PELICULEROS

sábado, 31 de octubre de 2009

Sobre secretos oculares y tascas cinéfilas de barrio ...


La verdad es que nunca he entendido la gente que mira raro y como si fueran apestados a los que deciden ir solos a ver una película al cine. A mí siempre me ha gustado mucho ir entre semana solo, de hecho muchas veces ni siquiera le digo a mis amigos que voy a tal o cual película para que no se acoplen. Eso sí, me molesta mucho cuando la taquillera te mira como si fueras un psycho killer, se acerca el micro a su boca perfilada con pintalabios marca "tienda de los chinos de la esquina" y te dice "¿sólo quieres una?" En fin, el caso es que ayer me apeteció mucho ir solo a ver una película así que aproveché para hincarle por fin el diente a El secreto de sus ojos ya que hacía tiempo que la quería ver pero aún no había encontrado la oportunidad y como casi todos mis colegas o la habían visto ya (se estrenó hace más de un mes) o no querían ir, pues allá que me planté en el multicines Rosaleda (me encanta lo entrañable y choni que es este último reducto de las multisales de toda la vida en Málaga) para aprovechar también que estoy pasando unos días en el sur y que aquí me puedo dar el lujo de ver una película por 4 euros.

Hablar de El secreto de sus ojos a estas alturas me parece ya un poco absurdo. Se ha dicho de todo y se ha elogiado hasta la saciedad cualquier aspecto de la última película de Campanella así que yo no voy a decir nada que no sepáis o que no hayáis pensado ya. Yo a este director le tengo un cariño especial porque me regaló uno de los momentos cinéfilos más mágicos de toda mi etapa universitaria. Una noche de estas donde se supone que teníamos que estudiar para los exámenes de febrero pero no teníamos ni putas ganas, mi adorada Reme (compañera de piso estudiantil y una de las mejores personas con las que me he encontrado en mi vida) decidimos ir al videoclub para vencer la tentación de salir de copas al centro alquilándonos una buena película. La elegida fue El hijo de la novia y a la hora de película el cuadro que teníamos montado en el salón de casa era el siguiente: Reme en un sofá, yo en otro, en medio la mesita baja con dos rollos de papel higiénico y nosotros dos llorando a lágrima viva. Siempre me acuerdo del día en que veo una película que me marca mucho y esa noche El hijo de la novia me tocó como pocas veces me ha tocado una historia. De hecho el añó pasado cuando murió mi abuela, no sé porqué no pude dejar de pensar durante días en la película de Campanella ....


Ah, que me desvío y el asunto de este post es El secreto de sus ojos. Como ya he dicho que hablar y elogiar esta película a estas alturas del partido es un poco redundante, sólo diré que me pareció de esas pocas veces en que los planetas se ponen de acuerdo para alinearse y que todos los elementos del filme rozan la perfección: actores (el tándem Ricardo Darín-Soledad Villamil es pura química como ya demostraron en El mismo amor, la misma lluvia; pero el que se quedó con toda mi atención fue Javier Godino que ya me enamoró en Hoy no me puedo levantar como Colate pero que aquí sencillamente está de Oscar con su interpretación del aterrador Isidoro Gómez), la historia que mezcla mil géneros y todos los trata bien, la música, la dirección de Campanella, los golpes de humor que no chirrían y un final que pone los pelos de punta.

El secreto de sus ojos es una de esas raras películas que llegan a la cartelera para convertirse en clásicos instantáneos, como el Nesquick pero sin conejo gilipollas al que dan ganas de hervir en la cazuela. Una obra de arte y una lección de hacer buen cine porque la película tiene tres secuencias (la del partido de fútbol, el interrogatorio y el final) que deberían ser incorporadas a todos los manuales sobre cómo hacer cine del planeta. Poco más qué decir, de El secreto de sus ojos es mejor hablar poco e ir corriendo a disfrutarla al cine, pocas veces el dinero de la entrada está tan bien invertido.

El tráiler de esta maravilla:


Por cierto, anoche tuve uno de esos momentos entrañables que de vez en cuando nos da el séptimo arte. Iba yo paseando a las 00:00 de la noche a Pumba cuando paso al lado de la tasca de barrio más cutre y sucia de todo el barrio, ese bar al que entras siempre de puntillas y donde están reunidos en poco menos de 10 metros cuadrados todos los mecánicos de la zona. Obviamente el bar lo preside un calendario de una muchacha lozana con unas tetas más grandes que la cabeza de Pepe Navarro. Pues al pasar por la puerta del bar escucho lo siguiente: "que guapa estaba Nicole Kidman allí, aunque el Kubrick este fue el que se cargó su matrimonio"


Dominado por la curiosidad eché un vistazo al interior del bar y vi como tres mecánicos (con sus monos azules llenos de grasa y su pelotazo de ron en la mano) veían embobados en la tele el principio de mi película favorita del mundo mundial, Eyes Wide Shut, que Canal Sur estaba emitiendo pasándose el formato, como no, por el forro de los pantalones. Los tres mécanicos siguieron comentando la película, lo bonita que era la fotografía y lo buena que era la interpretación de la Kidman ... Me dieron ganas de entrar a comentarla con ellos pero en ese momento Pumba levantó la pata y se meó en la puerta del bar por lo que decidí irme de allí después de que el dueño me regañara con un educado "me cago en tu puta madre y en la del perro subnormal" ... Otro día volveré y echaré con ellos una noche cinéfila de tasca de barrio.

jueves, 29 de octubre de 2009

Sobre niños cabrones ....


