PELICULEROS

miércoles, 28 de enero de 2009

¡¡¡¡¡¡Ese premio es mío!!!!!!! ¡¡¡¡¡¡Es mío!!!!!!!!

Ya sabéis, el próximo domingo se entregan los premios más comprados y amiguistas del globo terráqueo, los Goya, que alcanzan en esta edición su máxima cota de ridículo y estupidez, con nominaciones absurdas hasta el delirio como la de Martín Rivas como mejor actor revelación por un papel de 3 minutos y que encima no es capaz de hacer ni mínimamente decente, ya no digo bien sino simplemente decente para que yo me crea que ese chico de la pantalla ha tomado alguna vez en su vida clases de interpretación. Que ojo, la culpa no la tiene el chiquillo sino esa cosa absurda y sinsentido que viene a llamarse Los girasoles ciegos, que acumula una barbaridad de 15 nominaciones para un despropósito de película desde que empieza hasta que acaba.

Por eso, desde este humilde y poligonero rincón voy a hacer una campaña porque se haga justicia con esa absoluta maravilla llamada Camino, que sabiamente está siendo reconocida como mejor película por casi todas las asociaciones críticas de nuestro país. Una de las pocas voces discordantes ha sido la de Fotogramas, que la ha relegado a la segunda posición de las mejores películas españolas, tras el primer puesto que ha sido para Tiro en la cabeza de Jaime Rosales. Pero bueno, ya se sabe como funciona gran parte de la crítica especializada en nuestro país: le pones delante una película con ansias de intelectual, que utiliza la pedantería para hablar de grandes cuestiones morales y que utiliza la sobriedad como eufemismo de ser "un auténtico coñazo", y se le hace, vulgarmente hablando, "el chichi agua".

Pues desde aquí le deseo toda la suerte del mundo a Camino. Espero que el domingo arrase y se lleve, mínimo, todo lo que se merece: mejor película, director, actriz para la inmensa Carmen Elías, actriz revelación para la magistral Nerea Camacho, guión original...y que José Luis Cuerda, director de Los girasoles ciegos, estalle en cólera y suba indignado al escenario a reclamar sus premios, cual Miss Universo ofendida por su derrota, y vomite sangre por los ojos mientras intenta arrebatarle el Goya a Javier Fesser gritándole: "ese premio es mío...¡¡¡¡¡¡¡mío!!!!!!!"

Os dejo con una maravillosa pieza del making of de Camino, un momento absolutamente mágico que nos habla, y mucho, de la humanidad del equipo que ha parido esta fascinante historia sobre la vida contada a través de la muerte. Es digo de ver:

lunes, 26 de enero de 2009

Aventuras en el Daibus...

El autobús Daibus es algo así como vivir el infierno en la tierra. Sentarte en un auténtico potro de tortura durante siete horas, rumbo a Madrid, puede ser una de las experiencias más traumáticas de una vida, sobretodo cuando el chófer demuestra su excelente gusto cinéfilo con una colección de películas que van desde la filmografía completa de Jean Claude Van Damme o Jackie Chan al pack completo de Cine de Barrio. Una auténtica tortura china que hace que uno deseara estar en la fábrica de Hostel antes que sentado en ese autobús que no tiene nada que envidiar a las líneas urbanas de Málaga.

Este fin de semana decidí ser listo y tener preparado mi kit de supervivencia Daibus que consiste en: mp3 con amplia colección de música (obvia decir que se me olvidó cargarlo y apenas duró una hora), libro de bolsillo de "Los renglones torcidos de Dios", Nintendo Ds con el Batman Lego (también obvia decir que se me olvidó cargarla y duró apenas media hora) y la edición bolsillo del Fotogramas que siempre tenemos en el baño...Cual sería mi sorpresa cuando a mitad del viaje, el chófer pone el DVD y ya me preparé para disfrutar del último clásico de Marisol cuando, para mi sorpresa, en la tele aparece la película independiente The Dead Girl...aunque la chica que se sentó a mi lado parecía preferir a Marisol. No me extraña, la verdad es que el chófer los tuvo muy gordos para poner una película llena de desnudos, insultos, escenas de sexo y violencia...en un autobús donde había ancianos y niños. La cara de los pasajeros eran un poema, mientras yo disfrutaba de lo lindo. Al bajarme incluso le di las gracias a ese peculiar chófer cinéfilo.

