PELICULEROS

jueves, 8 de enero de 2009

El pequeño Pumba...


Pues sí, mucho tiempo si escribir nada pero justo unas horas después de publicar la última actualización, mi cuñado llamó a la puerta de mi habitación y me dijo: "Edu está en la puerta de la casa con tu regalo de Navidad..." El efecto de las palabras mágicas no se hicieron esperar y en un momento me abalancé hacia la puerta, poseído por el espíritu navideño más consumista, la abrí y mi baba llegó al bajo A tras descubrir a la preciosidad de la foto, con un lazo rojo en el cuello y mirándome con unos gigantescos ojos negros...

Así que mi reloj biológico, de por sí desatado desde hace tiempo, se ha disparado hasta límites insospechados en los últimos días. El pequeño Pumba ha llegado como un huracán a mi vida, mordiendo todo lo que se encuentra a su paso, llorándome como un cosaco porque quiere dormir conmigo la siesta en el sofá (algo que a mí me encanta), mordiéndome el pelo, siendo un pequeño mamón muerde zapatos (su obsesión por el calzado casi me hace rebautizarlo como Carrie Bradshaw) y robándome el corazón a pasos agigantados. Aunque me temo que me estoy convertiendo en un padre sobreprotector. ¿Os acordáis de la primera secuencia de La fuerza del cariño en la que Shirley MacClaine va a ver cómo su hija duerme y acaba despertándola a empujones para comprobar que respira? Pues algo así me pasó el otro día con Pumba, que lo desperté a codazos para comprobar que estaba bien...
Curiosamente, y como véis en la foto de un poco más arriba, uno de los pasatiempos favoritos de Pumba es morder compulsivamente a su tocayo de peluche, aparte de un Pumba pequeño que un servidor le dejó debajo del árbol el día de Reyes. Porque mi perro se merecía un regalo, claro que sí.
Edu, nunca terminaré de agradecerte este regalo...
He sido papá y mi baba llega al suelo, así que os aguantáis con esta actualización ñoña, cursi y con sobredosis de azúcar...

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Javii que cosa más bonita de perro!
Disfrutalo que es el mejor regalo que te pueden hacer. Un saludito de Andrés

Shura dijo...

Pssssé, es que soy más de gatos, ya sabes, son tan estirados y secos que sólo te hacen caso cuando quieren algo, y si les incordias, zarpazo.

En la vida es más fácil encontrarse con gente gato(arisca e interesada) que con gente perra (fiel y tontorrona), por desgracia.

Cambiando de tema: VETE A VER 'THE SPIRIT'

Al salir del cine, sentí algo parecido a lo que la gente pensaría al salir de ver Barbarella o Flash Gordon en sus tiempos. Esta película se va a revalorizar con los años, lo sé.