PELICULEROS

domingo, 6 de septiembre de 2009

Sobre la mujer de las gafas de pasta rosa ...


En mi blog favorito del mundo mundial, La invasión de las ultracerdas, su autor Javier Quevedo escribió hace poco la crítica más coherente y lógica que he podido leer hasta ahora de la última película de la mujer que dedica los Goya que recibe a la persona que coloca los conguitos en las butacas del Palacio de Congresos de Madrid, mi admirada e idolatrada Isabel Coixet. Pues bien, Javier Quevedo dice lo siguiente:

"A ver, para quien diga que se siente timado por Isabel Coixet: yo esa afirmación sólo la puedo entender si lo que esperabas era que Godzilla y King Kong aparecieran de pronto para arrasar Tokio. Porque la peli es lo que te vendían en el trailer, creo yo, ni más ni menos: una historia de amor de esas contenidas, con algunos momentos en off rollo anuncio de compresas (como es habitual en Coixet, cosa que a mí personalmente me encanta), muchas vistas de la vida tokiense y un par o tres escenas de sexo más o menos explícito (a ella se le ven las mamellicas y a él la pilila un poco morcillona)"

Y es que para bien y para mal hay ciertos cineastas de los que uno no se puede quejar cuando va a ver sus películas. Es decir, que si yo pago por ver la última de Haneke no espero encontrarme con una ñoñería y si voy a ver el último estreno de la Coixet pues sé que voy a ver una historia llena de imágenes evocadoras, cámara en mano por un tubo (como me gusta como maneja la camarita doña Coixet), personajes que reflexionan como el mejor filósofo y música indie para subrayar las secuencias más dramáticas. Quien espere ver otra cosa a estas alturas de la vida es que debería informarse un poco antes de entrar en la sala o no quejarse al salir.


Lo más gracioso es cuando empiezas a hablar de Mapa de los sonidos de Tokio y te toca discutir con un anti-Coixet ya que la conversación suele derivar hacia una charla propia de dos besugos. Me explico, todo eso por lo que a la otra persona no le ha gustado nada la película será seguramente todo aquello por lo que a mí me ha encantado. Lo que el otro ve aburrido yo lo encuentro fascinante, lo que para la otra persona es pedantería para mí es sensibilidad, si se critica la cámara en mano por mareante yo digo que eso acerca al espectador a los personajes ... Llegar a un acuerdo entre los dos sería como pedirle a Tele 5 que dejara de convertirse en el recipiente de mierda en que se ha convertido.

Nada nuevo bajo el sol pues, Mapa de los sonidos de Tokio es Coixet 100% con todo aquello que la hace amada y odiada elevado al infinito. Quizás ese sea su gran problema, que no deja entrar en la película a un espectador ajeno a su cine. Es lo que me pasa a mí con Wong Kar-Wai que por mucho que me digan que es un genio yo me quedo dormido con sus películas a los 10 minutos. Aunque es raro ya que todo el mundo me dice que el hecho de que Isabel Coixet sea una de mis directoras (en general, no sólo en el apartado femenino) favoritas y que no me guste nada Wong Kar-Wai es algo incompatible.


Así que ya sabéis a lo que os enfrentáis si pagáis por ver Mapa de los sonidos de Tokio: una historia de amor marca Coixet entre una pescadera-asesina a sueldo y el dueño de una tienda de vinos catalán. Todo ello contado por un narrador que graba los sonidos de Tokio y con secuencias de sexo en la habitación de un hotel decorado como una habitación de metro. Quizás esto sea lo peor de la película, que después de ver como Ang Lee enseñaba la pasión sexual en Deseo, peligro quizás esto nos sepa a poco. Isa, deberías haber sido más valiente a la hora de mostrar el sexo entre dos personas que están enganchadas precisamente por eso aunque es de quitarse el sombrero el hecho de que el prota sea un tío tan normal, corriente y peludo como Sergi López que no tiene miedo de enseñar sus serranas lorzas.

Os dejo con mi secuencia favorita de toda la filmografía de la mujer de las gafas de pasta rosa:




4 comentarios:

Javier dijo...

Muy bueno lo de Tele 5... el otro día La Esteban dijo que el Peloponeso es una calle de San Blas. Así nos va.


Me pica la curiosidad.... a tu juicio, ¿quién ha sacado Tokyo más bonito en cine? ¿Coixet o Coppola? Creo que mirando las tres películas de Sofia Coppola, ya se pueden ver ciertos paralelismos entre la manera de contar las cosas de las dos.

Fíjate, que aún no me he atrevido a ver 'Mi vida sin mí', porque no me apetece ponerme mustio, lo sé, mea culpa, pero me la reservo para un catarro, para que se me afloje la moquera.

Aún así, me encanta 'A los que Aman', con la ñiña hijadeputa más desagradable del cine de amor y época, hasta que llegó la de 'Expiación'

Jota dijo...

Ains, es que me pones entre la espada y la pared porque ya sabes que "Lost in translation" es una de esas cosas que necesito para respirar .... aunque en su día leí que los japos montaron en cólera con la hijísima de Fracis por la manera en que retrataba Tokio llena de tópicos según ellos. Pero si es verdad que Coixet y Sofia se parecen mucho dirigiendo, prácticamente son gemelas. Un colega me dice que con los referentes que tengo el cine que voy a hacer va a ser un auténtico coñazo.

Yo no veo "Mi vida sin mí" como una película triste que te de el bajón, la veo como una historia preciosa llena de vida. Y me ha encantado lo que has dicho de "Expiación", si es verdad que dan ganas de ahogar a la puta niña de los cojones pero vaya peliculón ....

caotico_jq dijo...

Je, je... gracias por lo que me toca. Es que no sabes la rabia que me dio leer críticas de gente diciendo que se sentías "estafados" o "timados" por la Coixet (yo creo que la gente no sabe escoger los adjetivos).

Nunca había pensado en los paralelismos entre Coixet y Coppola (hasta comparten iniciales en el apellido, jeje), pero es verdad, y ambas me encantan.

Estoy con Jota: "Mi vida sin mí" está más llena de vida que de muerte.

JuanjoRengel dijo...

A veces, me encanta no tener casi ninguna cultura en cine. Creo que eso es lo que me da libertad total para ir a ver cualquier película que de primeras me llame la atención sin crearme ya una opinión al respecto.
Seguiré disfrutando sin prejuicios y sonriendo cada vez que suene HakunaMatata al entrar en EL CINE DE JOTA jaja