PELICULEROS

miércoles, 30 de diciembre de 2009

and the winner is ...

Voy a dejar mi particular lista de las 10 mejores películas que he visto en 2009 para dentro de unos días, pero no he podido resistirme a hacer una especie de "lo mejor de este año" ahora que se acercan la temporada de premios.

¿Cuál serían mis premiados? Let´s go:

-Mejor película: Revolutionary Road de Sam Mendes. Una terrorífica historia sobre las frustraciones, los sueños no cumplidos, las vidas perfectas que están podridas por dentro y toda la mierda que esconden las perfectas casas blancas de EEUU. Prácticamente perfecta desde que empieza hasta que acaba.

-Mejor director: Daniel Sánchez Arévalo por Gordos. Quizás peca de ser demasiado pretencioso con su segunda película, pero se le perdona por la valentía de afrontar una historia tan compleja en este nuestro país de pandereta. Ser tan joven y afrontar una estructura como la de Gordos es para darle todos los premios del mundo.

-Mejor actor: ex-aqueo para Mickey Rourke por El luchador y Guillermo Toledo por After. Que no le dieran el Oscar a Rourke sólo sirve para confirmar que estamos ante una de las mejores, por no decir la mejor, interpretaciones masculinas de la década. Y Guillermo Toledo está, sencillamente, espectacular en uno los pocos papeles dramáticos que se da el lujo de hacer. Imposible elegir entre los dos. Un breve ejemplo de la portentosa interpretación de Mickey Rourke:


-Mejor actriz: Kate Winslet por Revolutionary Road. Sigo sin entender porqué ganó el Oscar por la muy efectista El lector y ni siquiera estuvo nominada por su papel de April en la película de Sam Mendes. Lo que hace la Winslet en Revolutionary Road está por encima del bien y del mal ...


-Mejor actor secundario: José Luis Gómez por Los abrazos rotos. Su papel grimoso de productor sin escrúpulos y obsesionado por Lena (Penélope Cruz) es de lo mejor de Los abrazos rotos.

-Mejor actriz secundaria: Mélanie Laurent por Malditos Bastardos. ¿Por qué? Porque conseguir sobresalir en un reparto tan pluscuamperfecto como el de la película de Tarantino, es como para quitarse el sombrero ante esta señorita que es la verdadera bastarda cazanazis del filme.

-Mejor actor revelación: Javier Godino por su escalofriante Isidoro Gómez de El secreto de sus ojos. Sin palabras, en secuencias como el plano fijo del ascensor te hiela la sangre. Y pensar que este hombre fue el emotivo Colate del musical Hoy no me puedo levantar.


- Mejor actriz revelación: ex-aqueo para Leticia Herrero por Gordos y para Blanca Romero por After. Dos joyas, dos interpretaciones tan naturales de dos no-actrices que se convierten en superactrices de la forma más natural posible. Chapeau por las dos. A la gran Leticia la podemos ver aquí:


-Mejor guión: El secreto de sus ojos escrita por Eduardo Chaperi y Juan José Campanella. Porque la mezcla portentosa de géneros no puede estar mejor escrita, porque consiguen un guión redondo y porque es una de las mejores historias llevadas a la pantalla en los últimos años.

-Mejor música: ex-aqueo para Michael Giacchino por Up y Alberto Iglesias por Los abrazos rotos.


Y una mención especial para la mejor secuencia de todo 2009 que, sin duda, es esta:


Y vosotros ¿quiénes creéis que son los ganadores de este año?

lunes, 28 de diciembre de 2009

Sobre descubrimientos cinéfilos y viajes de pesadilla ...


La de arriba es una de mis fotos favoritas del mundo mundial. Nos la hizo Edu a mi hermano y a mí hace un par de veranos, cuando tuve que volver al pueblo a pasar por la tortura de la primera boda de una pareja de amigos de tu edad. Ayer mismo me dijo un compañero de facultad que siempre deberíamos ser jóvenes y estar en verano, pero la realidad es que crecemos a pasos agigantados y eso no hay nadie que lo reescriba.

Últimamente una de las cosas que más disfruto de volver a casa cada cierto tiempo es pasar tiempo con mi hermano, que cada vez es menos niño y más adolescente. Está creciendo y ya está suponiendo para mí un trauma poder utilizar la ropa y los zapatos de un niño de casi 13 años. Pero uno de esos pequeños placeres de la vida es descubrirle alguna de esas películas míticas que me marcaron de pequeño, sobretodo para comprobar que siguen teniendo ese poder de fascinación y porque es un lujazo ver su cara mientras ve por primera vez algo que yo ya me sé de memoria. Además siempre tiene su gracia ver un clásico al lado de un niño que ni siquiera sabe que lo que está viendo cambió un poco la historia del cine.


