PELICULEROS

lunes, 6 de julio de 2009

Sobre libros, muerte y películas que ayudan .....

Esta semana me ha tocado revivir la desagradable sensación de que alguien a quien quieres se va de vacaciones forzosas unos días a un hospital. No es nada grave pero uno ya asocia hospitales a cosas malas y recuerdos que no gusta tener. En mi caso no puedo estar más de una hora metido en uno, me da urticaria y me pongo demasiado nervioso como para impedir que se me note. No me gusta el olor de los hospitales, me recuerda que algo malo está a punto de suceder y de que las cosas cambian aunque nosotros no queramos. Lo que se viene a llamar una putada, vamos.


El año pasado por estas fechas empezamos a asimilar que se nos iba mi abuela, a la que también podría considerar mi madre sin ningún tipo de problemas. A ella irá dedicada mi primera película, que curiosamente trata sobre la muerte en una edad en la que no estamos preparados para aceptarla. Pero lo que más me ayudó en esos días de hospitales con olor a desinfectante fue la lectura del libro Desde mi cielo de Alice Sebold, una acojonante historia sobre una niña que es violada y descuartizada y que ve como su familia se enfrenta a su muerte desde el particular cielo al que ha ido a parar. Es una fácula preciosa sobre la pérdida, el dolor, la superación y el recuerdo; uno de los mejores libros que me he leído, por no decir el mejor, y un bálsamo sorprendentemente práctico para todos los que nos hemos encontrado de frente con el adiós a alguien a quien no estábamos preparados para decírselo.


Obviamente cuando terminé el libro salté de alegría porque ya sabía que Peter Jackson era el encargado de dirigir la adaptación cinematográfica de Desde mi cielo. Y es que para mí Jackson no es el director titánico de superproducciones como El señor de los anillos o King Kong sino el creador de una de las películas más íntimas, perturbadoras, tristes y románticas de la reciente historia del cine, la magnífica Criaturas Celestiales que hoy es más recordada por ser el debut de la maravillosa Kate Winslet que por los millones de méritos que la propia película tiene. Criaturas Celestiales es la historia de una amistad "extraña" entre dos chicas que prefieren evadirse en mundos de fantasía antes que vivir en la realidad. Obviamente, nada bueno puede traer esto y todo acaba como el rosario de la aurora con mucha sangre pero sin perder un solo segundo ese aire romántico y poético con que Jackson llena desde el primero al último fotograma. Una maravilla que yo descubrí con 13 añitos y que le hizo plantearse seriamente a mi madre el hecho de que su hijo viera esas cosas cuando debería estar viendo películas de efectos especiales (que ¡ojo! también las devoraba) De hecho, yo creo que el día en que la alquilé por cuarta vez en el videoclub se empezó a cuestionar si yo no estaba tan zumbado como las dos protagonistas.

Con el antecedente de Criaturas Celestiales, no puedo sino arder en deseos de que llegue a las pantallas Desde mi cielo (supongo que en España lo traducirán igual que la novela, aunque el título original sea Lovely Bones) Yo creo que en el fondo es porque este tipo de libros y películas se acercan mucho a la idea que yo tengo de porqué quiero hacer cine: para poder ayudar a alguien en algún momento de su vida como a mí me ayudó Desde mi cielo a entender, aunque sólo fuera un poco, la muerte de mi abuela.

Señor Jackson, espero su película con los brazos abiertos ....

Os dejo con el tráiler de Criaturas Celestiales:



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