Pero lo más curioso es que una vez acabada la película, descubrí que a mi mp3 aún le quedaba algo de vida. Así que me puse los cascos y puse la primera canción que salió...al rato veo que mi compañera de asiento me miraba raro y un pelín escandalizada. Yo no entendía porqué, antes me había quedado dormido pero cuando me desperté me cercioré de que no se me había caído la baba así que no había peligro de que se estuviera riendo de eso...Justo en ese momento vibró el móvil y me quité los cascos...entonces lo comprendí todo, a pesar de los auriculares se escuchaba perfectamente todo lo que provenía del mp3. Y a mi compañera de asiento le escandalizaba la canción que estaba escuchando. Bueno, tampoco era para tanto.

En mi mp3 sonaba esto:



Lo dicho, siete horas en el Daibus dan para mucho...

jueves, 22 de enero de 2009

¡¡¡¡Todos somos Pe!!!!!

Que la gran mayoría de nosotros hagamos quinielas para los Oscar es un poco absurdo, ya que no hemos podido ver la mayoría de las películas nominadas y aún quedamos algunos que nos negamos a sacar a pasear a la mula. Así que uno intentará simplemente darle a la sin hueso y marujear un poco sobre las Nominaciones a los Oscar 2009, a la espera de poder disfrutar de algunas de las favoritas el próximo mes de febrero, cuando la mayoría de nominadas lleguen a las pantallas españolas. Así que ya sabéis como va esto: pinchando aquí tenéis todas las nominaciones así que vayamos al marujeo:

-Estoy muy decepcionado por la no inclusión de El caballero oscuro en la tanda de mejor película. Pero sobretodo que no se haya reconocido la titánica labor de Christopher Nolan como mejor director a la hora de dirigir semejante épica sobre el terrorismo.

-Algo similar me pasa con Wall-E. Vale, que ha tenido seis nominaciones, incluyendo la de mejor guión original y la de mejor película de animación, que se llevará de cajón. Pero ya es hora de que el género de animación sea reconocido, sobretodo cuando Pixar lleva pariendo peliculones desde aquella lejana Toy Story.

-Inmensamente feliz de lo de nuestra Pe. Y más teniendo en cuenta que es la favorita favoritísima. Y me alegra todavía más que su nominación sea por un papel donde parte del diálogo es en español. ¡¡¡¡Todos somos Pe!!!! El Oscar es tuyo, miss Cruz.

-Me da mucha pena la no inclusión de Revolutionary Road en las categorías importantes. Igualmente me entristece profundamente no ver a ese adonis llamado James Franco nominado como mejor actor de reparto por Mi nombre es Harvey Milk, ya que me parece el único actor de la película que se molesta en crear un gay normal.
-Espero que sea el año Winslet, como ya ocurrió en los Globo de Oro. Aunque no me importaría que la ganadora fuera la Jolie por El Intercambio.
-Esta misma tarde voy al Mercadona a por toda su reserva de kleenek para el momento en que Heath Ledger se lleve el Oscar al mejor actor secundario.
-Mis adorados David Fincher, por El Curioso caso de Benjamin Button, y Danny Boyle, por la gran favorita Slumdog Millionaire, son los grandes caballos ganadores de estos Oscar. Ya era hora de premiar y reconocer a estos dos visionarios, que no dejan de experimentar y de parir peliculones arriesgados.
-Ojalá que el Oscar al mejor actor sea para el ex-cocainómano, ex-desfasado y ex-higiénico Mickey Rourke por The Wrestler. Igualmente me hace feliz que Marisa Tomei haya sido nominada como mejor actiz de reparto por la misma película, aunque obviamente prefiero que Pe se lo lleve para el baño de su casa. Pero Marisa siempre me ha caído bien y me parece que borda una de las mejores actuaciones femeninas de lo que llevamos de década en aquel peliculón llamada En la habitación de Todd Field.
Poco más...si alguien me necesita este fin de semana que me busque en la capital porque me voy a ensayar con los actores de Placer.

miércoles, 21 de enero de 2009

Sobre ese genio llamado Clint Eastwood....

