PELICULEROS

sábado, 8 de noviembre de 2008

Sobre narices de cerdo, niñas del exorcista y FANCINE 2008

El jueves dio el pistoletazo de salida la 18 edición del Festival de Cine Fantástico de Málaga, FANCINE. Así que me tocó aprivisionarme de kleenek (mi resfriado alcanzó ese dia proporciones míticas) , ponerme la bufanda de lana gorda e ir a pegarle mis queridos virus a todos los asistentes de la gala de inauguración en el Teatro Cervantes. Que, por cierto, fue muy emocionante ver un fragmento de Varices proyectado en la pantalla de este teatro al que tengo tanto cariño.

Rafatal y Paula Meliveo, presentadores de otro planeta

Chencho Ortiz dirigió una gala con homenajes a los extraterrestres, a los zombies y a los niños hijos de puta de El pueblo de los malditos. Todo ello rematado por la entrada espectacular de los presentadores, Rafatal y Paula Meliveo, desde el techo del teatro a bordo de dos cápsulas espaciales. Un delirio genial. El discurso de Rafa y Paula me encantó, sobretodo porque, dentro de un festival dedicado al cine fantástico y de terror, supieron hablar de lo que más miedo puede dar a una persona, el euribor y la crisis desde el punto de vista de unos extraterrestres que llevan observándonos desde el principio de los tiempos.

Y después llegó el momento más esperado por las hordas de audiovisualitos y actores que llenaban el teatro: el homenaje a Linda Blair, conocida por todos con el cariñoso apelativo de la niña del exorcista. Linda salió al escenario con mucho humor, a pesar de que la traductora que le pusieron parecía estar traduciendo a su voz interior en lugar de a la actriz. Le dieron el premio, todo el mundo aplaudió mucho y pusieron un vídeo con sus mejores películas...con sólo tres títulos: El exorcista, El exorcista 2 y un filme que tenía pinta de TV movie y donde ella le disparaba a un tío. Disculpen pero no recuerdo el nombre de esta última. Eché de menos que los montadores del vídeo hubieran tenido el valor suficiente para colocar imágenes de Reposeída, el delirio paródico de 1990, con Linda Blair parodíandose a sí misma. Quizás todos esperábamos que cuando le dieran el premio, ella lo agradeciera vomitando algo verde sobre el público, retorciendo la cabeza y masturbándose con un crucifijo pero se limitó a sonreír y a derrochar simpatía. Serán los tiempos políticamente correctos que vivimos y que le impidieron hacerlo.

Linda Blair recogiendo su premio

La gran sorpresa de la noche llegó con la película de inaúguración del certamen: Penélope de Mark Palansky. Quizás sea porque no esperaba gran cosa de ella, pero el caso es que me encantó. He estado investigando y la película se estrena este mes directamente en DVD en nuestro país tras el fracaso estrepitoso que tuvo en EEUU...hace dos años. Fracaso nada merecido, por cierto. Y es que Penélope es un cuento adorable sobre la maldición que sufre una chica y que hace que tenga una nariz de cerdo hasta que alguien aprenda a quererla como es. Vale, ya sé que no es un argumento muy original pero la película tiene encanto, una estética maravillosa (llena de colores y con una dirección artística de quitarse el sombrero), un agradable aroma de cine de los 80 y un reparto espectacular: Christina Ricci, James MacAvoy (antes de Expiación y de descubrir que tenía abdominales, muy bien puestos por cierto, en Wanted), mi adorada ReeseWhitherspoon y Catherine O´Hara.

Penélope no descubre nada nuevo pero sí nos ofrece uno de los encantos que yo más disfruto del cine: hacerte sentir otra vez un niño, imaginar que estás metido en la cama hasta las cejas y escuchar a tu madre leerte un cuento mientras te vas quedando poco a poco dormido. Y es que la película no es más que eso, un cuento con sus buenos muy buenos, sus malos muy malos, su maldición, su beso de amor verdadera y su final con perdices brutalmente sacrificadas en función de la felicidad eterna de los dos amantes. No busquemos otra cosa en Penélope porque no la hay, es nada más ni mada menos que un sencillo cuento en la mejor tradición de Eduardo Manostijeras.
Yo sólo digo que si Penélope se estrenara tal cual pero con la firma de Tim Burton, hubiéramos tenido una de las películas más taquilleras del 2006, y ahora todos los semigóticos y emos del mundo llevarían narices de cerdo, mochilas con la cara de Penélope y harían cola en la Fnac para adquirir la edición en hipermegalujo de la historia de la joven con aspecto de Babe. Pero ya sabemos que el cine es injusto...
Ya sólo nos quedan siete días de sangre, vampiros, asesinos en serie, hachas, motosierras y cine del que a mí me gusta como espectador, del de pegar botes en el asiento y el de provocarte pesadillas o alimentar tu imaginación. Yo pondré mi granito de arena a este festival mañana a las 18:15 cuando se proyecte mi cortometraje Varices en el Teatro Alameda, compitiendo por el premio al mejor corto andaluz. Pero eso es algo que merece un post aparte.
Os dejo con el tráiler de Penélope:
NOTA: Las fotografías de la gala de inauguración están tomadas de la página web del Diario Sur ya que desde nuestro asiento no se podía conseguir ninguna decente.

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