PELICULEROS

martes, 10 de febrero de 2009

Sobre vías revolucionarias y películas de terror...


Hace ya unas cuantas semanas que disfruté de Revolutionary Road aunque no me había atrevido a escribir nada sobre ella porque he estado reposándola poco a poco. Y es que no es una película fácil ni agradable, más que nada porque te pega una bofetada bien metida en la cara y te hace plantearte demasiadas cosas, y casi ninguna de ellas buena. Pero qué os voy a decir yo si hay alguien que lo cuenta mucho mejor. Será porque estoy vago o porque no tengo creatividad, pero el caso es que no pega soltaros ningún sermón sobre las maravillas de esta película cuando hay alguien que lo ha hecho mil veces mejor. Y en este caso, Roberto Pérez Toledo lo ha clavado, como suele hacer, con su comentario sobre Revolutionary Road en su flog. El director canario ha reflejado a la perfección todo el viacrucis de sentimientos que la película de Sam Mendes te hace pasar...y es que Roberto se lo marca al decir la mayor verdad de Revolutionary Road: no es un drama, es una película de terror...y es que pocas cosas asustan tanto como enseñarte tus frustraciones y tus fracasos disfrazados de una acomodada vida perfecta.


Si habéis pichando en el enlace y habéis leído la crítica del señor Pérez Toledo, pocas cosas más puedo añadir yo. Aparte de lo típico de que es muy injusto que haya sido ignorada en los Oscar, sólo comentar lo perfectos que están todos los actores, lo grande que se está haciendo Leonardo DiCaprio como intérprete, lo que asusta ver todas las miserias que escondemos las personas detrás de nuestras casas perfectas, nuestros empleos indefinidos (para quien lo tenga, claro) y nuestras sonrisas profidén de felicidad por contrato y obligación. Y es que Revolutionary Road es una película MUY INCÓMODA para todo aquel que alguna vez ha tenido aspiraciones y ha acabado aparcándolas por una vida cómoda, una hipóteca o por intentar alcanzar esa estupidez que nuestra sociedad ha venido a llamar normalidad.

Y lo de Kate Winslet (abajo en las espectaculares fotos que le hicieron para Vanity Fair) no tiene nombre. Es, de lejos, la mejor y más valiente actriz de los últimos veinte años. Decir que está brillante ya aburre, pero es que es verdad. Los últimos quince minutos de la película los llena ella con una interpretación aterradora sobre una mujer que se resigna a que nunca será lo que siempre soñó...y eso es terrorífico....el tremendo planazo que retrocede sobre la imagen de la señorita Winslet mirando por la ventana a su perfecto y "feliz" vecindario...ese planazo pone los pelos de punta, mucho más que cualquier película de Wes Craven.

La verdad es que este 2009 ha empezado fuerte y con dos cojones en la calidad de películas estrenadas. Supongo que me tengo que desintoxicar un poco de tanta obra maestra e ir corriendo este viernes a matar neuronas con el remake de Viernes 13 (quien lea este blog ya sabrá de mi debilidad enfermiza y yonki por el cine de terror adolescente)...y no os negaré que tengo ganas...




1 comentario:

Shura dijo...

He estado pensando un poco sobre tu comentario de la peli, que he leído al mediodía.

Quizá esta película 'afecte' más a la gente con sueños algo más relacionados con lo que ella busca en la película, que la gente más 'conformista', si así los (nos) quieres llamar.

Lo digo porque pienso que eso que la sociedad llama 'normal', puede ser precisamente la meta de alguna gente, en vez de una prisión op cárcel para los sueños.