Ayer fue uno de esos días, tipo anuncio de compresas, en los que lo que menos apetece es pensar e intentar odenadar el desorden. Así que apagué el chip de la exigencia cinéfila y fuí en buena compañía al cine a ver La huérfana animado por toda la gente que me había comentado que era bastante mejor de lo que parece a primera vista. Y sinceramente no me defraudó: 120 minutos de pura diversión sin complejos, algún que otro susto (todos previsibles, eso sí), una niña hija de perra que inmediatamente se gana la simpatía del público y un reparto mucho más sólido de lo que cabía esperar en un producto de la Dark Castle.

No sé en qué blog, fotoblog, facebook o similiares he leído recientemente la mejor definición posible de La huérfana así que espero que su autor, si lee esto, me perdone por no mencionarlo. El caso es que en algún lugar de internet leí hace poco que esta película era perfecta para haberla estrenado en los noventa porque seguía punto por punto el esquema de "clásicos" del suspense noventero tan entrañables como La mano que mece la cuna, El buen hijo, El abogado del diablo y todas estas pelis que veían nuestros padres y que nosotros siempre nos la apañábamos para echarles una ojeada a escondidas. Así que a las virtudes de La huérfana hay que añadirle ese componente nostálgico con el que a mí personalmente ya me tiene ganado.


La huérfana no inventa nada nuevo pero tiene tan poca verguenza y se toma tan poco en serio a sí misma que sólo queda disfrutarla de principio a fin. Además es de agradecer el componente perverso del personaje de Esther que no sólo es una niña cabrona sino que además es sexualmente activa lo que da más miedo aún ... vamos, que por momentos creí que los guionistas se habían inspirado en algún capítulo de Callejeros para crear a esta mala malísima de metro y poco. Y el tan comentado giro final que explica la historia no está nada mal aunque yo hubiera preferido que hubiera pasado lo que creía firmemente que iba a pasar desde el minuto 15: que Esther no era una niña sino un niño marica y lleno de traumas que ocultaba su pito entra las piernas y que mataba a todo aquel que descubriera su secreto hasta perseguir su sueño de operarse antes de los 10 años. Y obviamente el personaje había decidido hacerse llamar Esther por su adoración marica e incondicional hacia Madonna ... Hubiera sido muy fuerte lectores pero no, el giro es otro pero la verdad es que también te deja con las patas colgando. Y así precisamente me quedé yo al ver en los créditos que uno de los productores de La huérfana es Leonardo DiCaprio ... misterios de la vida y del cine, oiga.


Pero bueno, la verdad es que el español Jaume Collet Serra se está haciendo un hueco en Hollywood a lo tonto. Con La casa de cera ya demostró que la historia y los personajes le importaban tanto como a Isabel Coixet la acción en sus películas, pero que a nivel visual era un tío muy, muy, muy interesante. El terror y el suspense le vienen como anillo al dedo y si ya en La casa de cera dignificó el slasher adolescente (ese plano cenital en el que el psycokiller de turno captura a la protagonista probablemente sea de lo mejor que ha parido el género en años), en La huérfana hace lo mismo con la variante del terror de niños psicópatas y mamones. Muy bien por Collet Serra que además entra de lleno en mi top 10 de directores que alegran la vista.


El caso es que el visionado de La huérfana me hizo recordar una de las cosas más bizarras que vi el año pasado, el reality show Psychic Kids: children of paranormal que emitió en EEUU la cadena A&E. El programa consistía en reunir a una serie de niños con un sexto sentido y llevarlos a lugares donde se supone que pasaban cosas extrañas: se oían voces, se notaban presencias y todo eso que haría dar palmas con las orejas a Iker Jiménez. Juro que la primera vez que oí hablar de este reality creí que era coña pero no, para nada. Imaginaos el percal: un crío sacado de El sexto sentido entrando en una casa donde sus dueños afirman ver fantasmas y tiene que ponerse en contacto con ellos para deleite de la audiencia ... Si todavíais seguís pensando que esto es coña echadle un vistazo a la promo del programa:


Imaginaos las nominaciones del programa, como para expulsar a uno de los críos para que luego te mande a todos sus amigos muertos a tu casa. En fin, la realidad que siempre acaba superando a la ficción.

martes, 27 de octubre de 2009

Sobre series de televisión, terrores diversos y la Caudilla González Sinde ....


El personaje de Santa (maravilloso Javier Bardem) se dedicaba a pasarse su vida de parado tirándole piedras a las farolas en Los lunes al sol. O filosofando sobre la vida, la muerte y Australia en el bar del barrio, lo que no sé que es peor. Yo me tengo que conformar con pasarme mis días de parado no al sol sino viendo series de televisión. ¿Qué queréis que os diga? La economía está por los suelos y uno tiene que recurrir a cualquier método a su alcance para olvidar que el futuro de nuestra generación perdida cada vez está más claro: tenemos que conseguir entrar en Gran Hermano.