Mis recientes obligaciones paternas con ese enano llamado Pumba, que crece a pasos agigantados y amenaza con convertirse en el cachorro más guapo del universo, me han tenido atado de pies y manos para otra cosa que no fuera recoger pipi y caca (¡qué maravilla eso de sentarte a desayunar y ver delante tuya un montículo marrón más grande que el propio cachorro!) y hacer de padre soltero. Incluso mi vida social, antaño similar a la de las cuatro pijarracas de Sexo en Nueva York, se está resintiendo. Por eso he tardado tanto en pasar por taquilla para ver qué nueva genialidad había rodado el amigo Clint Eastwood. Pero el sábado puse fin a esto y vi, por fin, El Intercambio. Y sobra decir que salí del cine en una nube tras haber asistido a una master class sobre cómo hacer cine del bueno, del emotivo, del que se te queda dentro muchos días después del último crédito sobre la pantalla blanca...

A El Intercambio se le ha acusado mucho de ser una película que pide a gritos un puñado de Oscar, algo similar a lo que ya comenté hace un par de actualizaciones con respecto a Mi nombre es Harvey Milk. Pues que queréis que os diga, yo no veo comparación. La película de Clint Eastwood es, simplemente, un drama prodigioso que, al contrario que el sobrevalorado biopic de Gus Van Sant, pone más la vista en contar una historia excepcional sobre la corrupción, la integridad y el amor entre una madre y un hijo, que en conseguir premios por doquier. DE hecho, dudo mucho que tenga presencia en candidaturas importantes de los Oscar como mejor película, director o guión. ¿Por qué? Porque ese giro oscuro y terrorífico a la mitad del metraje es demasiado incómodo como para gustar a los conservadores Académicos.

Obviamente, las mayores críticas están siendo para Angelina Jolie a la que se acusa de ir a la caza y captura de su segundo Oscar, tras aquella prodigiosa interpretación en la, muy a reivindicar, Inocencia Interrumpida. Pues señores, para un servidor la Angelina se merece todo el reconocimiento del mundo y está soberbia en su papel de madre coraje. Creo que la envidia que se le tiene se debe a:
A. Los que la critican les gustaría tener sus tetas y su culo.
B. Los que la critican lo hacen porque les gustaría tener todas las noches en su cama a los abdominales del señor Brad Pitt.
C. Los que la critican es simplemente porque no perdonan que una actriz combine películas independientes y de calidad, que la Jolie las tiene a puñados y quien diga lo contrario que busque su filmografía, con superproducciones estilo Tomb Raider o Wanted. Esos mismos críticos no tendrían problemas en alabar a Meryl Streep aunque hiciera un remake de Ciudadano Kane cambiándole el sexo al protagonista.
Sinceramente, centrar las críticas al trabajo de Angelina Jolie en el hecho de que adopte niños como quien va al super a comprar el botellón del sábado (algo que me parece de puta madre teniendo en cuenta que ella puede y que los niños provienen del Tercer Mundo) me parece muy triste. Y repito, la Jolie está soberbia como pocas en la película de Eastwood.

Poco más que decir. Clint Eastwood se ha convertido en uno de los pocos directores de la actualidad que sabes que no te va a decepcionar, haga lo que haga. Su cine ya no es sólo cine, es una lección de humanidad, sentimientos y lecciones de vida.
Dios, creo que he hecho la actualización más pedante de la historia de este blog...prometo resarcirme y autoflagelarme por ello. Por lo pronto os dejo con el tráiler de El Intercambio:



martes, 13 de enero de 2009

Las últimas caras de "Placer"....

El reparto de Placer, mi sexto cortometraje y el primero que ruedo con la vista puesta en el celuloide, se ha completado esta semana con el dream team de actores que siempre quise para esta historia de amigos, sueños frutrados, fantasías sexuales, películas porno y consoladores azules. Los siete protagonistas de Placer ya tienen cara, nombres y apellidos. Podéis recordar las primeras incorporaciones a este peculiar reparto pinchando aquí.

