PELICULEROS

miércoles, 21 de enero de 2009

Sobre ese genio llamado Clint Eastwood....

Mis recientes obligaciones paternas con ese enano llamado Pumba, que crece a pasos agigantados y amenaza con convertirse en el cachorro más guapo del universo, me han tenido atado de pies y manos para otra cosa que no fuera recoger pipi y caca (¡qué maravilla eso de sentarte a desayunar y ver delante tuya un montículo marrón más grande que el propio cachorro!) y hacer de padre soltero. Incluso mi vida social, antaño similar a la de las cuatro pijarracas de Sexo en Nueva York, se está resintiendo. Por eso he tardado tanto en pasar por taquilla para ver qué nueva genialidad había rodado el amigo Clint Eastwood. Pero el sábado puse fin a esto y vi, por fin, El Intercambio. Y sobra decir que salí del cine en una nube tras haber asistido a una master class sobre cómo hacer cine del bueno, del emotivo, del que se te queda dentro muchos días después del último crédito sobre la pantalla blanca...

A El Intercambio se le ha acusado mucho de ser una película que pide a gritos un puñado de Oscar, algo similar a lo que ya comenté hace un par de actualizaciones con respecto a Mi nombre es Harvey Milk. Pues que queréis que os diga, yo no veo comparación. La película de Clint Eastwood es, simplemente, un drama prodigioso que, al contrario que el sobrevalorado biopic de Gus Van Sant, pone más la vista en contar una historia excepcional sobre la corrupción, la integridad y el amor entre una madre y un hijo, que en conseguir premios por doquier. DE hecho, dudo mucho que tenga presencia en candidaturas importantes de los Oscar como mejor película, director o guión. ¿Por qué? Porque ese giro oscuro y terrorífico a la mitad del metraje es demasiado incómodo como para gustar a los conservadores Académicos.

Obviamente, las mayores críticas están siendo para Angelina Jolie a la que se acusa de ir a la caza y captura de su segundo Oscar, tras aquella prodigiosa interpretación en la, muy a reivindicar, Inocencia Interrumpida. Pues señores, para un servidor la Angelina se merece todo el reconocimiento del mundo y está soberbia en su papel de madre coraje. Creo que la envidia que se le tiene se debe a:
A. Los que la critican les gustaría tener sus tetas y su culo.
B. Los que la critican lo hacen porque les gustaría tener todas las noches en su cama a los abdominales del señor Brad Pitt.
C. Los que la critican es simplemente porque no perdonan que una actriz combine películas independientes y de calidad, que la Jolie las tiene a puñados y quien diga lo contrario que busque su filmografía, con superproducciones estilo Tomb Raider o Wanted. Esos mismos críticos no tendrían problemas en alabar a Meryl Streep aunque hiciera un remake de Ciudadano Kane cambiándole el sexo al protagonista.
Sinceramente, centrar las críticas al trabajo de Angelina Jolie en el hecho de que adopte niños como quien va al super a comprar el botellón del sábado (algo que me parece de puta madre teniendo en cuenta que ella puede y que los niños provienen del Tercer Mundo) me parece muy triste. Y repito, la Jolie está soberbia como pocas en la película de Eastwood.

Poco más que decir. Clint Eastwood se ha convertido en uno de los pocos directores de la actualidad que sabes que no te va a decepcionar, haga lo que haga. Su cine ya no es sólo cine, es una lección de humanidad, sentimientos y lecciones de vida.
Dios, creo que he hecho la actualización más pedante de la historia de este blog...prometo resarcirme y autoflagelarme por ello. Por lo pronto os dejo con el tráiler de El Intercambio:



1 comentario:

Shura 4 8 15 16 23 42 dijo...

Ay, ¿y qué más da que la gente se meta con Angelina cuando mañana vuelve LOST?