Uno de mis últimos descubrimientos ha sido la serie de Cuatro Hay alguien ahí que me ha tenido enganchadito día y noche durante toda esta semana hasta zamparme los 13 episodios que componen la primera temporada. Reconozco que cuando la serie se estrenó en la cadena privada la vi motivado por la intensa campaña de publicidad que se le había dedicado, además de por la esperanza de que por fin se hiciera una serie de ficción de género en nuestro país. Pero ¡¡oh cielos!! tras ver el primer episodio acabé espantado y horrorizado porque no entendí muy bien cómo habían podido meter en tan sólo 70 minutos TODOS, TODOS, ABSOLUTAMENTE TODOS los tópicos del cine de terror de casas encantadas mezclados con TODOS, TODOS, ABSOLUTAMENTE TODOS los tópicos del cine de terror adolescente. Veamos una recopilación de toda la ensaladilla rusa con la que nos indigestó el primer capítulo de Hay alguien ahí: familia en crisis, niña con amigo invisible, pelotitas de goma que alguien tira, perro que ve cosas y ladra mucho, adolescentes que cometen un crimen y lo ocultan, el médium incomprendido, la ducha que echa sangre en lugar de agua, las sesiones de espiritismo e hipnosis, el pozo en el sótano que esconde el secreto de la casa, las típicas explicaciones a los misteriosos ruidos basadas en "serán las cañerías" y así hasta un sinfín de topicazos que me echaron para atrás.

Además me molestaba muy mucho ese concepto de "terror para todos los públicos" del capítulo 1 que hacía que todo fuera muy light, muy poco aterrador y se notaba demasiado que era un producto pensado para emitir en prime time y para que lo viera toda la familia. Además no veía lógica para meter ese puñado de personajes que se nos presentaba en el piloto ni tantas tramas que parecían no tener sentido. Así que dejé la serie y me lamenté de la incapacidad de los españolitos por ofrecer un producto de suspense y/o terror en condiciones ... a ver si va a ser verdad que la España de Los Serrano no nos queda tan lejos.


La semana pasada decidi volver a darle una nueva oportunidad a la serie ya que varios colegas me la habían recomendado por activa y por pasiva, sólo me decían que tenía que tener paciencia y llegar hasta el capítulo 4. Yo que soy débil y me dejo influenciar cual vulgar pelele por los amigos decidí poner el magaupload a trabajar y me convencí a mí mismo de que al menos la serie tenía una factura técnica impecable y era muy de agradecer que por fin una ficción televisiva española se molestara en parecer mínimamente cinematográfica, tanto en movimientos de cámara como en fotografía y encuadres. Además los actores me gustaban bastante y los veía sorprentemente naturales en especial a Mónica Rodríguez Caballero que interpreta a Ana, la niña de la familia protagonista. Y es que es un placer ver a una pequeñaja comiéndose con patatas al resto del reparto sin necesidad de ser repelente ni de motivar al espectador para que no tenga hijos en su vida ... todo un descubrimiento la pequeña Mónica.

Así que me armé de paciencia y aguanté hasta el capítulo 4 ... para descubrir que al terminar éste estaba absolutamente enganchado y que el batiburrillo de tramas y personajes del capítulo 1 iba tomando forma, las historias iban cobrando sentido y las piezas iban encajando en forma de una serie de vidas cruzadas cuyo eje central es una casa encantada donde pasan cosas. Y todavía más agradable fue el hecho de que el "terror para todos los públicos" de los primeros episodios iba derivando hacia secuencias de auténtico miedo, muy bien conseguidas y que en un par de ocasiones hicieron que le diera al pause porque ya era de noche y mis compañeros de piso aún no habían llegado a casa.


Aunque quizás lo que más me ha gustado de Hay alguien ahí es que ¡¡aleluya!! las escenas de sexo no están filmadas como si se hicieran para el Club Megatrix. Aquí si se folla pues se folla, y es un auténtico gustazo visual como espectador el no sentirse timado al ver que después del polvete la chica no se tapa con la sábana hasta las cejas (algo que nunca he entendido del cine, sobretodo cuando se supone que vienen de un polvo brutal donde los dos se han comido hasta el rímel de los ojos) sino que sigue hablando con su pareja con las mamellas al aire. Muy bien por Cuatro y su atrevimiento.

Sí es cierto que a veces, muchas veces, a la serie se le va la pinza y mete tramas absurdas (la de la hermana masoquista y guarrona de la prota parece de broma aunque a mí me cae simpática de lo delirante que resulta), algunas secuencias de miedo dan risa y los tópicos del cine de terror no dejan de salir hasta el último y espectacular final de temporada. Pero yo le perdono todo esto sólo por el esfuerzo de hacer algo diferente y cinematográfico en nuestra televisión ... Ansioso estoy por ver la segunda temporada que ya se ha confirmado que será la última para poder cerrar todas las tramas y misterios sin necesidad de estirarlos como un chicle.


Y hablando de terror, supongo que ya todos habréis opinado sobre la calificación X que el Ministerio de Cultura le ha largado a Saw VI. Yo no voy a entrar en críticas ni análisis de este hecho vergonzoso, sólo diré que hoy he podido ver los primeros minutos de la película y a mí me sigue pareciendo igual de desagradable, absurda, ridícula y asquerosa que las cuatro anteriores. La primera sí me pareció una acojonante y muy sorprendente película pero creo que a la pobre le tocó representar el gran mal del cine de terror: las secuelas sin sentido hechas sólo para hacer caja. ¿Qué quiero decir con esto? Que por muy desagradable y repugnante que Saw VI me parezca (que dos personas se mutilen para poner su carne en un peso está muy lejos de la idea que yo tengo de lo que debe ser el cine de terror) y por muy mala película que creo que sea, NADA justifica que la Caudilla González Sinde empiece a prohibir películas en este país. No por nada, sino porque si nos ceñimos a calidad deberían haberse quemado y enterrado a diez kilómetros bajo tierra los rollos originales de bazofias dañinas al cerebro como Mentiras y Gordas o Segunda Piel. Curiosamente estos dos guiones vienen firmados por Ángeles González Sinde. Yo sólo digo que el hecho de que la Cultura y el Cine de este país estén en manos de alguien que es capaz de escribir cosas así y luego se cree con derecho a calificar cine de terror como X, sólo significa que a la cinematografía española le quedan dos telediarios.

