PELICULEROS

viernes, 31 de octubre de 2008

La noche de las brujas


Hay que ver como hemos adoptado la fiesta de Halloween en España. En 2000, cuando llegué a Málaga, era casi ridículo ver a alguien disfrazado por la calle. Ocho años después, en mi bloque había ayer una nota circular pidiéndonos a los vecinos que compráramos golosinas porque los niños pasarían a pedir por las puertas disfrazados.

El caso es que a mí este proceso de americanización no me desagrada porque Halloween siempre me ha parecido una fiesta muy simpática y que me encanta. Será porque el terror es mi género favorito como espectador. Y hoy es el día perfecto para acoplarse el pijama, refugiarse debajo de una manta, escuchar como cae el Diluvio Universal y hacerse un auténtico maratón de cine de terror. Así que aquí va mi particular lista de de mis películas de miedo favoritas, esas que me acojonan hasta provocarme pesadillas y hacer que duerma tapado hasta la coronilla y sin sacar ni una mano fuera de las mantas vaya a ser que el hombre del saco me la pille.

Estas son mis películas de terror favoritas:

La noche de Halloween. Para mí la mejor película de miedo de la historia. Un clásico que creó escuela y que convirtió la elegancia en su seña de identidad, utilizando el plano secuencia como elemento pertubador y terrorífico. Vamos, que es escuchar los compases de la música de John Carpenter y cagarme vivo.


El proyecto de la bruja de Blair. O una de las experiencias más aterradoras de mi vida. Creo que es de las pocas veces que sólo he podido ver una película una vez porque no he conseguido repetir el visionado...es que no consigo aguantar los últimos 20 minutos, me echo a temblar cada vez que me acuerdo de las manos de niños sobre la pared.



Rec
. Yo no sé si al que se sentó a mi lado le gustó la película o no pero si sé que se lo pasó de puta madre sólo por verme gritando y escondiéndome detrás de mi cazadora. Salí temblando del cine. Terror puro y duro.

El Orfanato. Uno de los cuentos de terror más hermosos que he visto nunca. Emoción y miedo de la mano de una madre en un desgarrador viaje a los infiernos en busca de su hijo. Con este peliculón nació uno de los personajes más míticos de nuestro moderno cine: Tomás y su saco en la cabeza.


Alta Tensión. La mejor película de terror europea de los últimos 20 años. Los primeros 30 minutos son una experiencia única que pone los pelos de punta. Sangre, violencia, terror psicológico y pura genialidad. Para cagarse por las patas abajo, como diría mi madre.

28 semanas después. La demostración de que el cine de terror puede ser una excelente metáfora de la situación política actual. Una acojonante OBRA MAESTRA desde que empieza hasta que acaba.


Pesadilla en Elm Street.
Desde la segunda parte a la séptima, todas las películas son pura basura. Una lástima porque lastraron el recuerdo de la primera, una película de miedo con MAYÚSCULAS que aún hoy sigue dando pesadillas. El asesinato con Tina siendo arrastrada por la pared y el techo de la habitación aún no ha sido superado.

Yo intenté aportar mi granito de arena al mundo del cine de terror con el cortometraje El hombre del saco que podéis ver pinchando aquí:


En El hombre del saco, Graciela intenta olvidar una tragedia refugiándose en su trabajo en el turno de noche de un centro de menores. Una noche cualquiera los niños parecen estar inquietos y asustados por el hombre del saco. Graciela intenta convencerles de que eso sólo son cuentos para niños y que esas leyendas no existen. Y ya se sabe que los adultos siempre tienen razón...¿o quizás no?

María Jaime en El hombre del saco


Feliz Noche de las Brujas a todos...

jueves, 30 de octubre de 2008

¿Boogie Nights a la española?



Voy a zanjar rápido el tema más polémico de este post. En los últimos días siempre se ha producido la siguiente conversación:

JAVI: Tengo muchísimas ganas de ver Los años desnudos.

AMIGO /COLEGA/ DESCONOCIDO: Uy, pues yo no pienso ver una película donde salga la Mar Flores.

Cualquier persona con la que hablara del tema me decía lo mismo. Pues bien, Mar Flores lo hace francamente bien en la película, no desentona en absoluto, tiene un papel dificilísimo que aprueba con nota, sus primeros planos son pura tristeza y el único pero es el que tiene cualquier actriz que tenga al lado a la grandiosa Candela Peña, que ésta le hace sombra a cualquiera.

Punto y final respecto a este tema. Sinceramente, he visto peores actuaciones de actrices supuestamente muy respetadas y profesionales. No me quiero remitir a los terriblemente mal y sobreactuados que están los actores de la bazofia que nos va a representar en los próximos Oscar.

Ahora hablemos de Los años desnudos, la mejor película de los muy mediocres, en mi opinión, Dunia Ayaso y Félix Sabroso. Y es que este dúo de directores no ha dejado de imitar, para mal, al Almodóvar de los 80 desde aquella estupidez sin sentido llamada Perdona bonita pero Lucas me quería a mí. Con Los años desnudos, sin embargo, consiguen una muy buena película donde el petardeo queda en un segundo plano, justo detrás de tres prodigiosas actrices (incluso Goya Toledo está bien y mira que es mala la jodia) que bordan sus papeles de mujeres usadas y tiradas por un tipo de cine, el clasificado "S", que utilizó las tetas y los culos como símbolos del paso a la democracia.

