PELICULEROS

martes, 27 de octubre de 2009

Sobre series de televisión, terrores diversos y la Caudilla González Sinde ....


El personaje de Santa (maravilloso Javier Bardem) se dedicaba a pasarse su vida de parado tirándole piedras a las farolas en Los lunes al sol. O filosofando sobre la vida, la muerte y Australia en el bar del barrio, lo que no sé que es peor. Yo me tengo que conformar con pasarme mis días de parado no al sol sino viendo series de televisión. ¿Qué queréis que os diga? La economía está por los suelos y uno tiene que recurrir a cualquier método a su alcance para olvidar que el futuro de nuestra generación perdida cada vez está más claro: tenemos que conseguir entrar en Gran Hermano.

Uno de mis últimos descubrimientos ha sido la serie de Cuatro Hay alguien ahí que me ha tenido enganchadito día y noche durante toda esta semana hasta zamparme los 13 episodios que componen la primera temporada. Reconozco que cuando la serie se estrenó en la cadena privada la vi motivado por la intensa campaña de publicidad que se le había dedicado, además de por la esperanza de que por fin se hiciera una serie de ficción de género en nuestro país. Pero ¡¡oh cielos!! tras ver el primer episodio acabé espantado y horrorizado porque no entendí muy bien cómo habían podido meter en tan sólo 70 minutos TODOS, TODOS, ABSOLUTAMENTE TODOS los tópicos del cine de terror de casas encantadas mezclados con TODOS, TODOS, ABSOLUTAMENTE TODOS los tópicos del cine de terror adolescente. Veamos una recopilación de toda la ensaladilla rusa con la que nos indigestó el primer capítulo de Hay alguien ahí: familia en crisis, niña con amigo invisible, pelotitas de goma que alguien tira, perro que ve cosas y ladra mucho, adolescentes que cometen un crimen y lo ocultan, el médium incomprendido, la ducha que echa sangre en lugar de agua, las sesiones de espiritismo e hipnosis, el pozo en el sótano que esconde el secreto de la casa, las típicas explicaciones a los misteriosos ruidos basadas en "serán las cañerías" y así hasta un sinfín de topicazos que me echaron para atrás.

Además me molestaba muy mucho ese concepto de "terror para todos los públicos" del capítulo 1 que hacía que todo fuera muy light, muy poco aterrador y se notaba demasiado que era un producto pensado para emitir en prime time y para que lo viera toda la familia. Además no veía lógica para meter ese puñado de personajes que se nos presentaba en el piloto ni tantas tramas que parecían no tener sentido. Así que dejé la serie y me lamenté de la incapacidad de los españolitos por ofrecer un producto de suspense y/o terror en condiciones ... a ver si va a ser verdad que la España de Los Serrano no nos queda tan lejos.


La semana pasada decidi volver a darle una nueva oportunidad a la serie ya que varios colegas me la habían recomendado por activa y por pasiva, sólo me decían que tenía que tener paciencia y llegar hasta el capítulo 4. Yo que soy débil y me dejo influenciar cual vulgar pelele por los amigos decidí poner el magaupload a trabajar y me convencí a mí mismo de que al menos la serie tenía una factura técnica impecable y era muy de agradecer que por fin una ficción televisiva española se molestara en parecer mínimamente cinematográfica, tanto en movimientos de cámara como en fotografía y encuadres. Además los actores me gustaban bastante y los veía sorprentemente naturales en especial a Mónica Rodríguez Caballero que interpreta a Ana, la niña de la familia protagonista. Y es que es un placer ver a una pequeñaja comiéndose con patatas al resto del reparto sin necesidad de ser repelente ni de motivar al espectador para que no tenga hijos en su vida ... todo un descubrimiento la pequeña Mónica.

Así que me armé de paciencia y aguanté hasta el capítulo 4 ... para descubrir que al terminar éste estaba absolutamente enganchado y que el batiburrillo de tramas y personajes del capítulo 1 iba tomando forma, las historias iban cobrando sentido y las piezas iban encajando en forma de una serie de vidas cruzadas cuyo eje central es una casa encantada donde pasan cosas. Y todavía más agradable fue el hecho de que el "terror para todos los públicos" de los primeros episodios iba derivando hacia secuencias de auténtico miedo, muy bien conseguidas y que en un par de ocasiones hicieron que le diera al pause porque ya era de noche y mis compañeros de piso aún no habían llegado a casa.


Aunque quizás lo que más me ha gustado de Hay alguien ahí es que ¡¡aleluya!! las escenas de sexo no están filmadas como si se hicieran para el Club Megatrix. Aquí si se folla pues se folla, y es un auténtico gustazo visual como espectador el no sentirse timado al ver que después del polvete la chica no se tapa con la sábana hasta las cejas (algo que nunca he entendido del cine, sobretodo cuando se supone que vienen de un polvo brutal donde los dos se han comido hasta el rímel de los ojos) sino que sigue hablando con su pareja con las mamellas al aire. Muy bien por Cuatro y su atrevimiento.

Sí es cierto que a veces, muchas veces, a la serie se le va la pinza y mete tramas absurdas (la de la hermana masoquista y guarrona de la prota parece de broma aunque a mí me cae simpática de lo delirante que resulta), algunas secuencias de miedo dan risa y los tópicos del cine de terror no dejan de salir hasta el último y espectacular final de temporada. Pero yo le perdono todo esto sólo por el esfuerzo de hacer algo diferente y cinematográfico en nuestra televisión ... Ansioso estoy por ver la segunda temporada que ya se ha confirmado que será la última para poder cerrar todas las tramas y misterios sin necesidad de estirarlos como un chicle.


Y hablando de terror, supongo que ya todos habréis opinado sobre la calificación X que el Ministerio de Cultura le ha largado a Saw VI. Yo no voy a entrar en críticas ni análisis de este hecho vergonzoso, sólo diré que hoy he podido ver los primeros minutos de la película y a mí me sigue pareciendo igual de desagradable, absurda, ridícula y asquerosa que las cuatro anteriores. La primera sí me pareció una acojonante y muy sorprendente película pero creo que a la pobre le tocó representar el gran mal del cine de terror: las secuelas sin sentido hechas sólo para hacer caja. ¿Qué quiero decir con esto? Que por muy desagradable y repugnante que Saw VI me parezca (que dos personas se mutilen para poner su carne en un peso está muy lejos de la idea que yo tengo de lo que debe ser el cine de terror) y por muy mala película que creo que sea, NADA justifica que la Caudilla González Sinde empiece a prohibir películas en este país. No por nada, sino porque si nos ceñimos a calidad deberían haberse quemado y enterrado a diez kilómetros bajo tierra los rollos originales de bazofias dañinas al cerebro como Mentiras y Gordas o Segunda Piel. Curiosamente estos dos guiones vienen firmados por Ángeles González Sinde. Yo sólo digo que el hecho de que la Cultura y el Cine de este país estén en manos de alguien que es capaz de escribir cosas así y luego se cree con derecho a calificar cine de terror como X, sólo significa que a la cinematografía española le quedan dos telediarios.

Por cierto, que en Saw VI aparece la ganadora del reality Scream Queens de la MTV, un programa impagable del que ya hablé hace un año y pico en este blog. El premio de esta especie de Operación Triunfo para aspirantes a actrices de terror era un papel en una importante película de género. Os dejo con un vídeo del programa con el que yo me estuve riendo durante meses:




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