El sábado pasado le puse a mi hermano Tiburón y la verdad es que lo disfrutó como un enano. Al principio no entendía porqué no se veía al bicho y me preguntaba cada dos minutos si al final podría ver al escualo en todo su esplendor. A mitad de la película quiso quitarla pero yo insistí y al final se la tragó entera ... y le gustó, y cuando le pregunté si le había dado miedo, me respondió NO pero con la boca muy pequeña. Conseguido, la mítica película de Spielberg sigue manteniendo intacta su capacidad para asombrar, fascinar y acojonar a nuevas generaciones de espectadores.

Lo mejor llegó cuando, después de Tiburón, nos pusimos a hacer el tonto en youtube y descubrimos esta versión de la película de Spielberg, rodada en 1978 por niños de 12 años. Toda una joya oculta que merece la pena ver una y otra vez:


Estas sesiones cinéfilas entre familia han sido de lo mejor de estas minivacaciones en casa. ¿Y qué ha sido lo peor? Sin lugar a dudas el infierno sobre la tierra que es el autobús de vuelta a Madrid donde te pudes encontrar lo siguiente:

-que te toque una compañera de asiento insufrible que se pasa todo el viaje informando a su agenda telefónica del hipermegabien pagado curro que acaba de conseguir. Dada mi situación actual, esto no tiene ni puta gracia. Llamadlo envidia o lo que queráis, pero no es divertido.

-que en el asiento de atrás haya un gordo asqueroso (no merece otro nombre) que se pasa las ocho horas y media de viaje ¡¡roncando!! Y cuando digo roncando digo resoplando como un cerdo al que están degollando. Casi se produce un motín en el autobus pidiendo la cabeza del roncador.

-que una pareja de mediana edad se dedique a insultarse, a pelearse y a airear sus trapos sucios como si estuvieran en El diario de Patricia.

-que un musculitos lleno de tatuajes y con ropa de rapero se ponga su iPod a toda pastilla, tanto que, a pesar de tener los cascos puestos, el autobús se convierte en su particular discoteca con la música sonando a todo volumen. Lo más curioso es cuando descubres que lo que está escuchando no es Eminen sino ... All I want for Christmas is you de Mariah Carey.

-que haya gente que desconozca la palabra ducha y conviertan la parte trasera del bus en un festival de olores.

Lo dicho, una auténtica pesadilla. Que le den por saco al Niño Jesús y a la Navidad ...





lunes, 21 de diciembre de 2009

Brittany Murphy que estás en los cielos ...


No os pillará de sorpresa porque la notició saltó anoche y llenó páginas de internet y muros de facebook recordando a Brittany Murphy. La actriz pasaba a la posteridad y finiquitaba su carrera con un ataque al corazón que se la llevó al olimpo de los bellos cadáveres cinematográficos con tan sólo 32 años. Una pena, sobretodo porque Brittany no deja, como Heath Ledger, una gran película en la recámara con la que dar un último golpe de efecto ...

Cuando me enteré de la noticia anoche, no pude evitar pensar que voy a asociar para siempre la muerte de Brittany con una de sus películas, The dead girl. Me explico: hace un mes tuve que resignarme a pasar siete horas en el infierno sobre la tierra, es decir, en el autobús Madrid-Málaga. Los que tenemos que soportar este calvario sobre ruedas ya estamos acostumbrados a que el conductor remate la tortura haciéndonos tragar la filmografía de Jackie Chan y similares joyas cinematográficas. Pues bien, en este viaje el conductor me sorprendió poniendo una copia de The dead girl ...


Lo primero que me llamó la atención fue que alguien tuviera los santos cojones de poner una película tan oscura y sexual como ésta en un autobús donde viajaban muchos niños con sus padres. "Que fort", pensé en un primer momento pero después decidí ponerme los auriculares y aislar así la chillona voz de mi compañara de asiento criticando al pobre conductor por su desafortunada elección, según ella y su voz de pito, a la hora de escoger película. El caso es que yo disfruté como un enano con la mala baba de The dead girl, con su estructura de historias cruzadas y con su rollo de querer ser "la peli independiente del año" aunque la pobre no llega, se queda en un quiero y no puedo. Pero aún así mola. Sobretodo me sorprendió la actuación de Brittany Murphy, que interpreta a la chica muerta del título, y recuerdo que pensé lo bien que le quedaban los papeles al límite y lo justo que sería que encontrara por fin ese personaje que la terminara de lanzar al estrellato, incluida alguna nominación al Oscar. Brittany era carne del premio de la Academia, sólo hacía falta tiempo.

