PELICULEROS

miércoles, 16 de julio de 2008

Terror vía móvil



La productora de los todopoderosos amantes de la censura, los hermanos Weinstein, ha anunciado oficialmente sus grandes estrenos para el próximo 2009. Junto a algunos despropósitos importantes, como los remakes de Piraña o Hellraiser, me ha sorprendido, para mal, la confirmación de que el año que viene Ghostface volverá a empuñar el cuchillo y el teléfono móvil, aunque puede que esta vez utilice el nuevo iPhone, para aterrorizar y asesinar a un grupo de adolescentes. Es decir, que los hermanos Weinstein la han cagado y han dado luz verde al inminente rodaje de Scream 4.


Siempre me ha fastidiado mucho que la gente considere Scream como una película menor, absurda o un título más dentro de un subgénero, el cine de terror adolescente, que ha aportado grandes porquerías al séptimo arte, desde Viernes 13 al último estreno de estas características que es la horrenda Una noche para morir, pero también grandes películas denostadas hoy en día por la manía de ser seguidas por un puñado de impresentables secuelas. Y es que si este subgénero no existiera no tendríamos títulos míticos como La noche de Halloween (en las primeras entradas de este blog ya quedó patente mi pasión por el clásico de John Carpenter), Pesadilla en Elm Street (la primera parte sigue siendo una de las películas más aterradoras y originales que he visto nunca) o la misma Scream, culpable esta última del renacimiento del cine de terror en general y del subgénero adolescente en particular.


Recapitulemos. En diciembre de 1996 el género de terror prácticamente no tenía presencia en las carteleras y estaba considerado como algo absurdo y de poca calidad, a pesar de los triunfos críticos a principios de la década de dos peliculones como El silencio de los corderos, con Oscar a la mejor película incluido, o Seven. En ese mes llegó a las carteleras estadounidenses un título, en apariencia menor y sin importancia, dirigido por uno de los directores más activos del género, Wes Craven. ¿El título? Scream, a pesar de que en principio se iba a titular Scary Movie (Película de Miedo) ¿La historia de su rodaje? Una de esas que tanto me gustan: un aspirante a guionista, Kevin Williamson, malvive en Los Angeles mientras intenta vender un guión basado en su pasión por las películas de terror. En dicho guión se cuenta la historia de un grupo de jóvenes que son asediados por un asesino en serie que los obliga a comportarse como lo harían en un filme de suspense para poder sobrevivir. Dimension Films se fija en el guión, lo compra y le encarga el proyecto a Craven. En Scream todos los clichés y tópicos de las películas de terror serán utilizados por el asesino y por sus víctimas para llegar a un final de esos que hacen historia…Ya sabéis: jarabe de maíz, el mismo que utilizaron en Carrie. Y a partir de ahí ya nada volvió a ser como antes en el género. Scream se estrenó sin hacer demasiado ruido. No tuvo apenas publicidad y contaba con actores desconocidos a excepción de una Drew Barrymore que salía de pantalla a los 10 minutos. Eso sí, protagonizaba una de las mejores secuencias de la historia del cine de terror, un prólogo que (ahora es cuando intentarán morderme la yugular y desmembrarme todos los puristas insoportables del séptimo arte) no tiene nada que envidiarle al mejor Hitchcock. En esos 10 minutos vemos como una chica responde a una llamada telefónica en su apartada, e ideal de la muerte, casa americana, con columpio en el jardín incluido. Alguien le propone jugar a un juego en el que tiene que contestar correctamente a una serie de preguntas relacionadas con el cine de terror. Si las acierta, vivirá. Sino, morirá. Todo ello aderezado con un sentido magistral del ritmo cinematográfico y del suspense que consiguieron que 10 minutos hicieran más por la carrera de la Barrymore que toda su filmografía anterior. La chica será todo lo yonka y ligerita que queráis pero fue más lista que el hambre al rechazar el papel protagonista y aceptar el rol de Casey. La secuencia es ésta:




Total, a lo que iba. Que Scream pegó el bombazo, se convirtió en un éxito de taquilla, revitalizó el género de terror y consiguió lo más importante para una película: convertir a sus personajes, su historia y su villano en parte clave del cine de finales de los 90. Es decir, que hoy en día no hay nadie que no sepa que Scream es una película de terror, que no sepa identificar la careta del asesino o que no haya visto alguna de las tres partes en algún momento, aunque sea de borrachera con los colegas en un piso de estudiantes (¡¡qué recuerdos aquella noche de primero de carrera en que nos tragamos la trilogía entera!!)



Porque Scream se convirtió en una trilogía pero conservando una serie de virtudes que la pusieron por encima de toda las películas que se rodaron derivadas de la pasión por el terror que Ghostface, nombre por el que se conoce al asesino protagonista, y su teléfono móvil provocaron. Y es que Scream es una parodia sangrante de su propio género, hecha con mucha mala leche pero con inteligencia y pasión por el terror…es decir, es una película que se ríe de sí misma y de sus semejantes pero a la vez las homenajea y las respeta. Y, por encima de todo, presenta algo que no es muy común en el género: unos personajes excelentemente construidos que hacen que incluso te preocupes por ellos y les grites ¡¡no vayas por ahí!! porque no quieres que les pase nada malo. Y es que tiene todos los topicazos del cine de terror: casas superperfectas e ideales, adolescentes normales y corrientes (es decir, subnormales), un asesino en serie, mucha sangre, sexo y alcohol pero todo perversamente pervertido para crear una sangrante parodia. Una GENIALIDAD que mucha gente, sobretodo mis amigos gafapasta, se niegan a ver.


La primera Scream se reía de las películas de terror adolescente, la segunda de las secuelas inútiles que suelen acompañar a este tipo de películas, y la tercera se bufaba de las trilogías. Todo ello sin olvidar que se trata de terror y, por tanto, nos daba momentazos de esos de saltar en el asiento y taparte los ojos. Todo quedaba cerrado en el final de Scream 3 que conectaba con el principio de Scream 1. El director y los actores protagonistas (Neve Campbell, David Arquette y Courtney Cox) juraron y perjuraron que no habría Scream 4 porque no tendría sentido…

Pero poderoso caballero es Don Dinero. Y se ve que a los hermanos Weinstein, productores de la trilogía, les encanta nadar en su piscina de billetes y monedas de oro al más puro estilo Gilito. Y por eso no es de extrañar que en esta época de ideas escasas hayan dado luz verde al rodaje de la cuarta parte. Eso sí, no hay ni director ni actores confirmados. Es decir, que ya podemos empezar a echarnos a temblar todos los fans de Scream.




2 comentarios:

Felix dijo...

"Muy buenas tardes, soy Geal Weaters en directo desde la habitación de Félix..."

Javi, sé que has puesto esta peli para que yo pueda postearte y saber de lo que hablo. Soy poco seguidor de trilogías, por no decir de segundas partes y casi de primeras... pero Scream es mucho Scream!

Una de mis pelis favoritas. Y yo si espero la 4ª entrega! Aunque seguro que me pilla ya lejos y no puedo ir a verla contigo, que me haría ilusión... jo

Anónimo dijo...

me encanto las tres partes de scream espero que haga una cuarta película con Neve Campbell