PELICULEROS

domingo, 21 de septiembre de 2008

Sobre actores de la familia


Guille, mi queridísimo técnico de sonido, me dijo el otro día que íbamos a tener que hacer virguerías para reunirnos una vez al año para rodar. El equipo de Interrumpidos Films, juntos desde hace ya 5 años en esta locura que es querer hacer cine, se hace irremediable y tristemente mayor y estamos empezando a sentir lo asquerosamente doloroso que es crecer. Más que nada porque estamos empezando a volar y a buscarnos la vida fuera de esta nuestra Andalucía. Que si un actor se me va a Madrid, que si mi actriz fetiche se me pira a los Ángeles, mi técnico de sonido y mi montadora a Londres, mi coguionista y encargado del vestuario se queda en Málaga, mi productor idem, yo mismo me voy en 9 días a vivir a la capital donde también se me va mi cámara...Vamos, que llevo dos semanas donde lloro un día sí, otro también y cuando paro es para sonarme los mocos de tanta llorera.

El señorito que aparece arriba en la foto, Andrés Suárez, ha sido uno de los chicos Interrumpidos más célebres y uno de los primeros que decidió lanzarse a ese paso obligado que es vivir una temporadita en Madrid para buscarse la vida con lo que mejor sabe hacer, ser actor. Mi historia con él es curiosa, se presentó al primer cásting para nuestro primer corto y casi lo elegimos pero al final me decanté por Chico García para que interpretara al atormentado César en Las últimas palabras de Kurt Cobain. Aquellos lejanos, torpes y horribles experimentos en dv que llamábamos cortos dieron paso a un intento serio de hacer cine, así que en 2006 decidí ponerme las pilas y dar forma a lo que sería mi primer trabajo con recorrido en festivales y premio, ¿A quién te llevarías a una isla desierta? Para el reparto final me traía de cabeza encontrar al protagonista, Eze. En el cásting que organizamos en la Escuela de Arte Dramático no hubo manera de encontrar a nadie con la química, el magnetismo y la tristeza que necesitaba para Eze. Así que hice lo que todo director hace en estos casos: tirarme de los pelos, desesperarme y convertirme en un drama king.

Y a todo esto recibo una llamada de teléfono, era Andrés diciéndome que había leído el guión (se lo pasó Chico quien ya tenía asignado el otro protagonista) y que quería hacer a toda costa el papel de Eze. Yo lo puse en duda, era demasiado guapo y exhuberante para un personaje que tenía que ser introvertido, poquita cosa y estar en un segundo término hasta que explota su secreto y acapara toda la atención. Pero Andrés me insistió como pocas veces me ha insistido un actor, estaba enamorado del personaje y quería hacerlo y demostrarme que podía interpretarlo. Desde luego que se lo curró, se lo machacó y se convirtió en el mejor Eze que podía haber encontrado, ahora no me imagino al personaje con otra cara ni con otra mirada. Me da mucha pena no haber tenido las tablas suficientes en aquella época para haberlo dirigido mejor y haberlo llevado hasta donde se merecía. Me quedé con unas ganas locas de repetir con él pero el niño se nos fue a Madrid y allí se quedó. Eso sí, es una promesa en firme ese día en que pueda volver a torturarlo con frases enrevesadas que al pobre se le atraviesan y es incapaz de decir.

¿Y toda esta parrafada a qué venía? Ah, sí. Que Andrés me pasó el otro día el enlace para ver su videobook y yo quería promocionarlo un poco desde aquí. Así que aquí tenéis a uno de mis chicos Interrumpidos favoritos:





3 comentarios:

Jomve dijo...

Los caminos de la gente se separan y a veces vuelven a cruzarse. Pero hacer cine en España casi equivale a vivir en Madrid. Todo el que conoce tu mundo al menos un poco sabe que, salvo para unos pocos proyectos concretos en algunas otras ciudades de España, en tu caso más vale tener la olla y todo lo demás en Madrid :).Casi todo está por hacer.Suerte.

Rubén dijo...

q lástima que te vayas!!

Recuerdo ese texto tuyo en el que reivindicabas trabajar en cine, teatro, arte en definitiva, desde la propia tierra... Desde las raíces.

Pero en fin... Es natural, normal, positivo e ilusionante que vayas a Madrid... El cine parte de allí.

Respecto a lo de haceros mayores, decirte que, si lo que os ha unido es fuerte (y me parece que sí), tarde o temprano, aunque sea para algún trabajo menor o simplemente para una juerga os volveréis a juntar...
Y si necesitas un nuevo equipo de rodaje, ya sabes... Aquí hay un actor ávido de personajes y de aprendizajes relacionados con el cine.

Un besoto.

Jota dijo...

je,je,je,je...

Rubén, lo más triste es que me voy a currar en lo que sea porque en Málaga no hay trabajo. Para rodar volveré al sur, eso está claro. De hecho a finales de noviembre tengo un corto y para principios del año que viene tengo el mío. Simplemente que cuando llevas dos años en trabajos esporádicos ya necesitas una cierta estabilidad aunque sea para saber que vas a tener algo de pasta todos los meses a finales de mes...

Que esto de ser bohemio lo dejo para Christian en "Moulin Rouge". No te preocupes que mi foco de rodaje sigue siendo el sur...

Un abrazo