Abajo podéis ver a Sergio Ocón que interpretará a Juan, el supuesto maduro del grupo de amigos y experto consejero en cuidados infantiles. Eso sí, la madurez siempre acaba pasando factura, más cuando se es un aficionado al porno. A Sergio me lo enseñaron por fotografías y me quedé de piedra al ver que era tal y cómo Paco Anaya, el coguionista, y yo nos habíamos imaginado a Juan. Sergio tendrá la gran dificultad de enfrentarse a un personaje con poco texto pero con una mirada que guarda más de uno y de dos secretos. Saldrá más que airoso, no me cabe duda.


Noemí Ruiz, en la foto de abajo, ha sufrido mi diabólica mala leche y le he cambiado de registro para ver que nos puede dar la dulce Noe interpretando a una mala malísima que ríete tú de Crystal Connors en Showgirls. No, es broma. Sí es cierto que Noemí desprende dulzura y buen rollito, ya lo comprobé cuando curré con ella en el videoclip Una vez más que dirigí para El País Musicano en la asignatura de Realización Audiovisual. Pero he querido a ver a Noe de una manera diferente y por eso le he dado el papel más alejado de ella de todo el corto, el de la rencorosa y frustrada Ruth. Muchas ganas hay de verla currando.



Ignacio Mateos, en la foto de abajo, me ha regalado el sí para interpretar a Abel, el personaje más antipático de la historia pero que a mí me encanta, quizás por esa simpatía que los Peter Panes inmaduros siempre me han despertado. Ignacio tiene un papel complicado, de hablar mucho con palabras y todavía más con los ojos. Pero hay confianza 100% en un actor que pilló la esencia de la historia al vuelo, con una facilidad asombrosa para comprender lo que yo quería y cómo lo quería. Muchas esperanzas se ponen en que Ignacio dé vida a un perfecto Abel, el personaje más humano y generacional de Placer.

De Laura Artolachipi que voy a decir. Que cuando se me fue a LOs Ángeles para convertirse en una superstar me dejó sin musa y sin inspiración. Nos conocimos hace ya casi tres años, empezamos con una relación donde ella me desafiaba ("voy a interpretar esto pero que sepas que no me gusta" me decía) y a mí me ponía que ella me desafiara. Pero de todo aquello surgió una amiga increíble, una actriz espectacular que me regaló el papel de Celeste en ¿A quién te llevarías a una isla desierta?, que repetirá en mi primer largometraje, y que construyó ella solita el precioso papel de puta cubana en Un cuento de hadas. Una puta máquina, dicho pronto y mal. Chipi volverá de Los Ángeles, que glamouroso queda decir esto ¿no?, para dar vida a Lola, la madre veinteañera a la que una peli porno le cambia los esquemas.

Estos cuatro actorazos, junto a los tres que podéis recordar pinchando aquí, son desde ya el cuerpo y alma de este cortometraje. Como ya le comenté a Ignacio: "´sé que soy un cabrón por deciros esto pero la responsabilidad íntegra de que este corto salga bien reace sobre vosotros..."
Empieza la preproducción para el rodaje de Placer...señoras y señores, the show must go on...


lunes, 12 de enero de 2009

Por fin, el año de la Winslet...

Bueno, ya sabéis como va este blog. Pinchando aquí tenéis la lista completa de ganadores de los Globos de Oro, que se entregaron anoche, así que vayamos al sano y humano critiqueo.

Nuestra Pe se queda sin Globo por su desquiciada Maria Elena de Vicky Cristina Barcelona, pero bueno, se lo ha quitado ni más ni menos que la mejor actriz de la actualidad, Kate Winslet, así que esto lo perdonamos. Por cierto, esto demuestra el gafe que tiene mi amiga Nicolasa Kidman ya que no olvidemos que la Winslet ha ganado el premio a la mejor actriz de reparto por su papel en The reader, papel que curiosamente Nicolasa rechazó. Amiga Nicole, no te preocupes que el botox y yo seguimos confiando en ti.