Tuve que agradecerle mucho a ella que me alegrara y aligerara la pesadilla del autobús ...

Un mes después, Brittany ha puesto el The End a la película de su vida.

Y recordando a la actriz, me he dado cuenta de la cantidad de papeles que tenía que me gustaban mucho, muchísimo, aunque no lo recordaba hasta anoche. Ella fue la gorda arribista y mongolica de Clueless; la scream queen de la descacharrante Cherry Falls; el putón trepa y peliteñido de 8 millas; la amiga incondicional de Drew Barrymoore en uno de mis guilty pleasures favoritos, Los chicos de mi vida ... Pero por encima de todos esos personajes, fue la enferma de bulimia en la infravalorada y genial Inocencia Interrumpida donde se marca un tour de force interpretativo antológico con la Jolie:


Descansa en paz Miss Murphy, estés donde estés.


sábado, 19 de diciembre de 2009

Sobre Rob Zombie, Michael Myers y los monstruos ...


Una de las primeras entradas de este blog, allá por el 2007, fue para hablar de mi pasión por la película de Carpenter La noche de Halloween y de las tremendas ganas con las que esperaba el estreno del remake de Rob Zombie, incomprensiblemente tardío ya que llegó siete meses después de su estreno en EEUU. Zombie no decepcionó aunque obviamente no le podía llegar a la suela de los zapatos a una obra maestra del horror como es la película de Carpenter.

El heavy metal Rob Zombie se ha convertido en uno de los directores más interesantes de la actualidad, un auténtico azote para la sociedad americana a la que retrata sin ningún tipo de miramientos en sus películas de terror. Zombie se ha convertido, con tan sólo cuatro películas, en un maestro del nuevo estilo hiperrealista y sucio del género de terror, en un auténtico genio a la hora de manejar un estilo enloquecido, cámara en mano y sin concesiones con el que le gusta introducir al espectador en sus desquiciadas historias. LLevo meses esperando como agua de mayo su nueva película, Halloween 2, pero no sé porqué las distribuidoras españolas deciden hacerle el vacío y aún no tiene fecha de estreno en España. Después de verla ayer, dudo mucho que ni siquiera se estrene ya que la Sinde le va a colocar una X como un castillo porque deja en pañales a Saw VI y similares a la hora de mostrar la violencia en pantalla ... ¿digo esto como algo negativo o censurable? Para nada, no esperaba menos de Zombie.


El director se ha librado con esta secuela del peso que suponía hacer un remake de un clásico y tener que respetarlo hasta cierto punto. Con Halloween 2 (y teniendo en cuenta que menos Halloween H20 todas las secuelas de la película de Carpenter son una basura), Rob Zombie tiene vía libre para reinventar el mito de Michael Myers a su manera y sin tener que respetar un referente para millones de fans, entre los que me encuentro, como la primera película ... y joder, cómo lo hace. Deberían aprender de él Balagueró y Plaza sobre lo qué es hacer una buena secuela, que innova sobre la primera parte y a la vez la respeta.

Lo dicho, Zombie mantiene el mito de Michael Myers pero lo hace suyo y escribe y dirige una película de terror enloquecida, brutal, sucia (las perfectas casas blancas de América aparecen dibujadas como hogares sucios y oscuros llenos de mugre), hiperrealista e hipermegaviolenta. Pero lo más importante es que se merca un guión que rompe tópicos para desorientar y a la vez enganchar al espectador, uno nunca sabe por dónde va a salir la historia o por dónde va a sorprender Zombie.


Y quizás lo más meritorio de Halloween 2 es el dibujo que se hace de personajes tan míticos como el de la heroína Laurie Strode (heroína virginal del slasher por excelencia) o del Dr. Loomis (la antítesis de Michael Myers y héroe angelical siempre dispuesto a ayudar a las víctimas) Pues bien, esas descripciones eran válidas para los viejos Halloweens e incluso para el primer remake de Zombie, pero para la secuela el director los humaniza y los convierte en personajes de verdad, llenos de traumas e incapaces de superar sus miedos. A Laurie Strode la convierte en una punkie alcohólica y traumatizada, completamente ida de la cabeza; al Dr. Loomis lo transforma en un viejo sediento de fama y que tiene pocos escrúpulos a la hora de vender su libro sobre Michael Myers.

