PELICULEROS

martes, 29 de enero de 2008

Volver...con la frente marchita, las nieves del tiempo platearon mi sien...



El señorito Almodóvar nunca ha sido santo de mi devoción, es decir, me parece un cineasta como la copa de un pino pero creo que peca de un excesivo ego y de una adoración excesiva de crítica y público por absolutamente todo lo que haga...y esa pérdida de objetividad (cuyo máximo ejemplo en nuestro cine es el cada vez peor Alejandro Amenábar) es un gran peligro para cualquier cinematografía, más para la nuestra que se encierra en unos cuantos ídolos y no ve más allá de ellos.


Pero vayamos por partes porque si algo es indiscutible es que Pedro Almodóvar es un genio, pero un genio que tiene películas malas en su filmografía, algunas notables y unas cuantas obras maestras que han sabido llegar a cualquier parte del mundo...es decir, un director con fallos y aciertos que ha sabido jugar muy bien el papel de transgresor y provocador que nosotros mismos le colgamos.


En los extras del dvd de Todo sobre mi madre el manchego afirma que le encanta ver llorar a una actriz, nadie lo hace como ellas. En este sentido no puedo estar más de acuerdo con él y por eso Volver me parece una de las obras más maduras de Almodóvar, un drama con toques de comedia, una fábula tremendamente realista sobre la fuerza de las mujeres y la unión que se produce en los pueblos, algo tan de allí que ni siquiera pueden comprender en las ciudades. En definitiva, una película hecha desde las entrañas y los recuerdos de un cineasta criado en patios blancos de pueblo, entre vecinas que creen en fantasmas pero que también se cuidan unas a otras hasta la muerte...celuloide hecho desde la verdad y la pasión...


Creo que Volver ha sido la única película que he visto dos veces en un cine...no sé que tuvo que me fascinó la primera vez que la vi pero con el paso del tiempo lo fui entendiendo: nadie llora en pantalla como las chicas Almodóvar y esas lágrimas son magnéticas...y cuando el director manchego rebusca en su interior para escribir es capaz de sacar pa´alante una historia impecable sobre el amor de las mujeres: entre madre-hija, entre vecinas, entre hermanas...Para los que somos de pueblo esta película es especial porque nos reconocemos en cualquier pequeño detalle: los hombres fumando fuera del velatorio y las mujeres dentro rezando, los potajes con los que las vecinas alimentan a la familia del muerto, esas calles empedradas con las puertas de las casas siempre abiertas...
Y por encima de todo está esa inmensa Penélope Cruz en el papel de su vida...atrevida, exhuberante, arrabalera, mentirosa, madre coraje, divertida, ocurrente, luchadora, con mala leche...pero siempre impecable en un papel que no lo puede hacer cualquiera, sólo ella. Y pocas veces se han visto unas lágrimas como las de Raimunda, siempre aflorando pero pocas veces desbordándose...una auténtica mamma que lleva el peso de Volver de una manera admirable y divertida...Sole, tómate un amsiolítico que yo me voy a tomar otro...
Qué grande Raimunda, qué grande...

miércoles, 23 de enero de 2008

And the Oscar goes to...


Justo ayer Heath Ledger pudo haber sido nominado a mejor actor de reparto por su interpretación de Bob Dylan en "I am not there" pero no fue así...menos de 10 horas después se encontraba su cadáver y un nuevo mito nacía...La fábrica de sueños a veces se convierte en la fábrica de pesadillas. Ayer nos ofreció sus dos caras: la más alegre, con las nominaciones a los Oscar, y las más oscura, el fallecimiento del protagonista de Brokeback Mountain por una aparente sobredosis.


El homenaje a Heath Ledger está un poco más abajo así que ahora toca hablar de ese chute de superficialidad y aparente glamour que son los Oscar. Todos los años por estas fechas nos abordan las que se suponen son las mejores películas del año, todas ellas apoyadas por una campaña de publicidad apabullante que hace que uno se pregunte si los Oscar son justos o no...o simplemente si realmente se premia a lo mejor del año. Obviamente quien piense que son justos es que aún conserva un grado de inocencia que ni Heidi y Clara. Aún así de vez en cuando se cuelan justas competidoras por la dorada estatuilla y, en ocasiones, hasta se produce el hecho insólito de que la mejor película del año sea premiada como eso, como la mejor película del año (como ocurrió con American Beauty en 1999) Aún así siempre es un placer pasarse la noche en vela y asistir en pijama y zapatillas a la fiesta del cine por excelencia.