Por cierto, que en Saw VI aparece la ganadora del reality Scream Queens de la MTV, un programa impagable del que ya hablé hace un año y pico en este blog. El premio de esta especie de Operación Triunfo para aspirantes a actrices de terror era un papel en una importante película de género. Os dejo con un vídeo del programa con el que yo me estuve riendo durante meses:




lunes, 26 de octubre de 2009

Sobre cambios de hora, tiempos condicionales y "Placer" en Cangurolandia ....


Supongo que a la mayoría no os pasará pero a mí siempre me ocurre lo mismo: me doy cuenta de que han cambiado la hora porque al día siguiente llego una hora antes o una hora después a cualquier lugar en el que haya quedado. Y es que eso del tiempo no es lo mío, mucho menos cuando tienes que alterarlo y hacer que cambie. Me pregunto cómo se tomaría el pobre Conejo Blanco, él que siempre iba esclavizado a su reloj igual que Nicolasa Kidman al Botox, el hecho de que dos veces al año tuviera que cambiar la hora y así tener menos tiempo para llegar al Palacio de la Reina o poder disfrutar, como nos pasó a la mayoría de los mortales el sábado pasado, de una hora más de vida gratis.

Y es que el Conejo Blanco siempre fue uno de mis ídolos de infancia aunque cada vez que releo ahora Alicia en el País de las Maravillas me doy cuenta de lo poco infantil que es el libro. Cosa curiosa la infancia, cuando era niño tampoco entendía muy bien de qué iba eso del cambio de hora, especialmente los 60 minutos que teníamos que retrasar el reloj justo cuando llegaba el otoño. Me acuerdo perfectamente de que para mí eso significaba que volvíamos atrás en el tiempo, que teníamos una hora más para cambiar las cosas que no nos habían gustado porque si a las 3 de la mañana volvían a ser las 2 eso significaba que lo que había pasado entre medias no tenía importancia y podíamos solucionar los errores que hubiéramos cometido en ese tiempo. Volver a empezar. Que fácil te parece todo cuando mides metro y poco ...

Todo esto viene a que ayer, por supuesto, se me olvidó cambiar el reloj de hora hasta casi que me fuí a la cama. Y también viene a que me tragué de nuevo una de esas pelis que no te cansas de ver aunque cada nuevo visionado sea como un puñetazo en el estómago. Se trata de Los puentes de Madison del tito Clint que para mí contiene la mejor secuencia de amor que se ha rodado en toda la cinema history:



¿Qué hubiera pasado si Francesca hubiera tenido la oportunidad de volver una hora atrás justo al llegar a su casa y darse cuenta de todo lo que ha perdido? ¿Si hubiera podido retrasar el reloj hubiera abierto la puerta del coche y hubiera corrido hasta el coche de Robert? Si tuvira la oportunidad de retroceder ¿podría cambiar todo lo que pasó y salir a perseguir lo que siempre quiso antes de que el semáforo se pusiera en verde?

Si, si, si, si , si .... como he odiado desde el colegio el tiempo condicional.

La putada viene cuando creces y te das cuenta de que retrasar el reloj una hora sólo sirva para que anochezca antes y los días se hagan más feos y más cortos.

En fin, cosas de la lógica aplastante de los críos y de los que nos negamos a crecer. Siguiendo en el mundo infantil no me digáis que esto no os trae recuerdos:


Sí, es el principio de Los Rescatadores en Cangurolandia que a mí de pequeño me encantaba sobretodo cuando la cámara iba a todo trapo por las praderas australianas y se detenía justo en la ventana de Cody. Además fue de las últimas pelis, creo que la última de hecho, que tuvo ese entrañable doblaje sudamericano con el que muchos crecimos. El caso es que esto viene porque Placer hace las maletas y se sube en un avión rumbo a Cangurolandia o lo que es lo mismo, Australia o el gran contienente de donde han salido Nicolasa, el tito Russell, la gran Naomi o el antisemita Mel. Nuestro pequeño corto se coloca los subtítulos en inglés para participar en el Festival de Cine Queer de Australia ... y muy emocionados e ilusionados que estamos todo el equipo, oiga. Yo me quedo con la pregunta que formuló Sergio Ocón, uno de los siete protagonistas del cortometraje, cuando se enteró de la noticia: "¿nos proyectarán boca abajo?"





jueves, 22 de octubre de 2009

Sobre planes A y B ....

Ya ha llegado el otoño, el frío, las tres mantas para dormir por la noche, los jerseys que pican y los días grises y lluviosos etc, etc. Ahora más que nunca echo de menos el verano: estar moreno, las cervecitas en Pedregalejo, los cámpings de Cabo de Gata, los pies descalzos y la playa ... echo de menos sobretodo esto último, ir con mi cuaderno delante del mar y escribir los guiones allí, sentado en la arena sobre mi toalla de Simba que es donde mejor salen.

