PELICULEROS

jueves, 14 de febrero de 2008

Solas


Las personas deberían nacer dos veces, unas ricas y otras pobres. Así los ricos sabrían lo que es ser pobre y los pobres podrían disfrutar de la vida al menos una vez.
Por diálogos como este es por lo que siempre digo que el cine es la mejor escuela a la que he podido asistir...
[Solas de Benito Zambrano]

miércoles, 13 de febrero de 2008

Lost

Hay películas que te cuentan tantas cosas a través de una sencillez admirable que finalmente parece que no te cuentan nada...no sé si me explico, si me hago la picha un lío o si es que hay que vivir determinadas situaciones en primera persona para entender una obra de arte como Lost in translation...


La imagen de Charlotte sentada en el alféizar de la ventana de un gran hotel, mirando a una ciudad extraña y deshumanizada...la chica intenta hablar con alguien por teléfono pero nadie la entiende, no comprenden porqué está triste. Charlotte cuelga y empieza a llorar, sola...Ese momento es pura poesía en cine, una imagen tan bella y triste que pone los pelos de punta




Creo que la frase que más miedo me da en el mundo es la de estar solo rodeado de gente...sentirte vacío y con ganas de llorar cuando a tu alrededor todo el mundo sonríe y te dice que las cosas van bien, que no hay motivos para preocuparse. Ese nudo en el estómago que se te coge y que no te suelta aunque tú no sepas qué carajo hace ahí...mi madre siempre me daba una tónica cuando me pasaba algo así de pequeño, me decía que era una medicina y yo me lo creía, a los cinco minutos el nudo había desaparecido. Algo así le ocurre a Charlotte y Bob en Lost in translation, una soledad forzada sin saber porqué, una tristeza sin explicación y un vacío terrible y asqueroso que no hace nada más que crecer. Pero entonces se encuentran y surjen momentos como este:


Mis compañeros de piso dicen que no entienden este momento...a mí me parece una secuencia preciosa que dice como de repente ya no te encuentras solo sino que entre la marabunta de gente alguien detiene sus ojos en ti y simplemente te pregunta ¿qué tal estás?

Supongo que conecté tan bien con Lost in translation porque estuve tan perdido como Charlotte y Bob...y eché de menos un susurro al oído que nadie pueda oír, sólo esa persona y yo. Por eso el final de esta película me sigue pareciendo una de las cosas más bonitas que han surgido de la cabeza y de la imaginación de alguien...ese susurro que sólo Charlotte y Bob oyen pero que pone los pelos de punta...ese momento triste pero que puede que sea la señal para que se encuentren y dejen de estar perdidos...una señal, una simple señal, un susurro que lo cambia todo...

Gracias Sofia Coppola por regalarme esta obra de arte...

My gift is my song

Es la película perfecta, el sitio al que siempre acudir cuando estás alegre, trisite, eufórico, melancólico, con ganas de comerte el mundo o de tirar la toalla...

La vi por primera vez una tarde de martes entre semana, en el viejo multicines América que ya ni existe y donde las entradas costaban más baratas; tenía encanto ese sitio aunque los brazos de los sillones estuvieran rotos, oliera mal y los servicios dieran miedo y terror...aquel era el lugar donde fuí por primera al cine en Málaga, recuerdo que vi "La comunidad", y donde pasé noches y películas inolvidables con los que se convertirían en las personas más importantes de mi vida.

Aquel martes entré a ver esa película porque me la habían recomendado esa misma mañana en la cafetería de la facultad...cuando las luces del América se apagaron se abrió un telón rojo en la pantalla y apareció el símbolo de Twenty Century Fox a ritmo de can can...y ya nada volvió a ser igual. A mitad de la proyección Ali y yo rompimos a aplaudir con lágrimas en los ojos ¿el motivo? Esto:




Aún sigo emocionándome como un crío pequeño cuando veo como Christian se gira hacia Satine y le dice:




Todavía hoy cuando me asaltan dudas de porqué quiero dedicarme a esto, como hoy, simplemente recurro a la segunda balda de mi estantería y elijo Moulin Rouge...

martes, 12 de febrero de 2008

Un, dos, tres...viene a por ti


No me quiero ni imaginar lo que significó para Coppola rodar "Apocalipsis Now"...casi acaba con su vida porque todo lo que pudo salir mal salió mal, de hecho creo que incluso sufrió un infarto de corazón aparte de soportar unas críticas pésimas cuando la película llegó a los cines comerciales. Hoy en día la historia del rodaje infernal que sufrió todo el equipo es casi o tanto más interesante que la propia película, y ésta es todo un clásico sin discusión del séptimo arte.
Hace poco hablábamos Octavio y yo de la locura que es hacer cine, sobretodo porque hay momentos en los que la balanza se desequilibra y las cosas malas (te cuesta dinero y no ves un duro, los nervios, los estreses, que todo lo que pueda salir mal salga mal o peor, las horas que te quita de sueño y de vida, los fracasos...) pesan más que las buenas...pero entonces llegas al final del camino y ves que todas esas cosas te han hecho más fuerte y un poquito más sabio para enfrentarte al siguiente reto...y ves que el esfuerzo y las ganas de 30 personas se materializa en un pequeño dvd de 12 minutos de duración...
Este ha sido el trabajo más duro, física y emocionalmente hablando, al que me he enfrentado...estoy agotado, muerto y destrozado pero este póster es sólo el principio de un nuevo viaje que empieza el próximo 22 de febrero a las 21:00 en el Centro Cívico de Málaga.
"El hombre del saco" ya tiene forma, cuerpo y alma...y está a sólo un pasito de tener corazón...