Cinco películas competirán este año por ser anunciadas a todo bombo como la mejor del 2007:


-Expiación


-There will be blood (Pozos de ambición)


-Juno


-No es país para viejos


-Michael Clayton


Y toda una sorpresa ver que se reconoce el talentazo de Paul Thomas Anderson, nominado como mejor director por There will be blood (Pozos de ambición) que se ha convertido en la grandísima favorita para llevarse la estatuilla este año, aunque Expiación haya sido la ganadora del Globo de Oro. Paul Thomas Anderson es el gran culpable de buena parte de mi educación cinematográfica gracias a esas dos OBRAS DE ARTE que son Boogie Nights y Magnolia, ambas injustamente olvidadas en las ediciones de los Oscars de sus años (1998 y 1999), y que ahora puede coronarse como el gran triunfador de este año. El tráiler promete muchísimo y todo parece indicar que Mr.Anderson ha facturado un clásico instantáneo del séptimo arte. Su protagonista, Daniel Day Lewis, prácticamente puede ir haciendo un hueco en su estantería para colocar el Oscar al mejor actor.






Aún así mi corazón pertenece este año a Expiación...y es que vaya pedazo de historia de amor se ha marcado el señor Joe Wright. Keira Knightley (nunca me cansaré de decir lo infravalorada que está esta gran actriz) y James McAvoy protagonizan un romance marcado por la crueldad, la pasión, el sexo, la mentira, el engaño, la inocencia y el recuerdo de un solo momento que marcará sus vidas para siempre. Una factura moderna para una historia clásica contada de una manera perfecta. La película me cogió un pellizco en el estómago que todavía me dura...no me había pasado nada igual desde Los puentes de Madison. El giro final da un sentido a la historia que hace que tengas que replantear todo lo que has visto, eso sí consigues no acabar llorando como una Magdalena. Pura magia del cine, eso es lo que hace tan grande a Expiación. La imagen de Keira Knightley de pie en la escalinata, con el vestido verde, viendo como el coche de policía se aleja...esa expresión tan sencilla y compleja a la vez...eso es uno de los momentos que sabes que va a pasar a la historia del cine, o al menos a la historia del cine de Javi. Una auténtica pena que ninguno de sus dos actores protagonistas haya conseguido ser nominado aunque sí lo está la niña Sadirse Ronan por el dificílisimo papel de Briony, la desencadenante de toda la historia. Expiación ya se llevó el Globo de Oro a mejor película pero algo me dice que será una de las grandes perdedoras en la noche de los Oscar...

De Michael Clayton mejor no hablar porque me enciendo...está clarísimo que la película está ahí para que todo el mundo vea lo progres que son en la Academia porque sino no lo entiendo. La película de George Clooney le ha quitado el puesto a otras que se lo merecían mucho más como Zodiac, Sweeney Todd, Across the universe, Ratatouille, American Gangster y un buen puñado más. En fin, siempre se cuela algo así.
Juno tengo muchísimas ganas de verla porque todo lo que oigo de ella es muy, muy bueno. El cartelito que le han colgado es el de la nueva Pequeña Miss Sunshine y eso ya es bastante aliciente como para esperar ansioso su estreno en España. Y qué gran alegría la nominación al Oscar a la mejor actriz para Ellen Paige, una jovencita que todavía me hace temblar cuando la recuerdo como la niña hija de puta de Hard Candy...y todo el que sea hombre y la haya visto me entenderá lo que digo.
Y como no...enhorabuena a Javier Bardem por su nominación al mejor actor de reparto por No es país para viejos. Y es que si hay un Oscar seguro esa noche es éste. Sería una auténtica sorpresa que el sex symbol español no subiera a por su premio por su papel de asesino psicópata en la película de los Coen, prácticamente le han dado todos los galardones de este año y es uno de los casos, como ya ocurrió el año pasado con Helen Mirren y The queen, donde sus competidores por el premio saben que no tienen absolutamente nada que hacer. Ahora sólo queda plantearse una cuestión: ¿seguirá trabajando en España o recurrirá a la excusa estúpida de aque aquí no le ofrecen buenos papeles?
Alberto Iglesis también está nominado como autor de la B.S.O. de Cometas en el cielo pero en este caso es más difícl que gane, sobre todo por esa maravilla de música que da forma a las imágenes de Expiación y que es la gran favorita en ese apartado.
¿Habrá gala o no? La huelga de guionistas amenaza seriamente la que es la mejor y más estúpida fiesta del cine...Por si acaso yo ya sé que la madrugada del 24 de febrero no se duerme...Por cierto, dos días antes será el estreno oficial de mi último cortometraje, El hombre del saco...Menudo fin de semana me espera...

