PELICULEROS

martes, 29 de julio de 2008

¡¡Os he echado de menos Mulder y Scully!!


Ya lo dijo el gran Homer J. Simpson en la película de Los Simpson: ¿¿para qué vas a pagar por algo que puedes ver gratis?? Perfecta definición y perfecta filosofía para el aluvión de adaptaciones a la gran pantalla de algunas de las más míticas series de televisión de ayer, de hoy y de siempre. Y es que si a la amenzanate crisis económica le unimos el hecho de tener que desplazarse a un cine (algo que para mí siempre tendrá una magia única aunque la mayoría de los mortales prefiera tirar de la mula) para pagar por algo que normalmente ves tirado en el sofá, en calzoncillos y con toda la comodidad del mundo...pues uno tiene que preguntarse que le ofrece la película de la serie para molestarse en pasar por taquilla (algo que yo suelo hacer una media de entre dos y tres veces por semana)

En mi caso, lo de anoche tuvo un claro motivo: volver a reencontrarme con dos viejos amigos a los que no veía desde 2002. Y es que no puedo guardar mejor recuerdo de esas noches entre semana (ahora mismo no recuerdo si eran los lunes, los jueves u otro día) cuando dejaba el vídeo grabando y al día siguiente volvía corriendo del instituto para comer con la compañía de mis queridos Mulder y Scully. Así descubrí lo morboso que era el Duchovny, lo bien que le sentaba la frigidez a la amiga Anderson y que el gobierno de EEUU tiene más peligro que los marcianos cabreados de Independece Day. Aunque para mí, los mejores capítulos eran esos donde los dos agentes del FBI se enfrentaban a casos paranormales o directamente terroríficos. Para el recuerdo me queda aquella historia, un homenaje nada disimulado a la mítica y genial La matanza de Texas, en la que Mulder y Scully descubrían una familia de caníbales deformados que mantenían a su madre, mutilada de piernas y brazos, atada debajo de su cama para pasársela por la piedra de vez en cuando y seguir trayendo al mundo pequeños y adorables canibalitos. Puro terror, mucho mejor que el 90% del cine de gritos que se puede ver en las salas.


En el 98 ya se estrenó la primera película basada en Expediente X donde se respetaban las reglas básicas del esqueleto central de la serie: marcianitos, abduciones y un Gobierno que esconde muchos secretos debajo de la alfombra. Una película apañada y aceptable que disfruté muchísimo. ¿Por qué repetir la experiencia una década después con Expediente X: creer es la clave? Pues porque hace seis añosque finiquitó la serie y porque no pretende ser, al contrario que Sexo en Nueva York, el GRAN CAPÍTULO de la serie donde se cerrarán tramas y se cambiará el rumbo de los personajes para siempre. Se trata simplemente de un muy buen capítulo doble de Expediente X donde se deja de lado el tema extraterrestre para adentrarse un poco en el paranormal pero sin ningún tipo de relevancia importante. Es decir, un caso más de Mulder y Scully pero alargado durante dos horas, que se me pasaron volando, y ya está, ni más ni menos, justo lo que los fans queríamos: una ocasión para reencontrarnos con los personajes que no veíamos desde hace seis años y disfrutar sin complejos de un capítulo cualquiera de la serie previo pago de 5 eurazos.

Ah, sí, se me olvidaba. La trama gira en torno a las extrañas desapariciones de dos mujeres y a las visiones que sobre esto tiene un viejo cura pederasta (ni que decir tiene que la Iglesia recibe en la trama hostias por todos lados). Scully y Mulder son reclutados de nuevo para intentar resolver un caso que acaba teniendo extraños paralelismos con el mito del Doctor Frankestein. ¿Lo veis? Ni Gobierno, ni extraterrestres cabreados, ni conspiraciones rocambolescas ni hombres misteriosos que fuman...sólo un caso paranormal al que nuestros colegas Mulder y Scully intentarán poner solución. No hay más pero tampoco hay menos. Y yo me lo pasé como un enano, no voy a mentir.


Por cierto, que la película tiene dos momentazos cómicos dignos de Muchachada Nui:

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el más celebrados es ese en el que los dos agentes vuelven a entrar en el FBI (no nos olvidemos que al final de la serie se convierten en fugitivos) y Mulder mira una foto de Busch mientras suenan los míticos compases de la serie. ¿Es el presidente un auténtico expediente X?

-otro es cuando Scully se vuelve una loca histérica, tipo Iván de OT, y le suelta al pobre cura pederasta: ¡¡Usted a mí no me venga con proverbios!! Genial, casi diría que esa parte la escribió Almodóvar.

Os dejo el tráiler en español:

2 comentarios:

marquitos dijo...

creo que tú y yo hemos visto películas diferentes... revisa el metraje, porque a mi me dio la impresión de que duraba menos la película...

pero lo peor es TODO lo demás

ya te escribí hace tiempo que a ver cómo resolvían la trama sentimentosexualoide entre los agentes, que prefirieron finalmente obviar en la primera película... pues resulta que de la peor manera del mundo. Intentan meterte años y años de sus vidas en una frase, sin que aporte nada nada nada a la película... y los guiones tanto de ellos como del resto de personajes me pareció que los había escrito un mono...

el momento estelar, cuando DANA le contesta al cura algo así como "ya
te dedicaste a romper los culos de aquellos niños inocentes"

en fin... creer es la clave...

Shura dijo...

La he visto hoy, y afortunadamente tuve en cuenta tu opinión antes de verla, que era de las pocas positivas sobre la peli que fuí encontrando.

Lo cierto es que hay que verla tal y como has dicho, como 'un capítulo más', nada espectacular, ni continuación de las tramas alienígenas ya cerradas al final de la serie.

De hecho, la gran diferencia con la película anterior, es que aquella ERA parte de la trama de la serie por completo, no como esta, que es un telefilme. Lo digo sin ofender, porque me ha encantado verla, y me he vuelto a ver acongojado por la grima de algunas de las típicas secuencias con Scully y cadáveres de por medio, y de eso se trataba, de volver a sentirme como un adolescente adicto a los misterios de esta pareja.


Es una pena que el argumento no sea mejor, porque realmente hubo capítulos mucho mejores que este 'capítulo doble', y el poco aderezo que lleva sobre la relación entre Mulder y Scully sea poco más que eso, un adorno confuso que no aclara nada de lo ocurrido desde el final de la serie hasta ahora. Creo que han desaprovechado el poder haber hecho paralelismos entre el caso de las células madre y el Dr. Frankenstein que muestra la peli. Francamente me ha encantado el detalle de 'me pica tu barba', verles tan cómplices y sí, también algo avejentados. Lo que no perdono es el cambio de la voz habitual de Scully en castellano.... grrrrr