PELICULEROS

martes, 14 de abril de 2009

Sobre corazones llenos, aulas vacías....

Utilizo como título de esta entrada el descarrachante nombre de la parodia de series de instituto que protagonizaba el personaje de Anabel Alonso en la mítica 7 vidas. Y es que la gracia de aquello era que la propia parodia a veces no conseguía superar los niveles de surrealismo de las series de instituto reales y supuestamente serias a las que imitaba. Y es que los líos amorosos en los centros educativos siempre han sido un filón para la pequeña pantalla...y nos han hecho mucho daño a los pánfilos que pensábamos que la vida era como en la tele o en cine. ¿Por qué? Por varios motivos, aunque esta actualización viene a cuento del estreno anoche de la tercera temporada de Física o química, esa serie donde al menos se molestan en que los alumnos parezcan realmente adolescentes y no treinteañeros con el síndrome de Marisol.


A los que crecimos en los 80 no nos resultará ajeno que una de las grandes conversaciones que más nos gusta tener cuando estamos borrachos es hablar de aquellas maravillosas series de insitituto que nos educaron, nos hicieron comprar la Superpop para tener las carpetas de cartón de sus protagonistas y nos engañaron vilmente porque cuando llegamos al instituto de verdad descubrimos que poco tenía que ver con el de esas series...Y como muestra, varios ejemplos:


-Sensación de vivir nos hizo pensar que al llegar al instituto nos encontraríamos con un mundo lujoso, lleno de taquillas y de aparcamientos, con gente guapa dando fiestas y que el culmen de nuestro glamouroso vestuario serían unos pantalones sobaqueros acompañados de flequillo y tupé. Y por supuesto entraríamos en un mundo de drogas, sexo fácil y vírgenes incomprendidas. Luego cumplimos 18, llegamos al instituto y nos encontramos con un edificio de piedra, más feo que perri y donde el máximo exponente de la moda eran los chándals de corchetes y las sudaderas de Fruit of the loom.


-Después de Sensación de vivir nos enganchamos sin remedio a Salvados por la campana, que nos hizo creer que en el insti tendríamos taquillas, que el director sería un tío cachondo, que los pardillos como Scricht eran respetados y caían bien y que seríamos populares si conseguíamos tener un teléfono móvil. Gran error, luego descubrimos que la triste realidad era que teníamos que llevar todos nuestros libros en una mochila como burros de carga, que el director era un cabrón y que a los pardillos se les pegaba y se les empujaba al suicidio. De hecho, mi generación creció de golpe cuando vio a la pardilla Jessie convertida en Nomi Malone en ShowGirls y a Scricht reconvertido en actor porno....eso sí, Zack Morris y su melena rubia siguen alimentando muchas fantasías sexuales de ellos y ellas.


-Hubo un parón de unos años en este tipo de series hasta que llegó la mítica e inigualable Al salir de clase que nps hizo lamentarnos porque nuestro instituto era un lugar aburrido donde no había asesinos en serie, manos negras, violadores, trastornos sexuales y alimenticios varios, alumnos que aparecían y desaparecían de la serie como Pedro por su casa....nos hizo ver que nuestras vidas no tenían sentido porque íbamos a clase con acné y no sin ser un treinteañero vestido de quinceañéro que vivía en un bucle temporal que impedía saber en qué curso estaba y cuando terminaría por fin el instituto. Al salir de clase nos enseñó que se podían tener dieciséis años y vivir independizados en Madrid, sin trabajo y en un pisazo que ríete tú de la factoría de Andy Warhol. Claro, el batacazo con la realidad aún nos dura a los que comíamos todas las tardes con este surrealismo disfrazado de serie de televisión.

-Después de Al salir de clase nos llegó Compañeros que a mí me sigue pareciendo la más digna, seria o, al menos, la menos ridícula de todas. Los personajes eran creíbles y empatizabas con ellos, las tramas eran más o menos reales (aunque a veces se les iba la pelota porque yo recuerdo una abducción extraterreste e incluso un protagonista en un episodio de Lara Croft), la realización tenía puesto un ojo en el cine y lo único que chirriaba era un claustro de profesores que más parecían una ONG que unos educadores.

-Ahora nos llega Física o química, o el remake encubierto de Compañeros. Como uno ya está en la facultad pues desconoce si los institutos actuales son como el de la serie, un centro de drogas, orgías y perversión. Yo sólo digo que hace unas semanas fuí a mi antiguo instituto en la Sierra de Cádiz para ver unas cosas y me encontré con un centro que era como una mezcla de puticlub, reformatorio y Guantánamo. Las nuevas generaciones vienen pisando fuerte....

Os dejo con un descojonante ejemplo de Corazones llenos, aulas vacías...




2 comentarios:

Shura dijo...

Tienes que ver 'Gossip Girl', es 'Al Salir de Clase' en el barrio más pijo de NY.

Me he hecho tan fan como de los del 7 Robles.

'Compañeros' nunca me enganchó porque tenía moralina, y ahora que 'Física o Química' es artificialmente amoral, pues tampoco. Es más jarto lo que dices de los institutos de verdad, porque es real, y aquí también pasa.

Esa generación irá directa a 'Callejeros'

Shura dijo...

Nene, si tienes tiempo, léete esto:

http://www.elmundo.es/elmundo/2009/04/18/espana/1240089766.html

De película, seguro que puedes sacar ideas de esa historia.