Heath Ledger que estás en los cielos


Vive deprisa, muere joven y deja un bonito cadáver...
Otro actor que se va dejando tras de si un caminito de migas de pan que lo convertirá en leyenda del cine, en otro mito gracias a un cadáver bellísimo, un bote de pastillas y la incógnita de cómo el gran sueño de muchos se puede convertir en una pesadilla con boleto a la inmortalidad...
Desde que tengo uso de razón sólo he querido hacer una cosa: hacer cine...y una de mis fascinaciones morbosas es poder encontrar la razón de como el sueño de muchos se convierte en la pesadilla de unos cuantos privilegiados que acaban hundiéndose en una vida por la que muchos matarían. El cadáver de Marilyn Monroe desnudo en una cama, sólo con unas gotitas de Channel nº 5 (ella decía que no se ponía otra cosa para dormir) pero sin pulso, con más rojo en sus labios carmín que en sus mejillas...James Dean directo a la inmortalidad cinematográfica a más de 150 kms por hora...Sonrisas de payaso que maquillaban un semicírculo hacía abajo en una mueca tristísima que estaba prohibida por contrato que nadie viera. Una sonrisa falsa y pintada de rojo como la que lucirá Heath Ledger en su papel póstumo, un Joker psicópata y aterrador en "El caballero oscuro".
Descanse en paz Heath Ledger que estás en los cielos...pero te vas sabiendo que has dejado una película que es mucho más que eso, un personaje que es un espejo para una realidad demasiado triste de mucha gente...te vas con la cabeza muy alta por esas lágrimas frente a dos camisas. Siempre serás Ennis del Mar. Y cuando el Joker sonría yo sólo querré buscar la sonrisa hacia abajo del payaso...
Gracias por este momento:
"-Me tienes destrozado. Ojalá supiera cómo dejarte-.
-Apretó el rostro contra la tela, inhaló despacio por la boca y la nariz, queriendo percibir un leve rastro de humo, pero no tenía un aroma real, sólo su recuerdo."
Alguna vez me gustaría entender cuál es el secreto de Hollywood para convertir los sueños en pesadillas...

sábado, 5 de enero de 2008

¿Truco o trato?

La falta de ideas del Hollywood actual ha provocado una invasión de remakes, casi siempre absurdos, de los grandes clásicos del terror de los 70 y 80, ya de por sí bastante infravalorados por culpa de las desastrosas secuelas que les suelen acompañar…En ocasiones suena la campana y el remake no se limita a copiar al original sino que lo reinventa e incluso lo supera, sino sólo hay que ver las obras maestras que son las nuevas versiones de La matanza de Texas (insuperable en todos los aspectos) o Las colinas tienen ojos (una de las pocas veces en que me he querido salir del cine porque creía que no soportaba la película de puro miedo que pasé). El año pasado se hizo público que Rob Zombie (cantante heavy y director de las violentísimas La casa de los 1000 cadáveres y Los renegados del diablo) dirigiría el remake de La noche de Halloween…obviamente las críticas no se hicieron esperar y los aficionados, entre los que me encuentro, nos echamos a temblar porque La noche de Halloween es para mí como para los freakies del mundo es Star Wars…¿Qué iba a perpetrar Rob Zombie con un clásico del terror que nos ha marcado a muchos nuestra manera de ver el cine en general y el terror en particular?

