PELICULEROS

lunes, 26 de enero de 2009

Aventuras en el Daibus...

El autobús Daibus es algo así como vivir el infierno en la tierra. Sentarte en un auténtico potro de tortura durante siete horas, rumbo a Madrid, puede ser una de las experiencias más traumáticas de una vida, sobretodo cuando el chófer demuestra su excelente gusto cinéfilo con una colección de películas que van desde la filmografía completa de Jean Claude Van Damme o Jackie Chan al pack completo de Cine de Barrio. Una auténtica tortura china que hace que uno deseara estar en la fábrica de Hostel antes que sentado en ese autobús que no tiene nada que envidiar a las líneas urbanas de Málaga.

Este fin de semana decidí ser listo y tener preparado mi kit de supervivencia Daibus que consiste en: mp3 con amplia colección de música (obvia decir que se me olvidó cargarlo y apenas duró una hora), libro de bolsillo de "Los renglones torcidos de Dios", Nintendo Ds con el Batman Lego (también obvia decir que se me olvidó cargarla y duró apenas media hora) y la edición bolsillo del Fotogramas que siempre tenemos en el baño...Cual sería mi sorpresa cuando a mitad del viaje, el chófer pone el DVD y ya me preparé para disfrutar del último clásico de Marisol cuando, para mi sorpresa, en la tele aparece la película independiente The Dead Girl...aunque la chica que se sentó a mi lado parecía preferir a Marisol. No me extraña, la verdad es que el chófer los tuvo muy gordos para poner una película llena de desnudos, insultos, escenas de sexo y violencia...en un autobús donde había ancianos y niños. La cara de los pasajeros eran un poema, mientras yo disfrutaba de lo lindo. Al bajarme incluso le di las gracias a ese peculiar chófer cinéfilo.

Pero lo más curioso es que una vez acabada la película, descubrí que a mi mp3 aún le quedaba algo de vida. Así que me puse los cascos y puse la primera canción que salió...al rato veo que mi compañera de asiento me miraba raro y un pelín escandalizada. Yo no entendía porqué, antes me había quedado dormido pero cuando me desperté me cercioré de que no se me había caído la baba así que no había peligro de que se estuviera riendo de eso...Justo en ese momento vibró el móvil y me quité los cascos...entonces lo comprendí todo, a pesar de los auriculares se escuchaba perfectamente todo lo que provenía del mp3. Y a mi compañera de asiento le escandalizaba la canción que estaba escuchando. Bueno, tampoco era para tanto.

En mi mp3 sonaba esto:



Lo dicho, siete horas en el Daibus dan para mucho...

5 comentarios:

Pedro KPX dijo...

Ah, Daibus, Daibus, cuántos momentos de alucinaciones delirantes y claustrofobia le debo a estos autobuses. Suerte que no mides dos metros y tienes que soportar 7 horas de viaje nocturno sin poder apoyar la cabeza en ningún sitio.

De todas formas si quieres algo realmente hardcore píllate un Alsa para Valencia. El viaje de ida son unas 8 horas y el de vuelta 13 horas. ¡Y en asientos más pequeños que el Daibus!

Míralo por el lado bueno: a veces dan botellitas de agua. :P

Shura dijo...

Sabía que era esa canción.

Todo un hit.

El cine de autobús apesta.

Juanje Vargas dijo...

Lo mismo sueno pijo y pedante (algo que tú sabes que para nada se corresponde con la realidad), pero por esas cosas, cada vez más a menudo, utilizo el AVE.

¡Un abrazo desde Getafe, genio!

estelafugaz dijo...

calla calla, anda que no me han dado a mí quebraderos de cabeza las pelis de los trenes de largo recorrido, aún recuerdo hace unos años en un tren rumbo a benicassim (10 horas) en cuyo trayecto pude disfrutar no menos de 4 veces de madagascar, incluso rebobinada y adelantada, yo, ya no sabía si aquello era cachondeo o qué, pero vaya vaya.
en cuanto a la canción, qué te voy a decir, que si hubiera estado al lado tuya me habría puesto a hacer la coreografía contigo :D

Perséfone dijo...

En un viaje a murcia (13 horas) tuve que soportar la increíble elección del conductor: Los cuatro fantásticos y después Alien versus Predator. Yo no sabía si arañar los cristales, darme muerte con la botella de Coca-Cola o qué hacer.