PELICULEROS

jueves, 19 de noviembre de 2009

¡¡Con la censura hemos topado!!


Que ganas tenía de decir eso de ¡¡con la censura hemos topado!! Y es que todavía no me sentía realizado porque ninguno de mis trabajos había sido prohibido, mutilado o directamente vilipendiado por algún medio. Aunque sinceramente todo el equipo esperábamos que fuera Placer el trabajo que inaugurara nuestra relación con la tijera y la censura. Pero mira lo que son las cosas, ha sido nuestro cortometraje más azucarado y ñoño, Un cuento de hadas, el que ha sido objetivo de las mentes bienpensantes y puritanas andaluzas que vigilan por el cumplimiento de la moral y la ética en nuestra querida Andalucía.

Hace unas semanas Félix me pidió permiso para proyectar Un cuento de hadas en el primer programa de cortometrajes de la Televisión de Granada, se supone que mi historia de putas superheroínas sería el corto inaugural del nuevo espacio cinéfilo de dicha televisión. Yo encantado de la vida, oiga, porque a lo tonto el corto lleva ya dos años rulando por festivales y proyecciones varias. Así que me he quedado de piedra cuando me he enterado de que la televisión, una vez que los responsables vieron el corto, se negó en rotundo a proyectar Un cuento de hadas por su lenguaje "soez" totalmente inapropiado. O sea, que el programa se tuvo que volver a grabar de nuevo ya sin mi corto en escena.


Sinceramente, esto es algo que me ha hecho mucha gracia y casi me atrevería a decir que ilusión. Al fin y al cabo desde nuestra prohibición por mal hablados, he recibido muchos mails preguntándome dónde poder ver Un cuento de hadas aunque algo me dice que la decepción posterior de quien busca polémica es de campeonato. Y es que "nuestro engendro de lenguaje soez" no es más que un cuento para adultos contado desde la perspectiva de un niño pequeño, un cortometraje completamente inofensivo y hasta inocentón. Vale, que sí, que las protagonistas son unas putas poligoneras que de vez en cuando sueltan un "voy a ir para allá y te voy a arrancar tos los pelos del coño" pero no creo que eso traumatice a nadie que pierda 16 minutos de su vida en verlo. Más teniendo en cuenta que tenemos una televisión donde en prime time, periodistas reputadas como Mercedes Milá reconocen que se mean en la ducha y que eso les da gustirrinín.


El caso es que el tema de la censura ha reanimado mi relación de amor-odio con Un cuento de hadas. Sí es verdad que ahora me da un poco de corte enseñar este corto que rodamos hace ya casi tres años, con la estúpida inconsciencia que te dan los veintipocos y la ignorancia de creer que puedes hacer con 1000 euros y una cámara HD lo que deberías hacer con 30.000 euros y en 35 mm. Pero bueno, ahí quedó la cosa como un intenso ejercicio de aprender fallos que no deben volver a cometerse, de conocer profesionales que han acabado siendo amigos y, sobretodo, de lo bien que uno se lo puede pasar en un rodaje. Como muestra, el making of rodado por Lydia Ruiz de ese cachondo fin de semana de principios de 2007 en el que estuvimos 14 horas bajo un sol abrasador de un polígono industrial malagueño:

Un Cuento de Hadas - Making of from Interrumpidos Films on Vimeo.


Pero no me puedo quejar porque a pesar de todos los fallos, Un cuento de hadas lleva dos años rulando por España, ha conseguido su pequeña lista de premios e incluso me ha dado la satisfacción de proyectarse en la sala 1 del Cine Albéniz en Málaga, llena hasta la bandera y con mi madre, a la que va dedicada el corto, entre el público. Fue un corto de aprendizaje puro y duro, una experiencia divertida que involuntariamente se acaba de convertir en mi primer corto censurado. Sólo por eso ya ocupa un lugar especial en mi corazón.

El motivo de la polémica es este:

Un Cuento de Hadas from Interrumpidos Films on Vimeo.






3 comentarios:

Shura81 dijo...

Bravo por el aprender de los fallos. No mires a tus hijos mayores con ese nosequé, que a mí todavía me molan algunas imágenes del 'Kurt Cobain' original.

Un Abrazo

Alfins dijo...

Y yo que no he llegado a escuchar lo de: "que voy a ir para allá y te voy a arrancar tos los pelos del coño". Bueno he de decirte que hay un momento en el que, en mi ordenador al menos, el corto pierde el sonido e igual ha coincidido con el momento de la polémica ;-)
Cómo pueden llegar a ser los directivos de la tele granadina con una "pequeña falta de ortografía" (porque imagino que la causa de la prohibición ha sido ésa, que dónde se escucha "tos", debería haberse escuchado toicos.

P.d. O eso o que igual alguno se sintió demasiado identificado con el supervillano y se puso más coloraico que la superheroina Lacaperucita.

Joder si has aprendido en tan poco tiempo!!! ;-)

Jota dijo...

Alfins,

el momento en que se va el sonido está hecho adrede, coincide cuando ellas le tapan los oídos al niño pequeño. Vamos, es una pijada, un recurso narrativo que puse para que el espectador sintiera lo mismo que el niño, es decir, no oír nada.

Un saludete!!