El verano pasado reescribí así la quinta versión, y se supone que definitiva, del guión de ¿A quién te llevarías a una isla desierta? que hemos escrito Paco Anaya y yo y que si la crisis deja respirar un poco al cine (y Ángeles González Sinde deja de dar ayudas exclusivamente a sus colegas) dirigiré yo. La nueva versión cambiaba una de las secuencias centrales para que la acción transcurriera en una piscina desierta donde los protagonistas dan rienda suelta a lo que piensan que va a ser su vida antes de enfrentarse a su última noche como universitarios. La secuencia tiene un diálogo entre dos de los protagonistas que viene a decir más o menos lo siguiente:

56. EXT. PISCINA - NOCHE

EZE y MARCOS miran con MARTA baila al borde de la piscina.

EZE
Es preciosa. Va a ser una bailarina de la hostia.

MARCOS
Sí, ni siquiera tiene un plan B por si el plan A no funciona. Dice que tener un plan B es de cobardes, que cuando sabes que necesitas algo como si necesitaras respirar comer, dormir o follar entonces no te puedes plantear otra alternativa porque si lo haces no te tiras de cabeza sin red. Dice que no te puedes conformar con otra cosa.

Breve silencio.

EZE
Pues a mí me parece que no tener un plan B es de gilipollas.

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En ese momento estaba expectante y lleno de optimismo, cosas absurdas de la juventud. Sin embargo, el sábado de madrugada puse FIN a mi segundo guión de largometraje, una de estas cosas que escribes porque sí, sin necesidad y sin saber si algún día verá la luz. Además me apetecía porque hacía tiempo que no firmaba nada en solitario y este guión era un viejo capricho de poder hacer un homenaje a mi género favorito como espectador, el terror, y dentro de éste al subgénero que mejor ratos me ha hecho pasar en un cine, la variante de casas encantadas.

Mi nuevo guión tiene un título raro pero que a mí me mola, El silencio de los monstruos, y en el primer acto tiene una especie de subtrama que entronca con el cine generacional que a mí tanto me gusta de ver y de hacer. En ella uno de los protagonistas, Sergio, se lamenta por un hecho que al final tendrá una importancia decisiva en el guión. Más o menos es lo siguiente:

19. EXT. JARDÍN TRASERO - NOCHE

SERGIO le pega una última calada a su cigarro y lo lanza lejos. Habla sin mirar a su hermano.

SERGIO
¿Sabes? Nadie te enseña como te tienes que comportar cuando tu vida es una completa mierda y no se parece en nada a lo que siempre creíste que sería.

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Últimamente estoy más cerca de este último guión. Los estados de ánimo que siempre acaban plasmados en cutres guiones de tercera ....

sábado, 17 de octubre de 2009

Sobre talentos unidos y fotos ....


No es ninguna novedad que en los últimos años dirijo mis historias en solitario, como siempre, pero escribo los guiones a cuatro manos junto a Paco Anaya. Como somos muy listos empezamos la casa por el tejado y lo primero que escribimos juntos fue el guión de lo que será mi primera película, ¿A quién te llevarías a una isla desierta?. Después llegó la historia de la peculiar peluquería de Varices y este año hemos hecho realidad una vieja ambición mía, el guión de Placer (que por cierto, ha ampliado sus días de proyección en Madrid dentro del 14 Festival de Cine Gay Lésbico de Madrid y se verá los días 2 y 5 de noviembre en el Ateneo 1 de Mayo de la capital)

Pero Paco no es sólo guionista sino que también es un fantástico fotógrafo como ya he comentado varias veces en este blog. Y además es de los que tiene el privilegio y el don de aprender a base de hacer muchas fotos. Últimamente está en racha y todo lo que hace me encanta porque, al igual que nos ha pasado con el guión de Placer, creo que estamos en un año donde ¡por fin! estamos empezando a madurar.

Hace poco Paco me enseñaba una sesión de fotos que superó todas las expectativas que tenía puestas en él. La foto de arriba y las que os enseño a continuación pertenecen a esta nueva aventura fotográfica de Paco:










Y como cuando se está en racha hay que aprovechar, Paco se ha unido a otro de los talentos que hizo posible Placer: Ignacio Mateos Vivancos. Ignacio cogió por los cuernos uno de los personajes más complicados de Placer, el del inmaduro y desagradable Abel .... y se dejó la piel en los ensayos, en el rodaje y en todo lo que ha tenido que ver con el corto desde que lo estrenamos hace un mes. Paco ha elegido el tema del Deseo, muy presente ya en todas las historias que componen Placer, y ha colocado delante de su cámara a Ignacio y a Antonia Torres a la que ya le tocó interpretar uno de los papeles más breves pero importantes de Varices. Y las fotos que ha conseguido de los dos son ESPECTACULARES pero no soy yo quién para enseñarlas en primicia así que dejo ese honor a sus protagonistas y a su creador. Eso sí, os dejo con un adelanto en forma de explosiva Antonia ....

jueves, 15 de octubre de 2009

Sobre "After" o la mejor película española de 2009 ...


Pili y yo fuímos ayer al preestreno de After pero antes paramos para tomarnos unas cañitas (aunque lo mismo hubiera sido irnos a que nos robaran a las Tres Mil Viviendas porque 3,50 por caña no tiene otro nombre que atraco) y la conversación pre-cine derivó hacia un tema recurrente debido a la nueva aventura que Pili e Ismael emprenderán en apenas unos meses: "¿podríamos volver a ser tan felices como lo fuímos durante los cuatro años de Universidad? Porque parece que a partir de la graduación todo va cuesta abajo y sin frenos."