Anoche pude ver el remake de Halloween y puedo decir que, aunque no llegue a la maestría de los dos remakes mencionados antes, no defrauda en absoluto. La principal innovación es que mezcla dos conceptos: es a la vez una precuela y un remake de La noche de Halloween de 1978, el clasicazo de John Carpenter. Durante la primera hora de película se nos cuenta la infancia de Michael Myers, su infancia destrozada en un hogar de mierda y el paso que da de la cordura a la locura en una noche en la que mata a su padrastro, a su hermana y al novio de ésta. Rob Zombie triunfa en esto con un estilo casi independiente, cámara en mano y una fotografía sucia con la que pone los nervios de punta al espectador…y es que resulta verdaderamente terrorífica la manera en que están rodados los asesinatos, llevados a cabo por un niño de 10 años y con una crueldad extrema tan propia del cine de Rob Zombie. Para todos los fans de La noche de Halloween es un subidón de adrenalina ver el momento en que el niño Michael Myers encuentra la mítica careta blanca y se la pone…un momentazo aterrador.

El principal problema es la parte intermedia de la película, entre la precuela (los asesinatos de Michael Myers) y el remake…en ese puente se nos relata la estancia de Michael en un centro psiquiátrico y cómo comienza su relación con el psiquiatra Sam Loomis. Aunque para los fans resulta perturbador ver hablar al joven Michael y cómo realmente hay una relación de amistad entre el doctor y el niño, la película fracasa en esta parte ya que se hace aburrida y relantiza la acción sin ninguna necesidad…Además de caer en el gran error de humanizar demasiado a Michael Myers y hacerle perder así gran parte de la esencia de este mito del cine: la maldad absoluta y sin razón ninguna que lo hacía tan aterrador…

DE aquí pasamos a la parte remake en la que se nos presenta la acción 15 años después, en la noche de Halloween y con el protagonismo de Laurie Strode y sus amigas. ¿Cuál es el problema? Que en la original esto supone el grueso de la película y ocupa una hora y media de metraje. En este Halloween sólo ocupa los últimos 45 minutos y esto provoca que las situaciones ocurran de manera atropellada sacrificándose uno de los mayores logros del Halloween original: la cuidada presentación de personajes que hacía que te interesaras por lo que les pasaba y que realmente no quisieras que les ocurriera nada malo…En el remake de Rob Zombie esto no pasa, no da tiempo sencillamente…Además algunas secuencias (los largos paseos de Laurie por Haddonfield, las conversaciones sobre el hombre del saco, el asesinato de Linda y su novio…) no dejan de ser simples fotocopias del original. A todo esto se suma la obsesión del director porque las chicas mueran desnudas mientras se lo montan con sus novios, imágenes que recuerdan al peor cine de terror setentero y ochentero, cuando importaban más las tetas que el suspense.

¿Por qué he dicho entonces que Halloween no defrauda? Pues por una sencilla razón, cuando la película brilla lo hace a lo grande…Los momentos nuevos que Rob Zombie aporta a la historia son únicos, aterradores e irrepetibles: el asesinato de los padres de Laurie es de una crueldad aterradora; algunos detalles son puro terror como la agonizante Annie cubierta de sangre o el detalle de las muertes de los policías que Laurie y los niños ven a través del cristal del baño…pero sobretodo la película adquiere una nueva dimensión en el final siguiendo la estela de Las colinas tienen ojos: el viaje a la locura de Laurie Strode que se vuelve verduga ante el acoso de Michael Myers…y sobretodo Halloween se gana el sobresaliente con el planazo final, de lo mejor que se ha visto en el género en mucho, mucho tiempo: pura locura, violencia, sangre y terror al más puro estilo Rob Zombie…y que sorprendentemente no deja las puertas abiertas a una secuela.

Es decir, Halloween es una modélica película de terror, que ya es mucho viendo el panorama. ¿Cuál es el problema? Que realmente no deja de ser un remake de un pedazo de clásico. Si películas como Scream, El proyecto de la bruja de Blair, Seven o El sexto sentido han demostrado que se pueden crear mitos del terror moderno ¿por qué no dejamos en paz a los clásicos? Y es que me muero de miedo, y no es terror precisamente, ante el anuncio de un remake de Pesadilla en Elm Street, una película que ahora sería considerada un clásico sino fuera por las mierdas de secuelas que le siguieron…