PELICULEROS

viernes, 17 de octubre de 2008

Oda a mi querida serie B

AVISO IMPORTANTE ANTES DE LEER: Si el post sobre Showgirls hirió su sensibilidad cinéfila no sigan leyendo a partir de ahora.


Avisados habeís quedado....


¡¡Ah, aquellos lejanos noventa!! Qué recuerdos de todos los asesinos mata jóvenes que poblaron las pantallas de cine entre finales de los noventa y principios del nuevo milenio. Que si máscaras de fantasma imitación de El grito, que si pescadores cabreados, máscaras de esgrima, cazadoras con gorro oculta rostro...Todos los que me conocen saben de mi pasión por el subgénero de terror adolescente, aquel en el que la excusa argumental es simpre la misma: pandilla de jóvenes, un pelín imbéciles pero quien necesita inteligencia con semejantes abdominales y pechos estilo Ana Obregón, es masacrada por un asesino enmascarado que suele tener alguna excusa estúpida para degollarlos.

El cine español intentó copiar la fórmula en el momento en que más dinero daba. Así, el mismo día en que llegaba a las carteleras españolas Scream 3 hacía lo mismo la primera película española de terror adolescente del nuevo milenio...la inimitable, fantástica, pseudo-pedante, ligeramente cutre a la par que sofisticada El arte de morir.




A El arte de morir hay que reconocerle el morro y la pocaverguenza que le echó al asunto. A ver, imaginaos que estamos jugando a adivinar de qué película se trata y yo os digo que va sobre un grupo de amigos que matan por accidente a una persona, ocultan el cadáver y unos años después empiezan a recibir amenazas de alguien que sabe su secreto. Uno a uno empiezan a morir de las maneras más rocambolescas. Obviamente todos me diríais Sé lo que hicisteis el último verano. Pues no, se ve que los guionistas de El arte de morir aprendieron en la escuela de cine a utilizar estupendamente bien el corta y pega del word y así dieron forma a un guión que agrupó a las principales estrellas de Al salir de clase más un Fele Martínez que seguramente se acababa de comprar una casa y necesitaba pagar las primeras letras de la hipoteca.

El arte de morir es divertidísima aunque no sea para nada una comedia, de hecho su gran fallo es que se toma demasiado en serio a si misma. Porque que levante la mano (por cierto, me estoy dando cuenta de lo mucho que utilizo esta expresión) quien no se partió de risa cuando la gran María Esteve se vuelve hacia sus amigos, que acaban de matar accidentalmente al colega, y les grita: ¡¡¡¡¡¡Azezinozzzzzzzzzzzzz!!!!!!! Un momentazo cumbre del cine de terror patrio.

Eso sí, rompiendo una lanza a su favor, diré que la película tiene una gran secuencia de terror, esa en que Elsa Pataky va a parar a un parque abandonado y se la meriendan unos perros salvajes. Inquietante, muy inquietante.



María Esteve con cara de "tengo mucho miedo"


Y un año después de El arte de morir nos llegó la insuperable Tuno Negro. Quien se queje de que Tuno Negro es una mala película es porque no sabe disfrutar de una buena gamberrada...Es decir, yo le echo un vistazo a la cartelera y veo que la película trata sobre un serial-killer que mata a aquellos estudiantes que sacan peores notas en la Universdad de Salamanca. Una vez que te decides a desembolsar 5 eurazos para entrar en la sala donde proyectan Tuno Negro te encuentras con el prólogo del filme: una Maribel Verdú haciendo de universitaria (¡¡¡ja,ja,ja!!!) e imitando con toda la coña del mundo a la Drew Barrymoore del principio de Scream. Pues si yo veo todo esto y lo analizo detenidamente llego a una conclusión: voy a disfrutar de esta serie B genuina porque desde luego no voy a ver algo parecido a El Padrino. Una vez aceptado esto lo único que quedaba era divertirse como un crío con un asesino vestido de tuno y un argumento tan delirante que incluso se atreve a presentarnos a Jorge Sanz como estudiante y a Fele Martínez en un imposible papel de detective busca asesinos (se ve que tenía que pagar la segunda letra de la casa)

El fantástico tráiler de esta fantástica película aquí:






Y ¿por qué he dicho al principio que no siguieran leyendo los que se escandalizaron con el post de Showgirls? Pues porque soy fan incondicional de ambas películas, El arte de morir y Tuno negro, tengo las dos en edición hipermegaedición del coleccionista y las disfruto como un enano cada vez que la veo. Y es que se me cae la baba con momentazos como estos:

-el descaro de El arte de morir para copiar la secuencia del asesinato de Sé lo que hicisteis el último verano.


-el polvazo entre Silke y Fele Martínez en Tuno Negro donde se rompen todas las reglas de la lógica y de la coherencia narrativas. Bueno, de la lógica y de la coherencia en general.


-el final de El arte de morir con esa filosofía de mercadillo sobre porqué están muertos. Intelectualidad del todo a 100.


-el peinado de Fele Martínez en las dos películas. Querido Fele, espero que tu casa sea muy bonita.

-¿es el campus de la Universidad de Salamanca o de una Universidad yanki?


-el incendio final de Tuno Negro que deja los efectos especiales de Spiceworld a la altura de los de Parque Jurásico.



Una de las víctimas del tuno cabreado

¿Cómo no me iban a gustar semejantes obras maestras de la serie B?

Si ya os propuse un bizarro programa doble con Eva al desnudo y Showgirls, ahora os lo propongo con El arte de morir y Tuno Negro. Disfruten señores de nuestros pecualiares serial-killers ibéricos aunque no le lleguen ni a la suela de los zapatos a la grandiosa Macarena Gómez de SexyKiller.

2 comentarios:

Jomve dijo...

¿Y por qué te has quedado en una simple mención a Sexykiller? No comparto tu afición por el gore pero la he visto hace poco y me da curiosidad leer tu opinión sobre ella (sobre la película quiero decir, Macarena es casi paisana tuya y quizás te será más difícil ser 'objetivo'...)

María dijo...

jajajaja q bueno lo de María Esteve, espero q hayan mejorado sus dotes como actriz en la obra 'En la cama', q x cierto quiero ir a ver.