Poco nos imaginábamos que esta conversación iba a verse amplificada hasta mil en cuanto las luces de la sala se apagaron y Alberto Rodríguez, probablemente junto a Benito Zambrano sea el mejor director que tenemos en Andalucía, Tristán Ulloa y Guillermo Toledo nos presentaban After.


Probablemente una de las críticas más acertadas que he leído de After sea la de Cinemanía donde se dice que "si los protagonistas de Historias del Kronen hubieran crecido se hubieran convertido en los pijos de After." Y bastante razón que tiene esta afirmación. Nada más empezar la película asistimos a la curiosa teoría del "lost paradise" donde se nos explica que cada vez quedan menos primeras vecez por experimentar y que con los años estas iniciaciones se van acabando ... Primera bofetada (¡zas! en toda la cara) al espectador y sobretodo a Pili y a mí que veíamos acojonados como nuestra conversación pre-cine empezaba a hacerse realidad sobre la pantalla de cine ....

Decir que After es una película sobre sexo y drogas es quedarse tan, tan, tan en la superficie que ni merece la pena molestarse. Es cierto que la mayor parte de la historia gira alrededor de una noche de desfase, cocaína, cubatas, sexo y pajas pero eso sólo se convierte en una excusa para hablar de frustraciones, mentiras, máscaras, vidas perfectas pero no deseadas y personalidades repugnantes que luchan por salir a la superficie y lo hacen sólo cuando se está a solas y se cree que nadie puede vernos. Es una película sobre las noches en que creemos que somos los reyes del mundo y, sobretodo, sobre la desastrosa realidad con la que nos enfrentamos a la mañana siguiente. Cuando salimos del cine me sorprendió muchísimo ver como la gente comentaba la película en voz muy bajita, como si le diera verguenza reconocer lo mucho que se había identificado con la historia y los personajes, no por el tema droga+sexo sino por el patetismo y el ridículo al que llegan alguno de los protagonistas en su intento por alargar la fiesta (aunque en realidad lo que intentan estirar es su falso sentimiento de felicidad) hasta el infinito.



Y ojo a los actores porque están INMENSOS. Tristán Ulloa está tan bien como siempre pero los que se llevan la palma son Guillermo Toledo y una espectacular Blanca Romero. El señor Toledo se marca algo muy difícil de hacer: conseguir hacer creíble una borrachera y un desfase de drogas sin caer en la caricatura fácil ni en el ridículo. Su progresivo desgaste, hasta que no se tiene en pie y casi no puede ni hablar, es una fantástica demostración de hasta donde se entrega y hasta donde puede llegar un cómico cuando se pone serio.

Pero la que se quedó con toda mi atención fue Blanca Romero que brilla en la película con luz propia, se adueña de todas las secuencias donde sale, se atreve a ser una hija de puta (la secuencia con la perra es antológica) pero también una tía perdida, vulnerable y vengativa ... en definitiva, es el personaje más humano de todos. Me jode mucho que haya gente que la catalogue y tenga prejuicios contra ella (he escuchado ya demasiados comentarios de gente que afirma que no irá a ver After porque no piensa ver una película de Blanca Romero) pero la verdad es que la señorita Romero es todo un descubrimiento y probablemente sea la pieza más importante de After. Ojo con ella porque si sabe jugar bien sus cartas, más o menos como hizo Belén Rueda después del éxito de Mar Adentro, podemos estar ante una de las nuevas actrices más importantes de los próximos años.


Por cierto, After me recordó mucho a Gordos en el sentido de que ambas son películas muy arriesgadas, valientes, atrevidas, con unos personajes que se te antojan antipáticos pero con los que acabas identificándote y una estructura compleja y poco habitual en nuestro cine. Para el que esto suscribe desde luego estamos ante la mejor película española de 2009 ...

El tráiler:




martes, 13 de octubre de 2009

Sobre Ang Lee y Bandas Sonoras ...


La verdad es que uno no puede más que hacer una reverencia y tocar el suelo con la frente ante Ang Lee porque en los tiempos que corren es poco menos que un milagro que un director sea capaz de dirigir tres películas seguidas como Brokeback Mountain; Deseo, peligro (probablemente la peli que más se acerca a mi concepto de lo que es la perfección cinematográfica) y Destino Woodstock. Se comenta que es curioso que un director taiwanés sea el que mejor refleja en el séptimo arte a los americanos aunque yo me atrevería a decir que es uno de los cineastas que mejor sabe poner en pantalla todo aquello que tiene que ver con el ser humano: amor, amistad, sexo, celos, muerte, familia y todas esas cosas que hacen especial su cine ya sea dirigiendo una película de artes marciales, Tigre y Dragón, un dramón de época ingles, Sentido y Sensibilidad, o una cruel deconstrucción del american way of life como fue La tormenta de hielo.


Ang Lee siempre ha estado muy alto en mi particular lista de directores de cabecera así que la semana pasada por fin encontré un hueco para escaparme al cine a disfrutar de su última película, Destino Woodstock. Y en un año de grandes decepciones cinematográficas pude respirar tranquilo al salir de los Princesa ya que esta vez mis altas expectativas no se habían visto tiradas por los suelos y pisoteadas. La película de Ang Lee es un viaje divertido, emocionante, entrañable y muy humano a una época de inocencia y despertar (a la vida, al sexo y al mundo adulto) de un grupo de jóvenes y no tan jóvenes con la excusa del macroconcierto hippie de Woodstock aunque el escenario se vea de lejos y lo que más importa es lo que pasa antes de la celebración.