Por otra parte, este es el año Winslet. Y yo sólo digo que ya le tocaba. Porque es una actriz valiente, arriesgada (sólo hay que verla en su complicadísimo papel de la estupenda y magistral Juegos secretos), con dos cojones para afrontar papeles dífíciles, con un olfato único para escoger papeles y la única actriz de la actualidad que garantiza con su presencia la calidad de la película. El Oscar se lo deberían haber dado por Eternal Sunshine of the Spotless Mind (me niego a llamarla por su ridículo nombre español) o Juegos Secretos, pero nunca es tarde si la dicha es buena. Y este año la dicha es doble: mejor actriz protagonista por Revolutionary Road (que ardo en deseos de ver, nadie como Sam Mendes para retratar las miserias de los americanos como ya demostró en American Beauty) y mejor actriz de reparto por The reader. ¡¡Olé tus ovarios y tus curvas Kate!!

El otro gran triunfador de la noche ha sido mi idolatrado Danny Boyle (al que ya se le debería haber reconocido como director por su impactante labor detrás de las cámaras en TRainspotting o 28 días después). En la imagen de abajo el feliz Boyle con sus Globos de Oro:
La película de Boyle, Slumdog Millionaire, se perfila ya como la gran favorita para los Oscar. Yo tengo muchísima curiosidad por ver este drama cómico sobre la historia de un joven hindú que gana la versión india de "¿Quién quiere ser millonario?". Los premios de mejor película dramática, director, guión y banda sonora avalan la película de Danny Boyle. Y yo más feliz que unas castañuelas.
El resto no dio demasiadas sorpresas: lo de Heath Ledger se veía venir desde el momento en que el actor se quita la careta de payaso en el impactante prólogo de El caballero oscuro. Yo no soy de los que piensan que sólo se lo van a dar por crear un momento tan emótivo y artificial como sólo Hollywood sabe hacer, pienso que se lo merece por su terrorífica reinterpretación de un mito del cómic. Coño, que el Joker de Ledger da un miedo brutal y pocos actores consiguen crear un mito instantáneo de una interpretación en la secuela de un blockbuster. Ledger, estés donde estés, el cine americano te echará de menos.
Y lo de Mickey Rourke como mejor actor me encanta. Creo que muchas veces se da de lado a los méritos de un actor simplemente porque en el pasado decidiera aspirar todo aquello que se pusiera por delante de su nariz. La resurreccion de Rourke está siendo grande gracias a su interpretación de un luchador de lucha libre en The Wrestler. Y yo con muchas ganas de verla, oye.
Nada más que comentar. Después de los Globos, empiezo a echarme a temblar ante la proximidad de los Premios Cutres-Goya y el previsible triunfo de lo peor que se ha estrenado en años, Los girasoles ciegos. Menos mal que siempre me quedará Kate Winslet.

domingo, 11 de enero de 2009

Sobre películas que piden a gritos un Oscar...


No podría definir mejor Mi nombre es Harvey Milk que como lo ha hecho Jordi Costa para la revista Fotogramas: se trata de una película-con-lujuria-de-Oscar. Durante sus dos horas, la película pide desesperadamente un puñado de Oscar: a la mejor película (que no se lo merece), al mejor director (que sí podría merecérselo), al mejor actor (no me odiéis pero SEan Penn no se lo merece), al mejor guión (que sí puede mercerlo por como combina ficción y documental) y a los mejores actores secundarios (desde luego que se lo merecen James Franco y Josh Brolin pero no un sobreactuadísimo y pasado de vueltas Emile Hirsch que está a años luz de su portentosa interpretación en Hacia rutas salvajes, curiosamente una película dirigida por SEan Penn)

Gus Van Sant tenía entre sus manos un material muy jugoso para hacer una película brillante: la vida y muerte del activista gay Harvey Milk, el primer homosexual declarado en ocupar un cargo político en EEUU. Pero el señor Van Sant parece que ha hecho dos películas: una, que sería la primera hora, aburrida y pedante donde se explotan vergonzosamente todos los tópicos de los gays y de las películas que se creen a sí mismas importantes. Pero, curiosamente, el director le da la vuelta a la tortilla en su segunda hora y es capaz de dejarse de aspiraciones al Oscar para centrarse más en lo que esta historia requería: una lección de vida y de tolerancia, no sólo hacia los homosexuales sino hacia todo aquel que alguna vez en su vida se haya sentido diferente. Desgraciadamente, la balanza está demasiado desiquilibrada y lo que podía haber sido la gran película del 2008 se ha quedado en una película correcta y con buenas intenciones.

