PELICULEROS

miércoles, 9 de julio de 2008

La que se ha liado por un cartón de huevos


Hace ya algunos años vi en Canal + una entrevista con el señorito ecantado de conocerse a si mismo y salvar el cine español, Alejandro Amenábar, donde afirmaba que era fan absoluto e incondicional de una película llamada La Pianista de Michael Haneke. Me llamó la atención que un director que había tratado de manera excepcional el impacto de la violencia en nuestra sociedad con Tesis, dijera que La Pianista había sido la única vez que había tenido ganas de salir de un cine porque no soportaba la violencia explícita que veía en pantalla. Ni que decir tiene que me picó tanto la curiosidad por descubrir al tal Haneke que no paré hasta localizar la película y descubrir....que era una estupidez como un castillo, provocación barata y sin sentido hecha por un pedante intelectual, o que cree serlo. Y es que ver la historia de una pianista sexualmente reprimida que se dedica a chupar los kleenek usados de los sex-shops, a rajarse el clítoris para tener placer y a intentar acostarse con su madre...pues que quéreis que os diga, es algo que no me llama especialmente la atención porque para ver ciertas cosas el ser humano creó un género, denostado y maravilloso, llamado porno.
Y es que el señor Haneke pertenece a esa generación de cineastas, como Wes Anderson, Michael Gondry, Charlie Kauffman y demás, que son idolatrados por una minoría que ensalza lo que hace sin pararse a pensar que le están tomando el pelo. Es decir, los cineastas favoritos de los gafapasta: chicos y chicas con gafas de ese material, vestidos de manera muy moderna y fashion pero que sin embargo van de liberales, progres, artistas e intelectuales por ir a cines de arte y ensayo y ver películas que probablemente no entiendan pero que tienen que decir que son maravillosas y fantásticas.




¿Y a qué viene todo esto? Pues a que, obviamente, después de ver La Pianista se me quitaron todas las ganas que pudiera tener de "disfrutar" de la filmografía del señor Haneke. Pero hace poco vi el tráiler de el remake USA que él mismo había hecho de su Funny Games y me picó la curiosidad. Así que hace unas horas decidí que era el momento para disfrutar con los colegas del mejor aire acondicionado del verano: el de una sala de cine para ver este remake tan aclamado por la crítica. Que por cierto, esto es un mensaje para todos los gafapasta del mundo: hay que ver cómo son vuestros ídolos, que van de guays por la vida pero llega Hollywood, les extiende un cheque y allá que van ellos a bajarse los pantalones más felices que nada...ai, ai, señor Haneke.

El hecho es que Funny Games, versión USA, ha despertado en mí muchas sensaciones:
-Por un lado me he tenido que quitar el sombrero ante una dirección IMPRESIONANTE que sabe poner los pelos de punta y destrozar los nervios sin ni siquiera cambiar de plano, simplemente con imágenes estáticas y largos planos secuencia que se mantienen sin cortes y donde el espectador es testigo impasible de todo lo que pasa. Brutal. Ha sido la tercera vez en mi vida, después de Alta Tensión y Las colinas tienen ojos, ambas de Alexander Aja, que creía que iba a tener que salir del cine porque no soportaba lo que estaba viendo. A eso se le unen unas interpretaciones que no son de este mundo pero de las que destacan las de Naomi Watts y Michael Pitt. La primera, quizás la mejor actriz surjida en esta nueva década, borda su rol de ama de casa torturada y humillada...y es que pocas veces he visto llorar así a una actriz en pantalla, sufres con ella tanto que a veces se hace insoportable. Michael Pitt puede estar tranquilo de haber interpretado el papel de un psicópata que nada tiene que envidarle a los grandes del género, su trabajo da más miedo que cualquier película de terror actual.


-Hasta aquí bien ¿no? Pensaréis que os estoy hablando de una gran película de la que he salido entusiasmado. Pues sí, pero hasta el momento en que uno de los protagonistas saca un mando de televisión y toda la película se va a la mierda. Pero de una manera vergonzosa, estúpida, pedante y con ínfulas de giro de guión intelectual. Es decir, caca de la vaca. No voy a destripar lo que pasa pero si eso lo hace un director que no es amado por los gafapasta, la crítica lo masacraría sin piedad. Y lo que podía haber sido, o pretende ser según he leído en varias entrevistas al director y a los actores, una crítica feroz a la violencia de nuestra sociedad, se convierte en pornografía barata que no es más que la paja mental de un pervertido.