Para todo lo demás, Rob Zombie recupera el estilo de La casa de los 1000 cadáveres y se lanza a una historia de terror que prácticamente es un viaje a la locura y al interior de los EEUU y los monstruos que crea. Una genialidad y una película de autor 100%, que no sólo merecen esa consideración los dramas sociales y las películas sobre conflictos interiores.

El tráiler:




viernes, 18 de diciembre de 2009

"Infectados" o porqué nuestro cine no levanta cabeza ...


Antes que hablar sobre cualquier aspecto de la genial Infectados (o Carriers, en su título original) quería dejar claro cuál es mi opinión sobre porqué nuestro cine va como el puto culo ... y es porque directores tan prometedores como los hermanos Pastor se tienen que pirar fuera de nuestro país para poder levantar un guión original, aterrador, lleno de matices y que se aleja de ese tipo de cine que los productores españoles siguen insistiendo en hacer para hundir nuestro cine, ya de por sí bastante hundido en la mierda desde hace años.

Bueno, queda claro mi opinión ¿no? Pues let´s go ...

Infectados es, ante todo, una PORTENTOSA película sin tener que discriminarla al género de terror, aunque siendo sinceros su historia tampoco es que sea para dar botes de originalidad: un virus similar a la peste arrasa con la humanidad y los pocos supervivientes se dedican precisamente a eso, a intentar sobrevivir. Es decir, Infectados recoge el testigo de grandes películas apocalípticas recientes como Amanecer de los muertos, 28 días después y su magistral secuela, o La niebla. Pero la ópera prima de los hermanos Pastor va un paso más allá y prescinde de monstruos, zombies o infectados desquiciados y veloces; aquí los muertos no se levantan y salen corriendo detrás de los personajes sino que los cuatro protagonistas (monísimos de la muerte, por cierto, y quizás una de los pocos errores de la película porque tanta belleza no me cuadra) se ven obligados a enfrentarse con otros supervivientes y, en el giro de guión más terrorífico del año, con ellos mismos.



Los Pastor saben perfectamente como meter miedo en el cuerpo sin necesidad de monstruos: carreteras americanas solitarias, casas cerradas a cal y canto, personas vivas que dan más miedo que cualquier zombie, vínculos afectivos que se ven amenazados por el virus ... y sobretodo acojonan al respetable con una dirección IMPRESIONANTE que todavía deja con la boca más abierta cuando se sabe que es su primera película.

La primera media hora de Infectados es, sencillamente, PERFECTA y mientras la veía empezaba a tener miedo porque el resto no estuviera a la altura y la historia se desinflara hacia un final sin ton ni son. Pero no, sorprendentemente la película no baja el listón durante sus escasos 80 minutos que se pasan volando.

Hay amigos que me han comentado que Infectados no es una película de terror pero yo sólo digo ¿qué da más miedo, una historia de fantasmas que nadie sabe si existen de verdad o un relato acojonantemente real sobre una sociedad que desaparece y donde los pocos supervivientes tienen que matar a desconocidos, amigos, hermanos o novias para poder sobrevivir? Hace sólo unos meses todos veíamos en la tele hospitales llenos de gente con mascarilla ... ahí queda eso.


Lo único que se le puede criticar a Infectados son sus numerosas concesiones al público masivo del género de terror, el adolescente. Y es que el personaje de Chris Pine es odioso, no por el personaje en si, que está perfectamente definido, sino por sus chascarrillos y sus bromas que no vienen a cuento la mitad de las veces. Pero todo eso se le pasa por alto cuando ves sus magistrales secuencias de terror (la del insitituto reconvertido en hospital es acojonante) y por la manera en que demuestra que el cine de género muchas veces es el mejor vehículo para hablar de las miserias del hombre.

Chapeau por los Pastor ...

El tráiler de Infectados:





jueves, 17 de diciembre de 2009

Sobre la gran película de culto de 2009


Dejémonos de tonterías y vayamos directos al grano ¿por qué 500 días juntos es la gran película de culto del año? Pues por varios motivos:

-porque hace lo que se hace muy pocas veces en el cine: hablar del amor desde la perspectiva más habitual, la del desengaño amoroso y la de no sentir lo mismo que la otra persona.