Pasemos ahora al tema actores, porque se supone que Mi nombre es Harvey Milk está llena de grandes papeles masculinos. Pues señores, que queréis que os diga, pero uno ya está un poco hasta las pelo... de que cuando un actor tiene que interpretar a un gay lo haga como si fuera Boris Izaguirre. Flaco favor se le hace así a los homosexuales. De entre tanta pluma y voz forzada para que parezca de pito, sólo sobresale un inmenso James Franco que consigue lo que no consiguen todos los demás actores: aportar naturalidad y normalidad a su personaje.

Respecto al tema Sean Penn, pues parece ser que uno no puede decir que el actor simplemente está bien, pero que ni de lejos consigue una interpretación brillante, mucho menos digna de reconocimientos varios. El intérprete descomunal de actuaciones míticas como Pena de muerte, Yo soy Sam o Mystic River, aquí se queda un poco a medias. No defrauda pero tampoco sorprende.
Lo dicho, una película que pide un Oscar a los cuatro vientos y que consigue una última hora de metraje bastante buena, con un clímax final que consiguió sacarme la lagrimita y reflexionar bastante una vez que había salido del cine. Y, por supuesto, nadie niega que Mi nombre es Harvey Milk es una película muy, muy necesaria en estos tiempos retrógrados que vivimos.
Eso sí, como vuelva a ver una película donde el personaje gay protagonista escucha ópera extasiado mientras se imagina que está dirigiendo la orquesta...asesino al director.

jueves, 8 de enero de 2009

El pequeño Pumba...


Pues sí, mucho tiempo si escribir nada pero justo unas horas después de publicar la última actualización, mi cuñado llamó a la puerta de mi habitación y me dijo: "Edu está en la puerta de la casa con tu regalo de Navidad..." El efecto de las palabras mágicas no se hicieron esperar y en un momento me abalancé hacia la puerta, poseído por el espíritu navideño más consumista, la abrí y mi baba llegó al bajo A tras descubrir a la preciosidad de la foto, con un lazo rojo en el cuello y mirándome con unos gigantescos ojos negros...

Así que mi reloj biológico, de por sí desatado desde hace tiempo, se ha disparado hasta límites insospechados en los últimos días. El pequeño Pumba ha llegado como un huracán a mi vida, mordiendo todo lo que se encuentra a su paso, llorándome como un cosaco porque quiere dormir conmigo la siesta en el sofá (algo que a mí me encanta), mordiéndome el pelo, siendo un pequeño mamón muerde zapatos (su obsesión por el calzado casi me hace rebautizarlo como Carrie Bradshaw) y robándome el corazón a pasos agigantados. Aunque me temo que me estoy convertiendo en un padre sobreprotector. ¿Os acordáis de la primera secuencia de La fuerza del cariño en la que Shirley MacClaine va a ver cómo su hija duerme y acaba despertándola a empujones para comprobar que respira? Pues algo así me pasó el otro día con Pumba, que lo desperté a codazos para comprobar que estaba bien...
Curiosamente, y como véis en la foto de un poco más arriba, uno de los pasatiempos favoritos de Pumba es morder compulsivamente a su tocayo de peluche, aparte de un Pumba pequeño que un servidor le dejó debajo del árbol el día de Reyes. Porque mi perro se merecía un regalo, claro que sí.
Edu, nunca terminaré de agradecerte este regalo...
He sido papá y mi baba llega al suelo, así que os aguantáis con esta actualización ñoña, cursi y con sobredosis de azúcar...