La película no nos cuenta nada nuevo: tres aspirantes a actrices viven el auge y decadencia de un tipo de cine, conocen el éxito y el fracaso. Entre medio ya se sabe: drogas, sexo, prostitución, abusos, embarazos y un vistazo a las bambalinas más oscuras y ocultas del séptimo arte. Todos estos tópicos contados con mucho cariño hacia los personajes y con una estética y una BSO excepcionales, lo que la hace sobresalir por encima de la media. Eso y, repito, tres actrices que se dejan el alma y la piel, nunca mejor dicho, en dar verdad a tres mujeres que se quejan de que no las tratan como tal.



El único problema de Los años desnudos es que sus directores se piensan que el público español no ha visto la grandiosa obra maestra de finales de los 90, una película que en España apenas tuvo repercusión pero que hay que reivindicar ya pero ya. Estoy hablando, por supuesto, de la genial Boogie Nigths de mi idolatrado Paul Thomas Anderson.
Para que os hagáis una idea, Boogie Nights trata sobre al auge y caída del cine porno en la década de los 70 y los primeros 80. Un grupo de actores y directores conviven entre drogas, sexo, el sida y toda una radiografía de un país, EEUU, que quizás no estaba preparado para tanta libertad. Pues bien, Los años desnudos trata sobre el auge y caída del cine "S" para adultos durante la década de los 70 y los primeros 80. Tres actrices conviven entre drogas, sexo, el sida y toda una radiografía de un país, España, que quizás no estaba preparado para tanta libertad.
Curioso ¿no? Pero ya la repera es la secuencia en que Eva (Mar Flores) empieza a pegarle patadas a un hombre que la insulta y la intenta magrear. Un plagio descaradísimo de la secuencia de Boogie Nigths en que Roller Girl (Heather Graham) patea a un chico que la ha insultado e intentado magrear. Plano por plano copiada. Eso sí, sin la violencia y el sentido del cine del señor Thomas Anderson.
Pero bueno, en este annus horribilis del cine español dejaremos pasar estos detalles porque la verdad es que disfrute mucho de Los años desnudos a pesar de que creo que 20 minutos más de metraje le hubieran venido de maravilla para no contar tantos años de manera tan precipitada.
Eso sí, qué grande es Candela Peña. Candela es Dios disfrazado de mujer pequeñita y con la voz cascada. Candela es grande, así de simple. Creo que sólo hay tres actores con los que me encantaría trabajar en un futuro cercano: Eduardo Noriega, María Valverde y la gran Candela. Pocas actrices tienen unas lágrimas tan bonitas como ella, una facilidad para ser dura y vulnerable a la vez y una capacidad innata para arañar el corazón del espectador. Candela, te quiero y sé que te tengo escrito el papel de tu vida. Call me.

El tráiler de Los años desnudos:

¡¡We have to come back, Kate!!

Acabo de tener una serie de orgasmos múltiples en cadena y con clímax apoteósico por culpa de esto:



¡¡Oh, my God!!

Nos ponen calientes con esta promo y nos dejan así, con el calentón, hasta enero del 2009. Y es que tras la mítica, magistral, irrepetible y brutal cuarta temporada, uno había pasado un mono que ríete tú del de Mark Renton en Trainspotting. Y cuando ya parecía que el mono remitía, veo este adelanto de lo que será la quinta temporada de la mejor serie que ha parido la televisión en mucho, mucho tiempo.

Aunque la tercera temporada perdió bastante interés y flojeó demasiado en comparación con las magistrales primera y segunda; la cuarta fue un punto y aparte. Aún me flojean las piernas cuando recuerdo el momentazo de:

-Hello mummy

-Hello Aaron.

O la constante de Penny. O me sigo emocionando si recuerdo a Juliet tocando el monitor mientras ve a su hermana y a su sobrino. Y sigo babeando cuando Sawyer nos deleita con su afición a descamisarse y a que el sudor baje brillando por sus impíos y espectaculares pectorales. Y espero ansioso a ver cómo evoluciona Jack después de reconciliarme con él en la cuarta temporada. ¿Y qué pasará con Locke? ¿Y quién coño es Jacob? ¿Qué ha pasado con Claire? ¿Seguirá siendo Kate el amor de mi vida? ¿Ben continuará siendo el cínico retorcido que lo ha convertido en un villano mítico?

¿¿¿¿Dónde coño ha ido la isla?????

Dios mío ¿por qué tengo que esperar hasta enero para que comience la quinta temporada de Perdidos?

lunes, 27 de octubre de 2008

Las películas Cenicienta


Vale, ya sé que llegó un poco tarde al fenómeno Once pero la película pasó como un suspiro por la cartelera malagueña y soy de los pocos que aún se niegan a descargarse una película de internet. Y entre una cosa y otra he tardado más de la cuenta en ver esta pequeña película que me llamaba mucho, muchísimo, la atención. ¿Por qué? Porque tengo debilidad por las películas Cenicienta, como yo las llamo: esas películas pequeñas, hechas con cuatro duros, sin posibilidad aparente de triunfar pero que acaban convirtiéndose en una de las sorpresas del año, todo el mundo habla de ellas y multiplican por mil las cuatro perras que costó hacerla. Y Once es todo eso y más...

Once nos cuenta la historia de amor más vieja del mundo: chico con el corazón destrozado conoce a chica con el corazón destrozado y ambos se enamoran aunque el final puede que no sea tan feliz como en los cuentos de hadas. La poca originalidad que la historia pueda tener reside en que los dos son músicos (ella una pianista inmigrante y él un músico callejero) y utilizarán sus canciones y sus letras como parte del diálogo entre ellos.

¿Por qué Once es una película Cenicienta? Pues por los siguiente:

- No es que esté hecha con cuatro duros. Es que no hay duros, directamente. La fotografía de la película y la textura de la imagen no tienen nada que envidiarle a esa peli porno con la que los canales locales nos "deleitan" los fines de semana de madrugada o a ese primer corto en vídeo que todos hemos hecho cuando la dirección de fotografía consistía en abrir o cerrar la persiana.

-El director, John Carney, es de los míos. Se la tiene jurada al trípode y la cámara en mano abunda en la película, pero casi como si fuera un documental o un padre amantísimo grabando el cumpleaños de su hijo y corrigiendo el plano cada dos por tres.

-Los actores son tan conocidos como los concursantes de la tercera edición de OT. Eso sí, a nivel interpretativo ya podían aprender muchos estrellones de ellos.

-Como a toda buen Cenicienta, a Once le llegó el turno de convertirse en princesa: cumplir récord de permanencia en las carteleras de todo el mundo (menos en Málaga, claro, para hacerme la puñeta a mí), recaudar una millonada en comparación con los 100.000 euros que costó, convertir su BSO en una pieza de culto, conseguir premios a diestro y siniestro e incluso llegar a la ceremonia de los Oscar y alzarse con el premio a la mejor canción original, Falling Slowly.

¡¡Como me gustan los finales felices de las películas Cenicienta!!

Podría hablaros de las maravillas de esta pequeña obra de arte. Pero creo que nada la define mejor que la crítica de Ruthe Stein para San Francisco Chronicle:


"Una película pequeña pero con un gran corazón"

O la de Jordi Costa para El País:

"El perfecto musical indie. Obra de una riqueza nada evidente, cuyo encanto va entrando en el espectador por sedimentación, en delicadas capas de carisma. (...) Una película así no se estrena cada día. Ni cada año. "

No puedo añadir nada más a esto. No suelo ver joyas así todos los días, ni todas las semanas, ni todos los años...Un acorde de guitarra hecho película y directo al corazón. Para siempre...

Este es el tema principal de Once, Falling Slowly, o como crear uno de los momentos más arrebatadoramente bonitos del cine reciente:




Y aquí está el momentazo final del proceso de esta auténtica película Cenicienta. Los dos protagonistas de Once, y compositores de sus canciones, Glen Hansard y Marketá Irglová, recogiendo el Oscar a la mejor canción original:

http://es.youtube.com/watch?v=qx8yLvb0gZM

(Pongo en enlace porque los vídeos del youtube donde aparecen imágenes de los Oscar no pueden ser pegados para su reproducción en un blog. Cosas de nuestro querido amigo copyright)

miércoles, 22 de octubre de 2008

El maravilloso mundo de Paco y sus fotos

Paco y yo estamos afrontando ahora mismo la versión definitiva de rodaje del guión de lo que será mi primera película. Una versión que tenemos que entregar el mes que viene. Pero él, en vez de clausurarse para escribir y dar rienda suelta a su genio, se dedica a raparse la cabeza, lamentarse por la lejanía de su amor, llorar como una dama decimonónica y dar salida a su creatividad con lo que mejor sabe, después de escribir, que es hacer fotos...


Y Paco se nos hace mayor como fotógrafo. Hace sólo unos meses el espíritu de Escarlata O´Hara lo poseía, se descolgaba unas cortinas y en una hora le había hecho a su modelo un vestido al más puro estilo Hollywood. Como muestra, esta maravillosa foto que convierte a los modelos Antonia y Jote en una moderna Cenicienta y en su príncipe:


Esta semana Paco ha hecho su sesión de fotos más profesional para su particular book. Y ha pasado de las cortinas del salón a tener un estilista, un peluquero y unos 1.000 euros en ropa de temporada para sus modelos. Paco se nos hace mayor como artista. En unos meses lo veo en un estudio, rodeado de lujo y con un asistente llamado Manuel que le irá pasando distintas cámaras de fotos mientras lo mira con ojos de admiración y lujuria. Algunas de las fotos de esta sesión son las siguientes (no me deja poner más que él quiere la exclusividad):











Genialas ¿a qué sí? Aunque la foto de Paco que más me gusta sigue siendo esta preciosidad que retrató durante el rodaje de Un cuento de hadas y que luego me regaló enmarcada por mi cumpleaños:

Y aunque Paco es un hombre de mujeres y le cuesta poner delante de su objetivo a un hombre, yo tuve el placer de ser uno de los privilegiados y me convirtió en El principito, con mi propio asteroide y todo, para su exposición 9 cuentos. Lástima que mi fotogenia sea similar a la de Amy Winehouse a las 6 de la madrugada. El resultado aquí:



Paquito se nos hace mayor como artista....
Para ver sus fotos con calidad: http://www.flickr.com/photos/27074539@N02/

martes, 21 de octubre de 2008

¡¡Tengo los zapatos de Juno!!

Sí, el de la derecha es mi pie con mis nuevas y flamantes zapatillas. El de la izquierda es el pie de...venga ¿cómo qué no lo sabéis? Si yo fuí a entrar a la tienda, verlas y abalanzarme sobre ellas al grito de: ¡¡son las zapatillas de Juno!! ¡¡Son las zapatillas de Juno!! A todo esto, la dependiente me miraba como si hubiera dicho que eran los tenis de María la del quinto. El caso es que no pude evitar la necesidad urgente de tenerlos como si me hubiera transformado de repente en Carrie y tuviera delante unos Manolo Blahnnik. Quería tener los zapatos de la protagonista de una de esas películas que ocupa un lugar especial en mi estantería y en mi recuerdo cinéfilo.

Y aunque al subir la foto se haya perdido calidad y color, sólo diré que tienen los mismos cuadraditos marrones que los que luce la inolvidable embarazada marisabidilla brillantemente interpretada por la genial Elle Page. Y aunque sea un frikismo (palabra que Álex de la Iglesia odia que se utilice con un término peyorativo) yo estoy más feliz que unas pascuas...

Ya comenté mi pasión por Juno y su guionista, la genial Diablo Cody, en un post de este blog. Para quien le quedaran dudas de lo mucho que disfruté con la película aquí tiene pruebas gráficas del disfraza que escogimos Lidia y yo para la mítica fiesta de disfraces de m.arzo:

Aquí tenéis el póster de Juno:


Aquí nos tenéis a Lidia y a mí como Juno y su novio, piernas bonitas Bleek:

Si prestáis atención a la foto veréis que a Lidia-Juno no le falta ni el famoso teléfono hamburguesa que disparó su precio en e-bay después de aparecer en la película.
Larga vida a Diablo Cody y a sus guiones....
P.D: Actualización tonta, lo sé...pero de vez en cuando apetece.

domingo, 19 de octubre de 2008

Sobre milagros, mentiras y peliculones


Ya lo comenté hace un mes en este blog, el 2008 estaba siendo el annus horribilis del cine español y no sólo por las recaudaciones en taquilla sino por la calidad, infumable en casi todos los casos, de las películas estrenadas. Y es que sigo diciendo que si Los girasoles ciegos se supone que es lo mejor que se ha estrenado es que nuestro cine necesita pedir ya la eutanasia. Parece que para un filme sea considerado bueno en España sólo hace falta tener un nombre y hacer una película sobre la guerra civil. Un poco de apertura de mente señores, que el cine español necesita un chute de originalidad, de nuevas ideas y una urgente dosis de atrevimiento y valentía...

Y cuando parece que este año está perdido (sólo a la espera del estreno de dos presuntos peliculones que estoy deseando ver como Los años desnudos y Sólo quiero caminar) aparece el milagro y Javier Fesser estrena una de las películas más hermosas, valientes, arriesgadas, duras y sinceras del moderno cine español y, probablemente, la mejor historia que un servidor ha tenido la oportunidad de ver una sala en este 2008. Estoy hablando de la maravillosa Camino de la que aún estoy en estado de shock a pesar de haber pasado casi 24 horas desde que me vació las cuencas de los ojos de lágrimas y acabó con mi reserva de mocos para todo un año de la llorera que me pegué.


Para quien no lo sepa aún, Camino está basada en la historia real de Alexia González Barros, una niña que murió en los años 80 de un terrible cáncer y cuya familia, integrista del Opus Dei, aceptó su enfermedad como una bendición de Dios. Actualmente el nombre de la niña se encuentra en proceso de beatificación. A partir de esta premisa, Camino construye una historia radical y muy, muy, muy valiente que va a levantar ampollas en este nuestro querido país católico y apostólico. Porque la película es una bofetada en toda la cara a esa gran manipulación llamada Iglesia que utiliza el nombre deDios para cometer auténticas salvajadas y hacer del martirio y el sacrificio (siempre entre sus fieles, nunca entre sus dirigentes que jamás aceptarían no tener un caliz que no fuera de oro) la única forma de entender la vida...


La terrible enfermedad que sufre Camino (una inmensa Nerea Camacho que merece todos los premios del mundo) es retratada de una manera casi gore, ya no sólo por la sangre sino por la manera en que su sufrida madre (una perfecta Carme Elías en una de las interpretaciones más arriesgadas y libre de prejuicios de los últimos años) hace que la acepte, dándole gracias a Dios porque se la va a llevar con él. Y el caso es que llegas a entender a la pobre madre, a compedecerla por esos ideales que la han podrido pero que la tienen atrapada sin que ni siquiera se plantee la anulación a la que está sometida.

Y durante dos horas asistimos a una bellísima y durísima historia sobre el amor entre una familia (qué grande es Mariano Venancio en el papel de padre completamente anulado por los ideales del Opus), sobre el poder curativo de la inocencia, sobre el primer amor, sobre el lavado de cerebro que lleva a cabo la Iglesia en nombre de Dios y sobre cómo los fieles acaban siendo simples peones engañados...Una historia contada en muchos momentos en clave de fantasía (las ensoñaciones del personaje de Camino no tienen nada que envidar a la Amelie de Jean Pierre Jeunet) y con un grupo de actores brillantes que yo mataría por tener en mi película. Manuela Vellés, la Caótica Ana de Medem, brilla también como la hermana de la pequeña de Camino en un papelón corto pero intenso con el que ojalá tenga mejor suerte que con la odiada película del amigo Julio.


Aunque yo no sé porqué os estoy contando tanto. Es muy difícil de explicar todas las sensaciones por las que atraviesas viendo Camino. Sólo diré que es de esos extraños casos en que las dos horas escasas que dura una película te cambian un poco, te hacen ser un poco mejor persona y cuando sales de la sala eres un pelín más diferente que cuando entraste. Una película necesaria, como dirían los críticos más pedantes.

¿Qué la película es durísima con el Opus, la Iglesia y la manera en que éstos juegan con el sufrimento de la gente? Pues sí, de hecho sales del cine con unas ganas tremendas de poner a quemar iglesias con todos los curas dentro (ojo, que no es lo mismo no creer en esta institución tan mentirosa y sádica que en Dios, sólo hay que leer la Biblia para ver que nada de lo que decía Jesús lo sigue la Iglesia) pero no seré yo quien critique ese aspecto de la película...Quien quiera hacerlo que lo haga.

Un auténtico peliculón que si sois listos iréis ahora mismo a ver...

P.D: Y encima la película está rodada con una cámara en mano acojonantenemente buena...con lo que a mí me gusta un tembleque en la imagen ¡¡Muerte al trípode!!

Este es el tráiler de esta auténtica maravilla:

viernes, 17 de octubre de 2008

Oda a mi querida serie B

AVISO IMPORTANTE ANTES DE LEER: Si el post sobre Showgirls hirió su sensibilidad cinéfila no sigan leyendo a partir de ahora.


Avisados habeís quedado....


¡¡Ah, aquellos lejanos noventa!! Qué recuerdos de todos los asesinos mata jóvenes que poblaron las pantallas de cine entre finales de los noventa y principios del nuevo milenio. Que si máscaras de fantasma imitación de El grito, que si pescadores cabreados, máscaras de esgrima, cazadoras con gorro oculta rostro...Todos los que me conocen saben de mi pasión por el subgénero de terror adolescente, aquel en el que la excusa argumental es simpre la misma: pandilla de jóvenes, un pelín imbéciles pero quien necesita inteligencia con semejantes abdominales y pechos estilo Ana Obregón, es masacrada por un asesino enmascarado que suele tener alguna excusa estúpida para degollarlos.

El cine español intentó copiar la fórmula en el momento en que más dinero daba. Así, el mismo día en que llegaba a las carteleras españolas Scream 3 hacía lo mismo la primera película española de terror adolescente del nuevo milenio...la inimitable, fantástica, pseudo-pedante, ligeramente cutre a la par que sofisticada El arte de morir.




A El arte de morir hay que reconocerle el morro y la pocaverguenza que le echó al asunto. A ver, imaginaos que estamos jugando a adivinar de qué película se trata y yo os digo que va sobre un grupo de amigos que matan por accidente a una persona, ocultan el cadáver y unos años después empiezan a recibir amenazas de alguien que sabe su secreto. Uno a uno empiezan a morir de las maneras más rocambolescas. Obviamente todos me diríais Sé lo que hicisteis el último verano. Pues no, se ve que los guionistas de El arte de morir aprendieron en la escuela de cine a utilizar estupendamente bien el corta y pega del word y así dieron forma a un guión que agrupó a las principales estrellas de Al salir de clase más un Fele Martínez que seguramente se acababa de comprar una casa y necesitaba pagar las primeras letras de la hipoteca.

El arte de morir es divertidísima aunque no sea para nada una comedia, de hecho su gran fallo es que se toma demasiado en serio a si misma. Porque que levante la mano (por cierto, me estoy dando cuenta de lo mucho que utilizo esta expresión) quien no se partió de risa cuando la gran María Esteve se vuelve hacia sus amigos, que acaban de matar accidentalmente al colega, y les grita: ¡¡¡¡¡¡Azezinozzzzzzzzzzzzz!!!!!!! Un momentazo cumbre del cine de terror patrio.

Eso sí, rompiendo una lanza a su favor, diré que la película tiene una gran secuencia de terror, esa en que Elsa Pataky va a parar a un parque abandonado y se la meriendan unos perros salvajes. Inquietante, muy inquietante.



María Esteve con cara de "tengo mucho miedo"


Y un año después de El arte de morir nos llegó la insuperable Tuno Negro. Quien se queje de que Tuno Negro es una mala película es porque no sabe disfrutar de una buena gamberrada...Es decir, yo le echo un vistazo a la cartelera y veo que la película trata sobre un serial-killer que mata a aquellos estudiantes que sacan peores notas en la Universdad de Salamanca. Una vez que te decides a desembolsar 5 eurazos para entrar en la sala donde proyectan Tuno Negro te encuentras con el prólogo del filme: una Maribel Verdú haciendo de universitaria (¡¡¡ja,ja,ja!!!) e imitando con toda la coña del mundo a la Drew Barrymoore del principio de Scream. Pues si yo veo todo esto y lo analizo detenidamente llego a una conclusión: voy a disfrutar de esta serie B genuina porque desde luego no voy a ver algo parecido a El Padrino. Una vez aceptado esto lo único que quedaba era divertirse como un crío con un asesino vestido de tuno y un argumento tan delirante que incluso se atreve a presentarnos a Jorge Sanz como estudiante y a Fele Martínez en un imposible papel de detective busca asesinos (se ve que tenía que pagar la segunda letra de la casa)

El fantástico tráiler de esta fantástica película aquí:






Y ¿por qué he dicho al principio que no siguieran leyendo los que se escandalizaron con el post de Showgirls? Pues porque soy fan incondicional de ambas películas, El arte de morir y Tuno negro, tengo las dos en edición hipermegaedición del coleccionista y las disfruto como un enano cada vez que la veo. Y es que se me cae la baba con momentazos como estos:

-el descaro de El arte de morir para copiar la secuencia del asesinato de Sé lo que hicisteis el último verano.


-el polvazo entre Silke y Fele Martínez en Tuno Negro donde se rompen todas las reglas de la lógica y de la coherencia narrativas. Bueno, de la lógica y de la coherencia en general.


-el final de El arte de morir con esa filosofía de mercadillo sobre porqué están muertos. Intelectualidad del todo a 100.


-el peinado de Fele Martínez en las dos películas. Querido Fele, espero que tu casa sea muy bonita.

-¿es el campus de la Universidad de Salamanca o de una Universidad yanki?


-el incendio final de Tuno Negro que deja los efectos especiales de Spiceworld a la altura de los de Parque Jurásico.



Una de las víctimas del tuno cabreado

¿Cómo no me iban a gustar semejantes obras maestras de la serie B?

Si ya os propuse un bizarro programa doble con Eva al desnudo y Showgirls, ahora os lo propongo con El arte de morir y Tuno Negro. Disfruten señores de nuestros pecualiares serial-killers ibéricos aunque no le lleguen ni a la suela de los zapatos a la grandiosa Macarena Gómez de SexyKiller.

martes, 14 de octubre de 2008

Mi querida isla desierta


Ocurrió como ocurren casi todas las cosas importantes a los veintipocos años: en un botellón. Un grupo de amigos habíamos salido a tomarnos unas copas a la Plaza de la Merced y a alguien se le ocurrió jugar a ¿a quién te llevarías a una isla desierta? Ya sabéis: hay que elegir dos nombres del grupo de amigos para salvarlos y llevártelos a una isla desierta. La cosa se complica cuando de esos dos tienes que sacrificar a uno para quedarte con sólo un nombre. Aquel juego, en apariencia estúpido, acabó desembocando en un auténtico desembuche de secretos y de rivalidades escondidas...Toda una masacre de sentimientos. Esa noche, camino de casa, una amiga me dijo: ¿por qué no escribes algo sobre lo que ha pasado? Hay una gran historia ahí...




El caso es que aquella proposición me pareció una idea excelente y empecé a darle vueltas hasta que aquello se convirtió en una auténtica obsesión para mí. Llevaba mucho tiempo buscando una buena historia con la que poder empezar a tomarme en serio esto del cine y por fin la había encontrado. El resultado de todo aquello fue ¿A quién te llevarías a una isla desierta?, un corto rodado con 300 euros, una fotografia precaria a más no poder, un equipo técnico de 5 personas y uno artístico de otras 5 (3 actores y 2 actrices), dos días de rodaje y veinte de postproducción. En otras palabras, una puta locura. El resultado me pareció bastante digno, muy en la línea del cine independiente con textura de vídeo que tango me gustaba y me gusta. Podía haber salido mil veces mejor pero el caso es que empezó a conectar con la gente mucho mejor de lo que yo me esperaba...y en los festivales tampoco le fue nada mal llegando incluso a conseguir el premio al mejor corto andaluz en el Festival de Cine Gay-Lésbico Andalesgai 2006. Le debo muchas cosas a esa isla desierta, entre ellas un viaje inolvidable al Festival de Cine de Aguilar de Campoo para presentarlo en la sección oficial a concurso, un viaje en el que Chico (protagonista del corto), Pili (montadora) y yo nos cruzamos España entera en coche en un fin de semana que vamos a recordar toda la vida.


De derecha a izq: Chico, Pili y yo en la presentación del corto en Aguilar


Aquella isla fue el principio de muchas cosas, eso desde luego. Para mí los personajes siguen siendo los más especiales que he escrito: Marcos, Eze, Celeste, Fran y Marta...casi me parecen reales de los mucho que les quiero. Y hace un año empecé a plantearme hacerlos protagonistas de mi primer guión para largometraje cuando ni siquiera sabía si se rodaría o no. Al menos sabía que sería un buen entrenamiento para ver si era capaz de escribir 120 folios que guardaran coherencia y un mínimo interés. Ásí que empecé a plantearme qué les había pasado antes de lo que te cuenta el corto y que les pasó justo donde los dejo al final. Pero no me llegaba a convencer lo que escribía...hasta que encontré la solución. Por aquella época Paco empezó a pasarme guiones suyos y me fascinó la capacidad para la comedia y los diálogos corrientes que escribía por lo que no me quedó más remedio que plantearle: vamos a escribir el guión del largo juntos, nos puede quedar algo genial o al menos nos lo pasaremos muy bien...Aunque en el fondo yo sabía que aquello o nos unía o nos hacía matarnos y tirarnos de los pelos en una lucha de egos salvajes y desatados. Afortunadamente nos unió. Mi tendencia al drama más desatado (es que soy un drama king, no lo puedo evitar) y la tendencia de Paco a la comedia nos unió en un punto intermedio que le dió a ¿A quién te llevarías a una isla desierta? un punto agridulce que a mí me encanta.

Laura Artola Chipi fue Celeste en el cortometraje
Andrés Suárez dio vida al tímido e introvertido Eze

Y el guión del largo salió solo...¿El resultado? Una historia generacional sobre un grupo de amigos que tiene que volver la vista atrás, al día en se iban a comer el mundo y que acabó cambiándoles la vida a todos. Un guión donde a veces queremos hacerte reír, otras llorar, otras mearte de la risa y otra congelar la sonrisa. Pero, sobretodo, 120 folios que han supuesto una de las mejores experiencias de mi vida. Ya lo dice Paco: este guión ha sido como sacarnos las tripas y las entrañas y ponerlas sobre la mesa para escribir. Un poco gore la definición, lo sé, pero muy acertada. Nosotros somos muy brutos, qué le vamos a hacer.
Pero lo más importante es que este guión empieza ahora una aventura que puede acabar sobre una pantalla de cine en 2010...una aventura que podrá salir bien o mal pero donde vamos a poner las pocas tripas que nos queden dentro...
Señoras y señores, empieza el viaje más fascinante de mi vida...

Buscando en el baúl de los recuerdos...

Rebuscando en el baúl de los recuerdos he encontrado alguna que otra foto del rodaje de Un cuento de hadas que hacía siglos que no veía así que he decidido compartir con vosotros algunas de las instantáneas en los que el equipo estábamos más naturales, ajenos a la cámara o ensayando alguna de las secuencias que al final dieron lugar a mi corto que más hondo ha calado en el espectador y el que más satisfacciones, a nivel de festivales y premios, ha dado a mi queridísimo equipo de Interrumpidos Films:














lunes, 13 de octubre de 2008

La herencia de un genio


Era imperdonable que en casi un año de vida que tiene este blog aún no le hubiera dedicado una actualización a la que es mi película de cabecera y la culpable de que mi madre me dijera por primera vez, después vendrían muchas más, eso de que "a ti te gustan películas mu raras, niño" Se trata de la obra póstuma de uno de los últimos genios de verdad del séptimo arte, la genial e incomprendida Eyes Wide Shut.

Vi Eyes Wide Shut por primera vez con 17 años, en una sala semivacía, y eso que era el fin de semana del estreno, y donde los espectadores me miraban con cara rara. De hecho, a la señora mayor que tenía a mi lado la pillé un par de veces mirándome con cara de "American Pie la están poniendo en la sala de al lado" A mí plin, peor fue la cara de la taquillera del cine donde fui a ver Los puentes de Madison con 13 años. El caso es que aquel día descubrí lo que significaba de verdad la palabra fascinante. Y es que es empezar a ver Eyes Wide Shut y no poder separar los ojos de la pantalla, de la gran Nicole antes de que decidiera estirarse como un chicle Boomer, de Tom Cruise antes de que descubriera que la mejor manera de tirar una carrera por el váter es subirse a un sofá y de una de las historias más extrañas, morbosas y fascinantes que un servidor ha podido ver en un cine.

Y es que a Eyes Wide Shut hay que saber entenderla. Porque ¿quién no ha tenido una fantasia sexual que no se ha atrevido a contar a nadie? Uno de esos sueños eróticos con un desconocido con el que sólo hemos cruzado una mirada durante un segundo pero que ha despertado nuestros más bajos instintos. Pues esa es la premisa de la última genialidad de nuestro amigo Kubrick, la fantasia que una mujer casada, y aparentemente feliz en un matrimonio burgués, le revela a su marido durante un cuelgue de porro. Y el marido (un espléndido Tom Cruise digan lo que digan) demuestra lo liberal y comprensivo que es largándose durante una noche a intentar vengarse de una infidelidad imaginada con una infidelidad real. Así pasará por una puta, un pederasta que le ofrece a su hija, una clienta (él es doctor) que se lo quiere trincar delante del cadáver de su padre al que él ha ido a diagnosticar la defunción y, en la secuencia estrella, una orgía llena de gente poderosa que se oculta detrás de unas aterradoras máscaras inexpresivas. Todo esto para que Kubrick haga una radiografía apasionante sobre el poder del sexo en nuestras vidas y sobre las obsesiones y fantasmas de un matrimonio que podría ser cualquiera.