-porque todos, todos, TODOS, hemos sido Summer o Tom alguna vez en nuestras vidas. Y quien diga que no, es que no es humano. ¿Quién no ha dicho alguna vez, o ha tenido que sufrir, esa frase lapidaria que es "no quiero nada serio pero eres mi mejor amigo"?

-porque es una película tocada por eso tan raro que es la magia del cine. Reducirla a simple cine independiente es un poco absurdo, aunque sí es cierto que tiene todas las virtudes de los dos grandes títulos "independientes" de los últimos años, Pequeña Miss Sunshine y Juno, pero sin la ambición y las pretensiones de éstas, lo que la hace aún más especial e irresistible. Y que conste que soy fan tanto de la película de la miss como de la de la repelente embarazada.


-porque te pone delante de un espejo para darte cuenta de todas las tonterías que hacemos cuando nos enamoramos de alguien ... genial el momento en que Tom intenta por todos los medios, incluido poner a toda pastilla una canción de The Smiths, que Summer se fije en él. E impagable el realismo con que el director trata todas las paranoias que el enamorado se monta al principio de la relación y que se resume en la frase: "me ha dicho que este fin de semana se lo ha pasado biiien. Con acento en la i. Lo ha dicho como si se hubiera pasado todo el fin de semana follando ..."

-porque Joseph Gordon-Levitt y Zooey Deschanel han nacido para interpretar a Tom y Summer.

-porque ¡¡atención SPOILER!! el guión contiene el diálogo más cruel y perfecto para definir el final de una relación. Cuando Tom descubre que Summer se ha casado y le pregunta, aún estando enamorado de ella, ¿por qué lo has escogido a él y no a mi?. Y Summer simplemente le responde: "porque un día me levanté, lo miré y lo supe. Y eso nunca me pasó contigo."


-porque es, sencillamente, una película que te hace comprender muchas cosas de ti y de muchas de tus historias. Y trata el amor como lo que es, una fuerza de la naturaleza que a veces se desgasta y que otras te pone en la situación más perturbadora del mundo: enamorarte de alguien que no siente lo mismo que tú. E incluso a veces se riza el rizo y el amor te hace ser Summer y tener que romperle el corazón a alguien. Y todo eso está en esta maravilla que se llama 500 días juntos.

martes, 15 de diciembre de 2009

Todo es más bonito si se dice en francés ...

No hace falta conocerme mucho para saber que la ilusión de mi vida es vivir en París. Y es que uno no puede evitar pensar lo fantástica que sería una vida en Francia, despertándose por la mañana para ir a comprar la baguette de pan del desayuno mientras pasa algo parecido a esto:


No hay duda, todo lo francés mola. De hecho, los dos grandes descubrimientos cinematográficos de la semana son franceses. El pasado sábado pude ¡¡por fin!! ver Martyrs después de haber escuchado de todo sobre esta nueva demostración de que nuestros vecinos no tienen competencia a la hora de hacer cine de terror: que si es la película más salvaje que se ha hecho en años, que su visionado es inaguantable, que si muchos festivales que la proyectan tienen que poner ambulancias a la salida del cine para atender a los aterrorizados espectadores, que si bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla ...



A mí Martyrs no me resultó tan salvaje, de hecho me parece que A l´interieur es mucho más bruta e impactante en lo referente a gore y a tensión insoportable. Pero entonces ¿por qué es tan tremendamente buena Martyrs a pesar de que gran parte de lo que se ha dicho de ella es pura exageración? Pues porque se toma el terror muy en serio, empieza de una manera insuperable con un prólogo genial al que le sigue una primera media hora sencillamente antológica. Sí, hay violencia explícita, sangre por un tubo (que bien mezclan los nuevos directores franceses el rojo sangre con el blanco de sus inmaculados cuartos de baño) y nunca sabes muy bien a qué personaje le va a tocar morir de la manera más cruel posible (y no, ni siquiera los niños están a salvo) Pero todo esto se quedaría en nada sino fuera porque Martyrs utiliza el terror para hablar de algo que da mucho más miedo que la sangre y las vísceras: el ser humano.


