PELICULEROS

viernes, 1 de mayo de 2009

Sobre grandes películas que hay que ver....

Hace unos cuantos años un amigo me sentó el culo en el sofá y me dijo: "ve esto que con lo bruto y radical que eres te va a encantar". Me puso un corto protagonizado por una yonki, una madre y una olla exprés...cuatro minutos bastaron para dejarme clavado, con la boca abierta, sin poder reaccionar y con un nudo en el estómago. En Express descubrí a uno de mis dioses, Daniel Sánchez Arévalo, y puse el ojo en la actriz que interpretaba a la hija yonki. En 2006 tuve la suerte de participar como concursante en el Festival de Cortos de Aguilar de Campoo con ¿A quién te llevarías a una isla desierta?, durante la proyección vimos también un corto llamado Equipajes donde me llamó la atención la actriz protagonista, mi ayudante de dirección se volvió hacia mí y me dijo: "es la yonki de Express, la que hace de profesora de teatro en AzulOscuroCasiNegro" Y ahí decidí que habia que ponerle nombre a esa actriz y paso de llamarse "la yonki de Express" a Natalia Mateo. Todo un descubrimiento a la que seguí la pista en Ponys y de la que aún no me explico su ausencia (bueno, hay tantas cosas que no me explico de los Goya de este año) en los premios Goya de este año por su inolvidable Ajo de El patio de mi cárcel. Y en Traumotología nos volvió a robar el corazón...que Sánchez Arévalo le de un protagonista ya en un largo, por favor.


Cuando este año se hizo pública la lista de películas a concurso en el 12 Festival de Cine de Málaga, la verdad es que no me llamó especialmente la atención ninguna. Hasta que vi el reparto de La vergüenza y el nombre de su director, David Planell. Como el Festival lo iba a pisar a poco porque estaba a punto de rodar Placer, me decidí por ver sólo esa película aparte de asistir a la proyección de mi cortometraje. Y no pude acertar más...La vergüenza pertenece a ese grupo de películas que están cambiando un poco nuestro cine a base de buenas historias, nuevos actores y diálogos brillantes. Porque La vergüenza no es más que un puñado de horas en la vida de unos nuevos burgueses que descubren que ser progre y "guay" no basta para ser feliz. La premisa es, cuanto menos, arriesgada y contundente: los protagonistas deciden devolver al hijo que tienen acogido cuando descubren que les viene demasiado grande. A partir de ahí el humor y el drama se dan la mano para golpear al espectador una y otra vez, poniéndole delante un espejo en el que verse reflejado aunque esto no guste...De hecho durante toda la proyección no pude evitar recordar, salvando las distancias, a Revolutionary Road, la obra maestra del genio Sam Mendes sobre las fachadas de las parejas que tienen que aparentar ser felices por encima de todas las cosas.


Que los actores están brillantes es algo tan obvio que aburre. Alberto San Juan es, hoy por hoy, el mejor actor que tenemos en España, para mí incluso mejor que el muy sobrevalorado Javier Bardem. Natalia Mateo está ya en órbita y con este protagonista ya no va a haber quien la pare. Marta Aledo, Norma Martínez, Esther Ortega y Brandon Lastra no hacen más que redondear una película que merece mucha más suerte en taquilla que Mentiras y Gordas o Fuga de cerebros, por eso desde aquí invito a todo el mundo a que ponga su granito de arena y pase por taquilla para ver buen cine...y no me pongáis excusas porque visto lo que hay en la cartelera ver una buena historia es casi un milagro de la Virgen de Lourdes. En La Vergüenza no salen tetas y culos por doquier como en la película de Albacete y Menkes, no hay drogas en cada fotograma ni actores que son ídolos televisivos del Nuevo Vale. No, en La vergüenza sólo hay una historia poderosa sobre nosotros mismos y nuestro concepto de la felicidad...¿alguien da más? Yo creo que no, id corriendo al cine.

Os dejo con el corto de David Planell Ponys protagonizado por las actrices de La vergüenza:



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