PELICULEROS

martes, 11 de noviembre de 2008

Sangre a la francesa

Sí, lo reconozco, estoy enamorado de Francia. Desde que pude estudiar allí dos veranos, me quedé colgado del maravilloso país vecino. Supongo que algún día haré como la inimitable Victoria Abril y me piraré a Francia a cuidar a mis hijos, criarlos en la Provenza francesa y tener un piso en París desde el que bajaré, cual Bella en la primera canción de La Bella y la Bestia, todas las mañanas a comprar baguettes de pan mientras canto alegremente.

Pero sí de algo soy fan es del cine francés y, especialmente, del de terror. Y es que poca gente sabe hacer actualmente suspense como nuestros vecinos. Ya he comentado algunas veces que Alta Tensión es una de las mejores películas de terror, por no decir la mejor, de los últimos 20 años. Pero el cine galo también nos dejó una maravilla aterradora llamada Ils (Ellos), una pesadilla brillantemente rodada y fotografiada que comparte la misma premisa que Funny Games (un matrimonio ve como su idílico hogar se transforma en una cruel lucha por sobrevivir ante el ataque de unos desconocidos que ven en la muerte y la tortura un juego) pero que resultamente infinitamente mejor que la sobrevaloradísima película de Michael Haneke.


Y es quel cine de terror francés ha sabido explotar lo que a mí más miedo me provoca: el hecho de que unos desconocidos entren en casa y utilicen la tortura y el sadismo como un divertimento antes del asesinato. El propio hogar convertido en una pesadilla. Yo no entiendo cómo la gente dice que lo que más pánico le da es el elemento sobrenatural en el cine, es decir, fantasmas, espíritus y demás entes misteriosos que susurran por lo bajo y mueven las cosas. ¿Cuántas posibilidades hay de que te encuentres con un espíritu cabrón en tu propia casa? Yo diría que un 1%. ¿Pero cuántas hay de que un psicópata se cuele en tu casa y provoque una carnicería? Creo que el porcentaje es bastante más elevado, sólo hay que ver la película de terror que todas las cadenas emiten a las 15:00 y a la que nosotros nos referimos con el eufemismo de Telediario.

Ojo, que si cualquier día me encuentro con un espíritu en mi dormitorio seguramente me dé un ataque al corazón antes de que al pobre espectro le dé tiempo a hacerme algo. Pero sólo digo que no hay cosa que más miedo me provoque que el ser humano en sí mismo. Y todo esto viene a cuento porque el pasado viernes vi en el Festival de Cine Fantástico de Málaga una de las películas más brutas que puedo recordar, la francesa Á l´interiur.

Á l´intérieur es una salvajada brutal que pone los pelos de punta, aunque sólo sea por la empatía que produce el identificarte con la sufrida protagonista. La historia es simple: una joven embarazada pasa la Nochebuena sola en casa tras haber perdido a su marido en un accidente de tráfico. A medianoche, y sólo unas horas antes de que terminen los nueve meses de gestación, una extraña mujer llama a la puerta. Obviamente no esconde buenas intenciones, todo lo contrario: lo único que quiere es llevarse al niño aún no nacido de la protagonista. Ésta conseguriá esconderse a duras penas en el baño de la casa mientras que la misteriosa asaltante demuestra que no va a pararse ante nada ni ante nadie para poder arrancarle al bebé de las entrañas.


Á l´intérieur tiene una primera hora magistral que manda tus nervios directamente a tomar por saco. La dirección es magistral y la dirección artística es aterradora, destacando ese perturbador cuarto de baño blanco impoluto que va manchándose salvajemente de sangre a lo largo de la película, hasta que en los últimos 15 minutos uno ya no distingue ni un centímetro de blanco. El problema es cuando la película se decanta, en su última e insoportable media hora, por el gore, y el suspense, el terror y la angustia dejan paso a tripas, mutilaciones y caras quemadas. Pero esto se le perdona con creces con un último plano que es la composición más bella y a la vez más extrañamente repulsiva y aterradora del moderno cine de terror. Un plano que es una comunión perfecta entre pintura y cine y que a mí me ha provocado más de una, de dos y de tres pesadillas desde el pasado viernes. Una pena esa media hora gore que arruina, sólo en parte, lo que hubiera podido ser la mejor película de terror europea de los últimos años.


SPOILER: Eso sí, después del visionado de Á l´intérieur nunca jamás volveré a ver unas tijeras del mismo modo. Desconocía que este instrumento tan útil para recortar podía servir también para clavar manos en la pared, cercenar cuellos, pinchar cerebros y hacer improvisadas cesáreas.
Lo dicho, tengo mucho más miedo a que una loca como la de Á l´intérieur se presente en mi casa que a que lo haga un fantasma.
El tráiler de Á l´intérieur:


4 comentarios:

4nigami dijo...

Hola!
Bueno, pues una vez más hago una breve visita a tu blog para leerlo y dejarte un poco mis impresiones...
La verdad es que nunca fue fan del cine de terror... soy demasiado nerviosa. Ya duermo mal de por sí como para ver ese tipo de películas... pero la verdad es que lo que sí me gusta es leer de qué van. Supongo que se debe a que me gusta leer y que soy un poco curiosa... y mira tú por donde descubro tu blog, en el que puedo leer sobre bastantes pelis de miedo; entre otras.
En fin, como siempre me estoy liando... creo que lo voy a decir por hoy porque mañana madrugo...

Por favor si puedes pásate por mi blog, aunque sea sólo a dejar una firma diciéndome que lees los comentarios... O a pedirme que deje de ponerlos.

Saludos,
Antía.

4nigami dijo...

Por cierto! Me encanta que nada más entrar en este blog escuche una canción de El Rey León... desde muy niña es una película por la cual tengo gran cariño =)
Y ahora que la escucho en inglés... no sé si será por costumbre, pero la verdad es que me gustan más las voces en castellano...

Saludos!

marquitos dijo...

nene... perdí el movil y ya no tengo tu número... yo sigo con el mismo...

Shura dijo...

Esto es un ultraje...

http://www.zonadvd.com/modules.php?name=News&file=article&sid=18350

No están ni Starship Troopers ni Showgirls ¡ni siquiera está Instinto Básico!