Que sana envidia que me da el terror francés: Alta tensión, A l´interieur, Martyrs .... Eso sí, me está creando una paranoia horrible a vivir en una casa en el campo y a los cuartos de baño blancos. El tráiler de Martyrs:


Y ayer hice algo que hacía años, años y años que no hacía: ir a ver una película sin saber absolutamente nada de ella. El señor Pérez Toledo me descubrió El erizo que está basada en una novela hipermegafamosa de la que yo no había oído hablar en mi vida, lo que no sé si dice mucho de mi pobre cultura pueblerina. El caso es que la película es una auténtica gozada, una historia muy inocente y algo cursi (todo esto dicho como algo positivo) pero con un innegable encanto franchute. ¿Qué cuenta? la historia de una niña repelente, muy parecida a Pepita Pulgarcita, que planea suicidarse a la vez que entabla amistad con la portera de su bloque, una ermitaña solitaria e inculta pero que devora toda la obra de Leon Tolstoi.


El erizo parece dirigida por una mezcla entre un Jean Pierre Jeunet depresivo y una Isabel Coixet intentando ser positiva. No es una gran película pero sí es la típica historia que te tiene todo el rato con una sonrisa en la boca, que se te pasa en un suspiro y que al final consigue eso tan curioso que es emocionarte y hacer que le cojas cariño a los personajes, incluso a esa Pepita Pulgarcita a la que durante los primeros diez minutos de película deseas descuartizar y repartir sus trocitos por todo París. Un gran descubrimiento de película, aquí podéis ver una secuencia, por supuesto en francés ... y es que todo es más bonito si se dice en francés:





lunes, 7 de diciembre de 2009

Sobre cine porno, películas de amor y sexo en Beverly Hills 90210 ...


En la foto de arriba aparece Nacho interpretando al desagradable y antipático Abel, uno de los siete protagonistas de Placer. Estaba descansando entre toma y toma, justo estábamos rodando uno de los planos finales del rodaje a pesar de que cronológicamente era la secuencia inicial, cuando los siete amigos descubren una vieja película porno y el personaje de Lola (Laura Artolachipi) muestra una actitud de asco ante lo que ve en la pantalla. Es entonces cuando Abel le dice que el cine porno es mucho más real que el cine convencional, que en la vida echamos muchísimos más polvos como los de las pelis porno mientras que pocas veces nos enamoramos con la misma intensidad y pasión que en el cine "normal" .... y ninguno de los otros seis protagonistas se atreve a rechistarle. El diálogo más o menos viene a ser el siguiente:

LOLA (mirando la película): Que asco ...

ABEL: No seas hipócrita Lola, no es asquerosa, es mucho más real que el cine convencional.

LOLA: No me jodas Abel, eso es real.

ABEL: ¿Cuántas veces te enamoras en la vida real como en las películas? ¿Cuatro, tres, una ... ninguna? ¿Pero cuántos polvos echas como en la película porno? ¿Diez, veinte, treinta, cien ...? Seguro que te lo han comido muchas más veces que las que te han jurado amor eterno al atardecer. El placer es mucho más real que el amor.

Y es que sólo hay que echar un vistazo alrededor nuestra para darnos cuenta que la gente actúa más como si estuvieran en una porno que en una película convencional.

Perdiendo anoche un poco el tiempo en la red, descubrí esto:


Sí, es lo que parece ... es la versión porno de Sensación de vivir. Lo más perturbador no son las mamellas de la tipa que hace la versión porno del personaje de la insufrible Andrea; tampoco lo es el hecho de que los actores X parezcan mejores actores que los originales; ni siquiera es el hecho de que Brandon y Brenda cometan incesto. Lo más perturbador es que esta versión porno probablemente acabe siendo más sincera y real que la serie original ....

viernes, 4 de diciembre de 2009

Sobre las películas Juan Palomo: "yo me lo guiso, yo me lo como"

Antes de nada, no quería empezar este post sin hablar de una curiosa película, The St. Francisville experiment. Hace unos cuantos añitos ya, mis compañeros de piso y yo fuimos al videoclub en una tarde de febrero donde se supone que deberíamos estar estudiando para los exámenes pero en la que decidimos que lo que nos apetecía era ver una película de terror para acompañar al sábado tarde de lluvia y frío que nos había tocado. Así descubrimos The St. Francisville experiment, semioculta en una estantería y esperando ser desempolvada para dar unos cuantos sustos. Leí la sinopsis y casi me parto de la risa allí mismo, aquello parecía que era una copia tan descarada de El proyecto de la Bruja de Blair, incluso en el título la habían plagiado, que no quedaba más remedio que alquilarla para echarnos unas risas. ¿Cuál era la sinopsis? Cuatros estudiantes desaparecen en el interior de una vieja mansión sureña mientras rodaban un documental sobre una vieja maldición que se supone rondaba a la casa ... pero todo quedó grabado en las cintas de las videocámaras que usaron y que un par de años después se encontraron ¿No os suena? El tráiler:


