PELICULEROS

viernes, 20 de febrero de 2009

Sobre sueños extraños y mentes retorcidas...


Mi mente tiene que ser un sitio muy retorcido y extraño, lo sé. Si no no me explico como a veces sueñó lo que sueño. Esta mañana me he despertado como siempre, con la agradable sensación de como Pumba intentaba arrancarme el pendiente de la oreja para avisarme de que se estaba meando y quería salir a la calle. Y mientras lo paseaba he recordado punto por punto la situación surrealista que había estado soñando toda la noche...

Resulta que me contrataban para dirigir la secuela de Juno y, claro, yo aceptaba encantado perdido de la vida. Porque el estudio de Hollywood, muy lejos de cortarme las alas, me daba todas las facilidades del mundo, incluida la de irme a rodar mi debut en el largometraje a Algodonales...¿Qué es Algodonales? Pues un encantador pueblo blanco de la sierra de Cádiz donde nací, me crié y del que salí corriendo nada más cumplir los 18 años. Pues allí que nos íbamos mi equipo y yo a rodar Juno 2. Pero claro, un pueblo de 5.000 habitantes es muy aburrido, y mientras estábamos en la preproducción casi todos ellos caían en las drogas para poder paliar lo que significa la vida en un pueblo. Y así llegábamos al primer día de rodaje...en el que me levanto para ir a la plaza de Algodonales, donde tenía lugar el primer día de rodaje, y ver que sólo estábamos mi ayudante de dirección y yo. Yo caía en la desesperación y me ponía a patalear cuando, de repente, aparecen Ellen Page y Michael Cera para empezar a rodar. Ellen Page llega con la peluca roja que lucía mi adorada Macarena Fernández en mi corto Un cuento de hadas y Michael Cera me confiesa que está liado con Brad Pitt y que el matrimonio de éste con la Jolie es una farsa.

Yo, claro está, me desespero para intentar satisfacer a estas dos grandes estrellas de Hollywood y me voy corriendo a buscar a mi equipo. Como me imagino donde pueden estar, me voy directo a "La pantera rosa" (para los no entendidos, es el puticlub del pueblo) y allí que me los encuentro, esnifando Colombia entera por la nariz y viendo bailar a una stripper que iba subida.....sobre unas plataformas gigantescas de cristal en cuyo interior había una granja entera de gángsters fornicando entre ellos...

Y de repente Pumba me mordió la oreja y desperté...misteriosamente acordándome de cada detalle del sueño.

Lo dicho,mi mente tiene que ser un paraíso para cualquier psicólogo porque estos sueños no son normales...

Abajo, una fotografía de un rodaje mío real y no soñado. En la imagen, uno de los actores de Varices estudia sus frases.

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