Se agradece mucho que Ang Lee haya dejado a un lado el drama (género que maneja como nadie) y se haya centrado en una especie de comedia melodramática donde demuestra varias cosas:

-que nadie como él sabe dirigir a actores, ya sean conocidos (Imelda Stauton como la desquiciada madre del protagonista está de Oscar y Emile Hirsch se come la pantalla en las pocas secuencias donde aparece) o desconocidos (Demetri Martin lleva a cuestas todo el peso de la película y sale más que victorioso a pesar de que su presencia es omnipresente a lo largo de todo el metraje)

-que visualmente su cine sigue siendo hipnótico y fascinante. Autores modernillos como Jaime Rosales deberían aprender de él a usar la pantalla partida para otra cosa que no sólo sea hacerse el más moderno de todos los modernos.

-que como director es prácticamente perfecto.

Una gozada de película, de esas que sales del cine con un buen rollo y unas ganas de comerte el mundo impresionantes y con ganas de poner en práctica el lema de "haz el amor y no la guerra".

El tráiler:



Por cierto, y cambiando de tema, ya podéis descargaros las BSO que Hungry Butterfly ha compuesto para todos mis cortometrajes desde Un cuento de hadas. Desde su myspace, y en apenas un minutillo escaso de vuestro tiempo, podéis bajaros los temas originales de la historia de superheroínas en forma de putas, del cuento de terror El hombre del saco, de la historia de peluquerías y secretos que fue Varices, y de mi último cortometraje, Placer. Yo personalmente me quedo con la magia del tema Lovers like stars de Un cuento de hadas y con la canción Collapse con la que se puno punto y final a la amarga historia de Placer. Para tenerlas en vuestros Ipod, mp3 y demás artilugios sólo tenéis que pinchar aquí.



sábado, 10 de octubre de 2009

Amenábar y el cine de aventuras sin aventuras ....


Hace muchos, muchos años en un pueblo muy lejano de Cádiz ... bueno, fuera coñas. Hace unos cuantos añitos ya, allá por 1996, vi con 14 años una entrevista que le hacían en Lo + Plus a unos jóvenes directores de cine, un chico y una chica. Ella presentaba su segunda película, una producción independiente rodada en inglés y en EEUU y que llevaba el curioso título de Cosas que nunca te dije. Él era un chavalito que ni siquiera había terminado la Universidad y que ya había dirigido su primera película, un thriller llamado Tesis sobre la violencia audiovisual y un nuevo fenómeno criminal llamado "snuff movies". Me picó mucho la curiosidad por ver esta última película y no paré hasta conseguirlo, inmediatamente quedé enganchado a la sencillez y a la vez madurez de la dirección, a la historia llena de matices y recovecos y a la originalidad y atrevimiento de intentar hacer cine de género de calidad en un país donde todavía vivíamos de comedias madrileñas y dramas sobre la Guerra Civil. Un par de meses después de ver Tesis ésta hacía historia en nuestro cine al vencer por goleada a Pilar Miró en los Goya y lanzar a la estratosfera a un chaval al que todos le ponían la etiqueta de genio. ¿Tenían razón? En aquel momento creo que sí y es que alguien de 24 años fuera capaz de escribir y dirigir secuencias como ésta tiene mucho mérito:


Pues bien, trece años, tropecientos mil Goyas y un Oscar después de aquello, anoche vi en una sala abarrotada la última película de Alejandro Amenábar, Ágora, que ya se ha publicitado hasta la saciedad como la película más cara de la historia del cine español. Y desde luego que cada euro luce en pantalla aunque uno se pregunta si una buena dirección consiste en apabullar al espectador para que vea lo espectacular que es todo ... porque yo no sé vosotros pero un servidor a los 20 minutos de película ya estaba hasta el santísimo moño de planos áreos, cenitales asombrosos, paneos espectaculares y travelling impresionantes. Es como si Amenábar quisiera demostrar en cada fotograma lo maravilloso director que es, lo mucho que maneja el concepto de "guión técnico" y lo bien que se ha gastado los 50 millones.


Desde luego que hay que reconocerle a Amenábar que Ágora es una película valiente y muy necesaria en estos tiempos de locura religiosa. Pero ¿qué le ha pasado a un director que siempre ha presumido de hacer sus películas pensando en el espectador? Toda la filmografía de Amenábar la he visto en el cine, incluso el estreno de Mar Adentro me pilló trabajando en un multicines por lo que sé de primera mano los comentarios positivos de todos los espectadores (aunque a mí personalmente simplemente me pareció una TV movie muy bien rodada) y el boca-oreja que hizo que la sala más grande del cine se llenara durante un mes entero. Amenábar siempre ha dirigido pensando en el público, en el espectador pero ... ¿entonces por qué ha dirigido Ágora? En la sala donde vi la película varias personas se marcharon a mitad de la proyección, el hombre que se sentó a mi lado se quedó dormido y no se despertó hasta los créditos, la gente miraba constantemente el reloj y cuando terminó la película la fila de atrás rompió en carcajadas cuando un espontáneo gritó: "ya se ha terminado la tortura" .... Pocas veces había visto una desconexión tan impresionante entre la platea y lo que pasaba en pantalla.