La película es un despropósito y un plagio tan descarado de la bruja de Blair que uno no puede evitar sentir hasta cierta simpatía hacia algo echo con tan poca verguenza. Aunque también diré en su defensa que tiene un par de secuencias que dan bastante yuyu, sobretodo una que tiene lugar en uno de los dormitorios y que tiene como protagonistas a una insoportable estudiante y al espíritu de un antiguo esclavo negro con muy mala leche. Y vosotros me diréis ¿por qué nos habla ahora de este plagio tan descarado? Pues porque esta semana estuve en el cine viendo Paranormal Activity que también debe gran parte de su existencia a El proyecto de la Bruja de Blair (los lectores de este blog ya sabéis que es una de las películas de terror que aún hoy me sigue quitando el sueño) pero que ha tenido la gran suerte de estrenarse once años después que aquella y así poder ser vendida como original y como "la película más terrorífica de la década".


A veces hacer cine puede ser algo muy complicado, muy caro y que lleve varios años de tu vida, sino que se lo pregunten a James Cameron que está a punto de estrenar la esperadísima Avatar. Otras veces, como es el caso de Paranormal Activity, la cosa puede resultar insultantemente fácil, siempre que utilices la fórmula de Juan Palomo, es decir, "yo me lo guiso, yo me lo como". ¿En qué consiste el lema de Juan Palomo aplicado al cine? Veamos:

1. En primer lugar es preferible poner en un altar a El proyecto de la Bruja de Blair y reverenciarla todos los días, sobretodo a su forma de estar rodada y a su estrategia de marketing. El nuevo espectador, ese que pasa una media de dos horas al día delante de Youtube, ya tiene asimilado que un personaje que decide grabarlo todo con una cámara de vídeo es algo normal y corriente.

2. Borra la palabra dirección de fotografía de tu pequeño manual del director debutante. El supuesto realismo te permite utilizar una estética donde tu mejor foco sea la luz de la lamparita de la mesita de noche.

3. Da igual lo absurdo que suene, vende la película como si fuera una grabación real. Te la debe traer al fresco incluso que lleves a los actores al estreno, tú debes jurar por tu propia vida que los personajes de la historia son reales y llevan años desaparecidos o murieron en directo como se puede ver en la película.

4. Ni se te ocurra ir a una Escuela de Arte Dramático para buscar a los actores. Deben ser reales así que puedes usar a tu primo, tu hermana, tu vecina o la vendedora del mercado que siempre quiso entrar en un reality porque su sueño es ser famosa. Tú defenderás cualquier error en su interpretación diciendo que buscabas el máximo realismo.


5. Y lo más importante: aunque la película esté vendida a una distribuidora desde hace mucho, tú deberás crear una mitología alrededor de ella, es decir, utilizar el típico rollo de "hice la peli porque sí, con dos duros, y de repente Dreamworks, que le estaba paseando a su perro por mi barrio, llamó a mi puerta y me la compró, ahora tengo un cheque en blanco para la siguiente aunque jamás creí que pasaría algo así"

Paranormal Activity cumple punto por punto todo lo que debe hacer Juan Palomo. Pero el caso es que funciona asombrosamente bien a pesar de su condición de "copia descarada de la bruja de Blair". Es cierto que las secuencias diurnas son insufribles y el espectador desea con todo su corazón que a los personajes les pase todo lo malo que les pueda pasar, porque son estúpidos y caen fatal. Y también es verdad que a veces los diálogos provocan carcajadas antológicas en la sala, como el momento en que, después de ¡¡1hora y 20minutos de película!!, la sufrida protagonista va y suelta con toda su cara de sorpresa: "aquí está pasando algo raro".

Pero el caso es que cuando Paranormal Activity quiere dar miedo, da mucho miedo. Las secuencias nocturnas son aterradoras; el ya famoso Plano General del dormitorio, con el pasillo y las escaleras de donde provienen gran parte de los sustos al fondo y siempre a oscuras, te mantiene alerta en todo momento; y el uso del sonido demuestra que la ley de oro del cine de terror sigue funcionando a la perfección: nada es más aterrador que aquello que no podemos ver.