Ah, se me olvidaba. Funny Games trata sobre una idílica familia (padre, madre e hijo) que pasan unos días en su maravillosa e ideal casa de campo. Una pareja de golfistas llama a la puerta para pedirles huevos. A partir de ahí la vida de la familia se convertirá en una pesadilla porque serán torturados y sometidos a sádicos juegos...

Lo dicho, una oportunidad única para tratar el tema de la violencia en nuestra sociedad. El problema es un puñetero mando de televisión que convierte la película en 120 minutos de violencia gratuita donde asistimos a la tortura de tres personas. ¿Eso es sano? No sé, a mí me ha parecido un poco repugnante. ¿Qué podía haber sido una crítica feroz? Podría ¿Qué acaba siendo un experimento amoral y con poco cerebro? Pues también...


Señor Haneke, hágale un favor al séptimo arte y pásese al porno que allí podrá dar rienda suelta a su retorcida imaginación.

A todos mis queridos gafapasta les recomiendo un gran título si quieren ver lo que es cine transgresor, polémico, violento pero inteligente y hecho con dos cojones: Irreversible de Gaspar Noé. Vedla y ya hablamos...
Os dejo la secuencia que destroza toda una película, la del mando de televisión. Es de la versión original austriaca que Haneke rodó en 1997:

7 comentarios:

script dramática dijo...

con gondry no eh javi, con gondry no. a mí la pianista también me pareció una mierda :D (aunque be kind rewind no esté conseguida como otrad del señor gondry)

jomve dijo...

El el artista no tiene más límite que la ley y a veces ni siquiera ese. Pero otra cosa es el juicio moral de los demás sobre lo que uno hace y también para mí Haneke es un pervertido. No voy al cine a sufrir ni pienso ir a ver una simulación realista de torturas a víctimas indefensas, los gafapasta me tienen sin cuidado y ese cine me parece socialmente malsano. Que se lo haga mirar.

Juanje Vargas dijo...

Haneke me la trae floja aunque admito que La Pianista fue una peli que me gustó bastante. Pero coincido con script dramática tío... con Gondry noooooo...
Un abrazo y nos vemos pronto, amigo.

Shura dijo...

Nene, mira lo que he encontrado. Está bien este blog:

http://jositomontez.blogspot.com/2008/04/johnathon-schaech.html

Salva dijo...

La verdad es que no he visto ni la versión antigua ni la nueva, pero me has dejado con las ganas Jota...ahora tendré que desplazarme al cine más cercano, adquirir palomitas y entrada y to eso ^^. O eso o tirar de internet.

Según tengo entendido ambas versiones son idénticas plano a plano (hay videos por youtube), pero bueno, la historia me llama la atención.

Un saludo!! y ya de paso felicitarte por el blog, que es la 1º vez que te escribo (aunque lo leo a menudo), y aquí puedes dar rienda suelta a tu imaginación ( Sin Censuraaaa!) ;)

Anónimo dijo...

menuda sarta de tonterias, lo del mando no jode para nada la pelicula, y si tu consideras q por el simple hecho de salir una tia en sujetador y bragas, debe dedikarse al genero porno...pues en fin, vas muy bien.
Y si lo dices xq en las peliculas porno no se necesita ser un gran director para hacer una...tambien vas mal encaminado...(weno no tanto jaja)
La cuestion es que la pelicula esta muy bien, te mantiene tenso todo el rato, y no te deja respirar en ningun momento, el unico instante en q te alivias un poco, se ve reprimido por la escena del mando, que fue maravillosa jajajaj

Jota dijo...

Sarta de tonterías...

je,je,je,je...

yo diría más bien que es una opinión personal. Y para nada creo que por enseñar a una tía en bragas y sujetador tenga que dedicarse al porno. Obviamente no has visto "La pianista" y su trasfondo sexual, lo digo por eso.

Haneke me parece un tío sobrevalorado en exceso y ya está...

Lo dicho, una sarta de tonterías o una opinión personal...depende de cómo lo mires o de lo que sean capaces de valorar tus pocas neuronas...

¡¡Un abrazo!!

P.D: menuda sarta de tonterías sin identificar que has dicho (lo digo por lo de anónimo)

Otro abrazo majo