Todo en Ágora está pensando para apabullar, sorprender, dejar al público con la boca abierta ... pero la espectacularidad resulta vacía y el conjunto acaba siendo, como comentaba hace poco un colega, el de una película de aventuras sin aventuras. Todo resulta demasiado trascendente, cada línea de diálogo se toma demasiado en serio a sí misma y quiere ser como superimportante a la vez que la música subraya todos los momentos como si del clímax se tratara. Amenábar quiere ser un profesor para el espectador y aleccionarlo y lo que consigue es el efecto del típico profe de instituto que hacía que nos durmiéramos o que escondiéramos una revista entre las páginas del libro para desconectar de lo que decía.


Y lo que más me choca son las impresionantes críticas que Ágora está teniendo en nuestro país donde todos alaban el salto de gigante y el atrevimiento de Amenábar. Creo que dorarle la píldora de esa manera no ayuda nada, hay que ser un poco objetivo y no ir predispuestos a derretirse en piropos sólo porque el director de la película se llame Alejandro Amenábar porque seguramente todo esto acabe en que él sea muy consciente de que no tiene que hacer gran cosa para seguir siendo uno de los cinestas más importantes del país. Ojalá su próximo proyecto sea un filme independiente y que recupere la sencillez de sus primeras (y para mí sus más indiscutibles obras maestras) películas.

Os dejo con la parodia que hicieron en La Hora Chanante del director:





viernes, 9 de octubre de 2009

Sobre las primeras impresiones de "Placer" ....


Todo el equipo de Placer estamos muy happy porque el corto empieza su andadura festivalera apenas una semanas después de su presentación oficial. Y lo hace en Madrid donde se proyectará el jueves 5 de noviembre dentro de la sección oficial de cortometrajes del 14 Festival de Cine Gay, Lésbico y Transexual de Madrid. Toda una sorpresa y una alegría para el equipo que estamos deseando ver cómo funciona el corto ante nuevo público y en el mundo festivalero.

Placer lleva ya unas semanas al alcance de todo aquel que le quiera echar un vistazo y en todos estos días he recibido llamadas al móvil, mensajes, e-mails y privados al facebook de amigos, conocidos y desconocidos que han querido decirme qué les ha parecido esta especie de historia cruzada entre siete amigos veinteañeros a punto de entrar en la treintena. Y ahora que ya se ven las cosas con distancia es hora de recopilar opiniones varias y hacer una especie de evaluación de lo que más o menos parece ser que el espectador opina de Placer ...


Curiosamente una de las cosas que mas me han repetido sobre el corto es que se trata de un trabajo muy maduro aunque no sé si eso bueno o malo. Sea lo que sea sí que me sorprende porque nunca esperé que un trabajo mío y la palabra maduro fueran unidos en la misma frase, más cuando la historia en cuestión trata sobre siete amigos que son incapaces de madurar aunque ellos mismos se piensen que hace tiempo que son oficialmente adultos. Pero lo que nos ha chocado más es que casi todo el que ha visto Placer nos ha dicho que se le hace corto, que tiene ganas de seguir viendo más o que deberíamos haber hecho un final para cada capítulo y no un epílogo donde reuníamos todas las conclusiones en una frase lapidaria del personaje de Leo (Maggie Civantos)

Lo que sí nos esperábamos era que el corto provocara reacciones muy diversas y un poco contradictorias. Me explico: ha habido gente a las que la división por capítulos le ha espantado mientras que a otros le ha encantado; hay gente a los que las historias les han tocado hasta límites personales y otros que no terminan de conectar con los personajes; hay opiniones sobre que el final es precioso y opiniones que no lo entienden del todo bien ... hay gente que dice que nos hemos quedado cortos a la hora de mostrar las relaciones sexuales entre los protagonistas y otros que nos dicen que hemos sido demasiados agresivos. Esto es como el mercadillo o la tienda de los chinos de la esquina, hay de todo.



Sí es cierto que lo que más nos ha gustado oír de Placer es que está lleno de verdad, de situaciones incómodas pero muy reales y que cualquier persona puede sentirse identificado con lo que les pasa a los protagonistas en algún momento concreto del cortometraje. Y eso no es mérito mío sino de esos siete actorazos que tuvieron la paciencia de aguntarme, que me escucharon pacientemente durante las semanas de ensayos y que durante tres días decidieron regalarme los personajes de Lola (Laura Artolachipi), Adrián (Juan Caballero), Max (Chico García), Leo (Maggie Civantos), Abel (Ignacio Mateos Vivancos), Juan (Sergio Ocón) y Ruth (Noemí Ruiz).

Pero sea lo que sea sí es cierto que Placer ha sido un salto al vacío que ahora ya no me pertenece a mí sino que está a disposición de todo aquel que quiera gastar unos minutos de su tiempo para ver esta historia sobre el amor, la amistad, el sexo, los príncipes azules y las películas porno. Una vez definieron a Placer como un "cortometraje muy ambicioso" aunque realmente nunca se planteó así sino todo lo contrario: una cosa muy sencilla pero hecha con mil anécdotas e historias escuchadas y vividas durante lo que se supone que habían sido los mejores años de la vida de mi pandilla de amigos, los años de Universidad, y el batacazo de después cuando te das cuenta de que nada es como te habías imaginado.








Lo dicho, ahora que ya puedo pensar en frío sobre el corto me estoy dando cuenta de lo importante que está siendo Placer tanto para mi carrera como para mi vida personal. Sólo espero que esto sea el principio de muchas cosas ...

Por cierto, las fotos son del rodaje del cortometraje y son todas de Eduardo A. Carballo.

El corto lo tenéis a un click:

PLACER from Black diamond productions on Vimeo.