PELICULEROS

domingo, 19 de octubre de 2008

Sobre milagros, mentiras y peliculones


Ya lo comenté hace un mes en este blog, el 2008 estaba siendo el annus horribilis del cine español y no sólo por las recaudaciones en taquilla sino por la calidad, infumable en casi todos los casos, de las películas estrenadas. Y es que sigo diciendo que si Los girasoles ciegos se supone que es lo mejor que se ha estrenado es que nuestro cine necesita pedir ya la eutanasia. Parece que para un filme sea considerado bueno en España sólo hace falta tener un nombre y hacer una película sobre la guerra civil. Un poco de apertura de mente señores, que el cine español necesita un chute de originalidad, de nuevas ideas y una urgente dosis de atrevimiento y valentía...

Y cuando parece que este año está perdido (sólo a la espera del estreno de dos presuntos peliculones que estoy deseando ver como Los años desnudos y Sólo quiero caminar) aparece el milagro y Javier Fesser estrena una de las películas más hermosas, valientes, arriesgadas, duras y sinceras del moderno cine español y, probablemente, la mejor historia que un servidor ha tenido la oportunidad de ver una sala en este 2008. Estoy hablando de la maravillosa Camino de la que aún estoy en estado de shock a pesar de haber pasado casi 24 horas desde que me vació las cuencas de los ojos de lágrimas y acabó con mi reserva de mocos para todo un año de la llorera que me pegué.


Para quien no lo sepa aún, Camino está basada en la historia real de Alexia González Barros, una niña que murió en los años 80 de un terrible cáncer y cuya familia, integrista del Opus Dei, aceptó su enfermedad como una bendición de Dios. Actualmente el nombre de la niña se encuentra en proceso de beatificación. A partir de esta premisa, Camino construye una historia radical y muy, muy, muy valiente que va a levantar ampollas en este nuestro querido país católico y apostólico. Porque la película es una bofetada en toda la cara a esa gran manipulación llamada Iglesia que utiliza el nombre deDios para cometer auténticas salvajadas y hacer del martirio y el sacrificio (siempre entre sus fieles, nunca entre sus dirigentes que jamás aceptarían no tener un caliz que no fuera de oro) la única forma de entender la vida...


La terrible enfermedad que sufre Camino (una inmensa Nerea Camacho que merece todos los premios del mundo) es retratada de una manera casi gore, ya no sólo por la sangre sino por la manera en que su sufrida madre (una perfecta Carme Elías en una de las interpretaciones más arriesgadas y libre de prejuicios de los últimos años) hace que la acepte, dándole gracias a Dios porque se la va a llevar con él. Y el caso es que llegas a entender a la pobre madre, a compedecerla por esos ideales que la han podrido pero que la tienen atrapada sin que ni siquiera se plantee la anulación a la que está sometida.

Y durante dos horas asistimos a una bellísima y durísima historia sobre el amor entre una familia (qué grande es Mariano Venancio en el papel de padre completamente anulado por los ideales del Opus), sobre el poder curativo de la inocencia, sobre el primer amor, sobre el lavado de cerebro que lleva a cabo la Iglesia en nombre de Dios y sobre cómo los fieles acaban siendo simples peones engañados...Una historia contada en muchos momentos en clave de fantasía (las ensoñaciones del personaje de Camino no tienen nada que envidar a la Amelie de Jean Pierre Jeunet) y con un grupo de actores brillantes que yo mataría por tener en mi película. Manuela Vellés, la Caótica Ana de Medem, brilla también como la hermana de la pequeña de Camino en un papelón corto pero intenso con el que ojalá tenga mejor suerte que con la odiada película del amigo Julio.


Aunque yo no sé porqué os estoy contando tanto. Es muy difícil de explicar todas las sensaciones por las que atraviesas viendo Camino. Sólo diré que es de esos extraños casos en que las dos horas escasas que dura una película te cambian un poco, te hacen ser un poco mejor persona y cuando sales de la sala eres un pelín más diferente que cuando entraste. Una película necesaria, como dirían los críticos más pedantes.

¿Qué la película es durísima con el Opus, la Iglesia y la manera en que éstos juegan con el sufrimento de la gente? Pues sí, de hecho sales del cine con unas ganas tremendas de poner a quemar iglesias con todos los curas dentro (ojo, que no es lo mismo no creer en esta institución tan mentirosa y sádica que en Dios, sólo hay que leer la Biblia para ver que nada de lo que decía Jesús lo sigue la Iglesia) pero no seré yo quien critique ese aspecto de la película...Quien quiera hacerlo que lo haga.

Un auténtico peliculón que si sois listos iréis ahora mismo a ver...

P.D: Y encima la película está rodada con una cámara en mano acojonantenemente buena...con lo que a mí me gusta un tembleque en la imagen ¡¡Muerte al trípode!!

Este es el tráiler de esta auténtica maravilla:

4 comentarios:

Hedda dijo...

Hay ganas de verla... :)

Buenas noches,

Hedda

Anónimo dijo...

Sobre la película Camino, basada en la vida de Alexia, cito los comunicados de la famila de Alexia González Barros, cuyos 4 hermanos aún viven. Me parece que son elocuentes:

* Fesser en "Camino" se sirve de Alexia González Barros: primer comunicado
* "Camino" de Javier Fesser carece de la autorización de la familia de Alexia González Barros: segundo comunicado
* Grave e injusto error demencial: carta abierta de uno de los hermanos de Alexia a Javier Fesser
* Camino de Fesser y Alexia: película y realidad, por Ninfa Watt ex alumna del colegio en el que estudiaron las hermanas González-Barros y amiga de la familia
* "Le ruego que deje de maltratarnos": carta abierta de José Damián, hermano de Alexia González-Barros, a Javier Fesser, director de la película "Camino" (19.oct.08)

Más información en la web oficial de Alexia González Barros http://www.alexiagb.org

Estos textos se pueden leer también en: http://www.opusdeialdia.org/

Shura dijo...

Esto sí que es un peliculón

http://www.zonadvd.com/modules.php?name=Sections&op=viewarticle&artid=406

Oye-Juan-Kenobeo (El Maestro Jedi) dijo...

Me alegro de que te haya gustado. Me parece una de las grandes obras maestras de este año, no solo española, sino de todo el cine estrenado.

Lloré como hacía tiempo no lloraba en un cine, y me revolvió por dentro como creo que nunca lo ha hecho una película. Todo eso tuve la suerte de intentar poder transmitírselo a Fesser en persona cuando lo entrevisté a la salida del pase. Y digo intenté porque no me salían las apalbras después de la película, estuve todo el día, y toda la semana pensando en ella y en un ensimismamiento que rozaba el ridículo.

Tengo algo referente a esta peli que creo que te hará ilusión tener. Cuando subas el viernes llámame y te lo doy. Y nos tomamos algo y todo eso, jejejeje.

Un abrazo.