¿Es una de las películas más terroríficas de la historia del cine? Obviamente NO, pero si es una más que aceptable muestra del género, una peli "Juan Palomo" que funciona a la perfección como historia de miedo y que al que esto escribe le ha provocado más de una pesadilla desde el pasado miércoles. Sinceramente, cuando salí del cine me pareció una película simplemente correcta. Pero cuando llegué a casa y vi que estaba solo, empecé a ponerme nervioso. Y por la noche me desperté a las cinco de la mañana y descubrí que no me encontraba a gusto en la oscuridad, que casi prefería dormir con la luz encendida ... y ahí me di cuenta de que Paranormal Activity había cumplido con creces su misión: dar miedo.



jueves, 3 de diciembre de 2009

Flashback hacia 1995 ....


El año 95 fue un gran año para el cine y para mí. Se estrenaron películas que hoy son ya clásicos contemporáneos, se cometieron burrerías cinéfilas antológicas (¿alguien recuerda las siete nominaciones al Oscar para Babe, el cerdito valiente incluyendo mejor película y mejor actor secundario?) y yo empecé a interesarme por el séptimo arte más allá de ir a ver películas infantiles o de efectos especiales. En enero del 95, con 12 añitos y a siete meses de cumplir los 13, le pedí dinero a mi madre para comprarme mi primera Fotogramas, con aquella lejana portada donde salían Kenneth Branagh y Helena Bonham-Carter promocionando la muy infravalorada Frankenstein. Un poco más tarde empecé a pedirle a mi madre que me llevara al cine del Puerto de Santa María a ver películas que la pobre no se esperaba que estuvieran entre los gustos de un crío: Los puentes de Madison, Un paseo por las nubes, El primer caballero y similares. Y si no podía llevarme en coche hasta allí, entonces siempre me las apañaba para escaparme hasta casa de mis tíos en el pueblo de al lado, Villamartín, que tenía un único cine-teatro donde ponían las películas un par de meses después de que se estrenaran. Definitivamente, el 95 fue el año donde dije por primera vez esa estupidez insensata de "yo de mayor quiero hacer películas".

Bravehearth fue una de las historias que me tuve que ir a ver al cine-teatro de Villamartín. Lo recuerdo perfectamente, la película se había estrenado en octubre pero al pueblo no llegó hasta diciembre, concretamente la pude ver porque estábamos pasando la Nochebuena toda la familia en casa de mis tíos. Mi madre ya me miró raro por eso de escaparme al cine en un día así, aunque fuera a la sesión de las cinco de la tarde. Pero el caso es que yo no podía desaprovechar una de las pocas ocasiones en que podía ir al cine así que ni dudé en utilizar mi paga para sentar mi culo pre-adolescente durante tres horas en un vieja sala (por cierto, sobra decir que hace años que ya no existe) y asistir embobado a la historia de William Wallace, ver por primera vez unas caras azules que ahora ya son carne de parodia y llorar como un enano (bueno, realmente lo era) cuando la música de James Horner sube y Wallace grita una palabra que se convertiría en parte de la historia del cine: ¡¡Libertad!!


Es impresionante la de recuerdos que se pueden tener asociados a una película. Y más impresionante aún es volver a revivirlos como si estuvieras en un flashback de Perdidos. El pasado martes tuve la suerte de asistir, gracias al señor Pérez Toledo, a una proyección especial de Bravehearth en los cines Proyección para celebrar el 15 aniversario de la película y su lanzamiento en BluRay. Y durante tres horas fue como volver a aquel lejano 1995, como volver a tener 13 años y sentir que el mundo estaba lleno de posibilidades increíbles y que todo estaba a mi alcance en esa pantalla blanca donde se proyectaban historias que cada vez eran menos afición y más pasión obesiva. La proyección de tres horas, que se me hizo extrañamente corta y breve, se convirtió en un inmenso flashback de un montón de recuerdos.


Vista ahora, Bravehearth es una película que envejece regular, sobretodo por su primera hora de metraje donde hay varios momentos que son un poco de juzgado de guardia. Pero todo se le perdona por esa hora y media final que es un absoluto orgasmo cinematográfico, con la BSO de James Horner manipulando a todo volumen (que gusto ser manipulado así) y la épica de las imágenes que hace que involuntariamente acabes diciendo eso de "ya no se hacen películas así".

Que bueno ha sido vivir este flashback hacia 1995, que bueno ...

No podía dejaros con otra cosa que no fuera esto: