PELICULEROS

sábado, 30 de agosto de 2008

Pasen y vean señores...

La gran Lydia Ruiz, realizadora de los makings of de Interrumpidos Films


Desde que fuimos invadidos por el espíritu moderno y alternativo gafapasta dejamos de utilizar ese término tan genuinamente nuestro y español como era el "Así se hizo..." para decir "Making of..." No, ya en serio que los pobres gafapasta no tienen culpa de nada en este caso. Pero sí es verdad que uno echa de menos esos programas de la 2 que con el rimbobante nombre de Cuadernos de rodaje nos enseñaban las entrañas de un largometraje, alimentando para muchos ese deseo absurdo de querer ver cómo era el rodaje de lo que sólo alcanzábamos a ver como un sueño lejano donde nuestra madre sólo decía que había putas, sexo y droga, es decir, una película. Todavía recuerdo cuando vi estupefacto que Jeff Godblum corría delante del vacío y no de un robot dinosaurio, obviamente no uno real, cuando vi el así se hizo de Parque Jurásico a la tierna edad de 11 años.

Y es que los "Así se hizo..." son divertidos de ver para el espectador porque le muestran cosas cosas pero yo he descubierto que también son un recuerdo precioso para todo el equipo de rodaje. Porque acaban convirtiéndose en un pequeño tesoro lleno de secretos y guiños que sólo los actores y los que han estado detrás de las cámaras conocen.Por ejemplo, pocos podrían saber que en ¿A quién te llevarías a una isla desierta? repetimos más de 15 veces una toma en la que Andrés Suárez (que interpretaba a Eze) sólo tenía que decir: cambio las reglas del puto juego porque me sale de los cojones. El pobre acumuló tensión y nervios y la frase se le resistió más que el Oscar a Scorsesse. A la toma 10 se intentó incluso ponerle delante un cartel con la frase escrita, al más puro estilo azafata buenorra pero nada, no hubo manera. A la toma 14 yo acabé mordiendo un cojín rosa de la pantera rosa de los nervios. Todo este cachondeo, porque no los tomamos así y realmente nos lo pasamos en grande, se puede ver en el making of del corto que realizó Pilar Illescas y que se encuentra en Interrumpidos Films, en el apartado de ¿A quién te llevarías a una isla desierta? y allí está el makin of (sí, finalmente nosotros también acabamos llamándolo así)

Lydia Ruíz fue la encargada de rodar y montar los making a partir de Un cuento de hadas. Del rodaje de mi cuento pocos saben que se hizo un silencio sepulcral después de gritar ¡corten! en la secuencia en que Rebeca (la grandisima Laura Artolachipi) le canta una nana a Simón (Sergio Gallardo)...y que casi todos teníamos una lagrimita en los ojos justo antes de romper a aplaudir porque nos había puesto los pelos de punta. Y uno de los secretos del rodaje es que Simón Ramos (que interpretaba magistralmente al travesti Subo) acabó con todas las correas de su corsé de cuero marcadas en la piel por culpa del sol...Y más cosas que podéis ver en este making of al ritmo de la canción American Pie. Pinchad aquí.


Lydia y Paco en el making of de Un cuento de hadas


Del making of de El hombre del saco no cuento nada porque aún no está disponible en la red. Del de Varices sólo diré que pocas veces me he reído tanto como el momento en que Mariví Carrillo (interpretando a Marga) y Juanje Vargas (que supo bordar el personaje de Ángel) vivieron un momento surrealista: la primera le hacía la cera al segundo y al tirar del pegote verde de cera lo mandó directamente al techo donde se quedó pegado...Eso por no hablar de Macarena danzando con su paraguas por el campus universitario, Paco jugando a las peluqueras en los descansos del rodaje y mil anécdotas más que podéis ver en el making of de Varices pinchando aquí.



Y sobretodo que en el rodaje del videoclip Una vez más pasamos un frío de cojones rodando a las 6 de la mañana en pleno enero junto al mar. Y yo obligando a la figuración, gente del equipo, a ir en manga corta para unos planos...aunque todo eso se tradujo en una de las mejores experiencias de mi vida. Os recomiendo que no os perdáis en el making la caída de Laila en pleno ataque de las Noemís..El making es el siguiente:







Así que hoy os invito a echarle un vistazo a la trastienda de Interrumpidos Films. Pasen y vean señores...

viernes, 29 de agosto de 2008

Diario de rodaje, Vol. 1

Si alguien me hubiera dicho a principios de agosto: a finales de este mes estarás en el equipo de rodaje de una película, te tomarás un café con Fele Martínez mientras habláis de cine y descubirás que Terele Pávez es un cielo de mujer, nada que ver con lo que largan de ella en los medios. Pues si alguien me hubiera dicho eso seguramente me hubiera descojonado de la risa. Más que nada porque el que esto escribe aplaudió a la tele cuando Fele Martínez ganó el Goya a actor revelación por Tesis y disfrutó como un poseso con la desequilibrada Ramona de Terele Pávez en La Comunidad.


El gran Fele Martínez en un fotograma de La mala educación

Pero mira como cambian las cosas en un día. Y lo que más gracia me hace es que ha sido mi corto Un cuento de hadas el que me ha dado la oportunidad de probar por primera vez lo que es un largometraje. Y digo que es lo que más gracia me hace porque los que me conocen saben que es el trabajo que menos me gusta de los cuatro cortos oficiales que he estrenado y que han estado en festivales. Pero resulta que hay gente que no piensa así y uno no puede más que quedarse con las patas colgando cuando recibes la llamada de un cineasta novel al que admiras mucho y te dice: estoy enamorado de Un cuento de hadas, quiero que dirijas el making of de mi primera película...Y ala, en dos semanas te encuentras en medio de una vorágine de cables, focos, cámaras, maquillajes, calles cortadas (oficialmente y no con el peligro de acabar en la cárcel con un monton de osos sedientos de hombres), actores geniales y secundarios brillantes. Lo que más me gusta de grabar el making es poder observarlo todo en silencio, aprendiendo y absorbiendo todo lo que puedo como si fuera un Bob Esponja. Por cierto, la película es un drama prodigioso, supone la primera película del director malagueño Rafatal y se llama Los minutos del silencio. Él es el culpable de uno de los mejores cortos que han salido de Málaga en los últimos años, Domicilio Habitual.



Creo que lo que más estoy disfrutando es poder currar con gente con la que trabajo en mis cortos. Y es que poder rodar al lado de Sinu (culpable en gran medida de que Varices pudiera ponerse en pie), Alberto Gómez (el mejor cámara que un aspirante a cineasta como yo puede tener al lado) y Laila (mi maquilladora favorita, culpable de los diseños de maquillaje de Un cuento de hadas y Varices) es una gozada, como el mejor orgasmo que hayas tenido nunca multiplicado hasta el infinito. Vernos juntos en semejante berenjenal es algo que no se puede explicar...

Me gustaría contaros mil cosas de la película pero no quiero desvelar nada porque para eso soy el último moco de un equipo increíble de profesionales. Eso sí, en tan solo cinco días de rodaje me he dado cuenta de que los problemas con los te enfrentas en los cortos son los mismos que los que te encuentras en un largo pero aumentados a 30 días: el sol se va, los retrasos son inevitables, los actores se divierten en los tiempos muertos con los de maquillaje y peluquería, el ayudante de dirección curra más que nadie y el de sonido se puede volver loco pidiendo a los mirones y curiosos que no hablen ni hagan ruido. Una gozada, vamos.

Y es que no puedo explicar lo raras que están siendo estas dos últimas semanas. En el mejor de los sentidos, claro. Porque hace un par de días me llegó un mail que puede cambiar mi vida para siempre...aunque eso es algo de lo que hay que hablar en otro momento. Aunque la culpa de todo la vayan a tener 120 folios.

Creo que nunca he estado tan feliz...nunca. Se nota hasta en que he perdido la mala leche y el cinismo con el que escribía...

Pero sí, cerrar los ojos y saber que todo está donde tiene que estar...bufffffffffffff...qué gozada.


jueves, 28 de agosto de 2008

Creerás en Yann Tiersen por encima de todas las cosas...

Hoy os voy a ahorrar esas parrafadas insorportables con las que os suelo castigar en este blog. La actualización de hoy va para todos aquellos que alguna vez habéis sentido un nudo en el estómago con algo, habéis notado como se dibujaba una sonrisa enorme en vuestra cara o habéis tenido la sensación imperiosa de meter las manos en un saco de legumbres para ser feliz...

Ved este esto y sonreíd hasta que os duela la boca, después id a por una crema catalana y romped la parte dura de arriba con la cuchara. ¿No habéis notado que el mundo es un poco mejor?

Hoy os dedico esto a todos aquellos que aún creen, creemos, que una película o un simple corto puede hacer un pelín más feliz a alguien:




Cerrad los ojos y disfrutad...

Desde hace dos días no puedo parar de pensar que todo lo que he soñado durante veintiséis años, todo lo que he peleado, todas las noches sin dormir escribiendo...todo está empezando a crecer ahora. Veo todo lo que me está pasando y me encanta.

Sí, nunca antes había sido tan agradable cerrar los ojos y sonreír...

domingo, 24 de agosto de 2008

Varices on-line


El final de un viaje...

Desde febrero que empezamos a escribir el guión, pasando por marzo y abril de preproducción entre cervezas, cafés y reuniones, un rodaje a finales de abril que nos unió como equipo y como amigos y tres meses de postproducción en los que nos terminamos de hacer adictos a la cafeína...

Pero ya llega el final del camino de baldosas amarillas y Varices ya no depende de mí, culpable de todos los fallos que el corto pueda tener. Depende de vosotros, de vuestras críticas y de que guste o no...

Y ya podéis ver Varices en el myspace de Interrumpidos Films.


En la imagen, los protagonitas de Varices, Sergio, Macarena y Mariví, y yo haciendo un poco el tonto y fotografiados por Paco Anaya.

Gracias a Armando y a Edu por tantas y tantas molestias para poder subir el vídeo con buena calidad. Armando nos ha salvado la vida y a Edu ya no sé cómo darle las gracias por ser mi compañero de viaje...

¡¡Y mañana primer día de rodaje del largometraje!! Y mis nervios ya se han ido a tomar por saco...sobretodo desde que tuve delante de mí al grandioso Fele Martínez y casi me desmayo cuando me dio la mano. Pero esa es otra historia para ser contada en otro momento.

Homenaje en clave de gorila rosa

Ayer me despaché a gusto, quizás demasiado, en mi fotolog con la crítica de Batman y Robin, aprovechando el pase con el que nuestro querido ente público Canal Sur decidió aprovechar el bombazo crítico y comercial de El caballero oscuro. Ya que escupí toda mi mala leche en mi flog sólo dejaré constancia aquí de algo que mi ignorancia desconocía y que mi buen amigo /shura me hizo ver: la famosa, por alcanzar cotas de ridículo inimaginables hasta entonces en la saga, secuencia en la que Poison Ivy (Uma Thurman) hace un striptease saliendo de un traje de gorila rosa (¡¡!!) es un homenaje (qué sentido del humor el de Schumacher al llamar a eso homenaje) de una mítica secuencia de la película de Marlene Dietrich Blonde Venus.

Aquí tenemos la secuencia de la Dietrich:




Aquí, la secuencia de esa broma gay llamada Batman y Robin (sólo la he encontrado en italiano pero lo que cuenta es la imagen):



Veánlas y compárenlas porque no tienen ningún tipo de desperdicio...








miércoles, 20 de agosto de 2008

Vigilado


La reacciones siempre eran las mismas, la persona a la que se lo decía, generalmente estudiante de esa carrera, me miraba con una mezcla de sorpresa y asco y me decía: ¿para qué te vas a meter en Comunicación Audiovisual si ya has hecho periodismo? No vas a aprender nada, la carrera es una mierda y tú ya has aprendido mucho por tu cuenta. Bueno, tan mala no puede ser, pensaba yo. El caso es que no sé si ha sido porque me la habían pintado tan mal que no hacía falta mucho para superar mis expectativas o que realmente era la carrera que siempre quise estudiar (¡¡maldita orientadora de mi instituto que me dijo que esa carrera sólo podían estudiarla los del bachillerato tecnológico!!) pero el caso es que han sido dos años (es lo que tiene acceder directamente al segundo ciclo) inolvidables, llenos de experiencias, de cafés, de secretos, de cosas que no olvidaré nunca y, sobretodo, de gente estupenda que se han convertido en parte de mi equipo dispuestos a dejarse los cuernos (es una expresión, no piensen mal) a cambio de nada en mis cortos.

Si hay algo que tengo claro es que estamos aprendiendo a base de rodar mucho, equivocarnos más y con la simple satisfacción de ver que cada corto es un paso más. Por eso si hay algo esencial que pido a la gente que curra conmigo es que se lo tome tan en serio como si estuvieran rodando Titanic aunque el dinero de producción sea escaso, trabajemos de sol a sol, comamos bocadillos y rodemos en vídeo a la espera de poder tocar el celuloide (algo que espero poder hacer realidad en 2009) Y he tenido la inmensa suerte de encontrar a gente enamorada del cine que quiere aprender a base de currar mucho, un equipo con el que es un placer hablar de storyboards, guiones técnicos y planos entre muchas cervezas, alguna copa y alguna que otra reunión que termina en una fiesta y una borrachera descomunal.

Hoy me apetece compartir con los que entráis aquí todos los días el trabajo de algunos de los miembros de mi equipo al margen de mis cortos. Porque a mí me demostraron mucho convirtiendo un simple trabajo de clase (el rodaje del piloto de una serie de TV de 15 minutos) en la demostración de que cuando hay ganas y talento sobra el dinero. Alberto, Manolo y Juanje (cámara, producción y protagonista de mi corto Varices respectivamente) junto con Dani y Pedro (con los que trabajé, junto con los anteriores, en el videoclip Una vez más para El País Musicano) decidieron rodar 40 minutos completos para crear el piloto íntegro de una idea original de Alberto llamada Vigilado. ¿El resultado? Una original trama de intriga al más puro estilo 1984 de George Orwell, con un planteamiento que a mí me encantó y que no tiene nada que envidiarle a las mejores ficciones estadounidenses y de paso le da de patadas a los horribles engendros nacionales que aquí lideran los shares de audiencia (creí que las series españolas habían tocado fondo con el final de Los serrano pero veo que aún pueden seguir hundiéndose más y más en la miseria con 700 euros, diario secreto de una call-girl) Lo mejor de Vigilado es que suple la falta de medios con toneladas de talento y de cultura cinematográfica, además de un uso de la estética y de la cámara en mano (estilo que a mí me vuelve loco) al más puro estilo El mito de Bourne, algo de lo que deberían aprender muchas producciónes con dinero pero sin ganas de innovar o de sorprender.


Os dejo con el tráiler del piloto de Vigilado:





lunes, 18 de agosto de 2008

El diablo viste de CineSur


Todos, absolutamente todos, hemos tenido que pasar por algo tan inevitable como la pubertad, el primer grano, la primera eyaculación y... el primer jefe/a cuya aspiración máxima en la vida es putear a sus propios empleados, hacerles la vida un poco más desagradable y pisotearlos para su propio regocijo porque así se siente un poco menos fracasado y se puede vengar de todas las veces que le robaron el bocadillo en el colegio. Cosas de la vida, es como el típico encargado de MacDonalds que ni siquiera tiene el graduado escolar, lleno de granos que le dan a su cara un curioso tono amarillo mejor que un Simpson, con cara de lerdo, al que su madre seguramente le siga haciendo la cama pero que, sin embargo, adquiere una camisa de encargado con la M dorada y ésta cobra vida, se adueña de él y lo convierte en una bestia inhumana e implacable capaz de conocer 1.000 maneras diferentes de humillar a los que están allí de paso.

Sé de buena tinta lo que es tener una jefa así, capaz de despertar tus insitintos psicópatas más dormidos y querer arrancarle la piel a tiras, hacerte un vestido con ella y salir por la noche a aullar a la luna mientras vistes sólo lo que antes era un engendro pequeño y demoníaco a la que tenías que llamar jefa. Ella se llamaba, bueno, olvidemos su nombre, y se convirtió en mi pesadilla durante los tres años y medio que trabajé como portero acomodador en los multicines CineSur. No sólo fue mi cruz, por supuesto, sino la de toda una plantilla que descubrimos juntos que un grupo de ser humanos puede estar unido por algo tan común y simple como es el odio a muerte hacia una persona.

Todos los trabajadores pasamos por las siguientes fases al conocerla:

-Fase 1: una terrible primera mala impresión. No hacían falta ni 2 segundos para saber que algo maligno dormía en ese 1,50 de mujer, detrás de unas horribles gafas de culo de vaso y con un parecido extraordinariamente fiel con Edna Moda de la película Los increíbles.

Edna Moda o el clon de mi querida jefa

-Fase 2: dos días trabajando con ella bastaban para saber que no tenía ni puta idea del trabajo, que la incompetencía con ella alcanzaba un nuevo significado y que no sería capaz de vender una entrada en la taquilla aunque su vida dependiera de eso. Y estamos hablando de la gerente de un multicines.

-Fase 3: a las pocas semanas uno ya se atrevía a preguntar a sus compañeros, ¿cómo cojones ha conseguido esta mujer ser jefa? Entonces ya descubrías que los jefazos le ofrecieron el puesto a cambio de testificar en contra de unos compañeros de trabajo que planeaban una huelga masiva para conseguir que la empresa hiciera contratos fijos. Un primor de mujer, vamos...

Dado que su inteligencia no era muy abundante, de hecho brillaba por su ausencia, de vez en cuando nos divertíamos poniéndola en evidencia para demostrarle lo inútil de su presencia. Eso sí, si se daba cuenta o le pillaba ese día con la regla entonces se disponía a practicar su tortura favorita: hacernos rascar los chicles del suelo, a cuatro patas y mientras ella vigilaba por detrás teniendo, seguramente, lo más parecido a lo que ella entendería como un orgasmo múltiple.

Algunas de las perlas que esta mujer nos dejó fueron cosas como esta conversación que ella y yo mantuvimos durante la semana en que se estrenó Piratas del Caribe 2: el cofre del hombre muerto. Yo llego a la portería desde donde ella lo observaba todo como si fuera la Úrsula de La Sirenita. Entonces se produce la siguiente charla:

JAVI: Ha venido un cliente habitual para pedirnos, por favor, si se podría llevar la lona de Johnny Deep cuando los piratas salgan de cartelera.

ELLA mira a JAVI con una expresión que podría ser de aburrimiento, de pasotismo o, directamente, de una estupidez suprema.

ELLA: ¿Quién es Johnny Deep? ¿Un amigo tuyo?

.............................Eso lo dijo una gerente de un multicines en una semana donde entraban una media de 2.000 personas al día para ver al puto Jack Sparrow. Una lindeza de mujer.

Miranda Priestly (Meryl Streep) dispuesta a putear

Y todo esto lo cuento porque en los últimos días estoy disfrutando como un enano con la lectura de la novela El diablo viste de Prada de Lauren Weisberger. La película me gustó pero tampoco me pareció nada del otro mundo, más allá de la demostración de que la Meryl puede con todo lo que le echen y que Anne Hathaway tiene encanto como pocas actrices de su generación. Es raro que me lea un libro de una película que olvidé tan pronto como la vi, más teniendo en cuenta que no me apetecía tragarme una lectura que podía ser como pegarse un atracón de cosas que no entiendo como Vogue, Elle, Cosmopolitan y demás biblias de todas aquellas mujeres y gays que darían un brazo, un ojo de su cara o sus Manolo Blahnnik por ser la Carrie Bradshaw de Sexo en Nueva York. Pero de la manera más tonta del mundo el libro llegó a mis manos y me leí el primer capítulo por pura y superficial curiosidad. Y me enganchó...mucho. Al contrario que la película, cuya mala leche sólo está ligeramente insinuada, el libro es un prodigio del cinismo y del sarcasmo sobre esos tiránicos jefes, Miranda Priestly en El diablo viste de Prada o mi querida Ana de CineSur, que se dedican a putear a unos empleados que, probablemente, les superen en cualquier test de inteligencia y aptitud. Pero lo que más me ha sorprendido es que la novela combina una superficialidad insoportable (la mitad de los diseñadores que se nombran me suenan a chino) con un relato muy profundo sobre lo difícil que es hacerse mayor y sobre cómo esto implica tener que aceptar que las cosas no van a ser como siempre habíamos soñado que sería nuestra vida.

Lo que más gracia me hace es que la autora, Lauren Weisberger, escribió el libro basándose en su experiencia como secretaria personal de la directora de Vogue. Toda una venganza servida en un plato bien frío. Pues curiosamente, yo también hice algo parecido con mi adorada jefa en el tratamiento de un guión llamado Golfa y que espero poder rodar algún día para mandarle una copia firmada y dedicada con toooooooooooooooooodo mi amor.

Toda una sorpresa el libro de El diablo viste de Prada...si alguna vez habéis tenido ese jefe al que desearías invitar a cenar con Hannibal Lecter no lo dudéis, no os vais a poder reír más.

Os dejo con esta secuencia de la película donde Meryl demuestra porque es la más grande:



domingo, 17 de agosto de 2008

Me he enamorado...de un robot


Lo de Pixar no es un logro, es un milagro. De una filmografía de tan sólo nueve títulos nos encontramos con seis obras maestras (Toy Story 1 & 2, Monstruos S.A., Buscando a Nemo, Los Increíbles y Ratatouille), una muy buena película (Bichos), un solo tropiezo (la insoportablemente aburrida Cars) y una OBRA DE ARTE como la recién estrenada (bueno, lleva desde el 6 de agosto en cartelera pero hasta esta noche no he podido ir a ese atraco a mano armada que son los multicines) Wall-E.



Cuando uno va al cine lo que menos espera es encontrarse con una historia única que pasará a estudiarse en todas las escuelas de cine y a formar parte inseparable de la mitología cinematográfica. Tal y como está la cartelera si una película te entretiene ya se puede considerar un hecho histórico así que pedir lo anterior es como pedir que Telecinco deje de emitir Gran Hermano. Pero con Pixar es diferente, es como el empollón de la clase al que la profesora siempre le exige más y más y no le deje bajar la guardia en ningún momento. Uno no pasa por taquilla para ver la última genialidad vía ordenador del estudio de John Lasseter esperando simplemente ser entretenido con una "peliculita de dibujos animados". No, eso es como ir al Louvre a echarle un vistazo rápido y sin interés a las pinturitas que hay por allí. Pixar tiene la increíble capacidad de dejar el listón por las nubes, hacer creer que ha tocado techo en la genialidad artística y al año siguiente volver a dejarnos con la boca abierta con un guión prodigioso y unas películas a las que catalogar sólo como cine de animación es como insultar y escupir a la cara al mismísimo cinematógrafo de los Lumiére.




¿Por qué digo esto? Porque Wall-E es la película más cinematográfica que se ha estrenado en años. Pocas veces se encuentra uno con una historia que carece de diálogos en el 90% de su metraje, que se apoya exclusivamente en el poder de sus imágenes y lo que ellas cuentan sin necesidad de la palabra...Puro cine mudo, puro cine a secas. Los primeros 45 minutos de Wall-E son un prodigio de la narración, el guión y la belleza cinematográficos. Un extraordinario poema visual que hace que te encariñes con un robot hasta el límite de arrancarte la lagrimita. No contentos con eso, los chicos de Pixar consiguen lo imposible: crear una épica, entrañable y romántica historia de amor entre dos robots que sólo intercambian entre ellos dos palabras que son sus propios nombres, Wall-E y Eva. Dos simples palabras que demuestran que cualquier parrafada sobra si el director tiene el suficiente talento para dejar que las imágenes hablen por si solas...y creedme que no hace falta más para llegar a los títulos de crédito con el estómago encogido y el pelo de todo el cuerpo de punta por culpa de la emoción y no de los cinco grados bajo cero a los que estaba la sala.

Podría escribir el post más largo de la historia para poder contaros todas las virtudes de esta OBRA DE ARTE (sí, de arte porque no merece un calificativo inferior) pero Wall-E es una experiencia tan fascinante que lo único que puedo deciros es que os hagáis un favor y corráis a verla. Si los Lumiére levantaran la cabeza estarían orgullosos de que su invento haya dado lugar a la gran historia de un pequeño robot que sólo quería poder darle la mano a alguien.


Vaya semanita de peliculones después de una larga sequía. Primero El caballero oscuro, ahora Wall-E. El 2008 puede estar contento, ha visto nacer dos películas de manual de cine.




Os dejo con un teaser tráiler de Wall-E:




Y como viene siendo habitual, Pixar incluye un corto antes de la película. A mí el que precede a Wall-E no me ha gustado mucho así que os dejo con esta maravilla, divertidísima y original hasta aburrir, que es Abducción y que se pudo ver en los cines antes de la proyección de Ratatouille:



jueves, 14 de agosto de 2008

Sobre expectativas y clásicos instantáneos

Aterrador teaser poster de "El caballero oscuro"

Ir al cine con las expectativas de ver una obra maestra es muy peligroso porque, por regla general, uno suele decepcionarse bastante. Y más cuando alrededor de la película se monta un circo mediático que hace creer que vamos a ver al mesías del séptimo arte, esa historia que devolverá la fe en el cine y marcará un antes y un después, el típico filme que revienta taquillas porque es la la película que hay que ir a ver obligatoriamente. Por eso es tan sumamente excitante salir de la sala y descubrir que tus expectativas se han superado con creces y que todo lo que has oído, leído y visto de El caballero oscuro se queda corto. Porque probablemente sea la mejor película estrenada en años, un filme valiente y arriesgado que habla sobre los miedos post-11S (quizás sea la que mejor ha retratado el caos y la psicosis terrorista desde aquel fatídico día) y que trasciende de su propio género porque ya no estamos hablando de cine de superhéroes sino de CINE a secas y con mayúsculas.
Vale, ya sé que los gaditanos tendemos a la exageración aunque no queramos, que todo lo engrandecemos y que si en un sitio había 100 personas nosotros decimos que había 100.000 y que allí no cabía ni un alfiler. Pero voy a intentar recopilar algunos adjetivos neutros y no exagerados de lo que supuso anoche el visionado, en una sala Imax abarrotada hasta arriba de frikis y emos entre los que uno se sentía un bicho raro, de El caballero oscuro: una película oscura y cruel, una historia épica y única, un recorrido por el lado oscuro del ser humano y sus atentados terroristas en medio del caos y la anarquía, una cinta de actorazos e interpretaciones míticas donde a los villanos se les llama terroristas y los superhéroes no tienen superpoderes sino un afán por devolver la esperanza a una sociedad que no la tiene...Se trata también de una película donde los buenos mueren, donde no sabes lo que va a pasar, donde los muertos importan y las masacres se llaman por su nombre, actos terroristas. Es una historia política sobre la degradación de la justicia en nuestros días, sobre el miedo del ciudadano de a pie de convertirse en peón de un juego suicida, sobre la redención, el perdón, la venganza, la locura y la maldad humana...Y paro aquí porque podría estar rellenanado blogs y blogs sobre esta maravilla hecha celuloide.

Batman (Christian Bale) y El Joker (Heath Ledger)


¿Qué es la mejor película estrenada en lo que llevamos de año? Yo me atrevería a unirme a las críticas especializadas y decir que es la mejor que hemos visto en los últimos 20 años, sin nada que envidiarle a peliculones como El Padrino, Heat o Casino. Porque ya no estamos hablando de un tío con leotardos que persigue a villanos que quieren conseguir tal arma o conquistar el mundo...No, estamos hablando de una historia de mafias, terrorismo y corrupción política donde te olvidas que el protagonista va vestido de murciélago a los 5 minutos. Si hubiera justicia en este mundo, que no la hay, El caballero oscuro sería colmada de premios y reconocida por todas y cada una de las asociaciones de críticos que, al igual que ciertos pedantes cinéfilos de los que conozco muchos, creen que una buena película es aquel drama de tres horas de duración con muchas lágrimas y si es con vestidos de época pues mejor que mejor. Y es que la secuela de Batman podría optar, y ganar, perfectamente en las siguientes categorías de esa mentira llamada Premio Oscar:
-Mejor película: El caballero oscuro es infinatemente mejor que ganadoras como Infiltrados, No es país para viejos, Crash, El retorno del rey y así hasta una lista interminable.
-Mejor director: lo que ha hecho Chris Nolan no tiene nombre. Si ni siquiera es nominado en este apartado apaga y vámonos.

El Joker (Heath Ledger)

-Mejor actor secundario: las malas lenguas dicen que Heath Ledger ganará el Oscar por el morbo de su muerte. Yo sólo digo que su interpretación es legendaria, aterradora y única. Nunca había visto algo así, realmente da un miedo horrible y consigue lo impensable, que cuando sales del cine te preguntes: ¿Jack Nicholson? Ah, es verdad, si ese hacía de Joker. Todo lo que pueda decir es poco y se ha dicho ya, es algo que hay que ver. Tilda Swinton, ganadora del Oscar este año y presentadora de esta categoría el próximo, ya puede ir ensayando delante del espejo la frase: And the Oscar goes to Heath Ledger.

Eso sí, aunque el Joker haya eclipsado a todo el reparto, excepcional del primero al último actor por otro lado, no quiero dejar de lado a Aaron Eckhart (qué guapo y qué pedazo de actor eres, hijo mío) que está soberbio en su papel de Harvey Dent. Su plano donde se ve en que se ha convertido pasará a la historia del cine sino es que lo ha hecho ya.

Harvey Dent (Aaron Eckhart) reconvertido en Dos Caras

-Mejor guión original: ¿acaso no merece el premio un guión que ha convertido la secuela de una película de superhéroes en un fenómeno cinematográfico cuya nota media no baja del 9 en cualquier lista especializada?

Del apartado técnico mejor no hablar porque El caballero oscuro es espectacular hasta decir basta.

Y ya refiriéndome a asuntos más terrenales...Christian Bale. Este hombre no es de este mundo. Ni su pecho, sus ojitos, su boca, sus brazos con esa cantidad de músculos, su pose de chulería...Ains...

Son pocas las veces que ves una película sabiendo que es un clásico instantáneo del cine. Como prueba de ellos sólo diré que anoche fue la primera vez que asistí a una proyección, donde no había presente nadie del equipo técnico o artístico, en la que el público rompió a aplaudir al terminar la película.

Una OBRA MAESTRA. Señoras y señores, ha nacido un clásico.

Os dejo con este clip de la película con el Joker en plena forma:










miércoles, 13 de agosto de 2008

Sobre leotardos, traumas y superpoderes...

El nuevo y aterrador Joker (Heath Ledger)

Hoy es el día. Fila 10, butacas centrales, en la sala Imax de Plaza Mayor para ver al murciélago en gigante. Con las entradas compradas desde hace 9 días y la expectación de ver si realmente es la obra maestra de la que todo el mundo habla. Nervios, nervios, nervios...más teniendo en cuenta que el señor murciélago es mi superhéroe favorito desde que consigo acordarme.

Son curiosos los superhéroes. Unos tíos llenos de traumas, vestidos con leotardos o ridículos disfraces y que van por ahí intentando salvar la vida de los demás aunque la de ellos mismos sea un completo desastre. Encima se pasan todo el rato con una cara de sufrimiento extremo o, en el peor de los casos, se olvidan de sus traumas para desbocarse en un espectáculo gay de tetillas vergonzosas (ejem, ejem...todos recordamos lo que un director gay y excesivo puede hacer con una peli de superhéroes: Batman forever y Batman y Robin) Pero el caso es que a mí me pirran desde siempre, desde que insistía a mi madre para que me hiciera el disfraz de Batman carnaval tras carnaval. Así que no me he podido resistir a la bat-fiebre que me recorre el cuerpo desde que leí en Fotogramas que El caballero oscuro era la mejor película de los últimos 20 años, sólo equiparable a El Padrino, y aquí está mi particular ranking de las mejores cintas de superhéores que he visto (opinión absolutamente personal y subjetiva por si alguien es contario a ella y me quiere mandar a la hoguera por hereje):

1. Batman vuelve (1992) de Tim Burton. Absolutamente perversa, ambigua, oscura y deliciosa. La mejor aproximación a la figura del superhéroe como lo entendemos los de mi generación: protagonista con trauma y disfraz, villanos carismáticos y disfrazados (¡qué grandes Danny de Vito y Michelle Pfeiffer!), escenas de acción magistrales y la demostración de que se puede hacer un blockbuster con aroma de cine de autor. Me quedo con el patetismo conmovedor de El Pingüino y todos los planos donde aparece Catwoman, además de su grandiosa frase: la vida es una zorra y por eso yo también lo soy.

Catwoman ((Michelle Pfeiffer) en pleno apogeo sexual

2. El protegido
(2000) de M. Night Shyamalan. Se vendió como una película de terror y eso hizo que tardara en apreciarse la historia de superhéores más realista y fascinante que nunca se ha hecho. Un hombre que nunca se ha puesto enfermo (sensacional e inmenso Bruce Willis) y un extraño coleccionista de cómics con una enfermedad que hace que sus huesos sean extremadamente frágiles (Samuel L. Jackson) crean una lectura única sobre la mitología de los superhéroes: el disfraz del protagonista, el descubrimiento de sus poderes, el mote que siempre tiene el villano...El clímax final es único e irrepetible, obra de un genio. Probablemente sea la primera OBRA MAESTRA del cine del nuevo milenio.

3. Batman (1989) de Tim Burton. Una de las películas a las que le tengo más cariño, por ser de esas que todavía me dejaban con la boca abierta cuando la vi por primera vez y por todos los recuerdos que les tengo asociados. El señor Burton pone todo su saber y su arte (ese que tenía antes de decidir convertirse en el vendedor nº1 de merchandising para los emos) en una historia de acción que acaba siendo una tragedia griega con clímax en la catedral de Gotham incluido. Jack Nicholson creó escuela con una interpretación pasada de vueltas pero que ponía los pelos de punta...¿Has bailado alguna vez con el Diablo a la luz de la luna?

4. Spiderman 2 (2004) de Sam Raimi. Parece mentira que el mismo equipo que nos trajo esta maravilla fuera capaz de perpetrar tres años después ese engendro llamado Spiderman 3. Pero bueno, el caso es que aquí se lucieron con unas grandiosas escenas de acción, unos personajes bien construidos (eso en este género no es sólo un logro, es un milagro de la Virgen de Lourdes), alguna secuencia conmovedora (la del metro cuando varios ciudadanos descubren que Spiderman no es más que un adolescente) y un lema inmortal: todo gran poder conlleva una gran responsabilidad.

Spiderman (Tobey Maguire) en la secuencia del metro

5. Superman (1978) de Richard Donner. Forma parte de la mitología popular de cualquier pueblo, ciudad, país, continente, universo...Poco que añadir a esto. Que levante la mano quien no se haya puesto alguna vez unos calzoncillos por encima de los pantalones, se haya colgado una sábana al cuello y haya tarareado los míticos compases de John Williams.

6. Superman returns (2006) de Bryan Singer. Crítica y público la ignoraron y eso ya es bastante como para que yo quisiera llevar la contraria y me encantara. Visualmente me parece la hostia, la historia bastante correcta, Kevin Spacey está perfecto como Lex Luthor, Kate Bosworth compone una Lois Lane bastante apañada y los efectos especiales son espectaculares. Puro cine de superhéroes ¿quién pide más? Ah, sí. Y también está Brandon Routh...y su mentón, su cara perfecta, sus abdominales, su reducción digital de sus genitales, sus piernas, su torso, su dentadura, su 1,95 de estatura...Os dejo con esta secuencia de Superman returns, que a mí me pareció preciosa:






martes, 12 de agosto de 2008

¿Por qué el cine?

Dawson (James Van der Beek) y Joey (Katie Holmes) filosofando sobre la vida y el cine


MUELLE DE CAPESIDE. EXT/DÍA

DAWSON se dirige a su casa con unas películas del videoclub. Ve a JENN sentada en el muelle, la luz del atardecer le da un aspecto insualmente bello. Duda por un momento pero finalmente decide acercarse junto a ella. Se sienta y le sonríe.


DAWSON: Hola.

JENN: Hola.

JENN se fija en las películas de DAWSON y se las quita para leer los títulos.

JENN: El monstruo del lago Black, La invasión de los ultracuerpos...

DAWSON: Me estoy documentando. Estoy haciendo una película.

JENN: Un poco prematuro ¿no? Tienes 15 años.

DAWSON: Spielberg dirigió una con 13.

JENN: ¿Por qué el cine? ¿Qué te atrae de él?

DAWSON: Odio la realidad.

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Sí, creo que sobran las palabras.

lunes, 11 de agosto de 2008

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Probablemente me hayas dejado el mejor recuerdo de mi vida. Y es que fuiste capaz de sacar fuerzas de donde no las tenías para enseñarle a todas las enfermeras de la UVI la placa del premio del público que nos acababan de dar por Un cuento de hadas y que yo había prometido regalarte. Y ahí estabas, superorgullosa de mí y presumiendo delante de las enfermeras aunque casi ni pudieras hablar. Fuerte y optimista, como siempre. Aunque supieras que esto se acababa fuiste capaz de dibujar el mejor momento de mi vida. Aún has sido capaz de sonreírme, ya sin hablar, cuando el miércoles te dije que me acababan de contratar para currar en una película, en un puesto pequeño pero como tú siempre me dijiste que tenían que ser las cosas: Javi, la casa la tienes que empezar desde abajo, no desde el techo. Tienes que aprender mucho. Me sonreíste y te dormiste con esa noticia que tantas veces me habías dicho que querías oír...Con las ganas que habías tenido siempre de celebrar ese momento conmigo...

Los médicos pueden decir lo que les de la gana, yo sé que te fuíste de pura tristeza, como las grandes heroínas románticas de los culebrones que tanto te gustaba ver. En agosto de 2004 se marchó el abuelo y justo cuatro años después, en el mismo mes, has decidido ir a buscarlo porque ya no aguantabas más. Una gran historia de amor que se vio interrumpida y que ahora se volverá a reanudar. Eso ya no se ve, sólo en las películas. Pero tú siempre fuiste especial incluso para eso, para nadar a contracorriente y vivir con ese halo de romanticismo y fuerza que te convirtió en la gran superheroína de mi vida, en una especie de hada madrina de la que no todavía no me acostumbro a estar separado. Porque parece que en cualquier momento me va a sonar el móvil y voy a escuchar al otro lado: niño, ¿cómo estás? Hace ocho años me regalaste una taza grande, blanca y con unas casitas dibujadas, justo el día en que me iba a estudiar a Málaga, me dijiste: yo me quedo con una igual aquí, para que cuando vuelvas parezca que no te has ido. Y así te bebes el café siempre en la misma taza, que yo sé lo que te gusta, pero no abuses que no tienes el estómago para muchos trotes. Mis amigos saben lo que es esa taza para mí desde aquel día pero ahora es como si fuera el Santo Grial...

Ahora me sorprendo cada dos por tres mirando al cielo, como si allí te pudiera localizar. Gracias por ser la mejor persona que he conocido, gracias por ese olor dulce cuando te abrazaba y gracias por ser esa persona que siempre creía en mí. No sabes lo muchísimo que te echo de menos, tanto que me duele...

Hoy, y siempre, esto va por ti:

lunes, 4 de agosto de 2008

Los superhéroes de verdad no besan bien

Yo frente a la puerta donde se desvela el misterio de "El hombre del saco"

Una vez me dijeron, no recuerdo quién, que cambio de proyecto con más facilidad que Almodóvar. Y creo que es verdad. No sé porqué pero cuando casi tengo seguro de que tengo ya la historia que se convertirá en mi próximo proyecto, con guión ya cerrado e incluso con algunos papeles dados, se me cruza por delante otra que me obsesiona, me nubla y me parece mucho mejor. Es entonces cuando sé qué esa es la siguiente historia que quiero contar, no sé porqué pero entonces todo va superrápido, el guión se escribe en un abrir y cerrar de ojos y cuando me quiero dar cuenta ya estamos metidos hasta arriba en la preproducción y con un pie puesto en el rodaje. Cosas de rodar en vídeo, que aún te da esa facilidad para la improvisación y para montar toda la parafernalia del cine en unos tres meses.

Justo cuando creía que íbamos a rodar Greatest Hits, incluso ya teníamos las localizaciones vistas y los protagonistas dados, se me ocurrió la historia de Un cuento de hadas y me pareció que era lo que estaba buscando en ese momento concreto. O más bien dicho, lo que necesitaba para mí en esos días raros. Creo que acerté, aún hoy me siguen mandando e-mails con una frase que se suele repetir en todos: qué preciosidad de corto. Lo más curioso es que yo sigo odiando esos 18 minutos porque creo que podía haber hecho mi trabajo mil veces mejor de lo que quedó reflejado en pantalla. Después de mi cuento de superheroínas me di cuenta de que todo el mundo quería algo muy parecido, una especie de Un cuento de hadas 2.


Rodaje de "Un cuento de hadas"

Y a mí se me ocurrió contar una historia sobre el enganche sexual de dos personas, un guión con dos únicos actores que estarían desnudos todo el tiempo y cuya trama rozaría, cuando no tocaría de lleno, el sexo explícito. Titulé a esa historia Placer y ya casi estaba preparando la preproducción cuando decidí rodar un cuento oscuro sobre los miedos infantiles al que llamé El hombre del saco. Sencillamente creí que Placer requería mucho más talento del que yo tengo. Aún hoy sigue siendo la historia que más ganas tengo de llevar a la pantalla. Y a principios de año me pasó lo mismo, dejé de lado el guión de El ángel tonto para poder levantar un argumento completamente loco y arriesgado que decidí llamar Varices. Fue la primera vez que iba a rodar algo escrito a cuatro manos, por Paco Anaya y por mí, y ahora, con el resultado encerrado en un DVD, me parece lo más logrado que he conseguido hasta ahora.

Y la historia se repite. Cuando creía que ya tenía a mano mi siguiente corto, Golfa, decido aparcarlo porque me he dado cuenta de que necesito demasiado dinero y tiempo para poder levantarlo. Y desgraciadamente no tengo ninguno de los dos. Eso sí, junto a Placer se queda como el único guión que no pasará a coger polvo en la estantería sino que haré lo posible e imposible por poder rodarlo algún día. Aunque la verdad es que también ha ayudado bastante a su aplazamiento el hecho de que he encontrado la clave para una historia que llevaba mucho tiempo queriendo rodar, una pequeña comedia dramática sobre superhéroes patéticos, oportunidades perdidas, besos robados, vuelos suicidas y espaldas desnudas. ¿El título? Los superhéroes de verdad no besan bien. Aunque no descarto un nombre que me ronda por la cabeza pero que me parece un pelín excesivo.

Paco y yo ya estamos escribiendo. Si Juanje y Macarena quieren, ellos serán los protagonistas de la primera historia de amor que escribo desde ¿A quién te llevarías a una isla desierta? Al resto de mi equipo sólo les digo que pretendo que este rodaje sea casi una fiesta de amigos, un poco como aquellos cortos con los que empezamos a currar juntos, cuando comíamos pizza y rodábamos tomas y tomas sin parar... Juanje Vargas en el videoclip que dirgí para El País Musicano, "Una vez más"

Muchas ganas de levantar esta historia, no sabéis cuantas...