El señor Kubrick se despidió con este pedazo de obra maestra donde yo hubiera pagado millones por ver el rodaje. ¿Por qué? Porque hizo todo lo que hace un genio del cine como dios manda:

-¿Qué digo que me da miedo coger un avión porque por mis santos cojones no me muevo de Londres? No pasa nada, soy Kubrick y mandado reconstruir Nueva York en Inglaterra. ¿Qué el presupuesto se dispara? ¡¡Qué mas da!! Que yo hice Espartaco así que mucho cuidadito conmigo...

-¿Qué hago que Tomás Cruise repita más de 80 veces una toma? Pues que no se queje, que por lo menos no hago que casi acabe en un centro psiquiátrico como a Shelley Duvall en El Resplandor.

-¿Qué les coloco a la Warner una película de dos horas y media sobre los fantasmas sexuales de una pareja haciéndosela pasar por una superproducción de verano? Pues que les den que para eso soy de los pocos autores que puede hacer llegar sus películas a un multicines.

-Y que nadie me rechiste que para eso he conseguido que dos actores, Nicole Kidman y Tom Cruise, alcancen un clímax irrepetible en su carrera con dos interpretaciones legendarias y fascinantes. Y eso sin contar la master-class de cine que soy con los veinte minutos de la secuencia de la orgía, un momento mítico del cine reciente.

¡¡Qué grande eres Kubrick!! Sigue velando por nuestros sueños cinéfilos estés donde estés...

No podías haberme dejado una herencia mejor que Eyes Wide Shut.


viernes, 10 de octubre de 2008

La dulce Norma Jean Baker


"Elevemos una plegaria por Norma Jean. Ella ha muerto"


Jim Dougherty


Siempre he tenido una extraña fascinación por el personaje de Marilyn Monroe. Y digo personaje porque la señorita Norma Jean Baker fue capaz de reinterpretarse a sí misma y ser mejor actriz en la vida real como Marilyn que en la multitud de rubias tontas que le tocó interpretar en la vida real. Desde que mi madre me puso Con faldas y a lo loco a los 11 años ya me fascinó esa rubia explosiva y sexual pero con un don inimitable para la comedia y para parecer lerda. Y así empecé a desear saber más sobre esa tal Marilyn y con los años fuí descubriendo que fue un sex-symbol que sólo quería que la amaran pero que nunca lo consiguió, la fragilidad en persona disfrazada en un cuerpo que respiraba sexo por los cuatro costadas y un mito que no fue capaz de volver del paseo por el lado oscuro del sueño americano por el que se había acostumbrado a pasear. Una niña asustada detrás del mayor icono cinematográfico de la historia del cine. Un pasaporte caro a la inmortalidad que ella cumplió a rajatabla: vive deprisa, muere joven y deja un bonito cadáver. No sé si la frase se acuñó en su honor pero le va como anillo al dedo.


La dulce Marilyn....





Últimamente me tiene obsesionado la lectura de la novela Los inmortales de Michael Korda. Se trata de una ficción muy real donde a través de un personaje inventado, el relaciones públicas del presidente Kennedy, se nos muestra la historia de amor entre Marilyn y Jack Kennedy mientras asistimos a una radiografía cruel pero conmovedora de los últimos años de vida de la rubia de oro. Una novela magistral como pocas donde descubrimos a una Marilyn inteligentísima, vulnerable a más no poder pero también dura y contradictoria además de una mujer completamente consciente del papel de tonta que le tocaba jugar en Hollywood. Los inmortales, fruto de una investigación exhaustiva del autor, es como un agujero secreto por el que te asomas a las bambalinas de la política y el cine en EEUU...para descubrir una visión nada complaciente del país de los sueños y de sus estrellas. Fascinante es decir poco, hacía tiempo que no leía nada parecido.


Un ejemplo de la radiografía, entrañable pero nada complaciente, que hace de Marilyn son algunos de los siguientes pasajes del libro:


"-No es solo la gente. Son los periodistas. Me siguen a todas partes. Es una especie de convoy, con descapotables para los fotógrafos. -Parecía a punto de echarse a llorar. Jamás conocí a nadie, ni siquiera en el mundo del espectáculo, que pareciera tan desolado como ella cuando se ponía triste."


"Pareció decepcionada aunque no con el corazón destrozado. Marilyn era un producto del cine, alguien para quien la ilusión era esencial, lo cual explica, creo, sus frecuentes tropiezos con la cara oscura de la vida."


"La gente con Marilyn no era en absoluto hostil. De alguna forma Marilyn representaba su sueño, el símbolo de todas las cosas inalcanzables que quiere la gente corriente: erotismo, glamour, fama, dinero, felicidad; o tal vez fuera la prueba viviente de que una persona corriente podía alcanzar todo eso. Era un sex symbol, eso seguro, pero también era bastante más que eso. Rita Hayworth era un sex symbol, Jean Harlow lo había sido, pero Marilyn era la chica de al lado que se había convertido en estrella, la mujer que siempre has deseado si eras hombre, la que siempre has soñado ser si eres mujer. Su erotismo era sólo una parte de su atractivo: ella era, a su manera, una muestra de aquel amorfo anhelo nacional al que llamamos el sueño americano."





Nada más que añadir...


Yo ya intenté darle a Norma Jean Baker mi particular homenaje en Varices. Los que habéis visto el corto sabéis de lo que hablo, los que no podéis descubrirlo pinchando aquí...

Dulces sueños Norma Jean Baker...