PELICULEROS

viernes, 6 de noviembre de 2009

Sobre "Caníbales" ....


Pues ayer pude por fin presentar Placer en el LesGaiCineMad después de que el lunes no pudiera ir por un asunto de última hora. Pero voy a pasar de hablaros de mi corto porque prefiero dedicarle este espacio a comentar el trabajo que más me gustó de todos los que componían la sección Cortos Españoles en la que Placer competía. Y es que Caníbales, cortometraje dirigido por Juanma Carrillo, es una experiencia visual fascinante que te deja mal cuerpo pero que te hace sentir durante todo el metraje como si estuvieras en una montaña rusa de sensaciones, dejándote muy mal cuerpo pero con ganas de más ...


Si echáis un vistazo a los dos pósters que he cogido prestados del Facebook de Juanma, ya podréis haceros una idea de que Caníbales es un corto que no se anda con tonterías y que va a levantar ampollas si no las está levantando ya. A un nivel MUY SUPERFICIAL se puede decir que es una historia sobre el cruising gay haciendo que el espectador se meta de lleno (y es que la cámara adopta el punto de vista de la primera persona) en La Casa de Campo de Madrid y empiece a ahondar cada vez más en las prácticas sexuales entre desconocidos que al principio del corto parecen casi invisibles hasta que se descubre todo un mundo oculto de cuerpos desnudos y sexo detrás de cada árbol, de cada escondite, de cada vuelta del tortuoso camino que es Caníbales. Y el señor Carrillo, que aparece en la foto de abajo dirigiendo, no se corta un pelo a la hora de retratar este mundo: poco diálogo porque la palabra entre los implicados importa poco, un uso impresionante del sonido que hace que los nervios se vayan poniendo de punta casi como si se tratara de un filme de suspense, y el blanco y negro de la imagen le da un rollo "bruja de Blair" al corto y un aire de falso documental que aumenta la conexión y la empatía con el espectador.


Caníbales no es un corto cómodo de ver, de hecho puede provocar un rechazo instantáneo si no entras en el juego que te propone. No es una historia al uso, no es un cortometraje complaciente, no es una propuesta que puedas ver sin dejar de sentir cosas ... y todo eso se convierte en algo positivo cuando el acabado final es el de cine hecho desde las tripas y desde la más absoluta de las pasiones. Cine de verdad, cine vivo y, lo más importante, cine hecho con dos cojones.



Vi ayer Caníbales a las 16:00 de la tarde, estuvimos comentando el corto después en una cafetería, llegué a casa y pensaba todavía en la historia y esta mañana al llegar al curro no he parado de recomendárselo a los compañeros. Y eso sólo lo consiguen los directores que tienen algo importante que contar. Mi más sincera enhorabuena a Juanma Carrillo por este corto que me da mí en la nariz que va a tener una larga presencia en festivales y un palmarés en su currículum de los que echa para atrás.


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