer en persona a actores andaluces a los que ya tenía el ojo echado y con los que he compartido un fin de semana al más puro estilo Gran Hermano. Y me he reencontrado con actores de la familia, como Mariví Carrillo, protagonista de Un cuento de hadas, o Ignacio Mateos Vivancos, uno de los siete amigos de Placer.

Resumiendo, mi vida desde el viernes ha consistido en levantarme a las ocho de la mañana y acostarme a las cuatro de la madrugada. He estado compaginando el curro como cámara con mi trabajo habitual, por lo que he hecho maratones laborales. ¿El único problema de esto? Pues parece difícil de creer pero el gran problema ha sido ... mi pie.


Sí, el mismo pie que en la foto de arriba aparece relajado en las playas del Cabo de Gata, ante la atenta mirada de Edu y Ali. Hace un par de semanas, hablé en este blog del golpe que me di en mi pie derecho, al más puro estilo Charlotte en Lost in translation. Pues bien, igual que ella he pasado de ir al hospital y confiar en que mi cuerpo es sabio, y es que yo me creo que tiene una especie de doctorado en medicina, y que mi pie se curará por si solo. Pero el curro de cámara me ha hecho permanecer una media de diez horas de pie al día, después iba corriendo a casa, me cambiaba y me iba a mi otro trabajo donde pasaba otra media de unas seis horas de pie. Conclusión, esta mañana me estaba duchando y he visto que mi pie derecho tiene una paleta de colores envidiable, que van del morado al verde pasando por el azul. Una monada que haría las delicias de cualquier podólogo ...

Voy a tener que rendirme, como Charlotte, y buscar a Bill Murray para que me lleve al hospital ...

viernes, 22 de octubre de 2010

Las "butacas" que te hacen viajar en el tiempo de Sergio Sánchez

El vasto universo de internet sirve para ver muchos cortos, algunos de ellos auténticos blocksbuters del formato, como Exprés, Mirindas asesinas, Personas mayores, 7:35 de la mañana, Pichis, Lluvia o algunos más que se pueden visionar en festivales on line, o directamente en youtube. Pero también sirve para encontrarse obras pequeñas en la forma pero inmensas en el contenido. Son pequeños cortos que sus creadores suben a internet a modo de particular distribución, dejan que sus historias encuentren su camino cibernético a falta de una mayor presencia en festivales "reales". Así me encontré yo el otro día con esto:



Butacas, del malagueño Sergio Sánchez, es una de esas pequeñas historias que no necesitan más de lo que tienen para ser contadas: no más de diez planos, una única localización, unos cuantos minutos de metraje, y dos actores que no actúan, son los personajes. Y el señor Sánchez consigue tocar con la varita mágica de la nostalgia a todos los cinéfilos que se implican al 100% en la historia. Personalmente, yo me identifiqué desde el minuto 1 con la manía del protagonista de ir solo al cine pero, sobre todo, con ese monólogo de ella en la que explica cómo fue la primera vez que fue a ver una película. Y es que mencionar al mítico Cine América es cómo hacer una mención a la educación cinematográfica de buena parte de los que tenemos un vínculo especial con Málaga.

Aunque no hace falta ni siquiera haber pisado tierras malagueñas para entender la referencia al América. Todas las ciudades han tenido uno, es ese típico cine viejo en el que nos hemos criado, en el que hemos visto películas míticas, y que ahora ha dado paso a un edificio de oficinas o alguna aberración parecida. Todavía recuerdo el día en que pasé por la acera donde estaba el América y vi esto:

Todos los cinéfilos sabemos lo que se siente al ver los escombros del cine donde nos dimos cuenta de la cantidad de sensaciones que podíamos sentir sentados ante una pantalla. Son cosas muy difíciles de explicar, pero Butacas lo consigue y te hace viajar directamente al día en que fuíste por primera vez al cine. El cortometraje de Sergio Sánchez me hizo revivir aquella tarde de invierno, cuando yo tenía nueve años, en la que mi madre me llevó a un cine inmenso de Sevilla (los multicines Azul, que ahora están cerrados), uno de esos con porteros uniformados y una inmensa lámpara de araña en el techo. Vivíamos en un pueblo de Cádiz de 5.000 habitantes, así que hasta ese momento mi cinefilia se limitaba al cine de verano del que ya hablé en este blog. Pero esa tarde supe lo que era que te cortaran la entrada, comprar palomitas, sentarme en una sala abarrotada y poder ver una película sin necesidad de esperar al verano. Se trataba de La Sirenita y aún hoy recuerdo perfectamente todo lo que sentí desde que se apagó la luz hasta que se volvió a encender. Pues imaginaos lo que es volver a sentirlo, a recordar esa primera película ... y eso es lo que consigue Butacas. ¿Tiene defectos? Por supuesto, pero son casi nimiedades comparadas con las emociones que consigue transmitir, y yo me quedo con esto último

Muy recomendable este pequeño viaje en el tiempo que es el corto de Sergio Sánchez. Y grandes cosas que espero de este director malagueño.

miércoles, 20 de octubre de 2010

Habemus tráiler ...

Trabajé durante casi cuatro años en un multicines del centro de Málaga, lo que me dio la oportunidad de ser testigo "in person" del estreno de muchos blockbusters de esos que se mal denominan "freakies": la tercera parte de El señor de los anillos, Matrix realoaded y Matrix revolutions, Star Wars Episodio III: la venganza de los Sith, y alguna más ...

Recuerdo una vez en la que yo estaba en la portería cuando un chico, de estos que llevan coleta, gafas y camiseta negra de Futurama, sale de la sala más grande y me pregunta si puede ir a comprar palomitas. Yo le digo que sí, él sale pero de repente se queda paralizado mirando los monitores de portería. De repente echa a correr hacia dentro como alma que lleva el diablo, se cae a mitad del pasillo, se leventa de un salto y entra en la sala jadeando. Yo me quedé con cara de cuadro, hasta que me di cuenta de que el chico había visto en el monitor que, en la sala donde él se encontraba, estaban proyectando el recién estrenado tráiler de Star Wars Episodio III: la venganza de los Sith. Esto era antes de la era Youtube, cuando ver un tráiler de esas características en el cine se convertía en una experiencia catártica.

Pues bien, ese chico es la definición máxima de devoto cinematográfico (porque la palabra freak me parece horrible y no pienso volver a usarla)

Yo nunca he sido muy devoto de esas sagas o películas que generan billones, que arrastran a las masas y que se convierten en fuente inagotable de muñequitos, camisetas, videojuegos y figuritas de plástico de los Happy Meals. Sin embargo, me comporto como el más mayor de los devotos con otro tipo de películas de las que espero con ansia el estreno y cualquier tipo de información que se publique sobre ellas. Vamos, que el comportamiento de un fan de Star Wars es el mismo que el que yo tengo cuando se va a estrenar una película de Sofia Coppola, por ejemplo. Pero este año mis cinco sentidos de devoto (el sexto lo reservo para hablar con la gente muerta que se me aparece para pedirme favores) están puestos en Scream 4, como ya comenté hace un par de semanas en este blog.

Ayer tenía un día de estos chof, pero ver esto me hizo feliz:



Sí, ayer fue el día que llevaba esperando desde hace meses. Se hizo público el primer tráiler de Scream 4 y los aficionados nos quedamos clavados donde quiera que nos pilló el visionado. Aullidos.com fue la primera en dar la noticia e inmediatamente se difundió por todo tipo de foros, de blogs y de webs de cine. Incluso hay posts que se han dedicado a analizar el tráiler segundo a segundo para ver quiénes son los nuevos personajes, las posibles subtramas, cómo será el prólogo y si es verdad que el trío protagonista original muere. Yo he sido de esos devotos que han visto el tráiler como un millón de veces y he podido sacar las siguientes conclusiones:

-hay todo un revuelo en torno a un plano que aparece en el tráiler, y en el que se ve como Gale Weathers (Courteney Cox) se quita la máscara de Ghostface. Se habla de que ella será la asesina, pero no hay que olvidar que en las anteriores Scream, muchos personajes se han puesto la máscara y no han sido los asesinos. Sidney (Neve Campbell) se la puso en la primera parte para intimidar a Billy; el novio de Jada Pinkett se vestía como Ghostface para asustarla en el magistral prólogo de Scream 2; y Emily Mortimer aparecía con la máscara en el baño de la tercera parte. Ninguno de ellos era el asesino.

-La esencia de Scream sigue intacta. En el tráiler se puede ver a Sidney en un aula de instituto rodeada de estudiantes, seguramente para darles consejo sobre cómo tienen que enfrentarse a la nueva ola de asesinatos. Dos de ellos establecen las nuevas reglas que han de seguir para sobrevivir en esta nueva película de terror. Uno de los nuevos clichés es que, esta vez, las vírgenes tambien pueden morir.

-Anna Paquin y Kristen Bell aparecen en todo su esplendor. Yo casi me atrevería a decir, según el tráiler, que Kristen será la primera en pasar por el cuchillo de Ghostafce, y que a la Paquin (no se me ocurre otra víctima más ideal que la mítica Sookie Stockhouse) le tocará la parte más golosa para lucirse como scream queen.

-la estética de Scream 4 promete ser todo un revival de la primera parte, con ese Woodsboro volviendo a convertirse en la quintaesencia del pueblo norteamericano perfecto que ve como sus casas de vallas blancas se transforman en una orgía de sangre y vísceras.

-Por lo que podemos ver en los breves 90 segundos del tráiler, Emma Roberts tiene carisma. Ella va a ser la protagonista de la nueva trilogía, así que más le vale que se deje la piel, y la hemoglobina, en estar a la altura de Sidney Prescott.

-Siento decirlo, pero todo parece indicar que Gale Weathers y Dewy (David Arquette) mueren en Scream 4, sobre todo después de lo que se nos enseña en el tráiler. Tenemos que presuponer que Sidney sobrevive ya que Neve Campbell ha confirmado que estará en la quinta entrega.

Bueno, podemos respirar tranquilos, al menos de momento. La primera toma de contacto que los aficionados hemos tenido con Scream 4 ha sido un más que correcto tráiler que ha hecho que nuestras ganas de reencontrarnos con Ghostface aumenten hasta límites enfermizos de auténtico devoto. Y pensar que aún quedan seis meses para sentarnos en una butaca y desear que nos salpique la sangre ...